Mordedores para la Dentición de Bebés: Seguridad y Alivio Efectivo

La etapa de dentición es un hito crucial en el desarrollo de cada bebé, pero a menudo viene acompañada de incomodidad, dolor e irritabilidad. Es en estos momentos cuando la búsqueda de soluciones efectivas y seguras se convierte en una prioridad. Durante este proceso, los mordedores para bebés son aliados esenciales para aliviar las molestias en las encías y estimular los sentidos de forma segura.

Ver a nuestros pequeños sufrir con encías inflamadas y doloridas es una experiencia desafiante para cualquier padre. Aunque la dentición todavía no ha comenzado, los bebés exploran el mundo a través de la boca. Durante esta etapa, aparecen los primeros signos de dentición como el aumento del babeo y la necesidad de morder. Es posible que los primeros dientes ya hayan brotado. Con mayor coordinación, los bebés disfrutan de mordedores que también estimulan el juego sensorial.

¿Por qué son importantes los mordedores?

Los mordedores son accesorios diseñados específicamente para calmar las molestias de los bebés en la etapa de dentición. Durante este proceso, las encías pueden inflamarse y causar incomodidad, lo que hace que los bebés tengan ganas de morder cualquier cosa para aliviarse. El mordedor se convierte en un excelente aliado en esas situaciones, ya que su función principal es proporcionar alivio. Si tu hijo comienza a llevárselo todo a la boca es porque ya están apareciendo las primeras encías y piezas dentales. Es un hito de desarrollo que provoca molestias que el pequeño intentará paliar a través de estímulos externos, y no hay nada más seguro que los mordedores para bebés.

Además, el bebé puede explorar y descubrir su entorno, que es lo que intentan conseguir llevándose todo objeto que encuentran a la boca. Estimulamos los sentidos del bebé, algo importante durante sus primeros meses de vida. Sobre todo, el sentido del tacto, que lo posee desde el momento en el que nace, convirtiéndose en uno de los más importantes durante estos primeros meses.

Tipos de Mordedores

La variedad de mordedores refrigerantes en el mercado es amplia, cada uno con características diseñadas para satisfacer diferentes necesidades y preferencias. Conocer los distintos tipos te ayudará a tomar una decisión informada y encontrar el compañero perfecto para tu bebé durante la dentición.

  • Mordedores rellenos de agua destilada o gel no tóxico: Estos son los clásicos, reconocibles por su transparencia o colores vibrantes. Su principal ventaja es que el agua o el gel se enfrían rápidamente en el refrigerador y mantienen una temperatura óptima para el alivio sin volverse excesivamente duros, lo que minimiza el riesgo de dañar las encías. Son fáciles de limpiar y suelen ser bastante duraderos.
  • Mordedores de silicona con cavidades rellenas de gel: Estos combinan la flexibilidad y suavidad de la silicona, un material hipoalergénico y muy duradero, con el efecto refrescante del gel en su interior. La silicona es ideal porque es resistente a las mordeduras intensas y no se degrada fácilmente, lo que los hace perfectos para bebés con una fuerza de mordida más desarrollada o aquellos en etapas avanzadas de la dentición. A menudo presentan texturas variadas y formas que son fáciles de agarrar y manipular por las pequeñas manos.
  • Mordedores con diseños temáticos o formas ergonómicas específicas: Estos mordedores se presentan en formas de frutas 🍓, animales 🦒, llaves o anillos, y están diseñados no solo para aliviar el dolor, sino también para estimular el desarrollo sensorial del bebé. Algunos incluso incorporan mangos texturizados o múltiples puntos de mordida para diferentes sensaciones. La ventaja es que su diseño atractivo puede captar la atención del bebé y animarlo a usarlo, convirtiendo el alivio en un juego.

En OukidsShop, ofrecemos una variedad de mordedores que se adaptan a las distintas necesidades de los bebés:

  • Mordedores de Silicona: Son los más populares, ya que la silicona es un material seguro, fácil de limpiar y resistente.
  • Mordedores de Madera: La madera es un material natural y ecológico que, además de ser seguro, tiene una textura más firme.
  • Mordedores de Goma Natural: Son una opción segura y sostenible, ya que están hechos de materiales naturales.
  • Mordedores de Texturas y Formas Variadas: Algunos mordedores están diseñados con diferentes texturas y relieves para estimular el desarrollo sensorial del bebé.

Los cuatro mejores mordedores para bebé

  1. Mordedor Matchstick Monkey con cola, de TincToys: Mordedor refrigerante con forma de mono fabricado con silicona que se puede usar a partir de los tres meses de edad. Incluye tecnología antimicrobiana BioCote para evitar la presencia de gérmenes. En el Mathstick Monkey los brazos del mono actúan como asa, así el bebé tiene más facilidades para llevárselo a la boca. La cola, en la parte trasera, también es un asa.
  2. Wally The Watermelon Mordedor: Wally the Watermelon es mucho más que un simple mordedor: es una experiencia sensorial diseñada para estimular los sentidos de los bebés mientras alivia sus encías durante la dentición. Hecho con caucho 100% natural procedente de los árboles Hevea, Wally the Watermelon es biodegradable, ecológico y seguro para jugar. Su diseño versátil permite su uso como mordedor, juego de baño, juguete sensorial u objeto decorativo. Mientras que su suavidad y flexibilidad lo hacen fácil de agarrar y masticar.
  3. Mordedor Llavero, de Little Dutch: Juguete mordedor de Little Dutch que se puede usar a partir de los cuatro meses de edad. El llavero tiene diferentes texturas para provocar sensaciones variadas durante la mordida. Tiene suficiente hueco para que el bebé pueda cogerlo en forma de gancho y llevarlo a la boca.
  4. Sophie La Girafe: Sophie La Girafe fue considerado el mejor juguete del mundo para bebés de menos de un año en los Mother & Baby Awards 2017. El mordedor estimula todos los sentidos gracias a sus colores, manchas comestibles, texturas suaves, el silbato interior y el perfume natural a caucho.

Mordedores Refrigerantes: Alivio Adicional

Entre las diversas opciones disponibles para aliviar las molestias de la dentición, los mordedores con refrigerante se han consolidado como una herramienta indispensable en el arsenal de los padres. La magia detrás de los mordedores refrigerantes reside en una combinación inteligente de principios físicos y materiales seguros que trabajan en conjunto para calmar las encías irritadas de tu bebé. El frío es un analgésico natural y un potente antiinflamatorio. Cuando un mordedor refrigerado se aplica sobre las encías inflamadas, el frío actúa adormeciendo suavemente la zona, lo que reduce la sensación de dolor y picor. Este efecto anestésico temporal es un alivio inmediato para el bebé, permitiéndole descansar y alimentarse con mayor comodidad.

El núcleo de estos mordedores suele estar relleno de agua destilada purificada o un gel no tóxico, formulado específicamente para ser seguro en caso de ingestión accidental. Estos materiales tienen la capacidad de retener el frío durante un periodo prolongado después de ser refrigerados, sin llegar a congelarse completamente y volverse demasiado duros o peligrosos para las delicadas encías del bebé. La elección de estos rellenos garantiza que el mordedor se mantenga maleable y suave, adaptándose a la boca del bebé y proporcionando una presión cómoda y efectiva al masticar. Además del efecto del frío, el diseño de los mordedores juega un papel crucial. La mayoría incorpora texturas variadas, como protuberancias, ranuras o relieves, que no solo proporcionan un agarre más fácil para las pequeñas manos, sino que también ofrecen un suave masaje a las encías cuando el bebé muerde. Este masaje estimula la circulación sanguínea en la zona y ayuda a romper la tensión, lo que complementa el efecto analgésico del frío. Algunos modelos incluso presentan formas ergonómicas que alcanzan fácilmente las muelas posteriores, una zona particularmente molesta durante la dentición.

Errores Comunes al Usar Mordedores Refrigerantes

Aunque los mordedores refrigerantes son herramientas maravillosas para aliviar el dolor de la dentición, su uso incorrecto puede no solo disminuir su eficacia, sino también presentar riesgos para la seguridad de tu bebé.

  • Congelar el mordedor: Un mordedor congelado se vuelve excesivamente duro y rígido, lo que puede dañar las delicadas encías del bebé e incluso causar quemaduras por frío en la boca. La solución es simple: siempre refrigera el mordedor en el frigorífico.
  • Descuidar la limpieza y desinfección: Si no se limpian regularmente, el mordedor puede convertirse en un foco de bacterias, aumentando el riesgo de infecciones gastrointestinales. La solución es lavar el mordedor con agua tibia y jabón suave después de cada uso y antes de refrigerarlo.
  • Dejar al bebé sin supervisión: Siempre existe un riesgo mínimo de asfixia si el bebé logra romper una parte pequeña o si el mordedor se atasca en su garganta de alguna manera inusual. La solución es simple: nunca dejes a tu bebé solo con el mordedor.
  • Continuar usando un mordedor dañado: Si encuentras grietas, perforaciones, decoloración excesiva o cualquier otra anomalía, deséchalo inmediatamente y reemplázalo por uno nuevo.
  • Esperar que sea la única solución: Entender que el mordedor es una herramienta excelente, pero a menudo necesita ser complementada con otras estrategias. Esto puede incluir masajes suaves en las encías con un dedo limpio, el uso de geles específicos para la dentición (bajo supervisión médica), o simplemente brindarle a tu bebé mucho consuelo y abrazos.

Consejos para Maximizar el Alivio

Más allá de elegir el mordedor adecuado y evitar los errores comunes, existen estrategias y consejos prácticos que pueden potenciar el alivio que tu bebé experimenta durante la dentición. Implementar estas recomendaciones expertas no solo maximizará la eficacia de los mordedores refrigerantes, sino que también contribuirá a un proceso de dentición más llevadero y menos estresante para toda la familia.

  • Prepara el mordedor con antelación y de forma adecuada: Para que el mordedor esté siempre listo cuando tu bebé lo necesite, ten al menos dos en rotación. Mientras uno está en uso, el otro puede estar enfriándose en el refrigerador.
  • Ofrece el mordedor al observar las primeras señales de malestar: babeo excesivo, irritabilidad, ganas de morder todo lo que encuentra a su paso, o cuando las encías se vean rojas e inflamadas.
  • Combina el uso del mordedor con otras estrategias de alivio: Considera complementar su uso con masajes suaves en las encías de tu bebé con un dedo limpio o una gasa húmeda. Ofrecer alimentos fríos y seguros para la edad del bebé, como purés de frutas refrigerados o yogur natural, también puede proporcionar un alivio adicional y una distracción placentera.
  • Observa y aprende las señales únicas de tu bebé: Algunos pueden preferir un mordedor con una textura específica, mientras que otros pueden buscar uno que sea fácil de sostener y manipular.
  • La variedad es la clave del éxito: Tener una selección de mordedores con diferentes formas, texturas y rellenos puede mantener el interés de tu bebé y proporcionarle distintas sensaciones de alivio.
  • Prioriza siempre la seguridad y la calidad: Al elegir un mordedor refrigerante, invierte en productos de marcas reconocidas que cumplan con las normativas de seguridad más estrictas. Busca etiquetas que indiquen “libre de BPA”, “libre de ftalatos” y “no tóxico”.

¿Son seguros los mordedores?

La pregunta de si son seguros o no los mordedores se la hacen, no solo los padres muy a menudo, sino que también ha sido objeto de estudio por los investigadores. De hecho, un estudio realizado por la American Chemical Society de Estados Unidos, que analizó hace unos años distintos productos de puericultura, advertía que muchos de estos productos no están libres de bisfenol-S o bisephenol-F. Estos productos podrían resultar tóxicos, como el conocido bisfenol-A, que ya ha sido prohibido en muchos países por estar relacionado con patologías como la obesidad, la diabetes o los problemas endocrinos.

Estos componentes se desprenden poco a poco y puede ser ingerido por el bebé, junto a los líquidos del biberón, por ejemplo, o, como en este caso, al calentar el mordedor con la boca. Bien es cierto que, advierte el estudio, los niveles encontrados son muy inferiores a los límites reglamentarios actuales, pero también hay que tener en cuenta que estos límites no se establecen pensando en los bebés, cuyo organismo es mucho más sensible.

Pero esto no quiere decir que la seguridad que nos da ofrecerle un mordedor a nuestro bebé desaparezca, simplemente que debemos fijarnos en los componentes de su fabricación. Por otro lado, también dejan de ser seguros, nos advierte esta vez la Asociación Española de Pediatría (AEP) si no son “lo suficientemente sólidos para que no se separen pequeñas partes con las que el niño pueda atragantarse o asfixiarse”. Además, hace un inciso advirtiendo sobre los mordedores con vibración, mordedores habituales que vibran y, con ello, se pretende estimular la circulación de las encías. De ellos, nos dicen, “no existe publicación científica alguna que demuestre las ventajas de este tipo de mordedores, pero sí hay algunas informaciones, no demostradas en trabajos científicos, que hablan de que el nivel de vibración podría lesionar el esqueleto a nivel del cuello y la columna”. Por lo que, teniendo en cuenta estas premisas, no tienen por qué ser peligrosos.

Guía para elegir el mejor mordedor

Según nos explica la Dra. Ana Veloso Duran, odontopediatra y colaboradora de Oli & Carol, quienes fabrican mordedores hechos a mano y con pigmentos naturales, “las cualidades que busco siempre en los mordedores son: que sean flexibles, con muchas texturas para tener diferentes experiencias sensoriales, fáciles de agarrar, higienizables y sin agujeros”.

  • Material Seguro: Opta por mordedores hechos de silicona, goma natural, o madera sin químicos. En OukidsShop, seleccionamos nuestros mordedores cuidadosamente para asegurar que cumplen con los estándares más altos de calidad y seguridad.
  • Peso y tamaño: los primeros dientes, que suelen ser los incisivos centrales inferiores salen en torno a los 6 meses de edad y los bebés son todavía demasiado pequeños como para morder con fuerza, por lo que es mejor primar la ligereza para que el mordedor no suponga una gran carga en su encía. Y con respecto al tamaño, lo mismo.

En definitiva, los mejores mordedores para bebés deben ser totalmente seguros y ajustados a la edad del pequeño. Son productos esenciales que alivian el dolor de encías y contribuyen al desarrollo de los músculos de la boca, pero, cuanto más atractivos resulten como juguete, mejor.

Cómo elegir el Mordedor Ideal para tu Bebé

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