Las madres primerizas tienen muchas dudas acerca de lo que es normal y lo que no durante el transcurso del embarazo. Una de las preguntas más frecuentes que suelen hacer es sobre la actividad de los bebés en el útero. En este post te proporcionamos información de conocimientos generales, pero para cualquier tipo de consejo siempre recomendamos ponerte en contacto con tu médico.
Con el séptimo mes de embarazo, que abarca de la semana 25 a 28, se inicia el tercer y último trimestre de gestación. Este periodo supone el inicio de la cuenta atrás para el parto.
Síntomas en la Embarazada
Llegados a esta etapa del embarazo y hasta casi prácticamente el momento del parto, los síntomas más típicos son:
- Cansancio y agotamiento.
- Estrías.
- Dolor de espalda.
- Estreñimiento.
- Insomnio.
Las molestias en el séptimo mes de embarazo son muy similares a las de meses anteriores, aunque suelen presentarse de forma más aguda.
En conjunto, el peso del bebé, la placenta, el útero y el líquido amniótico puede llegar a superar los 6 kg. Esto hace que cueste mucho más realizar cualquier tarea rutinaria por el exceso de peso que se debe soportar, lo cual le puede provocar sensación de torpeza.
Por ello, es importante ser precavida y llevar especial cuidado al andar o bajar y subir escaleras para evitar accidentes.
El cambio más evidente en el físico de la mujer es el aumento del volumen del vientre, pues el bebé está prácticamente formado y en estos últimos meses se dedica, casi exclusivamente, a ganar peso y tamaño.
En este último trimestre, la placenta aumenta la demanda de flujo sanguíneo para asegurar una buena alimentación y aporte nutricional al feto. Esto, consecuentemente, aumenta el trabajo cardíaco que ha de ejercer el corazón, ya que el volumen de sangre circulante en la madre puede aumentar hasta un 50% de su volumen habitual. Esto puede provocar:
- Edemas.
- Varices.
- Problemas de tensión.
- Mareos.
- Lipotimias.
Debido a los síntomas anteriormente nombrados, es probable que la embarazada retenga más cantidad de líquido durante el séptimo mes de embarazo. Es muy común notar las piernas más hinchadas, especialmente la zona de las pantorrillas, tobillos y pies.
Para contrarrestar este síntoma, se aconseja dormir con las piernas en alto y evitar pasar mucho tiempo de pie.
Los expertos recomiendan que si esta hinchazón se extiende de forma exagerada hacia el tronco superior o incluso el rostro, se consulte con el médico para descartar posibles problemas de tensión arterial.
La Preeclampsia
Esta patología obstétrica es una de las más comunes en esta etapa de la gestación.
Se trata de una complicación derivada del propio embarazo cuyo síntoma principal es la hipertensión arterial. Otros posibles síntomas de la preeclampsia son los siguientes:
- Edemas.
- Aumento exagerado de peso.
- Dolor de cabeza.
- Problemas respiratorios.
- Náuseas y vómitos.
- Poca frecuencia de micción.
- Visión borrosa.
Si esta patología se presenta de forma leve, se recomienda mantener reposo, aumentar el consumo de líquidos y seguir un control médico más riguroso.
En caso de que los síntomas sean más agudos, o que la salud de la mujer o del bebé corran riesgo, se puede recomendar el ingreso hospitalario de la embarazada para tener un mayor control de ambos. Existe, incluso, la opción de inducir el parto, pues es la única manera de que esta situación patológica desaparezca.
Estado de Ánimo
A partir del séptimo mes de embarazo, es muy normal que la embarazada comience a encontrarse más sensible anímicamente. No obstante, este aspecto depende del carácter de cada persona y de cómo se desarrolla el embarazo.
Los cambios emocionales son mucho más bruscos, no solo por el desajuste hormonal, sino porque el agotamiento que el embarazo conlleva comienza a hacer mella en el ánimo de la futura madre. Además, el momento del parto ya no se contempla tan lejano y, por tanto, es lógico que comiencen a aflorar miedos y preocupaciones sobre cuándo y cómo se producirá el nacimiento.
Practicar ejercicios de relajación, realizar actividades entretenidas y, sobre todo, aprovechar momentos de intimidad con la pareja ayudarán a la embarazada a distraerse, despreocuparse y disfrutar de las últimas semanas de embarazo sin nervios.
¿Cómo está el Bebé?
Al final del séptimo mes de embarazo, el bebé puede llegar a sobrepasar el kilo de peso y medir más de 40 cm.
Uno de los cambios más relevantes en lo que al desarrollo fetal respecta es la disminución de la cantidad de líquido amniótico, lo cual permite que el bebé pueda aumentar su tamaño.
Esta disminución es completamente normal. Por ello, es importante diferenciarla del fenómeno de oligohidramnios, una disminución anómala en la cantidad de líquido amniótico.
El bebé comienza a tener un espacio muy reducido en el útero, lo que le provoca mayor dificultad para moverse. Aún así, sus movimientos son vigorosos y potentes, pues ya responde con facilidad a estímulos externos.
Anatómicamente, el feto ya está formado. Sin embargo, todavía se han de perfeccionar algunas funciones y partes de su cuerpo como el esqueleto, el cual debe terminar de osificarse.
El sistema respiratorio ya está prácticamente controlado por el sistema nervioso central. Los movimientos respiratorios que comenzó a ensayar el mes anterior son más completos. Esto le prepara para el momento del nacimiento.
La actividad cerebral del bebé está más evolucionada: se comienzan a establecer los primeros patrones de sueño y vigilia.
Sus ojos, los cuales ya abre y cierra con facilidad, son más sensibles a la luz. Sin embargo, su pigmentación todavía no está completa. Deberemos esperar unos meses después del nacimiento para descubrir su color final.
La placenta comienza a transferir anticuerpos del organismo materno al feto. De esta forma, el bebé nacerá con inmunidad a ciertas enfermedades.
El Séptimo Mes Semana a Semana
Los cambios más importantes que se van a producir durante estas semanas del séptimo mes de embarazo son los siguientes.
Semana 25
A lo largo de esta semana, el futuro recién nacido comienza a tener pelo en las pestañas y en la cabeza, aunque éste no es definitivo. Los ojos están a punto de finalizar su desarrollo, aunque, como se ha mencionado, no se ha establecido su pigmentación final.
Los expertos aconsejan estimular el oído del bebé durante esta semana, ya que es el sentido que más evoluciona a lo largo de estos días. Aunque el feto está muy aislado del exterior, las ondas del sonido son capaces de atravesar la piel y el útero, algo que estimula mucho la actividad cerebral del bebé.
Semana 26
Durante la semana 26 el bebé ya realiza, con total normalidad, muchos reflejos que ha ido perfeccionando. Por ejemplo: el reflejo labial de succión que le permitirá alimentarse de la leche materna. Además, como respuesta a ruidos o sobresaltos, es capaz de extender sus extremidades como mecanismo de defensa.
En este momento del embarazo, el bebé ya traga y expulsa líquido amniótico con total normalidad, lo cual ayuda diariamente al correcto desarrollo de su sistema digestivo.
Semana 27
Las medidas aproximadas del feto a estas alturas del embarazo son de 36 cm de longitud y casi 1 kg de peso.
A partir de ahora será habitual sentir el hipo del bebé en forma de pequeños espasmos muy diferentes a las patadas o movimientos típicos. Éste no suele durar mucho y tampoco es molesto para el feto. No se podrá oír, pues los pulmones del bebé aún no poseen aire.
Semana 28
El bebé empieza a acumular grasa debajo de la piel. Esto le aporta un aspecto más humano, pues las arrugas que la piel presentaba anteriormente van despareciendo y ésta va cobrando un tono más pálido.
Durante estas últimas semanas se dedica a perfeccionar sus sentidos y reflejos, los cuales están prácticamente desarrollados.
Su actividad cerebral es tal, que se cree que ya puede adquirir conocimientos. Es capaz de reconocer la voz de su madre con total claridad e incluso responder a ella. Las músicas o los ritmos lentos le relajan, mientras que estruendos o sonidos contundentes pueden hacer que se sobresalte.
¿Cuándo Puedo Sentir el Movimiento del Bebé?
Algunas mamás pueden empezar a notar moverse al bebé desde las 7 semanas, pero otras lo sienten con mayor frecuencia a partir de la semana 20-22. Pero, si no eres madre primeriza, posiblemente notarás los movimientos antes y con mayor frecuencia indican varios estudios.
Razones Por la Que Sientes Que Tu Bebé Se Mueve Mucho
Muchas madres cuando empiezan a sentir al bebé moverse piensan que es demasiado, pero existen varias razones por las que puedes sentir a tu hijo moverse más de lo habitual:
- El bebé necesita hacer ejercicio incluso cuando está en el útero, el movimiento promueve el desarrollo de las articulaciones y los huesos.
- Has comido recientemente y los bebés suelen ser más activos cuando las mamás han comido y el estómago está lleno.
- A medida que el niño crece, suele volverse cada vez más activo y patalear más.
Ejercicios para embarazadas en el tercer trimestre
¿Puede Ser Que un Bebé Se Mueva Mucho?
Hay muchos aspectos que pueden cambiar la forma de experimentar el bebé, pero cada embarazo y cada bebé es único. En promedio, un bebé suele patalear aproximadamente 10 veces por hora, dice un post de TopLine. Sin embargo, es solo un promedio, como ya sabrás hay algunos bebés más activos que otros y por eso no existe un número fijo de movimientos o patadas que debas sentir, por lo que no deberías preocuparte si se mueve demasiado.
Encontrarás momentos en los que tu bebé estará más activo que en otros. Algunas mujeres notan mucho más a tu hijo cuando están acostadas en la cama. Si ves que se mueve demasiado y no te deja dormir, intenta moverte unos minutos lentamente para intentar calmarlo.
¿Cuándo Debo Preocuparme?
No debes preocuparte porque tu bebé se mueva mucho dentro del útero. Por lo general, es un signo de embarazo saludable y no debe ser motivo de preocupación. Además, si notas un cambio en la actividad de tu hijo, es importante tener en cuenta que los niños no tienen un horario específico. Su actividad puede tender continuamente hacia una hora diferente del día de forma inesperada.
El único momento que deberías preocuparte es si notas una ausencia de movimiento. Pero si todavía estás preocupada por los movimientos de tu bebé, debes consultarlo con tu médico para que pueda darte el mejor consejo.
Los movimientos de tu bebé se consideran un claro indicador de su salud; son una manera (consciente o inconsciente) de comunicar su estado de bienestar contigo y/o con el mundo exterior. El patrón de movimientos, la fuerza y la frecuencia son únicos para cada bebé.
Es posible que algunas mujeres noten los movimientos de su bebé a partir de las 16 semanas, aunque lo habitual es que entre la semana 18/24 la mayoría de mujeres ya perciban estos movimientos. A partir de las semanas 24/26 la madre suele tener claro el patrón de movimientos de su bebé de manera rutinaria.
Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo del mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia.
Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en su movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valora una matrona/ginecóloga.
Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
Si adviertes un cambio que te preocupe en la frecuencia o fuerza de los movimientos de tu bebé, no uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar. No, siempre es mejor acudir a tu matrona/ hospital en el momento que precibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.
A menudo, la muerte intrauterina tardía viene precedida de una percepción por parte de la madre de un cambio o una disminución de movimientos fetales (DMF), bien de su fuerza o de su frecuencia.
Claves para Relajarse Durante el Embarazo
El embarazo es un período muy estresante en la vida de una mujer, durante el cual ocurren importantes cambios físicos y emocionales. Aunque ser madre es un proceso natural, suele provocar ciertos miedos, miedos y dudas, que si no aprendemos a controlar nos puede llevar a situaciones estresantes.
Estos consejos te ayudarán a controlar la tensión y el estrés durante el embarazo. ¡Disfruta de esta etapa!
- Intenta desmitificar tu problema: Analizar los problemas que te estresan es fundamental para resolverlos. Cuando se racionaliza un problema, puede parecer más pequeño que antes. Empieza a darle a las cosas la importancia que deben tener.
- ¡Mantente activo y saludable!: Caminar es uno de los ejercicios más indicados durante el embarazo. Si no hay contraindicaciones, se recomienda encarecidamente el ejercicio moderado y regular durante el embarazo. Puedes probar de practicar pilates.
- Comparta tus preocupaciones: Asistir a una reunión para mujeres embarazadas en tu centro de salud te ayudará a darse cuenta de que otras futuras madres tienen los mismos temores y preocupaciones.
- Mímate: Pasa tiempo contigo misma, ponte guapa, ve a la barbería … A menudo sentimos presión porque sentimos que hemos perdido el control de nuestro cuerpo. Pero mantener tu «coqueteo» te hará sentir mejor y más cómodo contigo mismo.
- Prepárate para la llegada de tu bebé: Anticiparse a las compras de un bebé puede ser muy bueno para ti. Puedes sacar el estrés laboral y olvidarte de tus preocupaciones.
Consultas Prenatales
El séptimo mes de embarazo se considera un mes tranquilo en lo que respecta a las pruebas médicas prenatales. Normalmente, en este mes no se realiza ninguna ecografía dado que la correspondiente al tercer trimestre se realiza unas semanas más adelante: en el octavo mes de gestación. No obstante, si fuera necesario un mayor control, se podría realizar una prueba de imagen sin ningún problema.
Como se ha mencionado anteriormente, se ha de prestar especial atención a la posibilidad de que aparezca preeclampsia en este mes de embarazo. Por ello, muchos especialistas recomiendan realizar, al menos, una consulta médica a la embarazada en la que medir la tensión y comprobar la talla y el peso. Se puede complementar la prueba con una analítica de sangre.
Preguntas de los Usuarios
¿En qué posición se encuentra el bebé en el 7.º mes?
Ya se encuentra en posición fetal, es decir, con las piernas dobladas, las rodillas cercanas al pecho y los brazos cruzados. Dentro del útero todavía no ha adoptado la posición de parto, es decir, la cabeza encajada en la pelvis y la columna apoyada sobre la de la madre. Habitualmente, esta posición la adquieren a partir de la semana 32 o 34, aunque depende de cada caso.
Estoy embarazada de 7 meses y no consigo dormir, ¿qué puedo hacer?
Evidentemente, no es posible dormir boca abajo dado el volumen del abdomen. Se recomienda dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, lo cual facilita el riego sanguíneo al feto. Mantener las piernas flexionadas y colocar un almohadón entre ellas suele ser una buena solución cuando éstas se encuentran hinchadas en periodos de embarazo como éste.
¿Es normal que a los 7 meses se produzca sangrado vaginal?
El sangrado en el embarazo no siempre tiene por qué ser síntoma de una situación anómala. Sin embargo, en el último trimestre de gestación no es una situación usual. Por ello, se aconseja contactar con el médico de forma inmediata sea cual sea la causa que lo haya podido originar.
¿Es normal sentir contracciones uterinas a los 7 meses de embarazo?
Sí. Cuando una mujer alcanza el séptimo mes de gestación es posible que presente contracciones de Braxton Hicks. Se trata de una contracciones uterinas que preparan a la mujer para el momento del parto. Estas contracciones pueden resultar molestas para la embarazada, pero no debe asustarse puesto que son completamente normales.
