La moringa (Moringa oleifera), conocida como el "árbol de la vida", es una planta originaria de la India que ha ganado popularidad mundial por sus múltiples beneficios para la salud y su versatilidad de uso. Esta planta de la familia de las Moringaceas crece en cualquier tipo de suelo, incluso en condiciones de sequía.
Actualmente se están realizando plantaciones de Moringa en muchos países tanto por su capacidad de adaptación como por su riqueza como alimento. Durante miles de años ha sido utilizada como planta medicinal por diferentes culturas.
Es un árbol caducifolio de crecimiento rápido; al año ya alcanza los 4 m y en edad adulta puede sobrepasar los 10 m de altura. Es muy resistente y se adapta a cualquier tipo de suelo, incluso en condiciones de sequía, lo que facilita su plantación en zonas de poca vegetación. Aunque se considera nativo de Asia, específicamente de la India, poco a poco se ha ido sembrando en diferentes países de África, Arabia, sureste de Asia, islas de Caribe y América del sur.
¿Qué es la Moringa?
Moringa es el único género incluido en la familia botánica Moringaceae, un género compuesto por trece especies entre las cuales la más célebre es Moringa oleifera; se trata de un árbol cadufolio original de la península del Indostán, caracterizado por su rápido crecimiento y que en nuestros días es muy abundante en ciertos ecosistemas de países subtropicales de los continentes asiático y africano.
Haciendo un símil con el reino animal, podría decirse abiertamente que la moringa es algo así como el “cerdo del reino vegetal”, en el sentido de que tradicionalmente ha sido aprovechado, y lo sigue siendo, en su integridad, es decir, hojas, vainas, semillas, aceite, flores, raíces, ramas y corteza.
Las diferentes partes llevan destinos variados que entran tanto en el campo del consumo alimenticio como en el de las formulaciones medicinales, nutriéndonos abundantemente y permitiéndonos elaborar tratamientos naturales con proyección sobre más de trescientas enfermedades. Todo ello debido a sus sobresalientes cualidades nutricionales y terapéuticas que más adelante se describirán pormenorizadamente.
La moringa, gracias a su aptitud para desarrollarse en suelos de variados perfiles físicos y químicos y a su resistencia a largos ciclos de pertinaz sequía, ha conseguido posicionarse como una figura estelar en la alimentación de pueblos que se desenvuelven en condiciones muy precarias de abastecimiento.
Por todos estos motivos, no parece desproporcionado que sea conocida universalmente como el “árbol de la vida”, adjudicándosele también los apelativos de marango, jazmín francés y aproximadamente otro centenar de denominaciones. Como veremos, en el ámbito medicinal tiene un encaje de extraordinaria importancia en patologías muy protagonistas de nuestros días como la diabetes y el cáncer.
Su enorme potencial ha conducido, por un lado, a la proliferación de estudios de investigación y ensayos clínicos destinados a extraer toda la información que esconde este tesoro de la naturaleza; por otro, al incremento de la superficie cultivada y, por añadidura, al desarrollo de suplementos y extractos de sus principios activos para explotar comercialmente sus múltiples propiedades y los beneficios derivados de ellas.
Valor Nutricional de la Moringa
En el análisis realizado por el Instituto Nacional de Nutrición en Hyderabad, India, en 1971 y revisado en 1989, se describe el extenso abanico de nutrientes que contiene la moringa, entre los cuales destaca la presencia de todos los aminoácidos esenciales, algo poco común en una planta.
Contiene cuatro veces más Vitamina A que la zanahoria, siete veces más vitamina C que las naranjas, cuatro veces más calcio que la leche, tres veces más potasio que el plátano, un alto contenido proteico, todos los aminoácidos esenciales y cantidades significativas de hierro, fósforo y magnesio, lo que lo convierte en un alimento muy completo.
Sus semillas contienen todas las vitaminas del grupo B y también un aceite comestible muy parecido al del olivo. En 2008 la facultad de medicina de Putra (Malasia) publicó un trabajo en el que se demostraba la actividad antiinflamatoria de la Moringa.
La moringa es especialmente rica en diversos nutrientes, además de en sustancias antioxidantes. Para dar una idea de esta concentración, la tabla muestra la cantidad de vitaminas y minerales que aporta una sola cucharada de hoja seca de moringa (5 g), además del porcentaje de las CDR o cantidades recomendadas de cada nutriente.
La moringa posee más de 40 antioxidantes, entre los que destaca la vitamina A y la quercitina. La vitamina A se halla en forma de betacaroteno, un potente antioxidante que protege especialmente la piel, las mucosas y órganos como la vejiga. La quercitina refuerza el poder anticancerígeno y antidegenerativo de los procesos biológicos.
| Nutriente | Aporte (por 5g) | CDR (%) |
|---|---|---|
| Calcio | 95 mg | 12% |
| Magnesio | 24 mg | 7% |
| Hierro | 2 mg | 10% |
| Vitamina A | 3,6 mg | 20% |
| Vitamina B1 | 0,13 mg | 12% |
| Vitamina B2 | 0,06 mg | 4% |
| Vitamina B6 | 1,6 mg | 7% |
| Ácido Fólico | 27 mcg | 14% |
| Vitamina C | 8,6 mg | 14% |
| Vitamina E | 3 mg | 23% |
Beneficios para la Salud
Los variopintos efectos beneficiosos de la moringa sobre el organismo van asociados a sus inagotables componentes con actividad biológica, es decir, vitaminas, minerales, polifenoles, flavonoides, isotiocianatos, taninos, saponinas, etc., todos representados en concentraciones muy significativas. Quizá una de las más relevantes señas de identidad de la moringa sea su notable potencial antioxidante, objetivable a través del método conocido como ORAC (siglas de “capacidad de absorción de radicales de oxígeno”) y según el cual su valor se encuentra en torno a 50.000 unidades por 100 g.
Un estudio de 2014 publicado en el Journal of Food Science and Technology probó los efectos de la moringa (a veces también llamada "baqueta") junto con las hojas de amaranto (Amaranthus tricolor) en los niveles de inflamación y estrés oxidativo en mujeres adultas menopáusicas. Los resultados mostraron que la suplementación con moringa y amaranto provocó un aumento significativo del estado antioxidante junto con una disminución significativa de los marcadores de estrés oxidativo.
Entre su nómina de antioxidantes es muy destacable la presencia de quercetina: una sustancia del grupo de los flavonoides que ayuda a combatir la hipertensión arterial, así como la del ácido clorogénico, que se comporta como un estabilizador de los niveles sanguíneos de glucosa tras la ingesta de alimentos. Complementando lo anterior, no debe pasarse por alto que la moringa despliega también un nada desdeñable poder antibacteriano, que fundamentalmente radica en el polvo de las semillas.
En otro orden de cosas, quienes busquen una fuente generosa de aminoácidos y proteínas de origen vegetal (el contenido de proteínas es del 27 %, equivalente al del huevo y el doble que el de la leche) tienen a la moringa como un recurso de primera fila, de manera más acusada los vegetarianos y los veganos. Especialmente se le confiere utilidad para mejorar la calidad de la piel y los tejidos cartilaginosos por fomentar la formación endógena de colágeno, la principal proteína que sustenta estos tejidos.
La moringa hace gala, a su vez, de un buen catálogo de sustancias minerales como hierro, potasio (triplica el contenido del plátano), magnesio y calcio (cuadruplica el contenido de la leche); estos dos últimos forman un conjunto que actúa sinérgicamente para controlar la presión arterial, fortalecer los huesos y normalizar el proceso de mineralización de los huesos. En el capítulo vitamínico, la presencia de vitamina A es cuatro veces superior a la de la zanahoria, la de la vitamina C (lo es siete veces la de las naranjas) y también contiene, en menores cantidades, el grupo B (incluyendo el ácido fólico) y tocoferoles (vitamina E).
Sus hojas secas molidas son muy beneficiosas para la piel por su capacidad rejuvenecedora de la epidermis, siendo de hecho incorporadas por muchas empresas de cosmética en formulaciones destinadas a frenar la formación de arrugas y líneas de expresión, entre otras utilidades. Cuando todavía están frescas pueden restregarse por la piel para aliviar la sensación de picor e irritación.
Beneficios Potenciales Específicos
Los estudios realizados hasta ahora han arrojado algo de luz. De todas formas, todavía falta más evidencia para confirmar la eficacia y más campos de acción. La moringa ha sido analizada con interés para combatir una variedad de enfermedades. Veamos a continuación en qué situaciones puede contribuir:
- Diabetes: Algunos trabajos sugieren que puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, lo que la hace beneficiosa para personas con diabetes tipo 2 o en riesgo de desarrollar la enfermedad.
- Hipertensión Arterial: Se ha demostrado que la moringa puede tener efectos beneficiosos sobre la presión arterial, lo que podría ayudar a reducir el riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares asociadas.
- Inflamación: La moringa posee propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, lo que podría ser beneficioso para personas que sufren enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis.
Usos Tradicionales y Aplicaciones
La Moringa es muy conocida por la cantidad de usos que tiene. En África, Asia y Oceanía, flores, hojas, semillas y raíces se emplean como materia prima en innumerables terapias ancestrales contra diabetes, hipertensión arterial y tumores, entre otros procesos patológicos.
Más allá de su uso terapéutico, la moringa también se emplea para purificar el agua. Las raíces se usan como tónico para el cuerpo, expectorante, diurético suave y tranquilizante para aliviar la epilepsia y la histeria. Las hojas se aplican como cataplasma para las heridas y se frotan en las sienes para dolores de cabeza. En infusión se utiliza para mejorar la digestión, tratar las úlceras gástricas y la diarrea.
Las semillas tienen, fuera del contexto de la salud, importantes aplicaciones industriales. Por ejemplo, son uno de los mejores floculantes naturales para la depuración de aguas gracias a la presencia de un polielectrolito que captura los sólidos en suspensión provocando su posterior precipitación. Aparte de este uso, son aprovechables en el proceso de clarificación de sustancias espesas como la miel y del jugo de la caña de azúcar.
Partes de la Planta y sus Usos
Haciendo un símil con el reino animal, podría decirse abiertamente que la moringa es algo así como el “cerdo del reino vegetal”, en el sentido de que tradicionalmente ha sido aprovechado, y lo sigue siendo, en su integridad, es decir, hojas, vainas, semillas, aceite, flores, raíces, ramas y corteza.
- Raíz: Es de un tamaño considerable, incluso si la planta aun no haya llegado a la etapa adulta. Se usan como tónico para el cuerpo, expectorante, diurético suave y tranquilizante para aliviar la epilepsia y la histeria.
- Tallo y Corteza: Es utilizado con otros fines, como por ejemplo para crear carbón natural cuando se encuentra seco.
- Hojas: Tienen un sabor suavemente picante entre el berro y el rábano. Las hojas se aplican como cataplasma para las heridas y se frotan en las sienes para dolores de cabeza. En infusión se utiliza para mejorar la digestión, tratar las úlceras gástricas y la diarrea.
- Vainas: Cuando están verdes se preparan hervidas y tienen un sabor parecido al de las judías.
- Flores: Son usadas en la India como afrodisíaco.
- Semillas: Cuelgan en sus vainas y también pueden ser consumidas.
La moringa oleífera es una de las especies vegetales con mayor contenido de aceite (35%), del cual el 73% es ácido oleico, similar al aceite de oliva. No se enrancia con facilidad. Se emplea para lubricar mecanismos, fabricar jabón y cosméticos y debido a que arde sin producir humo, es ideal como combustible para lámparas.
Formas de Consumir Moringa
La moringa todavía sigue en proceso de estudio y de investigación, por lo que aunque se desconoce a partir de qué cantidad tiene efectos comprobados, para que sea efectiva pueden ingerirse hasta 400 mg al día.
Algunas de las formas para tomar moringa son las siguientes:
- Cápsulas de moringa: Las cápsulas de moringa se pueden encontrar en cualquier tienda de plantas medicinales, farmacia o incluso online. Deben tomarse entre 1 o 2 cápsulas al día de 200 mg.
- Moringa en polvo: Puedes consumir entre 1/2 y 1 cucharada al día en alimentos como zumos, sopas, cafés o yogures.
- Té de moringa: Para preparar el té de moringa tan solo necesitaremos 10 gramos de hojas de moringa y 250 mililitros de agua. A partir de aquí, ya podrás tomar 2 tazas al día de té de moringa.
- Aceite de moringa: Podemos consumirlo de manera cruda en las ensaladas, pero sobre todo no se recomienda utilizarlo para freír.
- Semillas de moringa: Tan solo tendrás que quitarles la cáscara y tomarlas como si de una pastilla se tratase.
Contraindicaciones y Efectos Secundarios
Antes de mencionar las contraindicaciones de la moringa, queremos recordar que si estás considerando consumir esta planta medicinal es bueno primero consultar la opinión de un médico o fitoterapeuta.
Una vez hayas contrastado la información, debemos de mencionar también cuáles son las contraindicaciones del de la moringa o árbol de la vida. Nos encontramos con que no deben consumirla:
- Mujeres embarazadas: no está del todo verificado, pero el té de moringa podría aumentar la producción de leche materna.
Ya sabemos cuáles son los beneficios de la moringa y para qué sirve, además de descubrir cómo tomarla, por lo que ahora hace falta destacar que no se han encontrado muchos efectos secundarios de la moringa.
Así pues, el consumo de moringa y especialmente cuando se toma en exceso puede ocasionar náuseas y otras molestias gástricas como dispepsia o diarrea.
También es importante señalar que este complemento vitamínico puede provocar insomnio sobre algunas personas, ya que aporta grandes dosis de energía que pueden llegar a causar una pérdida de sueño.
Por otro lado, la moringa es un anticoagulante natural y, por ende, las personas con problemas de coagulación de la sangre que están siendo tratados con fármacos deberán consultar con un especialista la conveniencia de consumir o no moringa.
Hay que tener en cuenta detalles como que la moringa incrementa la cantidad de glóbulos rojos en la sangre, por lo que no es adecuada para todas las personas.
Contraindicaciones Específicas
Las principales contraindicaciones de la moringa, son las siguientes:
- Hipertensión: Dadas sus propiedades diuréticas, controlar la tensión arterial para prevenir posibles descompensaciones.
- Hipotensión: La ingestión de moringa podría acentuar este problema.
- Diabetes: Las personas que llevan un tratamiento insulino-dependiente, se deben controlar los niveles de azúcar en la sangre, dado que la moringa es hipoglucemiante y, junto con la administración de insulina, puede disminuir demasiado la glucosa en sangre.
- Insomnio: La moringa posee propiedades excitantes, por lo que no se recomienda en caso de insomnio habitual u otros trastornos del sueño.
- Diarrea: La moringa es laxante, por lo que no deben tomarla las personas que habitualmente presenten deposiciones líquidas u otros problemas relacionados como colon irritable.
- Insuficiencia renal
Moringa para el Embarazo y Lactancia
En cuanto al consumo de moringa durante el embarazo y la lactancia, será imprescindible consultar antes con el ginecólogo o médico especialista, puesto que algunos estudios han atribuido a este suplemento natural efectos abortivos.
Las flores, corteza y raíz de la moringa contienen componentes con propiedades abortivas. Además, no se ha demostrado la seguridad de las hojas de la moringa durante el embarazo. Por lo tanto, es mejor prescindir de esta planta durante este periodo de tiempo. Se recomienda utilizar otros remedios para el embarazo.
Aunque muchas personas creen que esta planta les hace aumentar la producción de leche, no está demostrada su seguridad en el lactante, por lo que las mujeres lactantes no deberían utilizar la moringa.
Asimismo, durante la lactancia, no debes tomar esta planta por tu cuenta.
En estos casos es más recomendable el uso de otras plantas galactogogas con seguridad demostrada durante la lactancia, como el cardo mariano.
Si decides comprar moringa, la encontrará en herbolarios, herboristerías, tiendas de productos naturales, parafarmacias y centros de nutrición, ya sean generalistas o de nutrición deportiva.
Contraindicaciones de las Flores y Raíces de la Moringa
Las flores de moringa son tóxicas en cantidades elevadas. Cuando se comen demasiadas, tienen propiedades laxantes y purgativas. También se ha dicho que la ingestión de las flores crudas (sin cocción) produce efectos adversos.
Por otra parte, la raíz de la planta es muy rica en alcaloides, toda la raíz y especialmente su corteza, porque contiene los alcaloides moringina y espiraquina con efectos paralizantes. Su ingestión podría paralizar el músculo cardíaco y producir la muerte.
