Mi hijo de 3 años sigue con pañal: Desarrollo y cómo ayudar

Es importante conocer el desarrollo normal del control de esfínteres para evitar sufrimientos innecesarios y, a veces, malos hábitos que luego son muy difíciles de quitar. La edad en que los niños adquieren el control de esfínteres es muy variable. Este proceso suele ocurrir entre los 2 y los 3 años, sin embargo, debemos considerar que puede darse antes o después. Todo dependerá del ritmo de cada niño y su madurez, tanto a nivel fisiológico como psicológico.

Dejar los pañales es un gran hito en el desarrollo de los niños y puede ser un proceso lleno de incertidumbre para los padres. Sin embargo, alrededor de los 2 años, muchos niños comienzan a mostrar señales de estar listos para este cambio. No hay un "momento perfecto" universal para todos los niños para dejar el pañal. Por lo tanto es crucial seguir el ritmo de tu hijo y brindarle mucho apoyo y ánimo a lo largo del camino.

Lo cierto es que no hay una edad concreta que sea la más adecuada para que el bebé deje el pañal, sino que lo dejará cuando esté preparado. Hay que tener en cuenta que cada bebé es distinto.

El momento adecuado para comenzar el proceso de quitar los pañales varía de un niño a otro. Sin embargo, la mayoría de los niños están listos entre los 18 y 24 meses de edad. Es crucial observar señales de que su niño está listo para este cambio, que pueden incluir: capacidad para seguir instrucciones simples, muestra interés por usar el inodoro o el orinal, expresar incomodidad con los pañales sucios, mantiene el pañal seco durante períodos más largos.

Además de observar las señales del niño, es útil comprender las etapas en el proceso del uso del baño, que pueden indicar su preparación para dejar el pañal:

  • Etapa 1: el niño comienza a identificar cuando ha hecho pipí y popó.
  • Etapa 2: el niño empieza a avisar que quiere ir al baño.
  • Etapa 3: El niño desarrolla el control voluntario de esfínteres (ya sea caca o micción) para poder llegar al baño.

Lucía mi pediatra, reconocida pediatra influencer, recomienda que para quitar los pañales, es esencial observar si el niño está listo, lo cual suele ser entre los 2 y 3 años, sin presionar por un momento exacto. Sugiere familiarizar al niño con términos como “pipí” y “caca”, y ayudarle a ser consciente de sus necesidades.

¿Cómo saber si el bebé está preparado para dejar el pañal?

Ante la pregunta que se hacen muchos padres de si su bebé ya está preparado para dejar el pañal, la respuesta la dará su propio bebé a través de ciertas señales que los padres observarán. Entre estas señales que anuncian que puede ser un buen momento para dejar el pañal, se encuentran:

  • Es capaz de tener el pañal limpio unas 2-3 horas, por lo que ahora es necesario cambiarlo con menos frecuencia. Se trata de una de las señales más importantes, puesto que evidencia que el bebé ya está comenzando a ser capaz de controlar sus esfínteres.
  • Empieza a estar incómodo con el pañal, puede intentar quitárselo y dice cuando lo tiene sucio o mojado para que se lo cambien.
  • Hace ciertas cosas solo y ya puede subirse y bajarse los pantalones sin ayuda.
  • Va al baño cuando lo hacen los papás o los hermanos mayores (si los hay), tiene curiosidad por lo que se hace allí e, incluso, quiere tirar de la cadena. Además, es un momento ideal para explicarle y que pueda aprender ciertas cosas muy útiles como "entrenamiento" para dejar el pañal: qué es pis, qué es caca, qué se hace en el váter... Que el niño aprenda estos conceptos y sepa lo que se hace en el baño es importante.

Cuando se den todas (o casi todas) estas señales, seguramente el bebé esté preparado para comenzar a hacer pis en el orinal. Sin embargo, es cierto que algunos padres deciden esperar hasta que llega el verano para tratar de que su bebé deje el pañal. Los motivos son que durante las vacaciones hay más tiempo libre para dedicarlo a esta labor y que será más sencillo cambiar al pequeño si hay algún escape, puesto que llevamos menos ropa. Además, el bebé no pasará frío durante los cambios.

¿Cómo hacer el proceso para que el bebé deje el pañal?

En primer lugar, para iniciar el proceso de que el bebé deje el pañal, es esencial haber detectado que el pequeño está preparado para ello. Posteriormente, hay que tener paciencia y evitar las prisas, respetando el ritmo que marque el pequeño. Algunas recomendaciones para realizar el cambio de pañal a ropa interior son las siguientes:

  • Aprovechar el momento cuando acuden al baño con los padres o hermanos mayores para explicarles ciertas cosas y conceptos relacionados con el proceso de ir al baño.
  • Motivarles y darles control en el proceso. Ellos mismos pueden elegir su orinal y la ropa interior nueva que van a ponerse para así incentivarles y que tengan ganas de comenzar a usarlo.
  • Quitarles el pañal por el día, pero mantenerlo aún por la noche, ya que suele costarles más y no conviene hacerlo al mismo tiempo.
  • Intentar, sin forzar (se deben sentar solos), que se sienten en el orinal durante algunos minutos cada 2 o 3 horas. Esto es especialmente importante después de cada comida, antes de ir a dormir y antes de salir de casa.
  • Detectar cuándo pueden estar haciéndose pis o caca y animarles y acompañarles a que vayan al orinal a intentar hacerlo ahí. También se les puede preguntar alguna vez si tienen ganas de ir a hacer pis o caca.
  • Felicitarles cuando lo consigan, pero sin exagerar, dando normalidad.
  • No regañar ni castigar cuando haya algún escape. Estos accidentes forman parte de su proceso de aprendizaje, ya que le enseñarán lo que pasa cuando no va a hacer sus necesidades al orinal. Lo mejor es simplemente decirle que la próxima vez se intentará.
  • Esperar varios días y, si no se ve ningún avance, volver al pañal y esperar hasta que esté más preparado.

Algunos niños no querrán hacer pis y caca en el orinal, sino que se sentirán más atraídos por hacerlo en el váter como lo hacen sus padres. Es algo normal que puede ocurrir, pero para ello se deberá utilizar un adaptador para el váter y un escalón pequeño para que pueda subir y apoyar los pies.

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Recomendaciones para que el bebé deje el pañal

Algunas de las recomendaciones básicas a la hora de que el pequeño deje el pañal son las que comentamos a continuación:

  • Esperar hasta que el bebé esté preparado. Comenzar antes de tiempo puede causar frustración en los padres y en el pequeño.
  • Tener paciencia, mostrar comprensión.
  • Leerle cuentos infantiles relacionados con este proceso puede ser de gran ayuda.
  • Emplear ropa fácil de poner y quitar.
  • No forzarles a que se sienten en el orinal y hagan pis en un momento determinado si no sienten ganas.
  • No reñirle cuando haya algún escape, es habitual y forma parte del proceso.
  • Animarles y valorar su esfuerzo cuando lo hagan correctamente.
  • Llevar ropa de cambio cuando se vaya a salir de casa.

Además, es importante entender que puede haber algún paso hacia atrás en momentos de estrés para el pequeño (el comienzo del colegio, la llegada de un hermanito, el paso de cuna a cama...). De igual modo, se deberá evitar comenzar el proceso en estos momentos de cambios.

8 pasos para dejar el pañal al estilo Montessori

Dejar el pañal es un paso importante en el desarrollo de cualquier niño y un proceso que puede generar muchas dudas en los padres. Aplicar el enfoque Montessori puede ser una excelente manera de acompañar a tu hijo en este camino de forma respetuosa y efectiva. En Brains Nursery Schools, fomentamos el aprendizaje autónomo desde los primeros años, integrando métodos que respetan el ritmo de cada niño.

  1. Observa las señales de preparación: Antes de iniciar el proceso, es fundamental asegurarte de que tu hijo esté listo. Algunas señales comunes incluyen:
    • Mantener el pañal seco por periodos prolongados.
    • Mostrar interés por el baño o el orinal.
    • Sentir incomodidad cuando el pañal está sucio.
    • Tener horarios regulares para ir al baño.
    • Poder subirse y bajarse los pantalones por sí mismo.
    Estas señales indican que tu hijo podría estar preparado para dejar el pañal de forma respetuosa.
  2. Prepara el entorno: En el enfoque Montessori, preparar un entorno adaptado al niño es clave. Asegúrate de que el baño sea accesible y funcional para él. Puedes incluir:
    • Un orinal pequeño o un reductor de inodoro.
    • Ropa interior fácil de quitar y poner.
    • Toallitas o papel higiénico a su altura.
    • Un espacio cómodo donde se sienta seguro.
    Un entorno preparado fomenta la autonomía y facilita el aprendizaje.
  3. Introduce el orinal de manera natural: Permite que tu hijo se familiarice con el orinal sin presión. Puedes dejarlo cerca en el baño y explicarle para qué sirve. Observa sus reacciones y dale la oportunidad de explorar. Si muestras paciencia y confianza, él se sentirá más cómodo con el cambio.
  4. Establece una rutina: Crear rutinas predecibles es importante para que tu hijo entienda cuándo usar el orinal. Invítalo a intentarlo:
    • Al despertar.
    • Después de las comidas.
    • Antes de dormir.
    La constancia le ayudará a asociar estos momentos con el uso del baño.
  5. Fomenta la comunicación: Habla con tu hijo sobre lo que siente y necesita. Frases sencillas como “¿Quieres usar el orinal?” o “Avísame si necesitas ir al baño” pueden hacer que se sienta comprendido y apoyado. Si alguna vez te sientes pensando: “no consigo quitar el pañal a mi hijo”, recuerda que la comunicación clara y positiva es clave.
  6. Evita premios y castigos: El aprendizaje debe ser una experiencia natural y libre de presiones. En lugar de premiar cada logro o regañar por los accidentes, utiliza frases de aliento como: “¡Lo hiciste muy bien!” o “Vamos a intentarlo de nuevo”.
  7. Maneja los accidentes con paciencia: Los accidentes son parte del proceso y una oportunidad para aprender. Mantén la calma, limpia sin dramatizar y recuerda a tu hijo que puede intentarlo de nuevo. Esto refuerza la idea de que el proceso es positivo y libre de juicios.
  8. Respeta su ritmo: Cada niño tiene su propio ritmo para dejar el pañal. Respetar sus tiempos y acompañarlo con paciencia es esencial para que esta transición sea exitosa. Si buscas “quitar el pañal de forma respetuosa”, recuerda que esto implica apoyar sin presionar ni comparar.

¿Qué hacer si el problema persiste?

Una vez se ha dejado el pañal, el problema del control de esfínteres de la caca, es mucho más frecuente de lo que parece. ¿A tu hijx le ocurre? Al quitarles el pañal, sin darnos cuenta les estamos pidiendo más, mucho más. La maduración de los esfínteres, se suele producir en torno a los 2-3 años.

Otro aspecto a tener en cuenta, es la voluntad, hacer caca es un acto voluntario, por lo que de alguna manera, además de ser consciente (la capacidad que hablábamos anteriormente), tiene que de alguna manera querer hacerlo. Por ejemplo, existe algunos niños con dificultades en su integración sensorial, que pueden manifestar en ocasiones un rechazo a hacer caca en diferentes contextos o únicamente en el inodoro. Así pues, ante esta situación nueva qué les asusta, se puede producir estreñimiento. Lo que se considera “estreñimiento funcional”.

Según el DSM-V (manual diagnóstico de psicología), a partir de los 4 años, empieza a considerar este problema como una entidad diagnóstica propia. La cual se conoce como encopresis. En la mayoría de los casos, es recomendable anticiparse a esta problemática y no esperarse a los 4 años. Debido a que cuánto más tiempo se esté en una situación de estreñimiento funcional, puede dar lugar a más aprendizajes erróneos, que pueden cronificar el problema.

Ante todo, PACIENCIA, el proceso de la caca engloba muchos más aprendizajes de los que inicialmente nos puede parecer. Si todavía no has quitado el pañal, observa los periodos sensibles del niño. La labor del psicólogo en estos casos, suele ser de asesoramiento y acompañamiento en este proceso.

¿Cómo ayudarle?

  • Ve con tu hijo a comprar un orinal. ¡Que lo elija él! Se lo presentaremos como algo estupendo y “de niños grandes”. Dejaremos que se vaya familiarizando con él, que se siente (aunque sea vestido), que vea que no pasa nada. Mi experiencia es que hay niños que no quieren saber nada del orinal; no insistáis, los hay que prefieren empezar directamente en el váter. En estos casos podéis comprar un adaptador. Mis hijos salían corriendo sólo de verlo… no sé, pensaban que les iba a dar un mordisco en el culete.
  • Aprovechad las ocasiones en las que los papas (o hermanos) van al baño para que os vean; para que ellos mismos comprueben que es algo normal y natural y que “no pasa nada”. Enseñadles a utilizar la cisterna y que ellos mismos comprueben como se lo lleva todo el agua… Despídete de la caca: “¡Adios caca, adios!” Sí, ya sé que suena un poquito ridículo, pero ¡esto es lo que hay! Aunque os resulte extraño, los niños de esta edad son muy reacios a desprenderse de su caca; les gusta hacerla en el pañal, es parte de ellos, es “su caca” y punto.
  • Intentad que el niño se siente en el orinal sin pañales. Sin prisas. No esperéis resultados inmediatos, pero si sucede, mostrad alegría y satisfacción. “¡Qué bien que has hecho una caca graaaaaaaande como los gigaaannntes!” (Otra vez suena un poco ridículo, pero es que es así!)
  • Debemos enseñar a nuestros niños a “escuchar” las señales de su cuerpo. Preguntad al niño durante el día ¿tienes ganas de hacer caca? para llamar su atención. Si vemos que tiene ganas, le llevaremos al baño, le ayudaremos a quitarse la ropa y esperaremos un rato allí sentados. Lo haremos sin forzar y durante el tiempo que el niño considere. Alabaremos el éxito, pero nunca debemos criticar si no lo ha conseguido. “Bueno, tranquilo; esta vez no ha salido. ¡La próxima vez seguro que lo conseguiremos!”
  • Es muy importante reforzar los pequeños logros que vayamos obteniendo: “Ya eres un niño grande”, “Lo haces tan bien como lo hace mamá”, “¡Lo has hecho tú solito!”. Es muy estimulante para ellos las pegatinas sobre un mural que podemos poner en el baño cada vez que lo consiga. Será “El mural de las cacas”.
  • Siéntale siempre a las mismas horas en el orinal, preferiblemente después de las comidas, y no más de 10 minutos si no desea continuar. Llévale al baño con frecuencia, sobre todo al principio.

Además, es importante entender que este proceso corresponde al niño, ya que involucra su voluntad.

Cómo saber si lo estamos haciendo bien

Llega el primer hijo y todo es nuevo. Comienzan las noches sin dormir, la lactancia, y una etapa maravillosa, pero ¡agotadora!

Antes de comenzar, es fundamental prepararse adecuadamente:

  1. Establecer una rutina diaria, es decir, marcar horas para ir al baño y muy importante recordárselo a menudo al comienzo del proceso.
  2. Motivación: Motivarlos y recompensarlos emocionalmente o a través de caritas felices que tanto les gustan.
  3. Darle confianza en todo momento para que se comunique con nosotros y nos avise cuando quiera ir al baño.
  4. Manejo de accidentes: los accidentes son parte del proceso. Mantén la calma y la paciencia, y evita mostrar frustración. A algunos niños les puede dar miedo caerse o el ruido de la descarga.
  5. Paciencia: se trata de un proceso que normalmente requiere tiempo. Cada niño avanza a su propio ritmo.

Cuando lo haga, se le felicitará por ello, si no lo hace en un minuto, se le permitirá levantarse. Si se ensucia, hay que cambiarle sin reñirle ni castigarle. Es inútil quitar el pañal al niño antes de que él mismo pueda avisar que quiere evacuar. Cuando empieza a despertar con el pañal seco se puede pensar en quitar el pañal nocturno. Si se elimina el pañal antes de tiempo son inevitables los frecuentes "accidentes".

Ser apacible, comprensivo y tomar el tema con calma, evitará tener problemas con el niño en esos momentos en los que está adquiriendo el control de sus esfínteres.

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