¡Hola mamá! Tanto si eres primeriza, como si no, te gustará saber cómo hacer un arrullo de bebé. El concepto del arrullo traspasa épocas y culturas, pues todas las madres y padres del mundo sienten el instinto de proteger y amar al recién nacido.
Un arrullo es un material o un saquito que envuelve al pequeño. Ellos sienten una sensación similar a la de un abrazo y se sienten arropados por todos lados. Cuando están nerviosos y su mamá los arrulla o los envuelve en una mantita suave como las que tenemos en Minutus, se encuentran bien. Las mamás experimentadas suelen sujetar a los recién nacidos entre sus brazos y los mecen de un lado a otros. Ellos se sienten protegidos y se encuentran plácidamente.
Envolver al bebé en una tela y mantenerle "apretadito", lo que hoy en día se conoce en occidente como swaddling, no es, en realidad, nada moderno. De hecho, es un acto milenario y habitual en muchas culturas todavía hoy en día.
Aprende cómo envolver a tu bebé como un ¨tabaquito¨
¿Qué es el Arrullo?
El arrullo no es, ni más ni menos, que una manta de pequeño tamaño y de textura suave creada, expresamente, para un bebé. Lo que ocurre es que, por la forma en la que se coloca alrededor de él y el ritual que lo acompaña (cogerle en brazos y acunarle), supone una técnica que tiene grandes beneficios. La técnica del arrullo consiste en envolver el cuerpo del bebé con una manta o pañuelo de tal manera que solo quede fuera su cabecita.
La mantita en cuestión debe ser acolchada y cálida, de tejido suave. Su tamaño no debe ser superior a 1 m o 1,20 m. Ten en cuenta que, en ella, colocaremos al bebé para sus descansos o, simplemente, para tenerlo en brazos y tranquilizarlo.
Debes priorizar la suavidad y el buen tacto del arrullo. En Minutus solo trabajamos con algodón 100% para que la piel del bebé esté cuidada en todo momento. Uno de los arrullos que más gustan es el que cuenta con un diseño de estrellas de doble capa. Ayuda a envolverle después del baño o en cualquier momento. El algodón 100% es el material más recomendado. Ten en cuenta que el recién nacido acaba de venir al mundo y es la primera vez que está en contacto con el exterior.
Debe ser un material flexible, que se pueda moldear con facilidad. De esta forma podremos quitarlo siempre y cuando sea necesario o, doblarlo, creando una capa más gruesa. Hay diferentes tipos de arrullos para los más pequeños. Podemos encontrarnos las capas de baño, ideales para envolverlos después de salir de la bañera. Y, por último, tenemos las mantitas para bebés. Encontrarás una gran variación dentro de esta última opción. Las hay con doble capa, más finas, con topos, de punto, etc. Te animamos a ver nuestra sección de mantas y arrullos.
Beneficios de Arrullar a tu Bebé
Cuando pensamos en los beneficios que puede tener el arrullo, muchos de nosotros podemos pensar que vienen como consecuencia de que el bebé se siente calentito. Pero, en realidad, es porque con él recreamos la protección y la envoltura que nuestro pequeño tenía cuando estaba en el interior del útero de la madre. Por eso, es especialmente recomendable para los recién nacidos, ya que les traslada a un estado de tranquilidad absoluta. Veamos qué es exactamente, qué beneficios concretos tiene y cómo hacerlo correctamente.
- Seguridad: El arrullo o manta aporta seguridad a tu bebé durante sus primeros días de vida. En cuanto nace, comienza a recibir estímulos del exterior como sonidos, luces y sensaciones nuevas. Por ello, el recién nacido necesita el contacto de piel con piel con su madre, ya que es la única referencia que tiene hasta el momento.
- Favorece el sueño: El arrullo para bebés a la hora de descansar es muy eficaz porque le ayuda a dormir de manera cómoda. Al estar envuelto asocia la sensación del arrullo a la de estar en el vientre de su madre y concilia el sueño más rápidamente.
- Reduce el riesgo de muerte súbita: Muchos profesionales que han demostrado que envolver al bebé con un arrullo reduce el riesgo de que se puedan tapar la cara inconscientemente e incluso evita que se puedan girar adoptando alguna postura inadecuada.
- Evita arañazos: A los recién nacidos les crecen muy rápidamente las uñas y éstas suelen ser muy afiladas. Al principio, como no controlan muy bien sus movimientos se arrascan y se arañan su cara sin querer. El arrullo ayuda a evitar esos rasguños.
- Regula la temperatura del cuerpo del bebé. En los primeros meses de vida, su organismo aún no regula del todo bien la temperatura corporal.
- Le mantiene en la postura correcta para que se duerma.
- Calma su llanto o nerviosismo.
- Alivia los cólicos. Las causas del cólico del lactante se desconocen y son varios los factores que pueden intervenir como una mala técnica de alimentación en la que el bebé traga mucho aire.
- Evita los espasmos involuntarios de piernas y brazos. Estas contracciones son respuestas automáticas de su cuerpo ante la sensación de falta de apoyo.
Además, esta técnica ayuda a que se cree un fuerte vínculo emocional entre el bebé y sus padres, algo que será básico en el desarrollo del pequeño.
Cómo Arrullar a un Bebé Correctamente
Arrullar al bebé es una práctica un tanto controvertida en algunas ocasiones. Esto se debe a que resulta imprescindible saber hacerlo bien para no interferir en la comodidad y la salud del recién nacido. El arrullo consiste en envolver o arropar al bebé con una muselina, manta o saquito especial para el arrullo para que el pequeño o la pequeña quede envuelta de forma completa, exceptuando su cabecita.
Si te preguntas si este método de arrullar al bebé es seguro para él, la respuesta es sí, siempre que se realice correctamente. Si dudas, ponte en manos de una especialista o, si lo prefieres, mira el paso a paso que hemos preparado para ti.
Es muy importante nunca llegar a cubrir, por poco que sea, la cabecita y la cara del peque. Aquí te enseñamos la mejor forma de colocar la manta o muselina adecuadamente:
- Extiende la manta o muselina sobre una superficie lisa y segura y en forma de rombo.
- Coloca a tu bebé boca arriba en el centro del arrullo.
- Coge la esquina inferior izquierda y pásala por encima del cuerpo de tu bebé sin taparle la cara. Mete los bordes debajo de su espalda para que no se mueva.
- Coge la esquina inferior central y llévala hacia arriba, hasta el pecho del bebé.
- Coge un lado inferior derecha del arrullo y llévalo hasta el lado izquierdo cubriendo su brazo y su pecho. Envuélvelo firmemente, pero sin apretarlo.
El arrullo debe quedar ajustado al bebé, pero nunca apretado. Parecerá que tu bebé está metido en una especie de saco. Se debe sentir tranquilo y cómodo. Asegúrate de que su cabeza no quede cubierta y de que sus piernas tienen libertad de movimiento.
Para arrullar a un bebé debes tomarlo entre tus brazos y mantener siempre su cabeza en alto. Haz movimientos suaves y lentos de vaivén al compás de tu respiración. Evita los movimientos bruscos. La idea es que el bebé compare el arrullo con el movimiento que tenía dentro de tu vientre. Al mecerlo, lo calmas con una forma rítmica que regula su función neurológica, es decir, ordena su cerebro y ello le produce bienestar y confort.
Otras Técnicas para Arrullar
Existen tres técnicas básicas o más comunes para arrullar al bebé de forma rápida y eficaz:
- Método 1:
- Extiende la tela o mantita por completo y acuesta al bebé en el centro, pero dejando su cabeza fuera. Así la tela debe quedarle a la altura de los hombros.
- Cruza una de las esquinas superiores de la mantita hasta el hombro del lado contrario.
- Método 2:
- Extiende la tela de modo que quede en forma de rombo.
- Pon el brazo derecho del bebé de forma recta, en paralelo a su cuerpo.
- De nuevo, coloca el brazo, ahora el izquierdo, recto y paralelo a su cuerpo y cruza la esquina izquierda de la tela hacia el lado derecho.
- Método 3 (Similar al método australiano):
Para llevar a cabo este proceso debes realizar los mismos pasos que en el sistema australiano para arrullar al bebé. Para ello, debes cruzar las esquinas de ambos lados, más o menos, por debajo de las axilas, a la altura de su pecho.
Precauciones al Arrullar a tu Bebé
Como hemos visto, arrullar a los bebés tiene muchos beneficios, pero también puede conllevar ciertos riesgos que debemos tener en cuenta:
- Displasia de cadera: La Organización Mundial de la Salud indica que el bebé debe acostarse boca arriba en la cuna con un colchón firme, las sábanas bien ajustadas y sin peluches alrededor para evitar el riesgo de asfixia y la muerte súbita.
- Edad: Debes de dejar de practicar el arrullo antes de los dos meses de edad aproximadamente, ya que los bebés comienzan a tener más movilidad y fuerza y pueden deshacer el arrullo y ponérselo delante de la cara.
Si hacemos un uso responsable del arrullo en momentos puntuales y no muy prolongados, y siempre bajo vigilancia, te puede ayudar a tranquilizar a tu bebé, calmar sus cólicos o ayudarle a conciliar el sueño.
Definitivamente el arrullo debe abandonarse cuando el peque aprenda a darse la vuelta o a tener más movilidad también a la hora de coger cosas.
Es más, para que se sienta más protegido y seguro, puedes optar por adquirir una cuna para practicar colecho como una cuna tipo colecho de alondra.
¿Cuál es el Mejor Arrullo para Bebé?
Es posible encontrar diferentes tipos de arrullos, mantas o muselinas para arrullar a los bebés. Existen arrullos de distintos tejidos como los arrullos de tela, arrullos de rizo, arrullos de algodón, arrullos de terciopelo y hasta arrullos de borreguito para los días más fríos. Debes tener en cuenta que necesitarás un arrullo para cuando des a luz y salgas del hospital, por lo que debes tenerlo preparado.
El arrullo se utiliza tanto en invierno como en verano, ya que lo que se recomienda es que el bebé esté bien arropado. En invierno puedes optar por arrullos que proporcionen mayor temperatura para que tu bebé se sienta abrigado en todo momento. Para el verano, te aconsejamos un arrullo ligero y fresco. Lo ideal es llevar el arrullo en el carrito por si necesitas cubrir a tu bebé en cualquier momento.
Debes tener en cuenta que dependiendo del mes en el que nazca tu bebé tendrás que elegir uno u otro tejido. La muselina de bambú Little Unicorn es muy ligera y transpirable. Recuerda que el bambú ayuda a regular la temperatura corporal de tu bebé y evita el sobrecalentamiento, por lo que sirve tanto para verano como para invierno. Además de los diferentes tejidos de arrullos, puedes encontrar mucha variedad de diseños, colores y estampados que se adecúen a tus gustos y necesidades.
Recomendaciones Adicionales
- Ten siempre presente que arrullar al bebé no debe hacerse durante mucho tiempo. Es decir, con unas horas al día basta. Guarda este as bajo tu manga para aquellos días o momentos en los que tu peque esté más molesto o inquieto para dormir. Y bajo ningún concepto arrulles al bebé durante el descanso nocturno.
- No aprietes excesivamente el arrullo. Si tu peque se siente cómodo y estas técnicas te funcionan puedes arrullar al bebé sin problema. Verás que le ayuda a calmarse y agradece su cobijito como forma de adaptarse al nuevo mundo que le espera ver crecer 😉.
- Si no se siente cómodo con el arrullo.
- Por mucho que le guste a tu pequeño, la técnica de arrullar al bebé debe dejar de realizarse en cuanto observes que trata de girarse por sí mismo o bien que necesita mayor libertad de movimiento que lo que el arrullo le permite.
Arrullar al bebé es una experiencia reconfortante que ayuda al recién nacido a sentirse protegido y cuidado en su venida al mundo. Esperamos haberte ayudado a descubrir esta técnica y sus beneficios para tu bebé.
