Desarrollo del Bebé: La Sedestación Autónoma a los 9 Meses

El primer año de vida de un bebé es un periodo de intensos cambios y descubrimientos. Una de las fases cruciales es llegar a sentarse, lo que marca un paso importante en el desarrollo motor y psicomotor del niño. Hoy quiero hablaros de una de las etapas del desarrollo motor que más dudas genera, el momento en el que el bebé empieza a sentarse solito.

La sedestación se refiere a la posición de estar sentado. El bebé va adquiriendo poco a poco esta capacidad para sentarse y mantenerse sentado sin ayuda, lo que supone un nuevo hito en su desarrollo psicomotor. Este proceso va ocurriendo de manera espontánea y natural, a medida que el bebé va adquiriendo madurez y fortaleciendo su cuello y su espalda, lo que le permite ir ganando equilibrio y estabilidad.

Inicialmente, el bebé será capaz de levantar su cabecita, lo que irá fortaleciendo sus músculos del cuello. Poco a poco, irá adquiriendo la habilidad de sentarse y, en un primer momento, utilizará sus manos como apoyo y para ganar equilibrio para no caerse, lo que le permite permanecer en la posición de sedestación cierto tiempo.

Se dará la sedestación en anillo, llamada así porque el bebé se sienta con las piernas flexionadas, lo que da lugar a un "anillo". Luego, el pequeño va siendo capaz de sentarse con las piernas extendidas e irá combinando ambas posturas. La sedestación es un gran paso en su desarrollo y el primero para aprender otras posiciones que vendrán en el futuro como la bipedestación (mantenerse de pie) y caminar.

La posición sentada suele alcanzarse entre los 7 y los 9 meses de edad. Sin embargo, estos tiempos pueden variar significativamente, ya que cada niño es único, lo que si existen son unas edades de referencia para cada ítem motor. No, son fases diferentes del desarrollo.

¿Cuándo aprende el bebé a sentarse solo?

De modo general, un bebé adquiere la capacidad para sentarse de manera autónoma y de mantenerse en esta postura entre los 6-9 meses de edad. Pero no es hasta aproximadamente los 8 o 9 meses cuando el bebé se empieza a poner sentado solito.

Sin embargo, es importante mencionar que hay que respetar el ritmo de desarrollo de cada bebé y que la fecha mencionada en la que los bebés consiguen la sedestación no es exacta, solo orientativa, ya que cada bebé es único. Además, en los bebés que suelen lograr antes la sedestación, es posible que haya influido beneficiosamente si han realizado ejercicios con sus papás para favorecerlo.

Si entre los 9-12 meses de vida, el bebé no ha conseguido sentarse, es conveniente consultarlo con el pediatra. Quizá simplemente necesite más actividad, estímulos y más tiempo de juego.

Signos de progreso hacia la posición sentada

  • El bebé es activo y empieza a gatear o arrastrarse.
  • Puede hacer transiciones entre distintas posiciones, por ejemplo, de tumbado a sentado y de gateando a sentado, o viceversa.
  • Empieza a mostrar interés por ponerse de pie, intentando agarrarse y levantarse.
  • Una mejora visible en la manipulación de objetos.

¿Cómo ayudar a tu bebé a sentarse?

Para ayudar a tu bebé a lograr una posición sentada natural, es esencial fomentar el desarrollo motor y postural mediante actividades adecuadas Una de las prácticas más importantes, ya desde las primeras semanas de vida, es la hora de Tummy Time, es decir, colocar el bebé boca abajo durante breves periodos a lo largo del día, siempre bajo la supervisión de un adulto. Esta actividad contribuye significativamente al fortalecimiento de los músculos necesarios para alcanzar la posición sentada.

De hecho, ayuda a mejorar el tono muscular del bebé, favoreciendo el desarrollo de los músculos del cuello, la espalda, el abdomen y los brazos. También reduce el riesgo de plagiocefalia, el aplanamiento del cráneo que puede producirse con la posición supina prolongada.

Para poder llegar a la posición de sentado, el bebé tiene que haber aprendido a desplazarse en el suelo reptando, a levantarse para apoyarse a cuatro patas y, finalmente, echando su peso hacia atrás, quedar en posición sentada. Cuando el bebé logra alcanzar la sedestación por sí mismo, observaremos diferencias importantes en su postura.

Ahora su espalda está erguida, bien derechita, porque tiene suficiente fuerza en sus abdominales y en la musculatura de su espalda (la ha estado entrenando bastante mientras se desplazaba reptando o gateando).

Algunas actividades que puedes realizar para estimular a tu bebé son:

  • La media croqueta: Túmbalo bocarriba y, entre canciones y juegos, colócalo sobre un costado y sobre el otro alternativamente.
  • Animando a que se levante: Una vez compruebes que controla bien la cabeza, colócalo bocarriba y anímalo a que se levante. Puedes usar un sonajero.
  • Siéntalo con apoyos: Buen momento para hacerlo es cuando veas que ha adquirido fuerza en el pecho y, por ejemplo, trata de levantarse cuando está tumbado bocarriba o se da la vuelta. Puedes apoyar su espalda en un cojín y permanecer a uno de los lados para que tenga bastante apoyo.
  • Ponle un juguete delante: Cuando esté sentado y adquiera la posición del trípode (con un brazo apoyado), coloca un juguete delante para que trate de alcanzarlo, no muy lejos.

Recuerda siempre vigilar en todo momento y no te confíes por su poca movilidad. Cuando esté aprendiendo y esté sentado, que no te baste solo con colocar soportes. No fuerces. El control postural implica conocer los límites de la estabilidad, organización sensorial, coordinación motriz y otras capacidades.

👉 Cómo ayudar a sentarse a un bebé 👶 3 ejercicios fáciles para estimular a tu bebé.

Ventajas de la sedestación

Una posición sentada correcta, adquirida de forma espontánea y natural, ofrece numerosos beneficios al sistema musculoesqueletico del niño, además de estimular su desarrollo psicofísico general. Si bien es cierto que hay que vigilar la postura del bebé cuando adquiere la sedestación (para evitar posibles problemas como desviaciones de cadera o columna), sentarse en una postura adecuada tiene muchas ventajas para el bebé. Entre ellas:

  • Gana independencia, autonomía y seguridad.
  • Puede coger objetos y jugar con ellos, ya que no necesitará apoyarse con las manos y las tendrá libres. Esto además podría contribuir a su desarrollo cognitivo y de la motricidad fina.
  • Experimenta una nueva forma de ver el mundo, de interaccionar y socializar desde una nueva perspectiva, lo que favorece su desarrollo.
  • Favorece la respiración.
  • Adquiere una postura simétrica, que evita deformidades óseas y musculares.

Sin embargo, tampoco es conveniente que los bebés tengan su movilidad limitada y permanezcan sentados durante un tiempo excesivo, por lo que es buena idea animarlo a cambiar de postura con cierta frecuencia.

La alimentación complementaria y la sedestación

Para poder introducir la alimentación complementaria, el bebé debe poder mantenerse sentado CON apoyo. Si tu bebé tiene 6 meses, controla bien su cabeza y parte alta de la columna, empieza a interesarse por los alimentos, tiene adquirida la coordinación ojo mano boca y es capaz de llevarse los objetos a la boca para explorar y ha perdido el reflejo de extrusión puedes introducir la alimentación complementaria.

Ese momento en el que se mantenga sentado será cuando podemos utilizar la posición para comer o para ir en el carrito pero NO podremos aun dejarle jugando en esa posición porque no será capaz de moverse libremente, manipular juguetes del entorno o salir de la posición por si mismo.

No es necesario que el bebé pueda sentarse sin ayuda para empezar a usar la trona a la hora de comer. Sin embargo, debe tener suficiente tono muscular para sostener la espalda en posición semierguida por sí solo. Alrededor de los 6 meses, la mayoría de los bebés tienen suficiente tono muscular para sostener la espalda y sentarse durante breves períodos de tiempo, como durante las comidas.

Sin embargo, es fundamental ayudarles con una trona ergonómica y de buena calidad, como es la trona Cresecendo Up de Chicco, que ofrezca un buen apoyo y mantenga al niño en una posición estable y segura. Evita obligar al bebé a permanecer sentado durante mucho tiempo fuera del horario de las comidas. El uso de la trona (y, por tanto, la posición sentada) debe limitarse a la hora de comer, que suele durar entre 20 y 30 minutos.

¿Qué hacer si el bebé no se sienta solo a los 9 meses?

"El bebé de 6 meses no se sienta solo, ¿es preocupante?" Muchos padres sienten cierta ansiedad por el desarrollo motor y psicomotor de sus bebés, pero cada niño tiene su tiempo. Es esencial permanecer alerta ante posibles signos de retraso en el desarrollo motor.

Insistimos en que no hay respuesta única a las preguntas sobre con cuántos meses se sienta un bebé. Si a los nueves meses aún no se ha producido la sedestación, que es la posición del cuerpo sentado, consulta con el/la pediatra. Lo que para ti es fácil, en realidad, es complejo y requiere coordinación motriz, para lo que puede que aún no esté preparado.

Celebra sus progresos. Que no te vea desanimarte, resoplar, suspirar o perder la paciencia si no consigue algo, como coger el juguete que le has puesto delante. Plantéalo como un juego. Él/ella se moverá por sus propios intereses, que no son otros que alcanzar ese juguete con colores vistosos que le pones delante. Sé constante.

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