Oro Blanco: Los Inigualables Beneficios del Calostro y la Leche Materna

En los primeros días de lactancia materna, tu bebé toma una sustancia de color amarillo que en la cultura tradicional se le llama “oro”: el calostro. Es la leche que tu pecho produce tras el parto y el primer alimento del bebé. Sus beneficios son inigualables.

¿Qué es el Calostro?

En los primeros días de vida de tu bebé, de tu pecho mana el calostro, el primer alimento de tu hijo, que tu cuerpo produce tras el parto. Su aspecto es diferente al de la leche que más adelante tomará tu pequeño.

“El calostro es más espeso, cremoso y amarillento que la leche madura. Este color amarillento se debe a que tiene más cantidad de caroteno. Tiene menos calorías por mililitro que la leche madura: el calostro aproximadamente 58 cal/100ml y leche madura 68-74 cal/100ml. También es más rico en proteínas, vitaminas liposolubles, minerales e inmunoglobulina A (IgA) que le confiere inmunidad. El calostro es un alimento único e inimitable precisamente por su composición.

Beneficios del Calostro

El calostro es muy fácil de digerir por el recién nacido. Tiene un efecto laxante y le ayudará a expulsar el meconio.

“Le proporciona defensas inmunológicas gracias a la presencia de inmunoglobulinas, lactoferrina y lisozimas, principalmente”, explica la experta en lactancia materna. El anticuerpo IgA es fundamental para establecer la flora bacteriana en el endotelio intestinal, la mucosa que recubre el intestino. También se concentra en el sistema respiratorio. De hecho, la Organización Mundial de la Salud lo denomina “la primera vacuna”. Además, contiene factores de crecimiento, ayuda a prevenir los niveles bajos de azúcar en sangre y le proporciona protección frente a infecciones y alergias.

¿QUÉ ES EL CALOSTRO? 🤱 La Primera Leche y Por Qué es TAN IMPORTANTE

Duración del Calostro

La duración del calostro es muy limitada, apenas unos pocos días. Entre el tercer y octavo día aparece la llamada leche de transición. Tu bebé en sus primeros días de vida mamará cantidades pequeñas de calostro. Eso no quiere decir que no esté bien alimentado. La alta densidad de nutrientes que contiene sacia el pequeñísimo estómago del recién nacido.

Un recién nacido debe ir tomando cantidades muy pequeñas de calostro unas 8-12 veces al día. Estas cantidades tan pequeñitas están adaptadas al tamaño de su estómago. Normalmente demandan cada muy poco tiempo, y esto hará que poco a poco vaya llegando la leche de transición, que es la que necesitará pasados unos días.

Importancia de un Buen Comienzo

Que tu bebé se alimente de tu pecho sin problemas depende en gran medida de un buen comienzo. Empezar en el parto: “Durante la primera hora de vida, siempre que sea posible, el bebé debería estar sobre el pecho materno e iniciar la primera toma”, explica Carla Turienzo. Tomas frecuentes: en sus primeros días de vida, el bebé come poquito, entre dos y 20 ml por toma, pero muy a menudo. Para asegurarte que se está alimentando bien, debe realizar entre 8-12 tomas al día.

“Los profesionales tenemos que enseñar a la madre o padres a reconocer los signos precoces de hambre para que pongan al bebé al pecho siempre que lo demande. También es importante como profesionales poder observar una toma y asegurarnos que se realizan de manera adecuada, ya que muchos problemas de lactancia surgen por no detectar a tiempo problemas estos primeros días.

Precalostro o Calostro Gestacional

Si en los últimos meses o semanas del embarazo notas tus camisas manchadas a la altura del pecho, no te alarmes. En algunas ocasiones el calostro “sale” antes del del nacimiento del bebé. “El calostro empieza a fabricarse en el pecho materno desde las 12-16 semanas de gestación”, nos comenta Carla Turienzo. Se le conoce como precalostro o calostro gestacional. “Que no tenga pérdidas no significa que no esté ahí, listo para alimentar al bebé”, añade.

Normalmente no es necesario complementarlo si la lactancia es correcta, sino ya te lo indicará el pediatra. El recién nacido debe ir tomando cantidades muy pequeñas de calostro de forma muy frecuente (unas 8-12 veces al día). Estas cantidades tan pequeñitas están adaptadas al tamaño de su estómago, así que le sacian. Además, normalmente piden de forma muy regular, lo que favorece el paso hacia la leche de transición.

Tipos de Leche Materna

La leche materna contiene todo lo que el bebé necesita para su crecimiento y desarrollo. Su composición varía durante las últimas semanas del embarazo y también durante el periodo de lactancia.

En general, se puede hablar de cuatro tipos de leche materna: precalostro, calostro, leche de transición y leche madura. Cada uno de estos tipos de leche materna son buenos, por lo que no hay una leche mejor que otra. Lo que ocurre es que la leche materna cambia según las exigencias nutricionales de cada momento.

  • Precalostro: Secreción mamaria producida durante el tercer trimestre de gestación. Ofrece protección inmunológica al bebé.
  • Calostro: Secreta desde la semana 12-18 de embarazo hasta los primeros días tras el parto. Facilita la colonización de Lactobacilus bifidus y contiene enzimas que ayudan al aparato digestivo.
  • Leche de transición: Aparece en torno al cuarto o quinto día del parto. Tiene un mayor contenido de grasa, lactosa y vitaminas hidrosolubles que el calostro.
  • Leche madura: Comienza a madurar alrededor de dos semanas después del parto. Está compuesta por un 88% de agua y tiene un alto contenido de carbohidratos y grasas.

Tabla Comparativa de los Tipos de Leche Materna:

Tipo de Leche Periodo Características Beneficios
Precalostro Tercer trimestre de gestación Secreción mamaria Protección inmunológica
Calostro Semana 12-18 de embarazo hasta los primeros días postparto Espeso, denso y amarillento Facilita la digestión y la colonización de Lactobacilus bifidus
Leche de Transición 4to-5to día postparto Más líquida que el calostro Alto contenido de grasa, lactosa y vitaminas
Leche Madura A partir de las 4 semanas de vida del bebé 88% agua, pH neutro, color blanco Ligera al principio, cremosa al final, rica en carbohidratos y grasas

Extracción y Conservación del Calostro

En algunas situaciones puede ser que la extracción del calostro o de la leche resulte algo más difícil hasta que se establezca la lactancia. “En estos casos se dan suplementos, pero existe la posibilidad de extraer el calostro a partir de semana 34 de embarazo”, explica la Dra. Sonia Rombaut, coordinadora de Obstetricia Clínica de Dexeus Mujer. «Es un protocolo que hemos puesto en marcha recientemente en el Hospital para qué los bebés se puedan beneficiar de contar con suplementos de calostro materno”, añade.

¿En qué casos se aconseja la extracción precoz del calostro?

La extracción prenatal del calostro se puede realizar a partir de las 34 semanas, ya que el calostro se empieza a producir en el embarazo a partir de la semana 12-18. Está indicada en situaciones especiales, como cuando la madre tienes diabetes que está bajo tratamiento, antecedentes de hipogalactia (baja producción de leche) o síndrome de ovarios poliquísticos.

¿Qué beneficios tiene llevarla a cabo?

Para la madre: proporciona un mejor autoconocimiento de las propias mamas y estimula la glándula mamaria aumentando los receptores de oxitocina (una hormona que favorece la creación del vínculo materno-filial) y la producción de leche.

¿Cómo se realiza la extracción?

Si es tu caso, puedes realizar la extracción de forma manual una vez al día (durante unos diez minutos). Busca un espacio tranquilo y cómodo y hazlo en un momento en el que estés relajada (por ejemplo, después de la ducha). Debes lavarse bien las manos antes y dejar preparado sobre la mesa el material que vas a necesitar: cucharita, jeringuilla, etc.

Es posible que al principio no salga nada, no sea fácil o solo consigas obtener unas gotas, aunque realices bien la técnica. La cantidad que tiene cada mujer es variable, así que no te preocupes. Puedes depositarlo en una cucharilla y aspirarlo con una jeringuilla o recogerlo directamente con la jeringuilla.

¿Dónde se guarda?

Para conservarlo, se puede guardar en la misma jeringuilla dentro de una bolsa de cierre tipo zip y almacenarlas en el congelador de casa tras la extracción. Debes colocar una etiqueta en la que conste la fecha de extracción y el nombre del niño/niña (para que puedan identificarlo posteriormente en el Hospital).

¿Cómo funciona el circuito en el hospital?

La comadrona marcará las jeringuillas con una etiqueta en la que consten los datos de la madre y las pondrá dentro de una bolsa con cierre hermético. El calostro extraído se guarda en la nevera de la Unidad Neonatal. Una vez que haya nacido el bebé, se valorará la necesidad o no de estos suplementos de calostro.

Conservación de la Leche Materna

El calostro, conservado a temperatura ambiente (27-32º) tiene una duración de 12 horas, según indica la asociación española de pediatría. La leche materna madura a temperatura ambiente, dependiendo de la temperatura específica tiene diferentes duraciones.

La leche materna puede congelarse, si lo haces utilizando un congelador que se encuentre dentro de la propia nevera, la leche durará 2 semanas. La mejor forma de descongelar la leche materna es sumergir el recipiente donde se ha guardado, en otro con agua caliente. Una vez descongelada, la leche puede durar 24 horas en la nevera, pero nunca se debe volver a congelar.

Al descongelar la leche esta puede tener un olor rancio, esto se debe a una sustancia presente en la leche, llamada lipasa. En muchos casos es posible evitarlo con un enfriamiento rápido y posterior congelación de la leche. Si a pesar de ello la leche continúa teniendo el mismo olor, este se puede prevenir calentándola hasta que se formen pequeñas burbujas en los bordes del recipiente, luego dejar enfriar, y congelarla.

Recomendaciones para la extracción y conservación:

  • Se requiere un lavado de manos previo, y usar recipientes lavados con agua caliente y jabón y aclarados después.
  • La leche debe conservarse en recipientes de plástico o vidrio adecuados para uso alimentario.
  • Puede ser útil guardarla en recipientes o bolsas de pequeñas cantidades (100 o 200 ml) para no tirar leche una vez descongelada.
  • Se puede ir guardando toda la leche que la mamá se vaya extrayendo a lo largo de un día en el mismo recipiente siempre que la conservemos en la nevera.
  • Para descongelar la leche, se debe poner el recipiente bajo el grifo con agua fría y dejar que salga progresivamente más caliente hasta que tenga una temperatura adecuada para su uso. No se recomienda utilizar el microondas, ni hervirla, ni calentarla al baño maría.
  • Recordatorio importante: la leche que haya estado en contacto con la boca del bebé se debe desechar, por tanto aunque el bebé no se acabe un recipiente entero, la leche que quede en el mismo debe tirarse.

Publicaciones populares: