Mi Bebé de 3 Meses Se Asusta por Todo: Causas y Soluciones

Los miedos son una de las emociones más frecuentes en los niños y una de las primeras en manifestarse.

Los miedos evolutivos infantiles son una parte natural y necesaria del desarrollo de los niños. Estos miedos, que varían según la edad y la maduración neuropsicológica, cumplen una función protectora y socializadora, ayudando a los pequeños a evitar peligros potenciales y a adaptarse a su entorno.

Es crucial que los padres y cuidadores comprendan la naturaleza de estos miedos y ofrezcan el apoyo adecuado para que los niños puedan superarlos de manera efectiva. Al fomentar estrategias de afrontamiento y evitar la evitación excesiva, se puede prevenir la evolución de estos miedos hacia trastornos de ansiedad más graves.

¿Por Qué Mi Bebé Se Asusta?

Pero, ¿desde cuándo sienten miedo nuestros niños? ¿qué cosas los asustan? Los bebés pueden mostrar signos de miedo a partir de los 6 meses aproximadamente.

Estos miedos son adaptativos, lo que significa que tienen una función protectora, los ayudan a evitar posibles peligros y a adaptarse al entorno. Durante el primer año de vida, los bebés pueden experimentar miedos infantiles relacionados con estímulos sensoriales intensos, como ruidos fuertes o luces brillantes.

Uno de los primeros miedos que los bebés experimentan es la ansiedad de separación, que es una respuesta natural al separarse de sus papás o cuidadores principales. La ansiedad por separación (a veces llamada crisis de apego) es una etapa que casi todos los niños pasan. Es una parte completamente normal de su desarrollo emocional.

Aparece cuando tu peque empieza a darse cuenta de que eres única y se siente mal cuando ve que te vas. En estas primeras etapas, no tienen claro el concepto del tiempo, así que cuando te vas, no saben si volverás pronto o si vas a regresar, lo que les genera angustia por separación.

Síntomas de la ansiedad por separación en bebés

Durante la fase de ansiedad por separación, puedes observar estos síntomas en tu hijo:

  • Puede ponerse nerviosos en la presencia de extraños o incluso comportarse con timidez al estar con personas que ve a menudo, como amigos, familiares o la persona que lo cuida.
  • Puede llorar o hacer una pataleta cuando lo dejas con alguien o al salir de la habitación.
  • Al dejarlo en la cuna, es posible que llore hasta que vuelves.
  • A mitad de la noche, puede despertarse llorando para reclamar tu presencia.

Causas de la ansiedad por separación en niños y bebés

La ansiedad por separación es una etapa normal del desarrollo infantil, que se manifiesta sobre todo durante la primera infancia. Es un miedo o ansiedad que los niños sienten al separarse de sus personas de apego y forma parte del proceso de desarrollo.

Durante esta etapa, tu pequeño mejora sus habilidades cognitivas y entiende la permanencia del objeto, es decir, sabe que sigues existiendo aunque no estés presente físicamente. Sin embargo, este nuevo aprendizaje puede generar angustia por separación al estar lejos de ti.

¿Cuándo empiezan a extrañar los bebés?

En muchos bebés, la ansiedad por separación empieza cerca de los 8 meses, aunque podrías notar signos de ansiedad por separación en tu bebé desde los 4 meses. Esto ocurre porque entre los 4 y los 7 meses, los bebés empiezan a entender que las personas y los objetos siguen existiendo aunque no los vean. Es lo que se conoce como permanencia del objeto.

Por ejemplo, si sales de la habitación, tu bebé sabrá que te has ido. Sabe que sigues existiendo, pero al no poder verte quizás se ponga nervioso. Al no comprender el concepto de tiempo (que se desarrolla más adelante), no sabe cuándo volverás o si vas a volver y quizás se ponga a llorar o se enfade.

¿Cuánto dura la ansiedad por separación?

Si la ansiedad por separación suele comenzar alrededor de los 8 meses, seguramente te preguntes cuándo termina. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, pero la ansiedad por separación o crisis de apego suele alcanzar su punto álgido entre los 10 y los 18 meses. Normalmente, desaparece en la segunda mitad del segundo año del bebé.

La duración de la fase de ansiedad por separación a veces depende de cómo gestionas ciertas situaciones. Por ejemplo, si cada vez que tu bebé llora corres a consolarlo, puede que aprenda que llorar es la manera de evitar que te vayas.

Aunque tu hijo vaya creciendo, es posible que siga mostrando signos de ansiedad por separación. En niños de un año, algunos pequeños momentos de separación pueden fomentar su independencia. Dicho de otra manera, puedes enseñarle a tu pequeño a esperar tu regreso y así reducir las rabietas.

En casos esporádicos, la ansiedad por separación puede durar hasta los años de escuela primaria. Consulta con el profesional de la salud si te preocupa la ansiedad de tu hijo y lee las secciones siguientes para saber más sobre la ansiedad por separación en niños mayores.

¿Cómo Gestionar la Ansiedad por Separación en Bebés?

Aquí tienes algunos consejos para gestionar la ansiedad por separación de tu bebé:

  • Elige bien el momento de irte. Si tienes que irte, hazlo cuando tu bebé esté más tranquilo, como después de una siesta o de haber comido. Es más probable que tu bebé sienta ansiedad por separación cuando está cansado, enfermo o tiene hambre. Si tu bebé no se encuentra bien, intenta pasar el mayor tiempo posible con él.
  • Despídete de tu bebé con disimulo. Si has dejado a tu bebé con otra persona, pídele que lo distraiga con un juguete nuevo, jugando frente a un espejo o incluso dándole un baño. Esta es tu oportunidad para escabullirte sin que tu pequeño se dé cuenta.
  • Practica la separación en casa. La separación es más sencilla cuando tu bebé toma la iniciativa, por ejemplo si se va gateando a otra habitación. Si se da esta situación, en vez de seguirlo enseguida espera un momento siempre que sea seguro. Si necesitas irte un momento de la habitación, dile a tu bebé dónde vas y cuándo volverás (siempre que el espacio sea seguro). Si llora cuando te has ido, háblale para consolarlo, pero no regreses enseguida. Con el tiempo, tu bebé aprenderá que no pasa nada malo cuando no te ve.
  • Crea un ritual de despedida. Si necesitas dejar a tu bebé con una persona que lo cuide o en la guardería, no lo dejes y salgas corriendo por la puerta. Juega un rato con él antes de irte. Dile que volverás más tarde y especifica cuándo: “Volveré después de comer”.
  • Cumple tus promesas. Vuelve a la hora que prometiste. Es importante para que tu hijo gane confianza y tenga más seguridad para superar el tiempo separados.
  • Recuerda que tu bebé estará bien. Las lágrimas desaparecerán cuando te hayas ido y estará bien con la persona que lo cuida.

Si al acostar a tu bebé para dormir llora, se pone nervioso cuando sales de la habitación o se despierta y se enfada al no encontrarte durante la noche, podría estar experimentando ansiedad por separación nocturna en bebés.

¿Cómo Ayudar a Tu Hijo a Superar Sus Miedos?

Para ayudar a tu hijo a superar sus miedos, es importante escucharle y validar sus sentimientos, ofrecerle seguridad y apoyo, y enseñarle estrategias de afrontamiento.

  • Respetar y aceptar su miedo: Es fundamental no minimizar ni ridiculizar los temores del niño, por más irracionales que puedan parecer.
  • No criticar ni castigar: Evita criticar o castigar al niño por sus miedos.
  • Permitir que exprese sus miedos: Anima al niño a describir lo que le asusta.
  • No coaccionar: No obligues al niño a enfrentarse a lo que teme.

¿Cuándo Preocuparse?

Debes preocuparte si los miedos de tu hijo son excesivos, irracionales y persisten en el tiempo, afectando su vida diaria y su bienestar emocional.

Si no tienes claro si contactar a un profesional de la salud por la ansiedad por separación de tu hijo, presta atención a estas señales:

  • Si la ansiedad por separación es intensa y persiste más allá de la edad de desarrollo típica, por lo que afecta a la capacidad de tu hijo de participar en actividades normales.
  • Cuando la ansiedad afecta las rutinas diarias, como ir a la escuela, interactuar con compañeros o participar en actividades familiares normales.
  • Si tu hijo tiene preocupaciones irracionales o excesivas sobre la separación, como el miedo a perderse o ser secuestrado.
  • Si tu hijo experimenta síntomas físicos relacionados con la ansiedad, como ataques de pánico, dolores de estómago, dolor en el pecho o dolores de cabeza, que no tienen una causa médica clara.
  • Si el niño empieza a mostrar retrocesos en áreas donde antes era independiente, como ir al baño solo o comer de forma autónoma.
  • Si te preocupa su desarrollo general o si la ansiedad por separación no parece adecuada para la etapa de desarrollo de tu hijo.

En cualquiera de estos casos, es buena idea acudir a un profesional de la salud para que lo evalúe y te oriente. Te ayudará a determinar si la ansiedad por separación está dentro de los límites normales del desarrollo o si es necesario seguir con la evaluación o realizar algún tipo de intervención. Confía siempre en tu instinto como madre, padre o cuidador. Si algo te preocupa, merece la pena buscar asesoramiento profesional.

Recuerda que cada niño es único y tiene su propio ritmo de desarrollo. La paciencia, el amor y la comprensión son las mejores herramientas para ayudar a tu bebé a superar sus miedos y a crecer seguro y feliz.

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