La vida de Noemí Ungría dio un giro de 180º el 4 de abril de 2002, cuando la entonces esteticista de 29 años entró en la tercera edición de 'Gran Hermano', la única que presentó Pepe Navarro. Aunque su etapa en la casa llena de cámaras fue muy corta, y en apenas una semana salió expulsada la primera, la catalana supo sacar rédito a su paso por el programa.
Noemí Ungría durante su participación en Gran Hermano.
Relación con Raquel Morillas
Raquel Morillas fue una de las concursantes de las que más se habló en Gran Hermano 3. Durante su edición, se enamoró de Noemí Ungría, con quien se dio el 'sí, quiero' en 2003. Tras su paso por el concurso, hicieron pública su relación y anunciaron su enlace. La expareja pasó por el altar el sábado 13 de diciembre de 2003 en una boda de lo más íntima en la que Raque optó por un traje de chaqueta blanco y Noemí por un vestido con cola.
A las 19:15 horas del lunes, 2 de junio de 2003, se salieron de la carretera C-32 (Argentona) en dirección Gerona. Por circunstancias que se desconocen, el coche descapotable en el que iban se salió de la calzada y cayó por un terraplén. Raquel, tuvo que ser sedada y conectada a ventilación automática en la Unidad de Cuidados Intensivos. La pareja se divorció a los meses de su boda y de sufrir un grave accidente de tráfico.
Sin embargo, su amor terminó en 2004, cuando decidieron poner fin a su relación. "Hola familia. Al final todo sacrificio tiene su recompensa y, por fin, después de luchar y esperar, ya soy una mujer divorciada", conto Morillas. Al poco tiempo, en 2004, Raquel y Noemí decidieron poner fin a su relación. Tras dos meses de recuperación física y psicológica, la pareja apareció en 'A tu lado' donde hicieron un seguimiento de su recuperación gracias a su amigo y excompañero de 'GH', Kiko Hernández, donde revelaron que iban a darse el 'sí, quiero' ante los revés que te da la vida.
Raquel Morillas y Noemí Ungría protagonizaron uno de los romances más intensos de la tercera edición 'Gran Hermano', emitida en el año 2002. Un año más tarde, la pareja se subía al altar para darse el 'sí, quiero' pero la vida tenía otros planes para ellas: Raquel y Noemí rompieron su relación sentimental hace más de 20 años y hoy en día ambas tienen vidas paralelas y muy diferentes a las de entonces.
La que fuera una de las parejas más mediáticas tras su paso por la casa de Guadalix de la Sierra, terminaron con vidas independientes tras dos años de relación y un enlace matrimonial que fue recogido por los medios de comunicación y la prensa de aquel momento.
Ahora, sus vidas han dado un giro de ciento ochenta grados: Noemí Ungría se desmarcó totalmente del mundo de la televisión y vive centrada en la familia que ha formado en estos últimos años, y por su parte, Raquel Morillas sigue viviendo en Alicante con su nueva pareja con la que ha contraído matrimonio recientemente.
Raquel ha dicho que cada vez que se acerca a ella le pasa algo malo, así que prefiero que cuanto más lejos esté, mejor. "No sé nada de ella. Tuve muchas parejas, no fue la única mujer que pasó por mi vida.
En su entrevista, reveló que su pareja había roto con ella tras entrar en una monotonía y darse cuenta de que no estaba realmente enamorada. Ambas pusieron tierra de por medio y dejaron de vivir en el domicilio que compartían. A las pocas semanas de su ruptura, Noemí reapareció con un nuevo amor, una joven llamada Judd con la que mantuvo una relación hasta 2007.
La concursante de 'GH' vivió una relación tormentosa con Noemí Ungría y no quiere tener nada que ver con ella: "No la he perdonado", dijo sobre la mujer que se casó con ella tras marcharse de casa en Guadalix de la Sierra. Y la última vez que la vio fue en la corte.
Es importante destacar que la ruptura desencadenó en una denuncia de malos tratos, finalmente desestimada, por parte de Noemí: "La última vez que la vi, me pedía seis meses de cárcel por maltrato familiar, cuando yo nunca le he hecho daño a nadie. Fue en el citado plató de Telecinco donde Morillas desveló el problema de ludopatía al que se enfrentó en 2018. De hecho, en una conversación con 'El Español' reconoció que "en una mañana he llegado a perder 1.000 euros en la ruleta. Y no iba al casino sino a los centros recreativos. Morillas presume de ser "feliz" con su vida.
Raquel Morillas y Noemí Ungría durante su relación.
El Accidente de Tráfico
Pero antes de hablar de cómo son sus vidas en la actualidad, no podemos pasar por alto el terrible accidente que sacudió la vida de las grandes hermanas, justo un año después de su salida del reality, y seis meses antes de su boda. La pareja tuvo que ser hospitalizada de urgencia tras sufrir graves secuelas físicas y psicológicas. Noemí estuvo ingresada una semana en el hospital, pero la peor parte se la llevó Raquel que fue operada en varias ocasiones con un cuadro médico que reflejaba fuertes traumatismos craneoencefálicos y una grave contusión en la cara.
Una Boda Íntima
Raquel Morillas y Noemí Ungría se dieron el 'sí, quiero' en una ceremonia íntima celebrada en Barcelona. La boda fue oficiada por un juez de paz y tras el enlace, celebraron el convite en un restaurante tailandés con todos sus familiares, amigos y compañeros de edición al que llegaron subidas en un Rolls-Royce.
2003 Accidente Noemí Ungría-Raquel Morillas GH3. Atención las echaron de la carretera
Matrimonio con Enric Bayón
Noemí Ungría lleva más de una década casada con Enric Bayón. El 12 de septiembre de 2009, Noemí Ungría y Enric Bayón se daban el "sí, quiero" en una emotiva boda eclesiástica en Barcelona. Una bonita familia con dos preciosos hijos.
Sin embargo, para muchas otras personas el barcelonés Enric Bayón es conocido por otro motivo más allá de su trabajo: su relación con Noemí Ungría (50). La que fuera concursante de Gran Hernano 2002 y el fotógrafo se dieron el 'sí, quiero', el 12 de septiembre de 2009, en Cadaqués, en una ceremonia íntima, rodeados de familiares y amigos, y sin la presencia de personajes famosos. Una afirmación que sigue siendo cierta pues, casi 14 años después, Enric y Noemí siguen siendo un matrimonio muy unido.
Noemí Ungría y Enric Bayón.
Hijos de Noemí Ungría y Enric Bayón
Del matrimonio de Enric y Noemí han nacido dos guapísimos hijos: Eric y Chloé. Son padres de dos niños, Chloé y Éric, quienes han hecho sus pinitos como modelos. Orgullosos de la familia que han creado, lo único que ha cambiado en este tiempo es la profesión de ambos.
Noemí Ungría con su familia en Nueva York.
Noemí Ungría: Influencer
Noemí Ungría: gran hermana reconvertida en influencer. Con más de 30.000 seguidores, Noemí suele compartir en redes desde los detalles de su día a día a los beneficios de una conocida marca de belleza y nutrición, de la que es embajadora.
Ungría nutre sus redes sociales de contenido y está en constante interacción con sus seguidoras, a quienes informa, normalmente desde su casa, de los últimos lanzamientos de los productos que promociona. La ex gran hermana tiene otra gran pasión de la que nos hace partícipes en Instagram: la gastronomía.
Ungría se dedica a las redes sociales, donde además de compartir recetas de cocina, promociona diferentes productos que ayudan a adelgazar, así como cosméticos y robots de cocina. Desde septiembre de 2019 dirige y presenta en Radio Marca el programa Padelona, el único de la región especializado en el pádel y en el que se repasa tanto la actualidad amateur como profesional. Además, Bayón es, desde diciembre de 2021, el productor jefe de Mega TV, una productora audiovisual dedicada a la creación y producción de contenidos audiovisuales para cadenas de televisión y plataformas de streaming.
Pero no solo eso Noemí, también es agente comercial de Thermomix, y precisamente por eso tiene su perfil de Instagram lleno de deliciosas recetas hechas con este robot de cocina. La ex gran hermana comparte su día a día en redes sociales, como si de un `Gran Hermano´, se tratase. Ella misma se define en su perfil de Instagram como “emprendedora y luchadora, cumpliendo sueños, rompiendo barreras y desbloqueando emociones. Coqueta por naturaleza, amo a mi familia humana y gatuna”.
Vida Actual y Proyectos
20 años después: así es la vida de Noemí Ungría y Raquel Morillas. Noemí Ungría vive a sus 51 años feliz junto a sus hijos y al amor de su vida, Enric Bayón. Desde hace varios años, se dedica al mercado de la dietética y vende productos para adelgazar, además de ser asesora de Thermomix. Ambas profesiones ocupan un gran tiempo de su día a día y no duda en compartirlo en sus redes sociales, las cuales tiene abiertas y activas.
Noemí Ungría se estrenará como tertuliana de Fiesta en la sección de reality en la que es su vuelta a Telecinco después de años alejada de las cámaras de televisión. El programa que produce Unicorn también tendrá como colaborador fijo a Suso Álvarez, otros de los participantes más populares de GH.
Noemí, tiene dos hijos y es agente comercial de robots de cocina y productos para adelgazar. Raquel vende cupones en Alicante y se casó en 2020 con Noah Madrid. Noemí Ungría se desmarcó totalmente del mundo de la televisión y vive, a sus 51 años, feliz junto a sus hijos y al amor de su vida, Enric Bayón. Trabaja en el mercado de los productos para adelgazar y vendiendo Thermomix.
Ahora mismo estoy viviendo mi mejor momento familiar y, sin duda, profesional. Trabajo en marketing para dos empresas: una americana de productos para bajar de peso y otra austriaca, vegana y ecológica, que nos ayuda a estar mejor interior y exteriormente. Además, soy agente comercial de Thermomix y eso me ocupa muchas horas haciendo recetas, pero me encanta lo que hago y me siento satisfecha por ayudar a tanta gente. Las redes sociales me ayudan mucho, ya que Instagram es mi principal vía de comunicación. Mi perfil casi se ha convertido en otro 'Gran Hermano', porque allí explico estos consejos para vivir mejor, cuidarse… y lo mezclo con el día a día que hago en familia.
Alejada de los platós Noemí atravesó unos años muy difíciles de gestionar, sobre todo cuando sufrió junto a Raquel Morillas un terrible accidente de tráfico que causó gravísimas secuelas a su novia. Su matrimonio y su traumática ruptura con la madrileña hizo que Noemí fuera protagonista de horas y horas en televisión. En 2009 se enamoró del paparazzi Enric Bayón y, después de ser madre, decidió alejarse de polémicas. Ahora disfruta con un trabajo lejos de los focos.
