La lactancia materna es una experiencia única e inolvidable, sin embargo, tener que enfrentarse a problemas con la leche materna puede ser una fuente de preocupación y estrés. Existen algunas circunstancias en las que la producción de leche materna puede disminuir, e incluso desaparecer, si bien esto último sucede en muy pocas ocasiones por causas físicas.
Es importante conocer la fisiología de la mama para comprender mejor este proceso. La lactogénesis I, también conocida como la lactogénesis temprana, comienza durante el segundo trimestre del embarazo. La lactogénesis II, también conocida como la lactogénesis tardía, ocurre en los días que siguen al parto. Esta fase implica una transición de la producción de calostro a leche madura, con un aumento significativo en la producción de leche.
Son muy escasas las situaciones que contraindican la lactancia materna. La gran mayoría de las enfermedades maternas y sus tratamientos son perfectamente compatibles con amamantar. La decisión de amamantar o no corresponde de forma exclusiva a la madre. Corresponde al profesional sanitario la obligación de ofrecerle información clara y exhaustiva de los riesgos de no amamantar para la salud de su hijo y la suya propia.
La lactancia materna se puede cortar por distintas razones. Pero lo buena noticia es que también se puede recuperar, tanto si no se da el pecho durante un breve lapso de tiempo, como si se suspende y la leche se ha retirado.
Causas de interrupción de la lactancia materna
Existen diversas causas que pueden llevar a la interrupción de la lactancia materna, algunas de las más comunes son:
- Madre e hijo están separados.
- La mamá tiene fiebre.
- La mamá está tomando fármacos no compatibles con la lactancia.
- Causas hormonales.
- Causas nutricionales.
También existen una serie de situaciones físicas y orgánicas que pueden provocar hipogalactia, baja producción de leche, o agalactia, ausencia de leche materna.
Disminución de leche materna: ¿cuál es la causa de la baja producción de leche?
Comprender las causas de una disminución en la producción de leche materna es importante. Algunas preguntas como "por qué soy madre desde hace 7 días y no me sube la leche" son muy comunes en madres que dan el pecho.
Como dice el comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría "El principal estímulo para la producción de leche es la succión del niño y el vaciado del pecho, por ello, cuantas más veces mame más cantidad de leche se producirá. La leche no se gasta, cuanta más toma el bebé, más produce la madre."
La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas:
- Problemas de salud: Infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo.
- Dificultades en el agarre del bebé: Uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches.
- Uso de chupetes y tetinas: No se recomiendan hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas. Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática.
- Nutrición inadecuada: Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida. Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
- Estrés: El estrés, también puede influir.
Otros factores que pueden contribuir a la baja producción de leche incluyen:
- Hipoplasia mamaria: Los pechos hipoplásicos tienen poco o escaso tejido mamario.
- Síndrome del ovario poliquístico: En este caso puede existir tanto un exceso de producción como causar hipogalactia.
- Síndrome de Sheehan: Se produce a consecuencia de una hemorragia severa durante el parto o postparto inmediato.
- Desajustes tiroideos: Las madres que padecen problemas de tiroides durante el embarazo o con anterioridad a la gestación, deberían controlar los niveles hormonales en el postparto.
- Retención de placenta: Si queda cualquier tipo de resto en el útero, esto puede causar una inhibición de la producción de leche.
- Obesidad y obesidad mórbida: Las mujeres con un índice de masa corporal superior a 30 pueden sufrir un retraso en la subida/bajada de leche.
- Cirugía de mama: Una cirugía de reducción mamaria puede afectar la producción de leche.
Cuando la causa de la baja producción no está diagnosticada, podemos pensar en una limitación de las tomas, lactancia con horarios o un mal agarre, como ocurre en el caso del frenillo lingual corto.
La lactancia materna es delicada, las irregularidades o desequilibrios que se produzcan o hayan producido en la madre pueden conllevar a esta baja producción de leche.
Tipos de leche materna
A medida que la producción de leche aumenta, se produce una transición de la composición del calostro a la leche madura.
- Leche Preparto: Corresponde con la primera etapa de la Lactogénesis I. Predomina sobre todo el exudado plasmático en su composición, células, inmunoglobulinas, lactoferrina, seroalbúmina, cloruro de sodio y lactosa.
- Calostro: Es la primera leche que se obtiene tras el parto. El propósito es proporcionar una leche de bajo volumen, facilitando así la adaptación y la coordinación de la succión, deglución y respiración.
- Leche de transición: Aparece entre el calostro y la leche madura. En esta leche se van a producir cambios en la concentración de nutrientes.
- Leche madura: Esta leche va a aparecer entre los 10-15 días de vida. La composición de la leche madura se estabiliza en torno al mes de vida, aunque luego presente variaciones durante el día o ante determinadas situaciones o necesidades del bebe.
- Leche de destete: En la fase de destete final o involución, la leche vuelve a tener unas características similares al calostro, debido a que se abre de nuevo la vía para celular.
- Leche de prematuro: Mención especial merece esta leche. Se han identificado diferencias importantes en cuanto a la energía, grasa, oligosacáridos, calcio y fosforo entre leche de prematuros y leche de recién nacidos a término.
Regulación de la Demanda y Oferta
La regulación de la producción de leche se basa en la demanda y oferta, lo que va a determinar la elevación de la prolactina después de la toma van a ser la frecuencia, duración e intensidad de la succión del bebe durante la misma. Es necesario que exista un buen funcionamiento del eje hipotálamo-hipofisario para mantener la lactancia materna.
La prolactina es una hormona vital para el desarrollo de la glándula mamaria durante el embarazo y la lactancia, sin esta hormona no existe fabricación de leche materna. La estimulación del pezón provoca una respuesta somática que se transmite a través de la medula al hipotálamo, donde se produce un incremento de serotonina y endorfinas, lo que provoca una disminución de la dopamina y un incremento de la prolactina. Cuando la prolactina se libera en la circulación, estimula la síntesis de leche materna.
Factores como el estrés, el sueño, las relaciones sexuales, medicamentos o las hipoglucemias, y como no, la estimulación directa del pezón, van a provocar variaciones en los niveles de prolactina.
¡Cómo aumentar tu producción de leche! Educación sobre la lactancia materna | Sarah Lavonne
¿Se puede detener la lactancia materna de repente? ¿Se puede cortar la leche materna de un día para otro?
Existen algunas circunstancias en las que la producción de leche materna puede disminuir, e incluso desaparecer, si bien esto último sucede en muy pocas ocasiones por causas físicas.
- Obviamente, si la mamá y el bebé no están juntos, no se pueden realizar las tetadas.
- Si la mamá sufre un proceso vírico o bacteriano y tiene fiebre, durante unos días, puede pensar que su leche no será buena para el pequeño.
- Determinados trastornos físicos pueden hacer necesaria la prescripción de medicamentos incompatibles con la lactancia materna. En cualquier caso, siempre que tu médico te prescriba un medicamento, debes informarle de que estás en período de lactancia.
Hay que tener en cuenta que una breve interrupción de 48 o 72 horas no entorpece la lactancia materna, aunque es necesario tomar una serie de precauciones. Si la interrupción de la lactancia materna es más larga, también se puede recuperar, aunque costará más, sobre todo si la mamá ha dejado de producir leche.
Medidas para aumentar la producción de leche
Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico. Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:
- Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
- Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
- Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.
En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante.
¿Qué son los galactogogos?
Varios medicamentos actúan estimulando la producción de leche, se les llama galactogogos. Los más utilizados son: el Sulpiride, la Metoclopramida y la Domperidona. Cualquiera de ellos es efectivo, pero no deben usarse más que cuando los métodos naturales se han agotado: puestas al pecho frecuentes, con el niño bien cogido en una postura correcta, asegurar un correcto descanso de la madre y que beba lo que la sed le pide. También hay que comprobar la ausencia de algunas enfermedades en la madre, como anemia o alteraciones del tiroides.
Estos medicamentos galactogogos no deben usarse demasiado tiempo ni sin supervisión médica pues tienen efectos secundarios, aunque utilizados juiciosamente hay amplia y buena experiencia con cualquiera de ellos. Junto con la extracción frecuente de leche, los fármacos galactogogos están indicados en casos de separación forzosa madre-lactante, en madres de prematuros con baja producción de leche y en casos de relactación (madre que tras haber dejado de amamantar por un tiempo, quiere volver a intentarlo) o lactancia inducida (por adopción, por ejemplo).
Conviene recordar que no hay absolutamente ningún trabajo serio publicado en ninguna revista científica, que demuestre las propiedades pretendidamente galactogogas de plantas medicinales tomadas como tal o en infusión y que algunas pueden dar problemas.
El Estrés y la Lactancia Materna
“Del susto se le cortó la leche”. Es una frase bastante popular, sobre todo entre las mujeres de edad avanzada, cuando se habla de lactancia y maternidad. Aunque la creencia popular exagera por lo repentino, sí que está demostrado científicamente que las hormonas que generan las situaciones de estrés afectan directamente al suministro de leche de una madre.
Cuando una persona se encuentra en una situación de estrés, su cuerpo segrega cortisol, adrenalina y norepinefrina, tres hormonas que están diseñadas para ayudar al cuerpo a superar ese momento, pero que también tienen un efecto secundario negativo en la lactancia. La lactancia materna tiene una gran ventaja frente a la leche de fórmula, y es que permite a la madre transmitir los beneficios de su sistema inmunitario al bebé. Si la madre está sometida a un estrés continuo, su leche también portará esas hormonas del estrés y pasarán a través de la lactancia al bebé.
Controlar el estrés durante la lactancia no solo beneficia al bebé; sobre todo, beneficia a la madre.
Ingurgitación Mamaria
La ingurgitación es un acumulo de líquidos en el pecho en el postparto inmediato. En la mama se acumula sangre, liquido, plasma… edematizandola e impidiendo la salida de leche por el pezón. Está relacionada con los fluidos intravenosos que se administran intraparto, por ello es más frecuente en madres que han tenido partos largos o cesáreas.
Cuando el pecho esta tan duro, los recién nacidos son incapaces de agarrarse, si lo consiguen, a veces no consiguen hacer suficiente fuerza con la lengua para extraer la leche. Aplicar frío es una de las mejores opciones, con cuidado de no hacerlo en la zona areola y pezón. Se puede aplicar antes y después de varias formas, con paquetes de gel, incluso hojas de col frescas.
Realizar Presión inversa suavizante: Va a permitir retirar el edema hacia atrás de la areola, facilitando el agarre del bebé y la salida de leche. Se debe realizar justo antes de la toma, se presiona la areola con la yema de los dedos de manera continuada durante unos minutos, para retirar el edema hacia el interior, ablandar la areola y facilitar el agarre, así como estimular el reflejo de eyección mamario. Presionamos hasta que comiencen a salir unas gotas de leche.
Técnica de presión inversa suavizante (PIS).
Hojas de col: Las hojas de col frescas favorecen el alivio del edema. Se utilizan hojas de col enteras de la nevera y se sitúan envolviendo los pechos hasta que se marchiten.
Grietas en el pezón
La lactancia no debe doler. Los pezones se adaptan de manera natural a la lactancia cuando existe un agarre correcto del pecho. Las grietas son heridas de mayor o menor tamaño y profundidad en el pezón, la areola o en ambos.
- Estadio I: Se trata de grietas superficiales, la piel está intacta o presenta una leve rozadura (similar a una costra), no hay sangrado.
- Estadio II: Se trata de una grieta más profunda que la anterior, y que puede involucrar la capa interna de la piel del pezón. Puede haber pequeñas cantidades de sangrado.
- Estadio III: Estas son grietas profundas que afectan tanto la capa externa como interna de la piel del pezón. Puede existir un sangrado significativo, la piel afectada puede verse amarillenta o con pequeños “hilos” blancos. Esto último nos indica que podría existir una infección en la zona.
- Estadio IV: Son las grietas de mayor profundidad, pueden ocupar la cara del pezón o los laterales. En ocasiones son tan profundas que la pérdida de tejido es más...
Crisis o brotes de crecimiento
Se denominan crisis o brotes de crecimiento porque son en realidad situaciones en las que el bebé no parece estar conforme en absoluto con la producción de leche de su mamá. Normalmente los bebés suelen ser bastante regulares los primeros días de vida, por lo que suelen comer y dormir en ciclos bastante regulares y previsibles.
- Hacia el mes y medio de vida: Los bebés y las mamás viven la segunda crisis de lactancia. El bebé de nuevo vuelve a necesitar más volumen de leche, aumentando la demanda y obteniendo más tomas porque la mamá le ofrece el pecho con más frecuencia al empezar este a alterarse.
- Hacia el sexto o séptimo mes de vida: El bebé suele despertarse con mucha más frecuencia durante la noche y reclamar el pecho más a menudo.
- Crisis de los tres meses: Probablemente sea la más delicada y compleja porque afecta tanto a la mamá como al bebé. A esta edad el bebé suele despertarse con mucha más frecuencia durante la noche y reclamar el pecho más a menudo.
Deja que el bebé mame el tiempo que quiera, sin miedo.
Recuperación de la Lactancia
Si la interrupción de la lactancia materna es más larga, también se puede recuperar, aunque costará más, sobre todo si la mamá ha dejado de producir leche. La estimulación del pecho con el sacaleches, los masajes en el pecho y poner al bebé a mamar con frecuencia son fundamentales. Utiliza un SNS (Sistema de Nutrición Suplementaria), una especie de sonda que tiene una boquilla en el pezón, a través de la que el bebé ingiere leche artificial, a la vez que te estimula el pecho.
Si, tomando todas estas medidas, sigues sin producir leche y te ves obligada a abandonar definitivamente la lactancia a tu pesar, no te sientas culpable. Hablar con una asesora en lactancia materna o con tu matrona te puede ir muy bien para quedarte más tranquila.
Otros consejos útiles
- Amamantar tiene beneficios para la madre porque ayuda a recuperar la forma más rápidamente después del parto, ya que el cuerpo utiliza más energía para producir leche materna.
- Amamantar ayuda también a que la madre y el bebé estén próximos física y emocionalmente.
- Es importante ponerse lo suficientemente cómoda antes de amamantar, colocar bien al bebé y asegurarse también de que se prende adecuadamente antes de amamantarlo, ya que a la futura mamá se le pueden irritar los pezones.
- Extraer la leche también estimula la producción de esta y permite que una salga o pueda dormir toda una noche, mientras el padre puede alimentar a su bebé.
- Una mamá puede extraerse la leche cuando quiera después del parto, aunque las mujeres a menudo esperan hasta que se estabiliza el amamantamiento (a las cuatro semanas).
- Y ahora que ya ha comenzado la mamá a adaptarse al proceso tan complejo de la maternidad, se debe intentar sacar algo de tiempo para una misma. En muchas ocasiones, la madre puede tener la sensación también de aislamiento e incluso le puede llegar a costar saber en qué día se encuentra.
Si piensas en volver a quedarte embarazada, tampoco te debes preocupar. El problema principal reside en lo poco que conocemos y exploramos nuestro cuerpo.
