Afortunadamente, la mayoría de los partos caninos no son tan dramáticos. Tu perra debería ser perfectamente capaz de ocuparse del parto por sí sola, aunque ocasionalmente puede presentarse alguna complicación. Siempre es mejor que te informes antes de que tu perra se ponga de parto para saber qué esperar y cómo detectar cualquier señal de posibles complicaciones.
En esta guía completa, descubrirás todo lo que necesitas saber sobre el proceso de embarazo de tu amiga canina, desde los primeros signos de gestación hasta los cuidados en el momento del parto y postparto.
Si compraste tu perra a un criador, éste debería estar encantado de aconsejarte, ya que tiene muchísima experiencia. Es importante tener en cuenta que cada perra es única, y su gestación puede variar según diversos factores.
¿CÓMO saber si MI PERRA esta DE PARTO? 🐶✔10 Señales
Ciclo Reproductivo Canino
Las hembras mamíferas tienen ciclos hormonales. Las perras alcanzan la pubertad y tienen su primer celo a diferentes edades según su raza y tamaño.
El ciclo reproductivo de las hembras se divide en:
- Anoestro (inactividad sexual).
- Proestro (primeros síntomas del celo).
- Estro (fase fértil).
- Metaestro (final del ciclo).
Durante el estro, es importante tener cuidado para evitar embarazos no deseados. La edad óptima para la reproducción es entre los 2 y 6 años. No es aconsejable que las hembras queden gestantes antes de los 2 años, ya que el aparato reproductor puede no estar completamente desarrollado, lo que dará lugar a complicaciones tanto para la madre como para los cachorros.
En el caso de las hembras mayores, a partir de los 8 años aproximadamente, tampoco es recomendable que queden preñadas debido a posibles complicaciones en la gestación y el parto relacionadas con la edad.
Síntomas y Diagnóstico de la Gestación Canina
Durante la gestación canina, notamos cambios en el comportamiento y apariencia física de nuestra perra. Si sospechamos un embarazo, es vital consultar a nuestro veterinario para un diagnóstico preciso mediante ecografía o radiografía.
La duración de gestación de un perro oscila entre los 58 y los 63 días, concretar una fecha con exactitud no es posible ya que existe una diferencia entre la fecha de apareamiento con respecto a la fecha real en la que la perra haya sido fecundada. Desde el día 25, el veterinario podrá hacer controles para conocer la cantidad de cachorros. En la segunda etapa, que inicia alrededor del día 35, ganará peso y su vientre se verá más hinchado.
Cuidados Durante la Gestación
Durante el período de gestación de una perra, es fundamental brindarle cuidados adecuados para asegurar su bienestar y el de sus cachorros:
- Seguimiento veterinario: Se deben realizar ecografías y/o radiografías para supervisar la salud de la perra y saber cuántos cachorros conformarán la camada. Esto es esencial para asegurar un parto sin complicaciones.
- Alimentación adecuada: Desde el inicio de la gestación, la dieta de la perra debe adaptarse a su nuevo estado y mantenerse durante todo el embarazo. Es muy importante consultarlo antes con nuestro veterinario. Éste nos guiará sobre la alimentación más apropiada y las cantidades necesarias.
- Entorno tranquilo: Es fundamental brindar a nuestra perra embarazada un ambiente tranquilo y acogedor durante el período de gestación. También debemos mantenerla en buena forma física con ejercicio moderado y gradual para prevenir la obesidad.
A lo largo del embarazo debemos proporcionar a nuestra perra cuidados especiales, y algunos específicamente orientados al momento del parto de la perra y cría de los cachorros. Tendremos que habilitar un cajón o, mejor aún, adquirir una paridera, que es como una cama convencional para perro pero algo más grande. En el caso de las razas muy grandes es necesario agregar una barra o un estante a lo largo de todas las paredes internas del corral para evitar que la madre aplaste a los cachorros.
Debemos asegurarnos de que este espacio esté a una temperatura adecuada (cercana a los 30ºC), ya que los cachorritos no son capaces de regular su temperatura y pueden sufrir fácilmente una hipotermia.
Preparación para el Parto
Al menos dos semanas antes de la fecha prevista de parto debemos preparar un espacio cómodo para que la perra pueda tener los cachorros. Esta paridera debe estar en un sitio tranquilo y tener unas dimensiones adecuadas al tamaño de la madre. Se puede utilizar el espacio que la perra usa habitualmente para descansar. Según sus preferencias, puede consistir en un espacio con colchoneta o con una estructura de madera o plástico rígido (algunas camas pueden servir). No olvides que la perra puede empezar a “hacer el nido” incluso antes de estas dos semanas.
Entre 18 y 30 horas antes del parto, bajan los niveles de progesterona en la sangre. Como consecuencia, y al poco tiempo, la temperatura corporal cae por debajo de 37,7 ºC. Para poder valorar esta bajada es necesario tomar la temperatura rectal, al menos tres veces al día.
Etapas del Parto Canino
El parto de un perro puede durar entre 6 y 24 horas, dependiendo de diversos factores como la raza, el tamaño de la camada y la experiencia de la madre.
Las etapas del parto son:
- Estadío I: Comienzan las contracciones uterinas y van aumentando en frecuencia. Al mismo tiempo se inicia la dilatación del cuello del útero. Esta fase termina una vez que se ha dilatado completamente el cuello del útero. El estadío I dura entre 6-12 horas aunque puede extenderse hasta 24h. Durante este tiempo la perra se verá nerviosa, incómoda y, posiblemente, rechazará la comida. También puede jadear, temblar, vomitar, rascar el suelo o masticar objetos.
- Estadío II: Comienza con la dilatación completa del cuello del útero y termina con la expulsión de todos los fetos. La perra comienza a hacer esfuerzos para expulsar los cachorros mediante las contracciones de la musculatura abdominal. Esta labor la puede hacer tumbada o bien “en cuclillas”. La expulsión de cada cachorro no debe llevar más de 30-60 minutos. Al pasar los fetos por el canal del parto, la placenta puede romperse, viéndose al feto unido a sus restos por el cordón umbilical, o bien puede salir el feto envuelto en los restos de la placenta. Si la perra no limpia al cachorro tras el parto debe hacerlo su propietario (estimulación neonatal). El parto normalmente se completa en 3-6 horas aunque puede durar hasta 24 horas, especialmente con camadas numerosas.
- Estadío III: En este estadío son expulsadas las placentas, si no lo han sido previamente. Esto sucede, normalmente a los 15 minutos de la salida del feto. Si la madre no realiza la labor de limpiar y estimular al feto para que respire, debemos hacerlo nosotros. Retiramos del feto los restos de placenta que lo envuelven. La placenta quedará entonces unida al cordón umbilical. Con el hilo, haremos un nudo en el cordón umbilical dejando 2 cm entre el ombligo y dicho nudo. Cortaremos dejando el nudo unido al cachorro. Este proceso debe hacerse de manera rápida y sin tirar del cordón umbilical. Si no comienza a respirar nos aseguraremos de que no quedan secreciones en nariz y boca. Para ello cogeremos al cachorro entre nuestras manos con los pulgares en la nuca y lo voltearemos hacia abajo para eliminar cualquier resto de secreción. Una vez que empiece a respirar se lo dejaremos a la madre. Si ésta no se ocupa de él podemos dejarlo a su lado en una toalla templada.
Si el parto se desarrolla sin incidencias es preferible que la perra se mantenga en el sitio que, desde hace tiempo, ha considerado el adecuado para parir (normalmente el que le hemos preparado).
¿Cuándo preocuparse? Señales de Alarma
En algunos casos, el tiempo va pasando y observas que no nacen los cachorros. A veces, a la perra le cuesta parir y, muy posiblemente, necesite una cesárea.
Es esencial reconocer las señales de alarma durante el embarazo y el parto:
- La gestación dura más de 64 días.
- Han pasado 36 horas desde que la temperatura bajó.
- Hay un feto a medio salir que no consigue ser expulsado.
- Se produce una descarga vulvar durante 2 horas sin que haya salido el feto.
- Cuando lleva más de 60 minutos con contracciones y no nace ningún perrito.
- Si pasan más de 24 horas en comenzar a parir, cuando ya ha empezado el proceso de nacimiento de los cachorros.
- Si entre el nacimiento de un can y otro transcurren más de cuatro horas y quedan más cachorros por nacer.
- Si durante el parto, la hembra no presenta síntomas de dolor y se muestra apática.
En estos casos, es crucial buscar atención veterinaria inmediata.
Asistencia Durante el Parto
Durante el parto de nuestra perra, es preferible no intervenir si todo va bien, pero debemos estar cerca por si necesitamos asistirla, por supuesto ten al tanto a tu veterinario sobre la situación. Él podrá guiarte durante todo el proceso. Por un lado, si un cachorro se atora, lo ayudamos a salir con suavidad. Por otro lado, si la madre no atiende al recién nacido, rompemos el saco amniótico y frotamos al cachorro para estimular su respiración. En el caso de que no corta el cordón umbilical, lo hacemos nosotros y lo regresamos a la madre.
Cuidados Postparto
Después del parto, la perra se muestra maternal, cuidando y amamantando a sus cachorros. Es crucial brindar un ambiente tranquilo y seguro, evitar situaciones estresantes y asegurarse de que la perra tenga una dieta adecuada. Durante las primeras semanas, necesita tiempo a solas con su camada. Siempre es recomendable observar su comportamiento.
Después del parto, tanto la madre como los recién nacidos necesitan cuidados especiales para asegurar su bienestar. Algunos signos de que algo no va bien son:
- Muere más de un perrito o te preocupa el bienestar de los demás.
- Alguno de los cachorros se muestra deprimido o reacio a comer.
- Tiene fiebre, muestra malestar y pérdida de apetito, está apática o pierde interés por sus cachorros. Estos síntomas podrían indicar una infección uterina.
- Sus glándulas mamarias están rojas, duras y dolorosas, o la secreción de las mamas es maloliente, marrón o sanguinolenta.
- Tu perra muestra algún otro indicio de malestar: no come, está deprimida, tiene diarrea o pierde peso.
Ventajas de la Esterilización
Si quieres evitar a tu mascota los riesgos de un parto y estás seguro de que no quieres cruzarla, lo más recomendable es recurrir a la esterilización de la perra. Esto conlleva, además, beneficios para su salud:
- Evitará las molestias derivadas de la menstruación, como la incómoda persecución de los machos.
- Prevendrá los embarazos psicológicos, que producen cambios de carácter.
- Reducirá el riesgo de infecciones uterinas, tumores de mama y quistes ováricos.
- Evitará las complicaciones posparto.
- No habrá riesgo de embarazos no deseados, con las consecuentes camadas indeseadas que, en muchas ocasiones, no se pueden atender.
