Si tu bebé está en posición podálica (de nalgas), es natural que busques maneras de ayudarlo a girar para facilitar un parto seguro. La posición ideal para el parto es la cefálica, con la cabeza del bebé mirando hacia la espalda de la madre.
Normalmente, a las 25 semanas de embarazo, 1 de cada 4 bebés está en posición podálica; a las 32 semanas, el porcentaje desciende a 1 de cada 8; y al final del embarazo, sólo el 4% de los bebés están en esta posición. A medida que transcurren las semanas de embarazo, cada vez será más infrecuente que, si el bebé está de nalgas, se gire espontáneamente para adoptar la presentación cefálica.
Aunque puede parecer preocupante, muchos bebés logran girar por sí solos antes del parto. Antes de explorar las técnicas, es crucial recordar que cada embarazo es único. Lo primero todo es relajarse, será lo que tenga que ser por mucho que hagas. No hay que obsesionarse demasiado, a veces los bebés están de nalgas por alguna razón, por ejemplo por una vuelta de cordón… Por eso, es importante respetar al bebé y no forzarlo con maniobras agresivas.
Quizás necesite estar en esa posición por algo que nosotras no sabemos o quizás pueda ser debido a una situación de estrés que haya vivido la madre durante el embarazo (muchas veces relacionada con temas laborables )…. ¡Así que mi primer consejo es que EMPIECES A DISFRUTAR DE TU EMBARAZO y no te preocupes por nada!
Aproximadamente entre la semana 28 y la 32 de embarazo, el bebé suele colocarse en posición cefálica, es decir, presentando la cabeza hacia abajo, orientada hacia la pelvis materna. Al final de la gestación, alrededor de un 3-4% de los bebés estarán en posición podálica presentando las nalgas.
Es importante, en caso de que se deba hacer una cesárea, que la mujer sepa que se puede realizar una vez desencadenado el parto en lugar de programarla, ya que el trabajo de parto previo beneficia al bebé en la adaptación al ambiente extrauterino.
Si tu bebé está de nalgas y se acerca el final del embarazo, infórmate bien de las distintas opciones de las que dispones. Pregunta cuál es la política a seguir en ese caso en el hospital o clínica donde has planeado el parto o a los profesionales que van a atender tu parto en casa. Si lo único que te ofrecen es una cesárea programada, plantéate buscar otras alternativas.
En los dos primeros trimestres de embarazo, el feto es aún pequeño y puede moverse de manera más libre en el interior del útero materno. Sin embargo, a partir del séptimo mes de embarazo, las posibilidades de movimiento del bebé se vuelven más limitadas debido al aumento de tamaño.
¿Qué hacer cuando su BEBÉ se viene DE NALGAS? || Por Ginecóloga Diana Alvarez
¿Qué significa que el bebé viene de nalgas?
La presentación de nalgas, pelviana o podálica es el nombre que recibe la presentación en la que la pelvis fetal está en contacto con la pelvis materna (en concreto, con su estrecho superior). Por tanto, el feto se encuentra "sentado" sobre la pelvis de la madre.
Sin embargo, se pueden distinguir tres tipos de presentación de nalgas:
- Presentación de nalgas francas o puras: las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba. Por tanto, los pies estarán cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, entre un 65-70% de los casos.
- Presentación de nalgas completas: el feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
- Presentación de nalgas incompletas: en un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.
El especialista puede comunicar a la embarazada que su bebé se encuentra de nalgas tras una palpación del vientre (maniobras de Leopold), auscultación del bebé o durante una ecografía.
No obstante, cuando se necesita confirmar la presentación podálica (por ejemplo, antes de realizar una versión cefálica externa) se emplea la ecografía que, además, proporciona más información.
Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Entre ellos, se encuentra:
- Bebé prematuro o con bajo peso.
- Alteraciones en la morfología del útero materno.
- Placenta previa.
- Cordón umbilical corto.
- Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios y polihidramnios.
- Embarazo múltiple.
No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas por las que el bebé se encuentra en posición podálica son desconocidas.
Ejercicios para Fomentar el Giro del Bebé
A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios o técnicas para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún puede ocurrir con frecuencia que el bebé se gire de manera espontánea.
Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.
Prácticas como el yoga, el Pilates o la natación nos aportan durante el embarazo la posibilidad tanto de ejercitar nuestro cuerpo. Y en el caso del yoga, conseguimos conectar nuestro cuerpo y nuestra mente, buscar la calma y disfrutar de nuestro embarazo de una forma consciente. Pero, además, pueden ayudarnos con sus diferentes "asanas" (o ejercicios) para intentar que el bebé se coloque de cabeza. Aunque lo recomendable es que consultes con un monitor especialista en yoga o Pilates para el embarazo, algunas de estas posturas son sencillas y las podrías realizar en tu casa una vez aprendidas.
Aquí hay algunos ejercicios que puedes probar:
- Elevación de la Pelvis: Este ejercicio es muy efectivo. Tienes que tumbarte con varios cojines bajo tu pelvis, elevando esta parte por encima de la cabeza, como si estuvieras en un plano inclinado. Practica esta postura dos veces al día durante 10-15 minutos, siempre con el estómago vacío. Mientras estás en esta postura aprovecha a relajarte, respirar y dar un masaje a tu bebé. Con tus manos haz movimientos en tu abdomen y habla a tu bebé. Si ya sabes su nombre dile que el parto será más fácil si se da la vuelta. Pero sin estrés ni obligación, sólo desde el cariño.
- Postura de Gato-Vaca: Colócate a cuatro patas, con las rodillas a la altura de las caderas y las manos apoyadas en el suelo o también puedes apoyar tus brazos sobre la pelota de pilates. Realiza movimientos suaves hacia delante, hacia atrás y círculos con la pelvis. Ejercicios clásico de Gato-Vaca: arqueando la espalda hacia arriba y llevando la cabeza hacia abajo mirando el ombligo.
- Posturas de Yoga: Esta posición de yoga es más intensa. Si no tienes experiencia en yoga, empieza por los ejercicios anteriores. Otra opción un poco más acrobática, sería desde el sillón apoyar tus brazos o codos en el suelo. Pide ayuda a tu acompañante y ten mucho cuidado de no hacerte daño. Puedes mantener esta posición 10 segundos 2 veces al día. Todas estas posturas vienen del Yoga, quizás es un buen momento para apuntarse a clases especializadas para embarazadas. Los beneficios de la práctica del Yoga son innumerables: despierta la columna vertebral, suelta la tensión acumulada en articulaciones, ligamentos y músculos, nos calma, centra y nos llena de energía. También nos fortalece para el parto y la maternidad.
- Postura del mahometano: Practicar durante 10 ó 15 minutos al día la “postura del mahometano”: empezando a cuatro patas, se desplaza el tronco hacia atrás y se pega el pecho al suelo, con los brazos extendidos hacia adelante. Se puede mantener durante unos segundos y luego volver a empezar.
- Postura de Tabla: Acostada en el suelo, acercarse a una pared y elevar las piernas por ella hasta que el cuerpo quede formando un ángulo de 90º. Se mantiene la postura unos minutos. Intentar subir un poco más los pies hasta despegar la cadera del suelo.
- Postura del gato enfadado: Comenzar a cuatro patas, con las rodillas separadas el ancho de las caderas, las manos alineadas con los hombros y mirando hacia delante. Se arquea la espalda hacia arriba y se lleva la cabeza hacia abajo mirando al ombligo. A continuación se va estirando la espalda poco a poco hasta dejarla recta, como una mesa, al tiempo que se va elevando la cabeza.
Cuando tu bebé se haya colocado en posición cefálica (cabeza hacia abajo), deja de practicar las posturas anteriores en casa. Puedes seguir con tus clases habituales de yoga sin preocuparte si se dará la vuelta de nuevo. Normalmente es difícil que una vez colocado, vuelva a girarse de nuevo. Practica Yoga con normalidad y disfrutando de la respiración y el movimiento.
¡Precaución! Si tu bebé sigue de nalgas en la semana 35, evita ponerte en cuclillas ya que podrías contribuir a que se encaje de nalgas. Si ya se ha dado la vuelta, es bueno practicar esta posición de cuclillas para que se encaje en la pelvis.
Otras Alternativas Naturales
Si los ejercicios no son suficientes, considera estas alternativas:
- Masaje Abdominal: Este masaje te ayudará a relajar los músculos y ligamentos que sostienen el útero, favoreciendo el movimiento del bebé. No es específico para Bebé de Nalgas, es un masaje de abdomen general para todas las embarazadas sin contraindicaciones.
- Meditación y Relajación: Es una herramienta poderosa para reducir el estrés y liberar tensiones en el útero, lo que facilita que el bebé tenga más espacio para moverse.
- Estimulación Sonora: También la pareja puede hablar al bebé en la parte baja del abdomen y así lo animará a moverse hacia el sonido de su voz.
- Vigilar la postura: evitar posiciones semisentadas o estar mucho tiempo recostada. Si pasas mucho tiempo sentada en el trabajo haz pausas regularmente, procura inclinar la pelvis hacia delante, incluso siéntate en una pelota y haz ejercicios con la pelvis hacia delante.
- Terapia Craneo- Sacral: Si vives en Madrid, puedes escribirme y yo misma te ayudaré con estas sesiones.
Moxibustión
La moxibustión es una técnica de acupuntura de la medicina china tradicional que se basa en la estimulación de determinados puntos del cuerpo con el calor generado por la combustión de una hierba llamada moxa en japonés (la artemisia vulgaris). Para el caso de presentación podálica del bebé, los puntos a estimular se encuentran en el ángulo externo de la uña del dedo pequeño del pie.
Esta técnica está recomendada por la OMS para la presentación podálica del feto y se puede realizar a partir de la semana 32. El porcentaje de éxito que muestran los numerosos estudios realizados varía de uno a otro, pero es bastante elevado en todos ellos y mayor que el de la versión cefálica externa, que veremos más adelante. Además, no tiene el inconveniente de poder inducir el parto. Es recomendable que las sesiones de moxibustión sean llevadas a cabo por una persona conocedora de la técnica.
Se utiliza raíz de artemisa prensada en forma de puro para aplicar calor en ciertas zonas del cuerpo. El puro, una vez prendido, se dirige a ciertos puntos específicos, pero manteniendo una distancia con la piel de unos 4 cm, en particular se aplica en un punto conocido como “meridiano de la vejiga” que se encuentra en la cara externa del dedo meñique del pie.
Versión Cefálica Externa (VCE)
La versión cefálica externa (VCE) es una maniobra que harán los ginecólogos especializados en torno a la semana 37 en el Hospital. Antes de plantearte esta técnica, probaría con todos los métodos naturales y posiciones posibles. El bienestar materno y fetal se monitorizan antes, durante y después del tratamiento. El ginecólogo hace una presión sobre el abdomen de la madre para girar al bebé. Si la frecuencia cardíaca del bebé baja mucho, puede ser necesario un parto de emergencia.
Ofrece una posibilidad de éxito al 80%, pero al ser una maniobra no exenta de riesgos, se debe meditar bien. El principal inconveniente es que puede desencadenar el parto.
La versión externa es una técnica segura, aunque su principal inconveniente es que puede desencadenar el parto, por lo que se debe realizar con bebés a término. Tampoco ofrece los mismos resultados en primerizas que en multíparas.
La VCE se realiza, como su nombre indica, de manera externa, es decir, el especialista coloca sus manos por fuera del vientre materno.
Esta técnica se suele realizar en la semana 36 o 37 de gestación si no existe ninguna contraindicación y la embarazada decide someterse a ella. Además, ya que la VCE trata de evitar la cesárea a la que se recurre en muchos casos de presentación de nalgas, la embarazada no debe tener contraindicado el parto vaginal
La realización de la VCE es molesta y quizá algo dolorosa, pero es un procedimiento breve y suele ser tolerado. No obstante, se puede realizar tras la administración de analgésicos (siempre por parte del especialista) o con el uso de anestesia.
Finalmente, es importante mencionar que puede que no se consiga girar al bebé o que, incluso, este vuelva a darse la vuelta después del procedimiento. Además, la VCE puede tener algunos riesgos o complicaciones (los más graves son poco frecuentes), por lo que la mujer debe ser informada previamente de todo.
Parto Vaginal vs. Cesárea
Es posible que, aunque intentes todo, el bebé siga en podálica hasta el parto, o incluso que, habiéndose colocado en cefálica, se vuelva a voltear para estar en podálica de nuevo.
Si después de haber intentado todas las técnicas y métodos tu bebé sigue en posición de nalgas y todo apunta a que necesitarás una cesárea, ¡agradece esta opción! Recuerda que la cesárea es una cirugía que salva vidas y, aunque no pueda ser el parto que has soñado, lo importante es la seguridad de ambos.
En el año 2000 se publicaron en la revista “Lancet” los resultados de un estudio multicéntrico llamado “Term Breech Trial”, que concluía que la cesárea electiva era preferible frente al parto vaginal en caso de presentación de nalgas a término, basándose en que se reducía la morbilidad neonatal.
En el año 2011, la SEGO publica su nuevo protocolo para el parto de nalgas, en el que ya no se recomienda la cesárea como primera opción y se establecen los criterios de selección para realizar un parto de nalgas.
Es cierto que en los últimos años (a partir del año 2000), cuando un bebé venía de nalgas, se optaba por la cesárea programada, ya que se pensaba que era mejor respecto al parto vaginal en bebés de nalgas a término.
No obstante, estudios posteriores han mostrado que, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y con un adecuado control y atención al parto, el parto vía vaginal es una opción razonable en el caso de un bebé a término que viene de nalgas.
Entre estos requisitos se encuentra:
- Crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4000 gramos.
- Actitud de la cabeza fetal (evaluada preferiblemente por ecografía al inicio del trabajo de parto) en flexión o indiferente.
- Presentación de nalgas puras o completas. La presentación de nalgas incompletas se asocia más a problemas relacionados con el cordón umbilical o a un riesgo mayor de atrapamiento de la cabeza fetal por una dilatación del cérvix incompleta.
En el caso de intentar el parto por vía vaginal, adoptar una posición en cuclillas es una buena idea. No obstante, si el parto no progresa bien, se realizará una cesárea.
Por todo ello, es importante que la mujer cuyo bebé viene de nalgas se informe previamente de todas sus posibilidades.
Mitos Comunes sobre Bebés de Nalgas
- Mito 2: La cesárea es la única opción. Si bien en ciertos casos la cesárea puede ser lo más seguro, no siempre es la única opción. Con un equipo médico experimentado, es posible un parto vaginal.
- Mito 3: El parto vaginal es imposible.
Preguntas Frecuentes
¿Los partos de nalgas siempre terminan en cesárea?
La presentación de nalgas (de culo o con los pies mirando hacia abajo) tiene una incidencia de entre el 3 y 4%. El parto vaginal en presentación podálica ha demostrado mayor incidencia de problemas a la hora del parto y pobres resultados perinatales frente al parto en cefálica. Por ello, es una indicación médica la realización de una cesárea programada a las 39 semanas, considerándose un procedimiento más seguro para el recién nacido.
Tabla Resumen de Opciones para Girar al Bebé de Nalgas
| Opción | Descripción | Momento Ideal | Tasa de Éxito Aproximada |
|---|---|---|---|
| Ejercicios y Posturas | Elevación de pelvis, gato-vaca, yoga | A partir de la semana 34 | Variable |
| Moxibustión | Estimulación con calor en punto del pie | A partir de la semana 32 | > Versión Cefálica Externa |
| Versión Cefálica Externa (VCE) | Maniobra médica para girar al bebé | Semana 37 | 80% |
