Sala Cuna Universal en Chile: Un Paso Hacia la Igualdad de Oportunidades

El proyecto de ley que busca crear un sistema de sala cuna universal en Chile (Boletín N.º 14.782-13) ha generado un amplio debate y expectativas en el país. Este proyecto representa un esfuerzo relevante por garantizar el acceso equitativo a la educación y el cuidado desde los primeros años de vida.

Hoy se ha dado una señal muy potente, porque se aprobó en forma unánime la idea de legislar el Proyecto de Sala Cuna Universal. La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Pla, enfatizó que la aprobación del Proyecto por parte de la Comisión de Trabajo del Senado es una excelente noticia para todas las trabajadoras de nuestro país.

Este proyecto de ley es una prioridad para el Gobierno, pues no sólo fomenta la participación laboral y la corresponsabilidad entre hombres y mujeres sino que también busca extender el derecho a sala cuna a todos aquellos padres que tengan el cuidado personal de sus hijos, independiente del tipo de contrato y el tamaño de la empresa a la cual presta servicio.

Con sala cuna universal Chile avanza hacia una plena igualdad de oportunidades para mujeres y hombres. Un cambio de alto impacto está en curso en nuestra legislación laboral, pues, hace unos días, la Comisión de Trabajo del Senado aprobó una esperada reforma al artículo 203 del Código del Trabajo que elimina el requisito de tener 20 trabajadoras para acceder al derecho a sala cuna.

La modificación implica que todas las empresas, sin importar su tamaño, deberán otorgar sala cuna cuando uno de sus trabajadores tenga un hijo o hija menor de dos años. Este cambio no es solo simbólico, pues implicará nuevas obligaciones legales para empleadores, incluyendo ajustes a contratos de trabajo, políticas internas, planificación presupuestaria y adecuación de infraestructura o convenios externos.

El Fondo Solidario para Beneficio Social de Educación Parvularia

En líneas generales, este proyecto de ley crea un “Fondo Solidario para Beneficio Social de Educación Parvularia en Nivel de Sala Cuna”, que cubrirá el cuidado de menores de hasta 2 años de edad.

Este proyecto de ley busca modificar el artículo 203 del Código del Trabajo, que obliga a las empresas con 20 o más trabajadoras a pagar salas cunas y reemplazarlo por un Fondo Solidario que subsidie el cuidado de los menores de dos años cuyos padres sean trabajadores, fondos que serían administrados por una empresa privada.

La autoridad agregó que serán cerca de 233 mil las mujeres que podrán incorporarse al mundo del trabajo y que el proyecto “recoge el espíritu y objetivo de otras mociones presentadas en la materia durante los últimos años.

Es un tremendo avance en términos a los derechos de las mujeres. En primer lugar le da rango constitucional a que si los hombres y las mujeres hacemos lo mismo nos tienen que pagar igual, eso hoy en la Constitución no está.

En el caso de los hombres el beneficio solo se otorgará si tiene el cuidado personal de manera exclusiva, o si tiene una sentencia judicial, dejando como siempre la carga de la crianza de los hijos a la mujer.

Es evidente que se necesita un cambio en las leyes que favorecen a los ricos y poderosos, pero un cambio real, sin letra chica como está acostumbrado a tratar este Gobierno machista que solo busca enriquecer a los suyos, privatizar la educación y explotar a la clase trabajadora.

Lograr sacar la Ley de Sala Cuna para Chile, no me cabe ninguna duda de que sería un tremendo logro. A nadie le gusta que las sesiones fracasen, pero le quiero decir al Presidente de la República que yo ya despaché de la Cámara al Senado el proyecto que pone fin al CAE y el de sala Cuna Universal ingresó por el Senado y no ha pasado a la Cámara.

Críticas y Desafíos del Proyecto

Aunque representa un esfuerzo relevante por garantizar el acceso equitativo a la educación y el cuidado desde los primeros años de vida, recientes decisiones podrían reducir considerablemente su alcance y potencial.

Entre quienes se han manifestado reticentes a esta medida se encuentran algunos gremios profesionales ligados a la educación parvularia, así como ciertos sectores del movimiento feminista. Sin embargo, no es el objetivo de un proyecto de este tipo resolver la feminización del cuidado. Además, lo que ocurre en la práctica es que precisamente la gran mayoría de educadoras parvularias en Chile son mujeres.

Por otro lado, plantean como un gran avance la sala cuna gratuita, lo que ya está en la constitución actual, pero no se refieren al desfinanciamiento que enfrenta. Lo anterior se sustenta en dos artículos críticos, en primer lugar es la incorporación de la objeción de conciencia, tanto a nivel individual como institucional, donde la decisión procederá según la posición del cuerpo médico o de la institución.

En segundo lugar, está el artículo que podría poner en riesgo la ley de aborto por causales, vigente hoy en día en Chile y que permite la interrupción del embarazo en caso de violación, inviabilidad del feto y cuando corre peligro la vida de la madre. Hoy no solo no se puede retroceder en los derechos conquistados, hay que seguir organizándonos en perspectiva de avanzar por nuestros derechos, es necesario levantar un movimiento independiente en defensa del aborto libre, legal, seguro y gratuito.

Finalmente, Karen Medina argumentó que «más allá de la crítica legítima, es crucial recordar que el respeto a la institucionalidad es fundamental en una democracia, y que el Presidente debe actuar con prudencia y cautela al emitir estas críticas hacia otros poderes del Estado.

Lamentablemente, los avances en la discusión parlamentaria hasta la fecha muestran que estamos apostando por la dirección errónea. Chile necesita avanzar hacia un modelo inclusivo, gradual y realista. Desechar el Registro Nacional de Cuidadores no solo ignora buenas prácticas internacionales, sino que obstaculiza una oportunidad concreta para mejorar la vida de miles de familias en el corto plazo, no en una década.

El Modelo Francés como Referencia

Contrariamente, entonces, al temor señalado, el establecimiento de un registro constituiría una forma concreta de formalizar un trabajo históricamente realizado por mujeres, que hoy existe en condiciones de informalidad y precariedad. Esta medida permitiría no solo un progreso económico importante para quienes ejercen el cuidado en sus hogares, sino también una vía de profesionalización progresiva y reconocimiento público de una labor fundamental, pero escasamente valorizada.

Esta fórmula ha sido adoptada de forma exitosa en Francia, donde las assistantes maternelles han demostrado ser una vía eficaz para equilibrar la ampliación de cobertura con mecanismos de acreditación y formación. En ese país, miles de mujeres cuidan niños desde sus hogares o en centros compartidos, previa obtención de una licencia oficial y formación especializada.

Esta licencia es otorgada tras una evaluación que incluye entrevistas, visitas domiciliarias y verificación de antecedentes. La formación obligatoria cubre temas como las necesidades fundamentales del niño y las especificidades del rol. Es gratuita y financiada por los servicios del departamento.

Tuve la suerte de conocer a mujeres que han ejercido este rol en Francia y he podido ver cómo se ha transformado en una solución real, ejercida con una dedicación destacable. Para muchas, esta alternativa se ha convertido además en una catapulta para la reinserción laboral, especialmente después de haber sido madres.

Les permite reconectarse con el mundo del trabajo en una etapa donde muchas veces las oportunidades se reducen considerablemente, para luego insertarse en un empleo más tradicional o retomar estudios o trayectorias profesionales interrumpidas. Incluso cuando ese tránsito no se concreta, estas mujeres encuentran en este rol una alternativa legítima y remunerada que les permite mantener autonomía y aportar a la sostenibilidad económica de sus hogares, sin renunciar a veces a las labores de cuidado de sus propios hijos.

Por lo anterior, me parece que insistir en una lógica únicamente institucional, que excluye modalidades flexibles y progresivas de cuidado, no solo es ineficaz desde el punto de vista de política pública, sino que presenta un sesgo ideológico evidente. Podemos estar de acuerdo en que las soluciones institucionales bien diseñadas -como las salas cuna públicas con infraestructura propia, personal altamente calificado y estándares pedagógicos robustos- son deseables y deben ser parte de la meta de largo plazo. Sin embargo, no siempre son posibles, especialmente en países de ingreso medio como Chile, donde el Estado no puede permitirse destinar un porcentaje significativo del PIB a este tipo de políticas sin afectar otras áreas prioritarias.

Datos Comparativos: Francia vs. Cuidado Familiar

Estudios han demostrado los beneficios de modelos como el francés:

  1. Según un estudio de Berger, Panico y Solaz (2021), los niños que son cuidados por assistantes maternelles presentan un desarrollo lingüístico superior en comparación con aquellos cuidados por sus padres. En promedio, a los dos años, los niños en guarderías formales conocen 80 palabras, los cuidados por una assistante maternelle conocen 77, y los cuidados por sus padres apenas 68.
  2. Otro estudio, de Goux y Maurin (2010), encontró que la disponibilidad de educación preescolar gratuita en Francia tiene un efecto significativo en la participación laboral de las madres solteras, aumentando su tasa de empleo en aproximadamente 3,6 puntos porcentuales.
  3. El mismo estudio de Berger, Panico y Solaz (2021) indica que el impacto positivo de la asistencia a guarderías formales es más pronunciado en niños de familias con bajos ingresos o niveles educativos más bajos.

Polémica por proyecto de sala cuna | 24 Horas TVN Chile

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