El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes en el mundo. Con la guía del Doctor Troyano, Director Científico de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), exploraremos qué es el VPH, sus causas, síntomas y tratamientos, así como los riesgos asociados a la lactancia materna.
Si me han detectado VPH, ¿puedo embarazarme, qué riesgos hay de que contagie a mi bebé?
¿Qué es el Virus del Papiloma Humano (VPH)?
El virus del papiloma humano (VPH) es un conjunto de virus relacionados entre sí. Las áreas del cuerpo más húmedas y de mayor temperatura están más expuestas a la infección y permiten la penetración del virus, sobre todo si existen pequeñas heridas en las zonas de la infección. Por este motivo, los genitales femeninos son un área expuesta a estas infecciones: el virus se introduce dentro de las células y cambia toda su información genética, alterando su forma y aumentando exageradamente su división, lo que provoca la aparición y proliferación de las lesiones que hemos comentado.
Así, las infecciones por VPH son las infecciones de transmisión sexual más comunes en los países occidentales.
¿Qué es un Papiloma?
Un papiloma es un tumor benigno que se desarrolla a costa de las células epiteliales, es decir, de células que recubren la piel, las mucosas e incluso, las glándulas. Haciendo un símil, la forma de un papiloma correspondería al de una minúscula seta, aunque lo más habitual es que constituya múltiples colonias conglomeradas, con lo que adquiere formas de callos o verrugas de diverso tamaño parecidos a una pequeña coliflor.
Por tanto, estas lesiones o papilomas causan lo que llamamos verrugas vulgares, la mayoría de las veces benignas, aunque fácilmente transmisibles por contacto piel a piel, y que están causadas por virus.
No todos los papilomas representan un riesgo específico para el ser humano, ya que depende del tipo de virus que los provoca.
Tipos de VPH
Desde el punto de vista genético, el VPH presenta más de 200 formas o serotipos y, de acuerdo a su riesgo, se clasifican en:
- VPH de Alto Riesgo Oncológico: son los serotipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 66, 73 y 82. Son los responsables del 90% de los cánceres de cérvix.
- VPH de Bajo Riesgo Oncológico: los serotipos 6, 11, 26 y 53. Presentan una remota posibilidad de producir cáncer de cuello uterino y lo que suelen provocar son verrugas genitales.
Todos los demás serotipos no presentan riesgo oncológico.
El período de incubación de este virus es de un año aproximadamente, desde que se produce la infección hasta que aparecen las lesiones. Por eso, es una afección que puede pasar desapercibida durante todo ese tiempo.
¿A quién afecta?
Se puede aventurar que la incidencia de esta infección en mujeres asintomáticas es del 11%, aunque depende de los países (puede variar entre un 2% y un 40%).
De ellas, alrededor del 40% presenta VPH 16 y 18; es decir, alto riesgo de desarrollar cáncer.
Así mismo, aproximadamente, el 50% de los hombres entre los 18 y 40 años presentan positividad a uno o más VPH, incluso asintomáticos.
Causas de la Infección por VPH
El VPH se transmite por contacto sexual. Las causas más frecuentes de esta infección se pueden resumir en:
- Contacto sexual sin protección: tanto vaginal como anal.
- Contacto sexual con personas portadoras de VPH, aunque sean asintomáticas.
- Número de parejas sexuales a lo largo de la vida.
- Incremento del riesgo por nuevas parejas sexuales.
- Inicio sexual a edad temprana (15 años o menos).
- Contacto digital-anal y/u oral-genital (menor tasa de lesiones).
A pesar de la relación entre VPH y el cáncer de cérvix, una gran mayoría de las mujeres infectadas no desarrollan el tumor. Esto induce a pensar que existen otros factores asociados para que pueda aparecer un cáncer de cuello uterino en mujeres de riesgo. Son los siguientes:
- Tabaquismo.
- Toma de anticonceptivos hormonales en mujeres con diversidad de parejas.
- Asociación a otras infecciones de transmisión sexual.
- Inmunodeficiencia.
- Alto número de partos.
Síntomas del VPH
La mayoría de las mujeres infectadas por VPH no presenta síntomas, al menos durante el primer año de la infección. El tipo de lesiones más comunes que puede provocar el HPV son:
- Verrugas genitales (vaginales, vulvares, perineales y perianales); también llamadas condilomas. Las lesiones provocadas por VPH de bajo riesgo pueden curarse de forma espontánea; los VPH del tipo 6 y 11, aunque raramente pueden provocar un cáncer de cuello, sí provocan la aparición de verrugas en los genitales, denominadas habitualmente condilomas acuminados. Además, se asocia a estas verrugas picor o prurito, flujo maloliente y sangrado leve durante el coito.
- Infecciones clínicas crónicas que pueden dar lugar a cáncer de:
- Cuello de útero (cérvix).
- Vulva.
- Vagina.
- Ano.
- Pene.
- Cuerdas vocales/boca: papilomatosis laríngea recurrente en niños, ya que pueden infectarse en la vagina durante el parto. Se trata de una patología infrecuente, pero posible, con una incidencia de 1/2.000.
- Lesiones bucales y laríngeas.
- Riesgo potencial y remoto de cáncer laríngeo.
La infección persistente es la causa de las alteraciones celulares que se producen en el cuello uterino. Al principio, pueden aparecer lesiones cancerosas de menor grado o leves, denominadas intraepiteliales y, en estos casos, solo el tiempo prolongado de exposición y sin protección puede evolucionar hacia un cáncer evidente o invasivo.
Generalmente, las lesiones se detectan mediante el cribado en exploraciones ginecológicas de rutina. Los principales métodos para detectarla tempranamente son:
- Citología.
- Colposcopia.
- Análisis genético ante la sospecha de infección.
Complicaciones del VPH
En el embarazo y parto:
- No representa un riesgo para el desarrollo embrionario y fetal.
- Práctica de cesárea, solo en casos de condilomas extensos y sangrantes vaginales y perineales por riesgo razonable de papilomatosis laríngea neonatal. En la mayoría del resto de casos no está indicada la cesárea.
- En cada caso se debe valorar de forma individualizada el riesgo para el feto.
En el hombre:
- Verrugas en el pene y el escroto. Son fácilmente detectables.
- Verrugas anales, perianales y orales. Presentan los mismos riesgos que en la mujer.
- Posibilidad de cáncer de pene:
- En el prepucio: enfermedad de Queyrat.
- En el cuerpo: enfermedad de Bowen.
VPH y Lactancia Materna
Aunque sí es cierto que se ha encontrado ADN del virus del papiloma humano en muestras de leche materna, el riesgo de contagio al bebé durante el amamantamiento es prácticamente nulo.
Tampoco se ha encontrado ningún caso de contagio al bebé aún cuando la madre presentaba lesiones en el pezón. Por tanto, las infecciones de VPH son compatibles con la lactancia.
En casos de lesiones en el pezón, se deben considerar tratamientos locales adecuados y, si la lactancia materna directa no es posible, se debe proporcionar leche humana y mantener la producción.
Es importante equilibrar los beneficios de la lactancia materna frente a los riesgos de no recibirla.
Tratamiento del VPH
Un cuello uterino íntegro es, en principio, un obstáculo para el desarrollo del VPH. Por tanto, todo lo que sea actuar en estos aspectos favorecerá una buena salud genital:
- Eliminar, identificar y prevenir los factores facilitadores de lesiones cancerosas en el cuello uterino, como son el tipo de virus, sobre todo el 16 y 18.
- Mejorar el estado inmunitario del ambiente vaginal y del cérvix.
- Mantener un pH vaginal ácido adecuado.
- Mantener el epitelio del cérvix sin lesiones o heridas superficiales.
Por su parte, el tratamiento de las lesiones es difícil, ya que para eliminar el virus debemos destruir la célula que lo contiene y anular el mecanismo en el que el virus pasa de una célula a otra. Por ello, actualmente, no existen tratamientos específicos para eliminar el VPH ni curar las lesiones que provoca.
Hoy en día, y a falta de estudios más extensos y rigurosos, se está utilizando el tratamiento con geles que contienen ácido hialurónico, y otros componentes como Coriolus versicolor, que ha demostrado que influye en la curación de las lesiones intraepiteliales leves, o Azadirachta Índica, que ha mostrado efecto inhibitorio sobre los VPH 6 y 11.
Ante lesiones de alto grado y con riesgo evolutivo hacia un cáncer invasivo o bien en los casos en que no sea posible determinar la extensión al canal del cuello uterino, la mejor opción debe ser quirúrgica, mediante una técnica llamadaconización. Esta extirpa la totalidad de la lesión, permite el análisis de la pieza extraída y mantiene la integridad del útero. La extirpación de útero (histerectomía) se indicaría en aquellos casos de recidiva con alto grado celular.
Vacunas contra el VPH
Actualmente, existen tres vacunas destinadas a la prevención del virus del papiloma humano: Cervarix®, Gardasil® y Gardasil®9.
Todas ellas previenen la infección de los tipos 16 y 18 de VPH causantes del 70% de los casos de cáncer cervical.
Aquellas personas cuyas edades estén comprendidas entre 9 y 45 años pueden vacunarse contra el VPH, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:
- Las personas entre 9 y 14 años solamente necesitan dos inyecciones de la vacuna, administradas en una separación temporal de 6 meses.
- Las personas entre 15 y 45 años necesitan tres inyecciones de la vacuna. La segunda dosis se administra pasados 2 meses de la primera y la tercera pasados 4 meses de la segunda.
Lo más recomendable es que todos los niños y niñas de 11-12 años se vacunen para estar protegidos del VPH antes de empezar su vida sexual.
No es habitual vacunarse del VPH pasados los 26 años.
La vacuna no sirve para tratar una infección del VPH, aunque sí funciona para proteger contra otros tipos del virus.
Lo más recomendable es consultar con el médico si es aconsejable vacunarse contra el VPH, independientemente del sexo y la edad de la persona.
Tipos de Vacunas
Hoy en día, en España, hay dos vacunas:
- Cervarix: protege frente a 2 tipos de VPH con alto riesgo de cáncer (VPH 16 y 18).
- Gardasil 9: protege frente a 9 tipos de VPH, algunos con alto riesgo para cáncer (VPH 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58) y otros de verrugas genitales (VPH 6 y 11).
¿Cuántas veces hay que vacunarse?
En población general sana, sin factores de riesgo, actualmente se administra una única dosis de la vacuna, que está financiada dentro del calendario sistemático a los 10-12 años de edad (según CC. AA.), tanto en varones como mujeres. En caso de no haberse administrado a esa edad, se podrá administrar también de forma financiada hasta los 18 años de edad. Más adelante sigue siendo recomendable, aunque ya sin financiación.
Excepciones:
- En personas con inmunosupresión (consultar con su médico) la pauta recomendada continúa siendo de 3 dosis (0, 2, 6 meses) hasta los 45 años de edad.
- En mujeres independientemente de la edad que hayan recibido cualquier tratamiento por lesión intraepitelial de alto grado en el cérvix (CIN2+), también se recomiendan 3 dosis (0, 2, 6 meses) a cualquier edad.
- En hombres que tienen sexo con hombres y profesiones sexuales, se recomienda 1 dosis hasta los 25 años y 2 dosis entre los 26-45 años.
Eficacia de las Vacunas
Cervarix protege en el 100% de los casos frente a los dos tipos de VPH que incluye (VPH 16 y 18) si antes no hemos tenido contacto con ellos. Evita en el 95% de los casos las lesiones precancerosas.
Gardasil 9 protege frente a los tipos de VPH incluidos en la vacuna en el 99,6% de los casos. Es eficaz contra las verrugas genitales en más del 98% en mujeres y del 90% en hombres, y en más del 95% frente a otras lesiones precancerosas genitales.
Ambas vacunas protegen también parcialmente frente a otros tipos de VPH que no están incluidos en la vacuna.
| Vacuna | Tipos de VPH Protegidos | Eficacia contra Cáncer Cervical | Eficacia contra Verrugas Genitales |
|---|---|---|---|
| Cervarix | 16, 18 | 95% (lesiones precancerosas) | No aplica |
| Gardasil 9 | 16, 18, 31, 33, 45, 52, 58, 6, 11 | >95% (lesiones precancerosas) | >98% (mujeres), >90% (hombres) |
Diez Consejos para Prevenir la Infección por VPH
- Conoce la historia sexual de tu pareja.
- Descarta otras infecciones de transmisión sexual.
- Intenta evitar el contagio.
- Usa preservativos siempre.
- La vacunación, la mejor medida preventiva.
- Si eres activa sexualmente, vacúnate.
- Realízate un control ginecológico sistemático.
- Ante el menor síntoma, acude a tu ginecólogo.
- Nunca es tarde para una revisión.
- No te asustes. La mayoría de las infecciones por VPH tienen una evolución benigna.
Falsas Creencias Sobre el VPH
Una falta de información a la que se suman falsos mitos. “Muchas personas piensan erróneamente que el VPH es algo que sólo afecta a las mujeres, pero no es así. Es la infección de transmisión sexual más común y se transmite fácilmente de una persona a otra, pudiendo afectar a cualquiera.
Es habitual considerar que la vacunación sólo está disponible para niños y adolescentes y no se administra en hombres. En realidad, la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) está recomendada también para adolescentes y jóvenes adultos. También se puede vacunar a hombres y mujeres de hasta 26 años que no hayan sido vacunados previamente o que no hayan completado la serie de vacunas. Y recientemente, estudios han mostrado que la vacuna también puede ser eficaz en mujeres mayores de 26 años. Incluso si han estado expuestas al VPH o han tenido infecciones previas.
