Para la mayoría de las mujeres, el embarazo y la nueva maternidad son una alegría, al menos una parte del tiempo. Sin embargo, convertirse en madre implica una profunda transformación en la identidad de la mujer, un proceso que puede ser tan exigente como dar a luz a un bebé.
Este artículo explora el concepto de la constelación maternal, su origen, significado y su impacto en la salud mental, basándose en las teorías de Daniel Stern y otros psicoanalistas contemporáneos.
¿Qué es la Constelación Maternal?
Como Daniel Stern y Nadia Bruschweiler explicaron en los años 90 en su libro “El nacimiento de una madre” y posteriormente D. Stern en “La constelación de la maternidad”, dar a luz una nueva identidad puede ser tan exigente como dar a luz a un bebé. El proceso de convertirse en madre, que los antropólogos llaman “matrescencia”, ha sido en gran medida inexplorado por la comunidad médica. En lugar de centrarse en la transición de identidad de la mujer, la mayor parte de la investigación se ha centrado en el bebé. Pero también es importante estudiar cómo la historia de cada mujer y su psicología afecta su forma de ser madre. Cuando las personas tienen más consciencia sobre sus emociones, pueden manejar mejor sus comportamientos. Por lo tanto, incluso cuando el enfoque se centre en el bebé, la comprensión de la psicología de las mujeres durante el embarazo y el posparto puede ayudar a promover un estilo de crianza más sana. Conocer los desafíos de la matrescencia normaliza y valida los sentimientos de las nuevas madres.
El Origen del Concepto
El concepto de "constelación maternal" fue desarrollado por Daniel Stern en su libro "La constelación maternal". Stern describe este concepto como un conjunto de temores específicos que experimentan las madres, especialmente durante las semanas posteriores al nacimiento del bebé. Estos temores, a diferencia de las ansiedades neuróticas, son universales y están relacionados con las necesidades de protección y cuidado del bebé.
Según Stern, estos temores no desaparecen del todo, sino que se trasladan al territorio de lo preconsciente o inconsciente, pudiendo reactivarse fácilmente ante situaciones de estrés o enfermedad del niño.
La Matrescencia: El Nacimiento de una Madre
Tener un bebé es un acto de creación. El embarazo es mucho más que crear un nuevo ser humano, también se crea una nueva familia. Paula Mariotti, psicoanalista y miembro de la Sociedad Psicoanalítica Británica, y autora de “El linaje materno” afirma que dice que la identidad maternla de una mujer se basa en el estilo de su madre, que a su vez fue influenciada por la forma en que fué educada. Tanto si una mujer cría a su hija/o como fué criada como si adopta un estilo diferente, convertirse en madre ofrece una oportunidad para volver a empezar. De alguna manera, una mujer puede volver a experimentar su propia infancia mientras cría a sus hijos, repitiendo lo que era bueno, y tratando de mejorar lo que no era.
La psicoterapeuta británica Rozsika Parker escribió en “Desgarrada entre dos: la experiencia de la ambivalencia materna” acerca de la atracción y el deseo de querer tener cerca al bebé y niño, y el deseo de espacio (físico y emocional) como algo consustancial a la maternidad. La ambivalencia es un sentimiento que surge en los roles y las relaciones en las que la persona está más involucrada, porque siempre se trata de un equilibrio malabarista entre el dar y el recibir. La maternidad no es una excepción. La mayoría de las veces, la experiencia de la maternidad no es buena ni mala, es buena y mala.
Fantasía vs. Realidad: La Madre Ideal
La psicoanalista Joan Raphael-Leff, directora de la Facultad Académica de investigación psicoanalítica del Colegio Universitario de Londres Anna Freud, explica que cuando llega el bebé, la mujer ya ha desarrollado sentimientos acerca de su bebé imaginario. Las fantasías del embarazo y la maternidad de una mujer son influidas por sus observaciones de las experiencias de su propia madre, familiares y amigas, así como de su comunidad y cultura. En la mente de la mujer (o en el imperativo cultural) también está la madre ideal : siempre es alegre y feliz, siempre antepone las necesidades de su hijo, tiene pocas necesidades propias y no toma decisiones que pueda lamentar. La mayoría de las mujeres se comparan con esa madre, pero nunca llegan a la altura porque es una fantasía. Algunas mujeres piensan que “lo suficientemente bueno” (una frase acuñada por el pediatra y psicoanalista Donald Winnicott) no es aceptable, porque suena como una solución. Pero luchar por la perfección lleva a las mujeres a sentir vergüenza y culpa.
Las madres se sentirán culpables porque están toman constantemente decisiones que a menudo representan un desafío o son imposibles. A veces la situación les exige que antepongan sus propias necesidades sobre las de sus hijos. La mayoría de las mujeres no hablan de sentirse avergonzadas porque suele ser algo que no quieren que nadie más sepa. La vergüenza es la sensación que hay algo mal conmigo. Demasiadas mujeres se avergüenzan de hablar abiertamente de sus experiencias por miedo a ser juzgadas. Este tipo de aislamiento social puede incluso desencadenar la depresión posparto.
Impacto en la Salud Mental Materna
La depresión posparto es un problema de salud pública infradiagnosticado e infratratado que afecta a entre el 10 y el 15 por ciento de las madres. Como la psiquiatra de Yale Rosemary H. Balsam mostró en un artículo en febrero en el Diario de la American Psychoanalytic Association, que los psiquiatras ignoren cómo el embarazo impacta psicológicamente a mujer se remonta a Freud.
Conocer las causas de la angustia y sentirse cómoda hablando de ellas con otras es fundamental para tener una buena experiencia de maternidad.
Considere la típica imagen de Instagram del supermadre embarazada y recién parida: una madre multitarea organizada, nutritiva, y modestamente sexy que brilla durante el yoga prenatal y parece imperturbable ante los pechos que gotean, la ropa sucia y la falta de sueño. Esta mujer es una ficción.
Depresión posparto: Síntomas y causas
La Visión de Daniel Stern sobre el Self Temprano
En cuanto a su descripción de los diferentes sentidos del Self temprano, ¿qué progreso supone en relación con los conceptos freudianos clásicos o con la teoría de Margaret Mahler acerca del periodo de no diferenciación y confusión entre el yo y el no-yo?
DS: Bueno, digámoslo así: la diferencia real es muy simple y es que, desde que Mahler escribió su libro, se ha acumulado mucha información sobre bebés y sobre lo que hacen, cómo interactúan con sus madres. Esta información proviene de la observación directa de los bebés, que ella no hizo y que nos lleva a pensar que es como yo dije, no como ella lo formuló. No me gustaría llamarlo progreso, es una perspectiva distinta sobre el bebé y creo que es más acorde con todo lo que ahora sabemos sobre los bebés. En los últimos años solía reunirme de forma regular con Margaret Mahler y discutíamos sobre cosas, y en realidad ella llegó a la misma forma de pensar, quería cambiar el nombre del autismo normal a “despertar”, y dijimos es genial, hazlo, y escríbelo para que la gente lo vea. Lo escribió en un lugar, pero no se difundió así que mi respuesta a su pregunta es: si por progreso se refiere a qué parece ser más coherente con todo lo que hemos aprendido sobre el bebé, entonces pienso que ese es el progreso. El punto de vista que yo sostenía en el libro está muy documentado y el libro está en español y hace que el punto de vista mahleriano no resulte muy convincente, comparado con cómo lo veo yo. Ahora, pienso que a veces hay un malentendido, porque entiendo que Vd. pueda ver el autismo en distintas etapas y simbiosis y todo eso, pero eso no es probablemente el modo en que el niño lo vive, y uno de los problemas que siempre he tenido con el punto de vista de Mahler, que se refleja en la diferencia con el mío es que siento que ella y la teoría psicoanalítica en general, la clásica, tradicional, ha sido muy patomórfica y adultomórfica y esta perspectiva psicoanalítica encaja… encaja muy bien con la noción tan determinante de fijación-regresión. Una vez que uno acepta la fijación-regresión como uno de los mecanismos más importantes de enfermar, entonces tiene que encontrar algún tipo de semejanza con esa patología en el desarrollo temprano y eso es realmente lo que ella hizo. Es realmente un salto teórico, no tiene nada que ver con datos ni con la observación, por eso no creo que sea una descripción tan buena como la que yo he intentado mostrar.
El Apego: ¿Único Indicador de la Calidad de la Relación?
Los patrones de apego no son en absoluto los únicos indicadores de la calidad de la relación, pero son los únicos que hasta ahora han demostrado ser predictivos, en un sentido estadístico, cuando se observa a una población amplia. No hay ninguna otra cosa en la infancia temprana, digamos durante el primer año de vida, que le diga cómo estará este niño cuando llegue a la edad escolar o sea un adolescente y todo eso. Mientras que el patrón de apego sí lo hace, así que no quiero decir que sea el mejor indicador de la calidad en absoluto, no sé si lo es y no estoy seguro de que lo sea, pero sé que es el único predictor que tenemos, lo cual es triste, pero así es.
Si usamos la palabra predictor, entonces los patrones de apego son lo único. En cuanto a indicador de la calidad, entonces creo que podríamos añadir todo tipo de cosas y no creo que las categorías de apego sean muy adecuadas para hablar de la calidad. Para ello creo que son mejores cosas clínicamente orientadas. También creo que la teoría del apego o su descripción tiene un gran problema con respecto a indicar algo acerca de la relación y es que evitan hablar de la fuerza del apego, de modo que la catexis del compromiso no es algo que manejen. De hecho, no la manejan a propósito, así que a nosotros, con una orientación más clínica, nos resulta muy difícil hablar de la calidad de la relación si no podemos hablar de la cantidad del apego. Así que creo que yo cambiaría un poco la pregunta o haría dos preguntas.
En la actualidad la teoría del apego es una de las más difundidas. Creo que se abusa mucho de ella. También creo que hay una especie de -lo digo con amabilidad- mafia del apego, personas que hacen todo el trabajo del apego, donde lo confunden con la sensibilidad, con el compromiso, con la catexis, con todo lo demás y así empieza a perder su significado y estoy de acuerdo con Vd. en eso. Pero es comprensible en el sentido de que es mensurable y eso es muy importante en estos días.
Tabla: Sentidos del Sí Mismo en el Desarrollo (Daniel Stern)
| Sentido del Sí Mismo | Edad Aproximada | Características |
|---|---|---|
| Emergente | 0-2 meses | Simple percatación no autorreflexiva. Experiencia del proceso de organización. |
| Nuclear | 2-6 meses | Sentido de ser un cuerpo físico coherente, con acciones propias y sentimientos. |
| Subjetivo | 6-18 meses | Experiencia de compartir emociones e intenciones con otros. |
| Verbal | A partir de los 18 meses | Capacidad de autorreflexión y de expresar la experiencia personal a través del lenguaje. |
