Es común que los bebés regurgiten leche, especialmente en sus primeros meses de vida. Aunque puede ser estresante al principio, la regurgitación es un fenómeno habitual, sobre todo durante el primer año. Aquí te explicamos las causas, cómo diferenciarlo del vómito y qué puedes hacer para ayudar a tu bebé.
Bocanadas, vómitos y reflujo ácido, ¿cómo distinguirlos?
¿Qué es la Regurgitación?
La regurgitación es la expulsión de alimento desde el esófago sin arcadas ni contracciones vigorosas de los músculos abdominales. Se produce un reflujo gastroesofágico, donde el alimento regresa al esófago, especialmente en bebés menores de seis meses que consumen principalmente leche.
Un estudio de Reiko Miyazawa indica que el 47% de los lactantes de un mes tiene de uno a tres episodios de regurgitación por día. La proporción disminuye al 28.8% a los 4 meses y al 6.4% a los 7 meses.
¿Por Qué los Bebés Regurgitan?
La principal causa es la inmadurez del sistema digestivo. El esfínter esofágico inferior, que separa el esófago del estómago, aún no funciona completamente bien en los lactantes. Este músculo está en proceso de maduración, permitiendo que la comida suba con facilidad al esófago.
Además, el problema puede acentuarse si el bebé traga aire durante las tomas, tiene muchos gases o se le balancea en exceso durante y después de la ingesta.
Diferencias Entre Regurgitar y Vomitar
Es crucial distinguir entre regurgitación y vómito:
- Regurgitación: Es una acción espontánea y pasiva, a menudo acompañada de un eructo. No causa malestar ni dolor.
- Vómito: Implica una expulsión violenta de la leche, con contracciones y arcadas. Puede causar malestar y esfuerzo.
Cuando el bebé regurgita, no contrae los músculos; simplemente expulsa pequeñas dosis de leche. El vómito, en cambio, puede estar acompañado de dolor, palidez, sudoración o mala cara.
¿Cuándo Deja de Ser Normal la Regurgitación?
La mayoría de los bebés dejan de regurgitar durante el primer año, especialmente al iniciar la alimentación complementaria. Sin embargo, consulta al pediatra si:
- El bebé supera los 18 meses y sigue regurgitando habitualmente.
- El bebé pierde peso o rechaza la alimentación.
- Las regurgitaciones se acompañan de sangre o bilis de color verde.
- Se trata de vómitos y no de regurgitaciones.
- Las heces del bebé contienen sangre.
- La regurgitación se da con tos o señales de ahogamiento.
- El bebé regurgita con llanto o queja evidente.
En estos casos, es importante descartar posibles patologías como infecciones, alergia a la proteína de leche de vaca o estenosis hipertrófica de píloro.
Consejos para Evitar la Regurgitación en Bebés
Si las regurgitaciones son suaves, no hay que preocuparse. Aquí tienes algunas prácticas que puedes aplicar:
Posición Erguida
Mantén al bebé en posición vertical durante la alimentación y durante 30 minutos después de comer. Evita alimentarlo acostado.
Evitar la Estimulación Tras las Tomas
Crea un ambiente tranquilo y evita mover al bebé en exceso después de alimentarlo. Evita movimientos bruscos y juegos activos.
Controlar la Alimentación del Bebé
No alimentes en exceso. Dar pequeñas cantidades de forma más frecuente puede ser útil. Asegúrate de que el bebé no tenga demasiada hambre para evitar la ansiedad y la ingesta rápida de aire.
Favorecer el Eructo
Permite que el bebé eructe durante y después de la ingesta. Lo ideal es que eructe cada 30-60 ml de leche.
Dormirle Boca Arriba
A la hora de dormir, coloca al bebé boca arriba y eleva la parte delantera de la cuna.
¿Cuándo Buscar Ayuda Médica?
Pide cita con el pediatra si:
- El bebé llora con el vómito o tiene gesto de dolor.
- No gana peso adecuadamente o está perdiendo peso.
- Está muy irritable y llora la mayor parte del tiempo.
- Se arquea hacia atrás al mamar o tomar el biberón.
- Presenta diarrea o estreñimiento importante.
Acude a urgencias si:
- Los vómitos son repentinos, abundantes y violentos.
- Presenta lesiones en la piel, eccemas o ronchas alrededor de los labios después de la toma.
- Está decaído, apático, febril y con poca actividad.
- Los vómitos son biliosos (verdes).
Remedios Caseros
Clínica Mayo advierte: "No recomendamos agregar cereal de arroz u otro cereal a la leche materna o fórmula. Se ha descubierto que no es útil y agrega calorías de carbohidratos demasiado pronto."
Recuerda que cada bebé es diferente, y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Observa a tu bebé, sigue estos consejos y consulta con tu pediatra para asegurar su bienestar.
