Beneficios de la natación para bebés en Alicante: Desarrollo, vínculo y diversión acuática

Lo que llamamos natación para bebés poco tiene que ver con el nadar, al menos con lo que la mayoría de personas entienden por aprender a nadar, ya que este planteamiento no se podrá lograr hasta los 3-4 años. Sin embargo, en los últimos años, ha surgido una auténtica fiebre por ofrecer a los más pequeños experiencias que van mucho más allá del simple cuidado básico. Por lo tanto hay que aclarar que una cosa es el disfrute, dominio y adquisición de ciertas habilidades, y otra muy distinta aprender a nadar.

Cada vez más familias buscan actividades que, además de entretener, ayuden al desarrollo físico, emocional y cognitivo de sus hijos desde sus primeras semanas de vida. Esta tendencia no es fruto del azar, ya que la crianza ha evolucionado y con ella, las expectativas de los padres. Ya no se conforman con observar el crecimiento de sus bebés, sino que quieren formar parte activa de su desarrollo.

Alicante es un claro reflejo de esta revolución, con una oferta de actividades basadas en lo sensorial y el bienestar emocional en constante crecimiento. Desde sesiones de hidroterapia en spas infantiles o clases de bachata en porteo hasta clases de cerámica, cualquier disciplina puede convertirse en una herramienta de estimulación temprana si se adapta a las necesidades de los más pequeños.

Quizás nunca habías oído el término “matronatación”, pero seguro que sí has visto alguna vez por televisión imágenes sobre la natación con bebés, en las que estos son sumergidos en el agua y empiezan a chapotear e incluso a bucear. La matronatación se lleva practicando en algunos países de Europa desde los años 60 y se ha demostrado que no sólo estimula los sentidos del bebé, sino que también tiene un efecto muy positivo en la recuperación postparto de la madre.

¿Qué es la matronatación?

La natación con bebés guiada o matronatación consiste en un entrenamiento en el agua dirigido por expertos y en el cual algún adulto de la familia -normalmente, la madre o el padre- desarrolla actividades acuáticas con su bebé. Los recién nacidos están perfectamente dotados de una variedad de reflejos que hacen posible el progresivo desarrollo de una conducta adaptada al medio en que se desenvuelvan, en este caso el agua.

¿Cuándo puede nadar un bebé?

Los sentidos de los bebés están prácticamente adaptados al agua cuando nacen, ya que se han llevado nueve meses creciendo en el líquido amniótico del útero. De hecho, los recién nacidos pueden mantener los ojos abiertos y enfocar la mirada bajo el agua. También su capacidad auditiva en este medio supera con creces a la de los adultos.

Sin embargo, la capacidad del organismo para regular su temperatura corporal varía de bebé a bebé, por lo que es importante que la comadrona o el pediatra comprueben este aspecto antes de que empiece la matronatación. ¿Cuándo iniciar exactamente la natación con tu bebé? Es algo que has de decidir tú, pero siempre teniendo en cuenta que los bebés no deben entrar en piscinas públicas antes del cuarto mes de vida. Por tanto, un momento adecuado para que la mayoría de los niños empiecen a «nadar» es entre el cuarto y sexto mes de vida.

Por otro lado, si tu bebé tiene predisposición alérgica, es recomendable que consultes previamente al pediatra.

Beneficios de la natación con bebés

La natación es una de las actividades físicas más completas para el cuerpo y la mente tanto en niños como adultos, ya que se trata de una disciplina deportiva que abarca en un solo ejercicio beneficios cardiovasculares, musculares y resistencia física. El objetivo más importante de esta actividad se centra en reforzar el vínculo de amor y confianza entre los padres y el bebé, haciendo que compartan una experiencia original, única e irrepetible, fortaleciendo la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá.

La matronatación o natación para bebés puede realizarse, según recomiendan los expertos, desde los 4-6 meses hasta los 3-4 años, que es cuando ya podemos empezar a nadar propiamente dicho. Esta natación adaptada a los más pequeños no tiene mucho que ver con la natación en sí, persigue objetivos completamente diferentes y su metodología es totalmente distinta.

Tal como explica el especialista, “la matronatación es el desarrollo de actividades acuáticas con bebés previas a la natación formal, y es apta para niños menores de tres años, pues este ejercicio no implica, -a diferencia de la natación-, que el niño deba aprender a nadar, sino que es una forma de acostumbrase al medio acuático, favorecer el desarrollo de su coordinación motriz y reforzar los vínculos afectivos con sus padres”, y agrega, “además, no se debe llevar al bebé a la piscina antes de los 5 meses, ya que es a esa edad cuando el sistema inmunológico empieza a estar más desarrollado”.

A continuación, se detallan algunos de los beneficios más importantes:

  • Desarrollo psicomotor: El bebé que aún no camina encuentra en el agua la posibilidad de moverse tridimensionalmente, siendo mucho mayor la libertad y continuidad de movimientos. A través de la matronatación el bebé mejora la coordinación y el equilibrio, así como el aumento de la fuerza.
  • Fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio: La natación fortalece el corazón y los pulmones. El trabajo respiratorio que se realiza en el agua fortalece el corazón y los pulmones.
  • Aumento del coeficiente intelectual: Está demostrado que los bebés que han hecho natación en los 2 primeros años de vida desarrollan una percepción mayor del mundo que los rodea, con lo que ya están aprendiendo a ser más creativos y observadores. Varios estudios avalan que la estimulación prenatal parece tener un efecto favorable sobre la inteligencia y el coeficiente intelectual.
  • Socialización temprana: Inicia la socialización sin traumas en un ambiente lúdico y recreativo, desarrollándose como personas y su entorno de una forma natural. La convivencia en la piscina con otros niños le ayudarán a relacionarse mejor, además de que aprenderá a compartir y realizar actividades junto a otras personas. La natación con bebés también facilita la interacción entre niños de distintas edades. En los grupos que se organizan en los cursos de matronatación, los pequeños encuentran modelos a seguir, compañeros de actividad e imitadores.
  • Desarrolla las habilidades vitales de supervivencia. El aprender a flotar y girarse, le dotará de un plus de seguridad para ganar tiempo ante una caída accidental a una piscina.
  • Mejorar y afianzar el vínculo afectivo-cognitivo con los padres. Hay que tener en cuenta que madres, padres y bebés van a compartir una experiencia única en un medio completamente nuevo para ellos. Aparte de las experiencias cognitivas que los bebés, por su curiosidad, adquieren cuando nadan, el vínculo con los padres se fortalece mientras practican la matronatación.
  • Mayor desarrollo cognitivo. Esta demostrado que los niños que han practicado matronatación desde bien pequeños tienen una mayor concentración y mejor respuesta ante problemas.
  • Mejora el sistema inmunológico.
  • Estimula la agilidad.
  • Ayuda al bebé a relajarse.
  • Ayuda al bebé a sentirse más seguro.

“Para los bebés, -subraya el profesional-, el sumergirse en el agua no supone un momento traumático, pues han estado durante nueve meses de gestación en un líquido similar”. Sería a partir de los tres o cuatro años cuando el niño tiene la autonomía suficiente para aprender las técnicas de natación y su aparato locomotor está lo suficientemente desarrollado como para lograr que el niño nade de forma autónoma sin el progenitor en el agua y vigilado por un monitor.

Según el profesional “empiezan a socializar fuera del ámbito familiar y refuerza el vínculo de confianza con sus padres. También, al estimular la capacidad de juego, en un futuro son niños más predispuestos a aprender”.

Tabla de beneficios de la matronatación:

Beneficio Descripción
Desarrollo psicomotor Mejora la coordinación, el equilibrio y la fuerza.
Sistema cardiorrespiratorio Fortalece el corazón y los pulmones.
Coeficiente intelectual Desarrolla la percepción y la creatividad.
Socialización Fomenta la interacción y el aprendizaje social.
Supervivencia Enseña habilidades de flotación y seguridad en el agua.
Vínculo afectivo Fortalece la relación entre padres e hijos.
Desarrollo cognitivo Mejora la concentración y la resolución de problemas.
Sistema inmunológico Fortalece las defensas del organismo.

En la mayoría de países desarrollados la matronatación se ha convertido en una actividad que se les ofrece a los padres días después del nacimiento del bebé. Desde que el embrión está en la barriga de su madre, el medio en el que se desenvuelve es ingrávido y sobre todo líquido. Por ello, es muy importante que el bebé siga disfrutando de esos efectos de flotación, así como de la experiencia placentera.

Por otro lado, aunque los niños tengan la capacidad innata de permanecer sumergidos en el medio acuático, dependen en todo momento de sus padres y de los profesionales que los acompañarán en los ejercicios de natación para bebés, como, por ejemplo, el titulado en el Grado Superior de Acondicionamiento Físico.

Igualmente, hay que saber diferenciar entre las ventajas de la natación con bebés de los beneficios de la natación general. En la primera se busca una experiencia recreativa, placentera y estimulante donde aprender habilidades básicas y esenciales. Mientras que en la segunda se busca aprender a desenvolverse en el agua mediante movimientos coordinados y eso no ocurrirá hasta los cuatro o cinco años.

También conocida como natación para bebés, busca estimular los sentidos de los lactantes en el agua a través de ejercicios o juegos diseñados especialmente para ellos. La natación con bebés es una dinámica que se lleva desarrollando en Europa desde los años 60. Dicha práctica no solo tiene beneficios para el bebé sino que también puede ayudar a la madre en su recuperación postparto.

Muchos padres esperan que sus hijos sean más mayores para apuntarlos a natación, pero lo que ellos desconocen es que esta actividad acuática refuerza también el vínculo afectivo y aporta unos conocimientos sobre la conducta y reacciones de los bebés. Para poder cumplir estas metas generales, es muy importante la forma que tiene los padres de reaccionar antes las actuaciones de sus hijos.

Etapas de la natación para bebés

Dentro de la natación para bebés existen cuatro etapas propuestas por edad, y sobre todo dependerán del momento en que el lactante se incorpore a las actividades acuáticas. Este grupo de matronatación, de características muy personales y diversas, recibe el nombre de lactantes.

  1. Primera etapa: En cualquier caso, se tendrá en cuenta que el contacto corporal físico en la primera etapa es muy importante. De ahí, que sea conveniente proponer actividades de chapoteo con los brazos de la madre o de desplazamiento por la piscina siguiendo diferentes técnicas. También se realizarán pequeñas inmersiones para observar la reacción del bebé.
  2. Segunda etapa: En este grupo se introducirá la participación de toda la clase. De esta manera, se pasará del contacto físico a la presentación del material de apoyo que potencia los desplazamientos, centrándose en las conductas motrices acuáticas básicas.
  3. Tercera etapa: En estas clases de natación para bebés se desarrollará el principio de autonomía cogidos al borde de la piscina o inmersiones asistidas. El niño en esta etapa de matronatación ya será capaz de desplazarse de manera independiente. Además, tendrá que habituarse a la nueva orientación tanto visual como espacial, y su organismo se verá obligado a reforzar la musculatura y madurar el sistema nervioso. Por otro lado, se realizarán inmersiones más largas y autónomas, potenciando la salida a flote por sus propios medios.
  4. Cuarta etapa: En esta última etapa de la natación para bebés es importante empezar con técnicas de respiración y participación de manera voluntaria. Igualmente, se seguirá potenciando la autonomía, las inmersiones, y se iniciará los saltos a baja altura. Aquí las clases de natación para bebés son una buena oportunidad para compartir actividades simbólicas con los padres. De esta manera se fomentará la autonomía y se reforzará la unión con todo el grupo.

Matronatación con monitor cualificado

Hay padres que se lanzan a nadar solos con sus bebés, pero es preferible realizar antes un curso con un monitor cualificado. Y es que el entrenamiento guiado para la natación con bebés tiene varias ventajas:

  • Se enseña a los padres técnicas importantes y seguras para sujetar al bebé.
  • Se genera una adaptación al agua de forma divertida para los padres y el hijo o la hija.
  • Los padres aprenden cómo aprovechar con su bebé todas las posibilidades de movimiento.

Sin embargo, hasta que empiece la matronatación con monitor, puedes preparar un poco a tu bebé chapoteando con él en la bañera. Manteniendo en todo momento el contacto físico, hablándole o cantándole canciones, le transmitirás seguridad dentro del agua. También puedes ir echándole suavemente agua sobre la cabeza y bajar gradualmente la temperatura del baño del bebé a 33°C, que es la que tiene la mayoría de las piscinas cubiertas.

Una vez en la piscina, hay que considerar que el bebé hace un gran esfuerzo permaneciendo mucho tiempo tumbado sobre la barriga en el agua. Por tanto, se recomienda que vaya cambiando de postura y que practique cuando esté descansado y no tenga hambre.

Matronatación: estimulación en el agua para bebés

¿Qué se necesita para la matronatación guiada?

En casi todas las ciudades se ofrecen este tipo de cursos en las piscinas cubiertas de polideportivos o incluso de spas. ¿Qué has de tener en cuenta a la hora de elegir la piscina adecuada para practicar la natación con bebés?

  • Temperatura: debe oscilar entre los 31°C y los 35°C.
  • Espacio: ha de ofrecer suficiente libertad de movimiento.
  • Puntos de apoyo: mamá o papá tienen que estar seguros dentro del agua para acompañar a su bebé.
  • Cloro: es preferible que no huela mucho a cloro, porque es indicativo de que los niveles de tricloramina son más bajos y, por tanto, la piel del bebé no sufrirá.
  • Monitor/a: mejor que sea alguien especializado en la materia.

En cuanto la comadrona o el pediatra den el visto bueno, se puede proceder a la inscripción. ¿Qué tienen que llevar los padres a estos cursos?

  • Pañales para el agua: Un pañal para el agua o un bañador desechable absorben bien las excreciones del bebé en el agua.
  • Albornoz: Para prevenir la hipotermia y que se resfríe, es esencial secar bien al niño después del baño.
  • Crema hidratante: Después de la ducha, lo mejor para la piel sensible del bebé es hidratarla con una crema especial para bebés.
  • Biberón o potitos: Tras el ejercicio, los bebés suelen tener hambre y sed.
  • Bolso y cambiador: La mamá o el papá pueden guardar todos los utensilios necesarios en el bolso de paseo.

Precauciones a tomar

En cuanto a las precauciones a tomar, el doctor Baixauli puntualiza “lo principal es saber que es a partir de los cuatro meses cuando se puede llevar al niño a piscinas siempre habilitadas y que cumplan todas las medidas higiénicas como el control del cloro, y hacerlo de forma progresiva, es decir, empezando las primeras veces con 5/ 10 minutos hasta llegar más adelante a los 30/40 minutos máximo y los padres también deben saber que a pesar de los múltiples beneficios de la matronatación, en ocasiones los bebes pueden padecer de hiperhidratación por la excesiva ingesta de agua, conjuntivitis debido al cloro de la piscina o alguna infección como hongos o diarreas”.

Aún así hay que evitar dejar solo a los niños en el agua y se desaconsejan las entidades cuyos programas acuáticos para bebés promuevan dicho ejercicio únicamente como una manera de lograr respuestas de supervivencia.

En conclusión, aunque la natación para bebés sea una buena práctica deportiva que ayuda no solo a los más pequeños sino también a los padres, hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones antes, durante y después de la actividad en el medio acuático.

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