Durante el embarazo, el organismo de la mujer experimenta una revolución hormonal que afecta a muchos órganos, incluyendo la piel, manifestándose con diversos síntomas. Algunas mujeres notan en su rostro uno de los síntomas más comunes: el cloasma, también conocido como melasma o paño de la embarazada. Este se manifiesta con manchas oscuras en la cara, específicamente en la frente, mejillas y labio superior.
¿Qué es el Cloasma?
El cloasma o melasma es de origen multifactorial. Ocurre en personas genéticamente predispuestas, y la exposición solar lo desencadena y agrava. Además, hay una relación estrecha con los cambios hormonales, por eso es más frecuente en mujeres que en hombres, en mujeres que toman anticonceptivos orales y durante el embarazo. Durante la gestación, hay una mayor secreción de estrógeno, progesterona y de la hormona estimulante de los melanocitos (MSH). Los lugares más habituales para su aparición son la “zona del bigote”, las mejillas y la frente.
En realidad, se trata de un acúmulo de melanina (el pigmento que da color a nuestra piel), que puede producirse en la epidermis (la capa externa de la piel), en la dermis (la siguiente capa a la epidermis) o en ambas capas de la piel y que pueden aparecer en cualquier momento del embarazo, como ocurre con otros síntomas de la gestación. Las manchas tienen un color amarronado que varía del marrón claro a marrón oscuro, dependiendo de la raza, el tipo de piel y la exposición solar reciente.
Causas del Cloasma
- Exposición al sol: La excesiva exposición al sol y/o a otras fuentes artificiales de luz ultravioleta (rayos UVA, solarium, etc.) es una de las principales causas.
- Hormonas: Los estrógenos, hormonas importantes durante el embarazo, también influyen en su aparición.
Hay que tener presente que esta hormona es muy importantes durante el embarazo: estimula el crecimiento del útero y así este se adapta al desarrollo del niño. Además, favorece el aumento de la producción de leche materna y el volumen del pecho, y ayuda a que aumente el flujo de sangre de la placenta garantizando que el bebé reciba los nutrientes necesarios para su desarrollo.
Tratamiento y Prevención
Por eso, la única manera de evitarlas es aplicando en las zonas donde aparece (zona facial, cuello y brazos) protección solar máxima y evitar la exposición solar directa. Precisamente por la normalización de los estrógenos que se produce tras el parto, las manchas del cloasma pueden mejorar o incluso desaparecer una vez que la mujer ha dado a luz.
En la mayoría de los casos, estas manchas pigmentadas desaparecen pasados unos meses tras el parto. Si meses después del parto y tras la lactancia materna, las manchas o cloasma no han desaparecido (como lo hicieron otros síntomas del embarazo), debes acudir a un dermatólogo. Ten en cuento que muchos tratamientos no se pueden aplicar si estás dando el pecho.
Si tu caso es leve, será suficiente con que recurras a las cremas que ayudan eliminar las manchas de pigmentación. En el caso de que tu manchas sean más rebeldes, es preferible que consultes al dermatólogo. Es el especialista quien valorará si te prescribe una crema a base de hidroquinona, ácido azelaico y retinoide o son más efectivas las exfoliaciones químicas que eliminan las células que causan el exceso de pigmentación.
¿Por qué salen manchas en la piel en el embarazo? ¿Cómo evitarlas?
Cambios en la piel durante el embarazo y postparto
Las variaciones hormonales que se experimentan en la gestación tienen su reflejo en la tez de tu cara y también en la epidermis del resto de tu cuerpo. Si durante el embarazo la piel tiende a producir hiperpigmentación lo que provoca la aparición de manchas oscuras en diferentes zonas del rostro y del cuerpo (abdomen, piernas...), así cómo estrías debido a que la piel se estira muy rápidamente, como señala Myriam Yébenes, CEO y directora de los Centros Maribel Yébenes, es lógico que estas señales se haga extensibles a la época posparto.
Problemas Cutáneos Comunes en la Lactancia
Macarena Huelmos enumera los problemas cutáneos más habituales de la lactancia:
- Sequedad: Debido a los cambios hormonales y a la pérdida de líquidos corporales a través de la producción de leche.
- Sensibilidad: Puede deberse a fluctuaciones hormonales o a la fatiga relacionada con el cuidado del bebé.
- Cambios en el tono de la piel: Especialmente si se desarrolló melasma o cloasma durante el embarazo.
- Hiperpigmentación de las areolas: Durante la lactancia, es común que las areolas se oscurezcan debido a la estimulación hormonal y el aumento del flujo sanguíneo hacia el área.
Myriam Yébenes añade que durante el periodo de lactancia la piel se muestra más sensible a los cambios externos por razones hormonales, provocando también brotes de acné o picazón.
Rutina de Belleza Facial para Mujeres que Acaban de Ser Madres
La rutina básica de cuidado facial de una mujer que acaba de dar a luz pasa por la limpieza, la hidratación y la fotoprotección con productos adecuados a las necesidades de cada tipo de piel. Es muy importante incidir en la protección solar para controlar la hiperpigmentación de la piel y la aparición de manchas. Para ello, hay que repetir la aplicación de pantallas solares cada dos horas y usar protectores con SPF50.
Aunque durante el embarazo hay activos cosméticos prohibidos en esta etapa, como el retinol, los ácidos glicólico y salicílico, la hidroquinona (despigmentante) o aceites esenciales, la dermatóloga Del Río comenta que durante el posparto se pueden comenzar a usar de nuevo. Huelmos y Yébenes son de la opinión de evitarlos todavía unos meses, en cambio.
Myriam Yébenes, por su parte, recomienda algunos ingredientes activos cómo la vitamina C, que pueden ayudar por sus propiedades antiinflamatorias y reparadoras.
Tratamiento de Manchas y Acné Postparto
Las manchas en el rostro, melasma, son huellas indelebles del cambio hormonal que se ha producido tanto en el embarazo como en post. ¿Qué activos funcionan y cuándo se pueden usar? "Contra las manchas se utilizarán además de la fotoprotección diaria, activos despigmentantes como la hidroquinona, acido kójico o acido tranexámico combinados con retinoides tópicos y alfahidroxiácidos", explica la doctora Rosa del Río. Aclara, además, que aunque durante el embarazo se deben evitar los retinoides y la hidroquinona, después del parto y en la lactancia se puede reiniciar el tratamiento despigmentante con estos activos.
El acné, otro caballo de batalla después del embarazo, "se trata con productos y activos cosméticos para pieles acneicas que hayan sido especialmente formulados para ello, independientemente de si está embarazada o en periodo de lactancia y sí que se pueden utilizar retinoides tópicos en la lactancia, aunque se desaconsejan los de tipo oral", prosigue Del Río. En cualquier caso, en tratamiento médico dermatológicos es el especialista es el que debe prescribir el tratamiento más adecuado a cada situación y tipo de piel, concluye la doctora.
Tratamientos Estéticos Antiaging Después del Embarazo
Los tratamientos estéticos antiaging tras dar a luz pueden ir enfocados por varios frentes. En general, comenta Macarena Huelmo, "hay que centrarse en limpiar la piel, eliminando impurezas como el exceso de grasa y células muertas, estimulando la circulación sanguínea promoviendo la regeneración celular y mejorando la apariencia general de la piel".
A estos efectos, en la cabina de estética, recomienda higienes faciales manuales, JetPeel (higiene facial con agua salina), terapias fotodinámicas, LPG faciales (que drenan, estimulan la circulación, tensan la piel), y masajes manuales de efecto lifting, drenantes, con gua sha... "Con todo esto, Drenamos, repulpamos y tensamos el tejido y también, hidratamos y nutrimos la piel para restaurar el equilibrio de humedad y mejorar su elasticidad y suavidad", confirma.
Y, por otro lado, en palabras de Myriam Yébenes, "no está de más estimular la producción de colágeno y elastina para mejorar la firmeza y elasticidad de la piel".
Eso sí, según Huelmo, es mejor evitar, sobre todo si se está dando el pecho, radiofrecuencias, ultrasonidos, peelings químicos, luz pulsada...
¿Cuándo Vuelve el Rostro a la Normalidad Después del Embarazo?
Generalmente, y aunque puede tardar un tiempo hasta que se normaliza la tormenta hormonal propia del posparto, la piel del rostro sí que vuelve a su ser. "La recuperación completa de los efectos después del embarazo pueden variar de una mujer a otra. Algunos pueden ser más temporales cómo las estrías, mientras que otros son permanentes y requieren más tiempo de recuperación.
Problemas Dermatológicos Durante la Lactancia
Los problemas dermatológicos durante la lactancia pueden causar dolor y malestar en las mujeres. El eccema es una afectación inflamatoria cutánea, que cursa con placas eritematosas gruesas, heridas tipo fisuras o grietas, a veces acompañadas de exudados y costras. La mujer suele referir dolor tipo picor y/o quemazón durante y después de la toma.
Los primeros cuidados que se ofrecen son mantener la zona limpia realizando una higiene con agua y jabón neutro una o dos veces al día y, en caso de no mejoría, suele ser recomendable la aplicación de crema con corticoides recetada por el servicio de dermatología. Hay que valorar bien las heridas, si las hubiera, ya que es fácil la sobreinfección.
La dermatitis cutánea es otra entidad dentro de estas situaciones. Habitualmente se observa una zona de areola y pezón con eritema, sin lesión y delimitada. Síndrome de la piel escaldada debido a infección por Staphylococcus aureus: habitualmente aparece en mujeres dentro de sus primeros meses de lactancia (antes de los seis meses). El tratamiento con corticosteroides mejora la sintomatología y es recomendable la realización de un cultivo de leche para pautar el tratamiento antibiótico más adecuado.
Lesiones Cutáneas Benignas Transitorias en Neonatos
La piel del neonato tiene unas características anatómicas y fisiológicas relacionadas con su papel en la regulación de la temperatura y como barrera antiinfecciosa. Hay una serie de lesiones cutáneas benignas transitorias propias de esta época de la vida que merece la pena recordar pues, en la mayoría de casos, tan sólo hay que tranquilizar a los padres y así evitar la yatrogenia con el empleo de sustancias innecesarias(1).
Eritema Tóxico Neonatorum
También se conoce como eritema tóxico neonatorum. Se trata de una erupción cutánea benigna autolimitada. Afecta a uno de cada tres neonatos, siendo más rara en el prematuro. Se inicia entre las 24-48 horas de vida y desaparece hacia los 7-10 días, aunque en ocasiones puede durar varias semanas. Las lesiones afectan, sobre todo, a cara, cuello, espalda y, en menor intensidad, a los miembros (Fig. 1). Son máculas eritematosas extensas con lesiones pápulo-pustulosas en su superficie. Suelen respetarse las palmas de las manos y las plantas de los pies.
Miliaria
La miliaria es una dermatitis vesiculosa o pustulosa secundaria a la retención intraepidérmica de la secreción glandular. Si la vesícula se forma en el estrato córneo se denomina miliaria cristalina o sudamina. Se trata de vesículas claras de 1-2 mm, superficiales y no inflamatorias, que se rompen fácilmente (Fig. Figura 4). Si la obstrucción es más profunda se acompaña de inflamación, denominándose miliaria rubra.
Acrocianosis
La acrocianosis es fisiológica en las primeras horas de vida. El recién nacido tiene una gran inestabilidad vasomotora que puede producir una característica coloración cutánea, semejante al veteado marmóreo, con líneas irregulares más oscuras entre espacios más pálidos y que se denomina cutis marmorata (Fig. 5).
Conclusión
En resumen, las manchas en la piel durante el embarazo y la lactancia son comunes debido a los cambios hormonales y la exposición al sol. Con una rutina de cuidado adecuada y la consulta a especialistas, es posible minimizar y tratar estos problemas cutáneos, tanto en la madre como en el neonato.
