Hablar de sexo puede dar más o menos vergüenza o incluso fomentar un rato de risas entre adultos, además de facilitar el intercambio de información de gran interés. Sin embargo, cuando toca responder a las preguntas de un niño al que tenemos que educar la cosa deja de ser igual de divertida. Que no cunda el pánico.
Principios Fundamentales para la Educación Sexual
Educar no es solo informar, sino dotar a una persona de herramientas para vivir mejor y permitir que ella también participe a su manera en el proceso educativo. Hablar de algo no es solo mencionar, es conversar. La comunicación necesita que el canal a través del cual se intercambian mensajes esté suficientemente abierto. Como padres debemos cuestionarnos si el canal de comunicación con nuestros hijos está abierto para temas en general y para hablar de sexo en particular.
1. Adaptarse a las Características de los Hijos
Es fundamental dar información de manera adecuada a la edad de los menores y de manera acorde a las preguntas que hacen. Es evidente que no hablamos de la misma manera con un niño de cuatro o cinco años que con un niño de diez, pero tampoco es lo mismo un niño de diez que un niño de dieciséis. Adapta el lenguaje y no fuerces.
2. No Atiborrar de Información Innecesaria
Cuanto mayores son los niños, más capacidad tienen para procesar conocimientos más complejos y también más capacidad para mantener la atención de manera continuada en un mismo tema.
3. Educar de Manera Más o Menos Completa
La educación sexual incluye muchos temas: no se refiere solo a la reproducción ni a la prevención de infecciones de transmisión sexual. Es probable que, como adultos, contemos con una mala formación sexual, resultado de haber recibido durante años una educación sexual deficiente a través de diferentes vías.
Sin embargo, una educación sexual completa debe incluir la idea de que el sexo cumple otras funciones y facetas en la vida, que tienen que ver principalmente con el intercambio de la afectividad, el placer, la comunicación o la identidad. Recuerda que educar en la culpa y el miedo en cuanto al sexo puede ser muy eficaz a la hora de evitar ciertas cosas, pero jamás hay que considerar que es infalible y no es en absoluto la mejor manera de educar para la felicidad y la responsabilidad.
Consejos Prácticos Para Hablar De Sexualidad Con Tu Hijo Adolescente | Dr. Denise Nunez
4. Los Niños No Parten de Cero
No presupongas que, para cuando te consultan a ti, los niños no saben absolutamente nada sobre sexo ni tampoco que tienen que enterarse de ciertas cosas sin más tardanza. Si estás comunicándote con tu hijo de cuatro o cinco años, por ejemplo, es poco probable que haya visto, oído o dicho grandes cosas fuera de lo que tú puedas imaginar o sin que tú hayas estado presente.
5. Educar No Es Cosa de Un Día
La comunicación es un proceso, no se limita a una única conversación. Los temas importantes a menudo son complejos y eso hace que no se resuelvan con una única charla, película, comentario, etc. De este modo, el tema siempre es el mismo pero vamos abordándolo de manera diferente en función de la etapa evolutiva en la que estén nuestros hijos.
6. No Eres el Único Educador
No cargues con toda la responsabilidad sobre la educación sexual de tus hijos.
7. Educar Es Fortalecer
Educar es dar herramientas, entre otras, la herramienta de la seguridad. Sin embargo, no podemos dar lo que no tenemos. Por eso, como padres, lo deseable es que aparezcamos como personas maduras, es decir, sólidas, no como interlocutores que se incomodan abiertamente y entran en caos cuando el tema de conversación se pone peliagudo.
Recuerda que los consejos y recomendaciones están muy bien pero luego tienes que aplicarlos a tu realidad, es decir, a cómo es tu hijo y cómo es vuestra relación. Tú eres quien mejor conoce qué tal manejas este tema y eres quien conoce a tu hijos. Vosotros tenéis ya vuestra propia manera de comunicaros, vuestro lenguaje, vuestros propios códigos.
Razones por las que tu adolescente no habla de sexo contigo
Partamos de la base de que no todas las personas son (somos) igual de comunicativas. A algunas les gusta hablar de temas personales, íntimos, y a otras no. Es decir: podemos considerar normal que nuestros adolescentes (o algunos de nuestros adolescentes) no quieran hablar de sexo con nosotros. De hecho, el “mamá, por favor…” es, con mucho, la reacción más común cuando lo intentamos.
- No has sacado el tema: Quizá cuando en cuarto de primaria estudió el aparato reproductor lo mencionaste vagamente, pero desde entonces has pasado de puntillas, si no por alto, el tema de la sexualidad. Y tu adolescente ha recibido el mensaje: no te interesa hablar de ello.
- Cuando has sacado el tema, has juzgado o criticado algunas conductas: Si tu adolescente, en algún momento (incluso cuando creías que no te oía) te ha escuchado criticar el comportamiento sexual de alguien (especialmente si esa crítica le parecía “anticuada”), es probable que no quiera hablarte de sexo porque piense que le vas a juzgar también.
- Cuando te ha hecho preguntas, no has concretado mucho: Quizá, en su infancia o en los inicios de su adolescencia sí te hizo preguntas, pero tú “saliste del paso” como pudiste, especificando poco, o centrándote en lo biológico sin dar espacio a lo afectivo, o no escuchaste las preguntas surgidas de tu explicación…
- Siente que te entrometes: A lo mejor, cuando tu adolescente te ha hablado de afectividad y sexo, ha sentido que tus preguntas invadían su intimidad. Quizá cuando te ha hablado de sus dudas has “tirado del hilo” y le has preguntado de manera muy específica por los chicos o chicas a los que ha besado o intentado besar, o quizá le has contado detalles de tu vida sexual, pasada o presente… Y no le ha gustado.
- Se siente a salvo de las ITS y los embarazos no deseados: Aunque hablar de sexualidad no es únicamente hablar de sexo seguro, hablar de sexo seguro es muy importante.
Cómo Conseguir que Tu Adolescente Hable de Sexualidad Contigo
No nos vamos a cansar de repetirlo: es importante, y urgente, que los adolescentes hablen de sexualidad con nosotros.
- Saca tú el tema: Sí, efectivamente, si hasta ahora no lo has hecho, puede que te resulte raro, pero de verdad: saca el tema de la forma más natural posible. Puedes hacerlo escuchando una canción, viendo una película, si tu adolescente te comenta algo sobre alguna de sus amistades…
- Discúlpate si crees que has juzgado a tu adolescente o a sus amistades: Nunca es tarde para pedir perdón, así que prueba a disculparte. Dile a tu adolescente que lo sientes, y que vas a procurar (o estás procurando) no hacerlo más.
- Habla de lo personal sin caer en lo privado: La sexualidad es privada, tanto la tuya como la suya, así que trata de evitar entrar en los detalles, a menos que tu adolescente necesite contarte algo muy íntimo.
- Delega: A veces, cuando los hijos son adolescentes, la mejor manera de acompañarlos es dar un paso a un lado y permitir que otros se ocupen de ellos. Tu adolescente necesita hablar sobre sexo; si no quiere hacerlo contigo, es preferible que lo haga con una persona adulta de tu confianza: una prima, la madre de un amigo… O un profesional que le acompañe.
- Infórmate: Fórmate, infórmate, descubre tus prejuicios y tus ideas preconcebidas, conoce los riesgos y las maneras de prevenirlos.
La Importancia de la Educación Sexual Según la Edad
Es crucial adaptar la información sobre sexualidad a la edad y madurez de los hijos. A continuación, una guía de los temas a tratar según la etapa de desarrollo:
- Entre los 3 y los 7 años: Comprendiendo el cuerpo humano.
- Entre los 8 y los 12 años: Comienzan los cambios. Con la pubertad, los cambios corporales se empiezan a generalizar y los niños se preguntan qué está pasando.
- Entre los 12 y los 15 años: En plena revolución adolescente.
- De 16 a 18 años: A punto de la mayoría de edad.
Consejos Adicionales para Hablar de Sexo con Adolescentes
- Inicia la conversación: Adelántate e inicia la conversación sobre sexo. Puede que el adolescente se sienta incómodo al principio, especialmente si es tu hijo, sobrino o si eres su educador. Sin embargo, anticiparse te da la oportunidad de mostrarle que estás dispuesto a hablar con él sobre lo que le preocupa.
- El sexo no es un juego de números: Este es uno de los primeros mensajes que deberías de transmitir a un adolescente. Los adolescentes deben saber que el éxito de las relaciones sexuales no está en la cantidad de personas con las que han estado, sino que se trata de algo mucho más profundo.
- Enséñale cómo usar un preservativo: Pero si quieres que un adolescente use preservativos, siempre debes facilitárselos y explicarle cómo se usan, para que se sienta seguro.
- Explícale que «no» es una palabra poderosa: Explorar la propia sexualidad es algo natural, pero eso no obliga a nadie a dejarse llevar contra su voluntad. Explícale que no está obligado a cumplir con las satisfacciones de otra persona por miedo, que tiene derecho a decidir.
- Responde a todas sus dudas: Cuando hables con un adolescente sobre sexo debes obviar tabúes y palabras políticamente correctas. Conversa libremente.
Estrategias para Mantener una Comunicación Abierta
- Crea una base de confianza cuanto antes: Los niños hacen preguntas sobre sexualidad, por lo general, mucho antes de los 7 años. Lo hacen a su manera, desde su punto de vista, pero nuestra actitud es importante desde el primer minuto.
- Respetemos el pudor de los niños: Siguiendo con lo señalado en el punto anterior, es importante no forzar determinadas situaciones. Puedes poner el tema sobre la mesa si lo consideras necesario, pero no obligues a tus hijos a hablar de sexualidad de manera antinatural.
- Escucha su opinión y sus impresiones: Las charlas sobre sexualidad no deben ser monólogos. Escuchar a los niños es la mejor manera de ubicarnos y contestar de forma adecuada, ajustándonos a su edad, su nivel de información y su madurez.
- Ante todo, sinceridad: En función de su edad y su madurez podremos ser más o menos explícitos, pero hay que contestar con sinceridad y no dejar ninguna pregunta sin respuesta. Porque se puede hablar de afecto, placer, anatomía... con cualquier niño que muestre interés por estos temas, si sabemos adaptar nuestro tono y nuestras palabras a las circunstancias específicas.
- Anuncia los cambios que están a punto de llegar: Es muy positivo que tu hijo conozca de antemano cómo va a evolucionar su cuerpo y el de sus amigos y amigas. La información le ayudará a asimilar el proceso sin sobresaltos.
- Educar en el respeto, la empatía y la diversidad: Para Blanca Torres, la etapa de entre 7 y 10 años es apropiada para introducir temas como la homosexualidad y la transexualidad, si es que los propios niños no los han planteado antes.
- Libros y cuentos: los aliados perfectos: En cualquier librería encontrarás cuentos y libros que te ayudarán a explorar la sexualidad con tus hijos preadolescentes. Es uno de los recursos más poderosos a nuestro alcance, sobre todo cuando practicamos la lectura compartida desde que son pequeños.
Hablar de sexo con adolescentes puede parecer incómodo y puede dar pereza, pero es una parada obligada en algún momento del camino de acompañar a las personas adolescentes de tu vida. Además, es un momento que será recordado y evocado en su vida adulta, que dejará un buen sabor de boca en tanto en cuanto puedas ver la oportunidad que hay en él, lo mires con buenos ojos y entiendas que puedes hacer mucho por ellas para que vivan su sexualidad de la mejor forma posible durante el resto de su vida.
