La conjuntivitis neonatal, también conocida como oftalmía neonatorum, es una afección que aparece en los primeros 28 días de vida. Puede ser causada por la irritación de algún agente químico, por acción mecánica, por la obstrucción del conducto lagrimal o por una infección al entrar en contacto los ojos del recién nacido con agentes infecciosos que se encuentran en el canal del parto de madres infectadas.
Estas infecciones, si no son diagnosticadas y tratadas correctamente, pueden ocasionar secuelas de distinta gravedad en el recién nacido.
Profilaxis ocular y oftalmía neonatorum
En España, aún se sigue realizando sistemáticamente a todos los recién nacidos desde aproximadamente el año 1800 cuando un 10% de los bebés europeos contraían la enfermedad oftalmía neonatrorum (conjuntivitis ocular), causada por la gonorrea (enfermedad de transmisión sexual) que causaba ceguera en un 3% de los bebés afectados. Hoy en día, la causa más frecuente de conjuntivitis del recién nacido es la clamidia, otra enfermedad de transmisión sexual.
Según la revisión Cochrane 2021, la profilaxis ocular no es útil para la prevención de la oftalmía neonatrum en bebés de bajo riesgo. Sin embargo, actualmente se considera que el uso de agentes profilácticos puede reducir la incidencia de conjuntivitis neonatal de origen infeccioso, en nuestro entorno se prefiere emplear la aplicación de pomada oftálmica de eritromicina o de tetraciclina, aunque existen otras alternativas como el nitrato de plata.
Sin embargo, en la revisión realizada por Kapoor et al. en 2020 sobre intervenciones para prevenir la oftalmía neonatal, se indica que esta profilaxis reduce la incidencia de conjuntivitis de cualquier etiología, pero no queda claro la disminución de casos de originados por gonococo o clamidia, de igual forma faltan datos sobre la prevención de desenlaces adversos graves como la ceguera.
Beneficios de la lactancia materna para la visión del bebé
¿Quieres conocer los beneficios de la lactancia materna para la visión del bebé? Según esta investigación, la leche materna contiene un componente esencial que no tiene la leche preparada, como es el ácido graso docosahexaenoico (DHA). El DHA beneficia el desarrollo de la vista de los bebés.
En el estudio realizado por el Institute of Child Health observaron a 78 bebés amamantados frente a 184 que fueron alimentados con leche artificial. Dentro del primer grupo también seleccionaron bebés al azar a los que les dieron preparados con DHA y preparados sin este suplemento.
Tutoriales de Lactancia Materna: "Composición de leche materna vs artificiales" Dra. Colmenares
Beneficios Adicionales de la Lactancia Materna
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- Se digiere y absorbe fácilmente.
Conjuntivitis Neonatal: Causas, Síntomas y Prevención
Factores de Riesgo
Los recién nacidos tienen un mayor riesgo de sufrir conjuntivitis debido a una serie de factores predisponentes entre otros son:
- Menor producción de lágrimas.
- Falta de anticuerpos en las lágrimas.
- Función inmune disminuida.
- Factores relacionados con el parto como rotura prematura de membranas, parto prolongado, prematuridad, embarazo no controlado, infecciones de transmisión sexual.
Además, los recién nacidos con síndrome de Down o con alteraciones faciales congénitas cuentan con un mayor riesgo de sufrir obstrucción del conducto lagrimal.
Incidencia
La incidencia oscila entre el 1,6 y el 12% de los recién nacidos en los países desarrollados, y puede alcanzar el 23% en los países en vías de desarrollo. La incidencia de la conjuntivitis neonatal infecciosa oscila entre el 1 y el 2% del total.
Actualmente en España está en descenso, en relación con las condiciones socioeconómicas, la educación sanitaria general y los programas preventivos perinatales. En España la conjuntivitis neonatal de origen infeccioso es una enfermedad de declaración obligatoria.
Causas según la edad del recién nacido:
- Primeras 24 horas de vida: causas irritativas como gotas de nitrato de plata o la profilaxis farmacológica con eritromicina o gentamicina.
- 24-48 horas de vida: infecciones bacterianas como el Staphyloccus aureus o la más común por Neisseria gonorrhoeae.
- 5 a 14 días de vida: Chlamydia trachomatis.
- 6 a 14 días de vida: queratoconjuntivitis por herpes.
- 5 a 18 días: Pseudomona aeruginosa.
¿Qué síntomas presenta?
Debemos sospechar conjuntivitis neonatal si observamos la aparición de:
- Secreción purulenta.
- Edema y eritema en los párpados.
- Hiperemia de la conjuntiva (ojos enrojecidos).
¿Cómo prevenirla?
Respecto a la conjuntivitis de origen irritativo o química, la forma de prevenirla es evitando en lo posible la exposición a agentes irritantes. Si no se ha podido evitar esta exposición, debemos lavar los ojos para retirar el producto causante y acudir a nuestro centro sanitario de referencia para que se haga una correcta evaluación del ojo afectado.
Diagnóstico y Tratamiento
Para el diagnóstico se realizará un examen físico, valorando los diferentes síntomas (secreción acuosa o purulenta, edema en los párpados, conjuntiva enrojecida, presencia de úlceras, etc.) y si estos están presentes en uno o en ambos ojos.
En caso de sospechar conjuntivitis bacteriana se puede realizar un cultivo microbiológico, con el cual se puede ajustar el tratamiento antibiótico de forma más precisa. Por lo general, no se necesitan imágenes ni otros estudios, pero se puede realizar una prueba de desaparición del colorante fluoresceína para descartar una obstrucción del conducto nasolagrimal.
Precauciones necesarias para su tratamiento:
- Evite la contaminación cruzada: lavado frecuente de manos y utilizar guantes.
- Irrigar el ojo con solución salina isotónica estéril.
- Evite los parches en los ojos.
- Evite la automedicación, si tiene sospechas de conjuntivitis neonatal consulte a su pediatra.
- Administrar correctamente el tratamiento prescrito.
La conjuntivitis química generalmente se resuelve en 24 a 72 horas y puede aliviarse con lubricación y lágrimas artificiales. La obstrucción del conducto lagrimal suele resolverse de forma espontánea.
Efecto de la lactancia materna en la dermatitis atópica
La leche materna (LM) es el método preferido de alimentación en la infancia, debido a sus beneficios nutricionales, inmunológicos y psicológicos. Desde que Grulee y Sanford, en 1936, encontraron siete veces menos DA en niños alimentados con LM, la controversia del papel de esta en la prevención de las enfermedades alérgicas viene en aumento.
En resumen, en niños de alto riesgo de dermatitis atópica existe evidencia de que la lactancia materna exclusiva o mixta con fórmulas hidrolizadas por un mínimo de cuatro meses disminuye el desarrollo de dermatitis atópica y de alergia a la proteína de leche de vaca en los primeros años de vida. Esta evidencia es menos clara para lactantes sin riesgo de atopia.
La LM más allá de los cuatro meses de edad parece no tener mayor beneficio o impacto en la incidencia de la dermatitis atópica, aunque algunos estudios indican un efecto protector de la LM frente a DA y asma.
