Música para Despertar Niños: Beneficios Clave para su Desarrollo

Pocas cosas son tan evidentes como los numerosos beneficios de la música en el ser humano. No sólo aporta bienestar emocional y anímico, sino que, además, les hace experimentar la vida con más color. La música es un estímulo esencial en los niños: les transforma, les divierte y les enseña muchas cosas. Por ello, debemos conocer todos los efectos positivos que tiene sobre ellos para así aprovecharlo al máximo en su desarrollo.

Beneficios Clave de la Música en el Desarrollo Infantil

La música es uno de los elementos fundamentales en el desarrollo del bebé. Si en algo ayuda la música es en el desarrollo cognitivo, ya que estimula diferentes partes del cerebro. Aquí te presentamos algunos de los beneficios más importantes:

1. Estimulación del Desarrollo Cerebral

La música, las melodías y sonidos, estimulan la región derecha del cerebro que está especializada en sentimientos y habilidades especiales visuales y sonoras, como la música o el arte. La música activa múltiples áreas del cerebro, especialmente aquellas relacionadas con el lenguaje, la memoria y las habilidades motoras. La música hace que la imaginación del niño viaje por diversidad de mundos diferentes, que viva experiencias y emociones que hacen que enriquezca su mente. Por ejemplo, los estudios han demostrado que aprender a tocar un instrumento mejora la capacidad de los niños para resolver problemas y pensar de manera crítica.

Los niños que se exponen a la música de manera temprana y constante, reciben educación musical o practican algún instrumento, muestran una cierta ventaja con respecto a los demás. Con lo cual, favorece el desarrollo cognitivo del cerebro infantil. Principalmente porque favorece la concentración y la capacidad de atención al mismo tiempo que estimula la memoria. ¿Sabías que la música es uno de los estímulos que genera mayor actividad neuronal? Saber cuáles son las distintas notas y sonidos, repetirlos y recordarlos tiene un efecto muy positivo sobre el desarrollo infantil.

2. Fomento de Habilidades Emocionales

Gracias a la música los bebés pueden expresar y experimentar diferentes sentimientos y emociones. La música es una herramienta poderosa para ayudar a los niños a identificar y expresar sus emociones. Les ayuda a vincularse con las emociones que sienten, a controlarlas, a identificarlas. Además, aprender a interpretar o crear música enseña a los niños a manejar sus emociones. A través de melodías tranquilas pueden conseguir calmarse y relajarse cuando están angustiados.

Además, el poder de evocación de la música hace que al escuchar canciones alegres los niños y niñas mejoren su estado de ánimo y se sientan más felices. La música brinda un medio de expresión de cualquier sentimiento o emoción. A los niños no siempre les resulta sencillo identificar las emociones, exteriorizarlas y aprender a equilibrar sus estados de ánimo. En este sentido, la música muy ser muy eficaz. Tocar un instrumento, cantar, bailar o sencillamente oír música permite a los niños conectar con distintas emociones, expresar lo que sienten y regular su estado de ánimo.

¿Quién no ha visto a un bebé emocionarse y moverse al escuchar una canción? Una melodía puede despertar su deseo por bailar y expresar su felicidad. Esto, por supuesto, tiene grandes beneficios en su desarrollo.

3. Mejora de la Motricidad y la Coordinación

La música les ayuda a mejorar su coordinación y fortalecer los músculos, favoreciendo un crecimiento saludable. El ritmo y el movimiento van de la mano. El trabajo rítmico en niños muy pequeños, a partir de 2 o 3 años, causa una evolución muy grande en la coordinación física y mejora la psicomotricidad. Bailar hace que los niños sigan el ritmo de la música encontrando una nueva forma de expresarse a través de su cuerpo. Actividades como seguir un ritmo con las palmas o balancearse al compás de la música mejoran la coordinación y fortalecen el control muscular.

Brazos y piernas empiezan a moverse de forma armónica, coordinando sus movimientos, o intentándolo, y mejorando su desarrollo psicomotriz, pues no sólo les divierte, sino que les aporta una manera nueva para expresarse. El niño puede mejorar su coordinación y combinar una serie de comportamientos, adaptando el movimiento corporal a los ritmos de las canciones. Los beneficios de la música no solamente se disfrutan a nivel mental, sino que también favorecen el desarrollo de habilidades motrices a la hora de desenvolverse en el entorno. El baile ayuda a los niños a mejorar el ritmo y el equilibrio, y a lograr una mayor fuerza muscular, coordinación y sentido espacial.

4. Potenciación de Habilidades Sociales

Gracias a la música se crean grupos donde los niños y niñas comienzan a comunicarse entre ellos. Participar en actividades musicales en grupo, como un coro o una banda, enseña a los niños la importancia del trabajo en equipo y la colaboración. Tocar, bailar o cantar en grupo puede hacer que un niño o niña pierda su timidez, y además favorece su interacción con otros infantes y con adultos, lo cual le ayuda a socializar. En una clase de música, los niños deben trabajar juntos para interpretar una canción, sincronizarse y lograr un objetivo común. Cantar, bailar y tocar en grupo hace que los niños se desinhiban y pierdan la timidez, lo que favorece la interacción con otras personas y les ayuda a socializar.

5. Fortalecimiento del Aprendizaje y el Lenguaje

Las diferentes notas, graves y agudas, hacen que el oído del niño comience a diferenciar las diferentes tonalidades de las melodías. La música puede ser un puente hacia el aprendizaje en otras áreas. La música tiene una estrecha relación con los altos desempeños académicos. Además, la repetición de canciones incorpora vocabulario nuevo y el ritmo les ayuda a repetir frases complejas. Además, la música mejora la concentración y la capacidad de atención, lo que beneficia el rendimiento escolar. Resulta indiscutible que la música influye de manera positiva en la capacidad comunicativa y en el desarrollo del habla.

Oír y repetir sus canciones preferidas y descubrir otras nuevas favorece la comprensión, ayuda a ampliar el vocabulario y a mejorar la pronunciación. La fase de alfabetización del niño puede verse favorecida gracias a la música. Por ejemplo, a través de canciones infantiles en las que las sílabas riman y se repiten, y acompañadas de movimientos y gestos que se realizan al cantar. Pero también favorece el aprendizaje de idiomas y de las matemáticas, y estimula la imaginación y la creatividad.

Cómo la Música Clásica Desarrolla la Creatividad en Niños | Beneficios Comprobados

Tipos de Música Recomendados para Bebés y Niños

En realidad, cualquier tipo de música está bien siempre que no le incomode. Aquí te damos algunas sugerencias:

  • Música Clásica: Suele ser una de las más recomendadas. Se evidenció que los componentes presentes en la música ayudan a la concentración, la atención y la memoria, incluso en el proceso de aprendizaje.
  • Canciones de Cuna Tradicionales: Las canciones de cuna o nanas son ideales también para relajar al peque y conseguir que asocie una melodía con la hora del sueño.
  • Música Instrumental Suave: La música de un arpa o una guitarra puede ayudar también a la relajación y al desarrollo del peque.

Consejos para Introducir la Música en la Rutina Diaria del Bebé

Tan importante es la música en el desarrollo del bebé que incluso, antes de nacer ya juega un papel de gran relevancia. Está demostrado que los fetos son capaces de escuchar la música y sentir las emociones que provoca en la madre.

  • Desde el Embarazo: Varios estudios han demostrado que, aparte de las voces de sus progenitores, la música es uno de los mejores canales para conectar con los futuros recién nacidos.
  • Durante el Juego: Mientras juega aprovecha para poner música de fondo. Haz que escuchar música sea algo natural, y no forzado. Es decir, trata de incorporarla en la rutina diaria mientras realiza otras actividades.
  • A la Hora de Dormir: ¿A quién no le han cantado una nana de peque? Estrellita, ¿dónde estás? o Duérmete mi niño son dos clásicos a la hora de arrullar a un bebé. Además, le ayudan a comprender e interiorizar los diferentes momentos del día.
  • A la Hora del Baño: Otro momento es la hora del baño o el momento de cambiarle el pañal.

Además de escuchar música, es conveniente introducir juegos o canciones en su rutina. Esto ayudará al peque a reconocer ritmos, patrones, incluso a desarrollar el lenguaje, y el gusto por la música.En la actualidad existen muchos juguetes con sonidos y melodías, pero no hace falta complicarse, siempre podemos recurrir al clásico sonajero de toda la vida, o a los juegos de manos como Los 5 lobitos.

Actividades Musicales para Niños en Educación Infantil

La música en la Educación Infantil no es un simple acto de entretenimiento; es una herramienta educativa muy importante. La Educación Infantil es el terreno ideal para sembrar las semillas del conocimiento en los niños a través de las actividades de música. Aquí tienes algunas ideas para el rincón de música en el aula:

  1. Escuchar Música Variada: Puedes facilitar al alumnado del aula desde grandes obras clásicas, como las 4 estaciones de Vivaldi, hasta música más roquera, con canciones como Bohemian Rhapsody de Queen, donde los ritmos y las melodías van cambiando a lo largo de toda la canción.
  2. Juego de las Sillas y las Estatuas: El famoso juego de las sillas donde al parar la música debemos sentarnos en una de ellas permite trabajar con música, pero también con los silencios. Por otra parte, el juego de las estatuas consiste en que cuando la música suena los niños tienen que ir bailando por el aula a su ritmo y, cuando esta para, todos se tienen que quedar quietos como esculturas.
  3. Imitación de Sonidos: También puedes echar mano de la imitación de sonidos del entorno, como por ejemplo sonidos de animales, de electrodomésticos, jugar con onomatopeyas, etc.
  4. Tocar Instrumentos Musicales: Tocar una guitarra, facilitarles un xilófono, una flauta, unas maracas, un pequeño yembé para hacer percusión y seguir un ritmo marcado… ¡Las posibilidades son infinitas!
  5. Orquesta con Instrumentos y Objetos Cotidianos: Improvisar una pequeña orquesta con instrumentos musicales, de percusión u objetos cotidianos. Ellos disfrutan mucho de los ritmos y de la individualidad al servicio del colectivo. Esta puede ser una actividad divertida y globalizadora.
  6. Expresión Musical y Plástica: Trabajar expresión musical y plástica a la vez. Escuchar una pieza de música clásica a la vez que se les facilita un papel y pinturas para que plasmen en el papel lo que les venga a la mente. Desarrollarás la expresión artística, pero también la emocional y la creatividad.
  7. Elaboración de Instrumentos con Material Reciclado: Elaborar instrumentos sencillos a partir de material de reciclaje puede ser otra excelente actividad para el rincón de música. Por ejemplo, con un par de botellines de yogur y unas semillas podemos hacer unas maracas estupendas. Con una caja y unas cuerdas, una guitarra.
  8. Expresión Gestual: Trabajar la expresión gestual a partir de una pieza musical también es buena combinación. Pueden ser desde canciones mimadas, que son aquellas en las que se expresa con gestos partes de la letra de una canción, hasta coreografías más pensadas y con mayor movimiento, depende de la edad del alumnado.
  9. Caja de Canciones: Esta actividad consiste en disponer dentro de una caja de cartón una variedad de cajas más pequeñas de diferentes tamaños y colores. Dentro de cada una hay un objeto que representa una canción que se ha trabajado previamente. Es importante dejar una caja vacía para trabajar el silencio.

Como ves, es clave la música en el desarrollo del bebé, por lo que es buena idea incorporarla en su vida incluso antes de nacer.

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