La aparición de quistes en los ovarios es una afección bastante común que puede aparecer en las mujeres en edad fértil. Una de las preocupaciones comunes relacionadas con la fertilidad es la presencia de quistes en los ovarios y su impacto en la capacidad de ser madre. ¿Qué son los quistes ováricos? ¿Son frecuentes? ¿Impiden quedar embarazada? Estas son algunas de las cuestiones más preguntadas sobre los quistes ováricos. El asunto se ve con otros ojos cuando uno entiende por qué y cómo se produce.
Conocemos como quistes ováricos los sacos o bolsas llenas de líquido que se forman dentro o en la superficie de un ovario. Los ovarios son los órganos del sistema reproductor femenino encargados de producir óvulos y hormonas femeninas. Un quiste ovárico es una bolsa de líquido que se forma en el interior o en la zona externa de un ovario. La mayoría de los quistes se producen durante el ciclo menstrual y no son perjudiciales. Este tipo de quistes se denominan quistes funcionales y son frecuentes.
A veces después de una ecografía de control o para conocer las causas de un dolor pélvico persistente, el médico nos informa que tenemos un quiste en el ovario.
Tipos de Quistes Ováricos
Existen distintos tipos de quistes de ovario, dependiendo del tipo podrá o no la mujer tener síntomas.
Como hemos comentado anteriormente, los quistes funcionales son frutos de un ciclo menstrual normal. Estos quistes pueden incluir quistes foliculares y quistes del cuerpo lúteo.
- Quistes foliculares: se forman cuando el folículo no se rompe para liberar al óvulo y sigue creciendo hasta convertirse en un quiste. No acostumbran a provocar síntomas y suelen desaparecer a los tres meses como máximo.
- Quistes de cuerpo lúteo: Este tipo de quistes se forman porque la apertura por donde ha salido el óvulo se cierra y se acumula líquido en el interior del folículo. Generalmente, suelen producir síntomas como dolor o sangrado, pero desaparecen al cabo de unas semanas. Los cambios menstruales son frecuentes en los quistes de cuerpo lúteo y menos en los funcionales.
- Endometriomas: causados por la endometriosis. Esta afección provoca que las células endometriales uterinas crezcan fuera del útero. Cobran especial relevancia los endometriomas, por tratarse de la manifestación ovárica de la endometriosis.
- Quistes dermoides o teratomas: se forman a partir de células embrionarias.
QUISTE DE OVARIO: ¿QUÉ ES? SÍNTOMAS, TRATAMIENTO, RIESGOS... - Ginecología y Obstetricia -
Síntomas de los Quistes Ováricos
La mayoría de las veces no producen dolor, aunque pueden producirlo si crecen mucho, sangran, se rompen, se torsionan por su tamaño, o durante las relaciones sexuales. Otras veces podemos notar distensión abdominal, dolor durante las relaciones o dolor sordo crónico.
En algunos meses el folículo no logra abrirse y liberar el óvulo, el líquido permanece dentro y crece algo más, a eso lo llamamos quiste folicular. Al haber líquido dentro del folículo, si hacemos una ecografía en fase periovulatoria (los días cercanos a la ovulación) podremos ver líquido libre alrededor del ovario o del útero. Estos quistes no son patológicos sino funcionales, y en unos dos meses, se reabsorben con el resto de ciclos menstruales. Si vemos un quiste de tamaño medio en una ecografía rutinaria y pensamos que puede ser funcional, volveremos a repetirla en unas 6-8 semanas. Si persiste la imagen o vemos cambios, pasaremos a realizar pruebas complementarias para descartar que estemos frente a un quiste no funcional.
Diagnóstico de los Quistes Ováricos
El diagnóstico de los quistes ováricos se realiza a través de ecografías. Por este motivo, recomendamos hacer exámenes pélvicos periódicos.
Quistes Ováricos y Fertilidad
En general, los quistes funcionales no suelen afectar a la fertilidad femenina. Estos quistes se desarrollan como parte del ciclo menstrual normal, tienden a desaparecer por sí solos. Por este motivo, los quistes funcionales no interfieren en el embarazo natural.
Sin embargo, existen otros tipos de quistes ováricos, como los quistes dermoides, císticos y endometriomas, que pueden ser más problemáticos en términos de fertilidad. En la mayoría de los casos, es posible concebir de forma natural incluso si se tienen quistes ováricos. Sin embargo, los quistes más grandes pueden ejercer presión sobre los órganos reproductores, dificultando la ovulación y el transporte de óvulos y espermatozoides.
Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)
Las mujeres diagnosticadas de síndrome de ovarios poliquísticos suelen sufrir muchos síntomas causados por este trastorno. A pesar del nombre, el síndrome de ovarios poliquísticos no está relacionado con la presencia de quistes múltiples, no existen quistes.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una patología que afecta la fertilidad de la mujer. El SOP es un desorden hormonal común en mujeres de edad fértil en el que los niveles de hormonas masculinas son anormalmente altos. Se caracteriza por ausencia de ovulación, aumento de las hormonas sexuales masculinas y una imagen ecográfica característica de los ovarios (múltiples quistes pequeños en los ovarios). Todo esto se traduce en que la mujer tiene reglas irregulares, ciclos menstruales largos o ausencia de menstruación.
Cerca del 5-10% de mujeres en edad fértil tienen ovarios poliquísticos. Los ovarios en edad reproductiva presentan pequeñas formaciones quísticas denominadas folículos, que son las responsables de producir el ovulo maduro en su interior, tanto en reproducción natural como fertilización in vitro (FIV). Los folículos en ciclos naturales no suelen superar los 2 o 3 cm pero a veces crecen hasta 5 cm o más, presentando en ocasiones alteración del ciclo ,con afectación de la fertilidad.
En un ciclo menstrual normal, al inicio, en el ovario aparecen varios folículos (normalmente de 10 a 20). Al cabo de unos días, uno de ellos se hace líder y crece hasta adquirir un tamaño determinado y liberar el óvulo que tiene dentro, mediante la ovulación. Tras la ovulación, el resto de los folículos desaparecen. En el ovario poliquístico, la selección del folículo líder no ocurre con normalidad y no hay ovulación, de forma que no existe el mensaje interno en el ovario para que desaparezcan los folículos pequeños. Al permanecer en los ovarios, a estos folículos se les llama microquistes.
La relación entre fertilidad y ovarios poliquísticos se produce por la ausencia de ovulación. Las mujeres que tienen un ovario poliquístico ven reducidas sus posibilidades de quedarse embarazadas de forma espontánea por no ovular todos los meses. En algunas mujeres con ovarios poliquísticos, la falta de ovulación se asocia a una menor calidad de los ovocitos. La disminución de la calidad de los ovocitos puede deberse a múltiples causas. En pacientes con ovario poliquístico puede estar relacionada con el aumento de resistencia a la insulina.
El síndrome de ovario poliquístico se asocia también a la esterilidad. Si tienes esta enfermedad quizá no sepas de esta relación hasta el momento de buscar el embarazo. La causa es la oli-anovulación, o reducción de la ovulación. Es importante que tengas en cuenta que el tiempo y ciertos hábitos pueden ser determinantes para aumentar tus posibilidades de quedarte embarazada.
Cuando se habla de ovario poliquístico, con el diagnóstico se suele informar a la paciente que este síndrome no se cura, pero sí puede mejorar con un cambio de conducta alimenticia. Por lo general, evitar el sobrepeso y hacer ejercicio asiduo mejora mucho la expresión de los síntomas. La toma de vitaminas como el inositol (ovusitol/soniase), también, puede ayudar a recuperar los ciclos. Si con estas indicaciones no se recuperan los ciclos o no se produce el embarazo, se recomienda consultar con un especialista.
Para el síndrome de ovarios poliquísticos de momento la medicina no ofrece curas, pero sí existen varias formas de actuar para aliviar los síntomas. La infertilidad como consecuencia del síndrome de ovarios poliquísticos es un síntoma que puedes mejorar siguiendo las recomendaciones de tu ginecólogo. ¿Conocías la relación entre ovarios poliquísticos e infertilidad?
Tratamiento de los Quistes Ováricos
El tratamiento de los quistes ováricos depende de muchos factores. En la mayoría de los casos solo es preciso un seguimiento a lo largo del tiempo para ver si desaparecen por sí solos. En otros casos, puede ser necesario un tratamiento más agresivo, como la extirpación quirúrgica del quiste.
El tratamiento, en cambio, depende de la tipología de quiste.
La intervención quirúrgica la reservamos para los quistes de gran tamaño, los que tienen aspecto complejo por ecografía, o los sintomáticos que no desaparecen.
En el caso de los quistes pequeños normalmente se opta por esperar a que desaparezca por sí solo e ir realizando ecografías de control.
Se recomienda realizarlo a partir del segundo trimestre, ya que si se realiza durante las primeras semanas de embarazo puede aumentar las posibilidades de aborto.
En caso de querer buscar un embarazo, dependiendo del tamaño del quiste y de su origen, el médico evaluará la mejor forma de proceder, desde una conducta expectante y controles rutinarios hasta cirugía.
La técnica a la que con más frecuencia se recurre en pacientes subfértiles con quistes ováricos es la Fecundación In Vitro (FIV), y en casos seleccionados, la Inseminación artificial (IA) y la ovodonación.
Los quistes beningos no afectan de manera directa la fertilidad, pero sí que, dependiendo de su tamaño, pueden reducir el espacio disponible en el ovario para que los folículos puedan crecer correctamente.
El síndrome de ovario poliquístico, por sí mismo, no es determinante para utilizar una técnica de reproducción asistida u otra. En las pacientes con ovario poliquístico tenemos que manejar la medicación con mucho cuidado porque el límite entre que no haya respuesta, o que sea excesiva, es muy estrecho.
