¿Cuánto tiempo se conserva la leche materna descongelada en la nevera? Guía completa

Seguir con la lactancia materna al reincorporarte al trabajo no tiene por qué ser incompatible. Muchas madres se preguntan cómo utilizar adecuadamente la leche materna para alimentar a su bebé, especialmente si necesitan almacenarla. Una duda común es si es posible congelar la leche materna y luego descongelarla para extender su uso. A través de esta guía completa, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre el almacenamiento de la leche materna, centrándonos en cómo descongelarla y conservarla adecuadamente.

La importancia de la conservación de la leche materna

Cuando la leche proviene directamente del pecho de la madre, retiene todos sus nutrientes de manera óptima y es muy segura. Sin embargo, muchas madres necesitan extraer leche para tenerla disponible en momentos específicos. Si es necesario congelarla, no hay problema, siempre y cuando se siga correctamente el proceso de almacenamiento, congelación y descongelación. La leche mantendrá muy bien su contenido nutricional, siendo una excelente fuente de alimento para tu bebé.

Aunque el tema principal es cómo descongelar la leche materna sin que pierda su calidad, el proceso de conservación comienza mucho antes, desde el momento de la extracción. Aquí te damos algunos consejos clave:

Extracción adecuada de la leche materna

  • Selecciona un buen extractor de leche materna, ya sea manual o eléctrico.
  • Antes de utilizarlo, asegúrate de lavarte las manos con agua y jabón para evitar la contaminación.
  • Verifica que el extractor esté limpio y en buenas condiciones, sin residuos de suciedad o moho.
  • Realiza la extracción en un lugar limpio, sin riesgo de contaminación externa.

Almacenamiento correcto para congelar

  • Opta por bolsas diseñadas específicamente para almacenar leche materna o recipientes compatibles con los extractores.
  • Evita recipientes de uso alimentario comunes, como los tuppers de cocina.
  • Congela la leche inmediatamente después de extraerla.
  • Utiliza porciones pequeñas, alrededor de 60 ml, para evitar desperdicios.
  • Anota siempre la fecha de extracción y el nombre del bebé si la leche se usará en guarderías o se almacenará junto a leche de otras madres.

Descongelación y uso de la leche materna

La leche que ha sido congelada debe sacarse del congelador de 1 a 2 horas antes de usarla. No debe volver a ser congelada después de descongelarse o si no se ha descongelado completamente. Si tienes varias bolsas o recipientes, utiliza el que tenga la fecha más antigua para que sea consumida lo más pronto posible.

Puedes acelerar el proceso de descongelación colocándola bajo un grifo de agua tibia o dejándola en el refrigerador el tiempo necesario. La leche debe estar completamente descongelada antes de ser colocada en el biberón. Una vez descongelada, debe ser utilizada en un plazo de 24 horas desde que se sacó del congelador. Después de calentarla, lo ideal es dársela al bebé en un máximo de 2 horas.

Tiempo de conservación de la leche materna descongelada

Si la leche ha sido congelada y luego descongelada, se podrá mantener a temperatura ambiente (no superior a 25ºC) durante un periodo de entre 1 y 2 horas. Una vez descongelada, si se mantiene en el refrigerador, puede durar un máximo de 1 día. No se recomienda almacenarla por más tiempo.

Guía rápida de conservación de la leche materna

Para conservar la leche en condiciones óptimas de calidad y seguridad, es importante tener en cuenta estos puntos:

  • Lávate bien las manos antes de la extracción.
  • Esteriliza los recipientes de extracción y conservación antes de utilizarlos.
  • Guarda la leche en la nevera o congelador inmediatamente después de la extracción.
  • No guardes la leche en las baldas de la puerta de la nevera, ya que es donde menos fría estará.
  • Marca las bolsas o recipientes con la fecha y hora de la extracción. Utiliza siempre las más antiguas primero.
  • NUNCA vuelvas a congelar leche que hayas descongelado.

Tiempos de conservación

El tiempo de almacenamiento de tu leche dependerá de dónde la guardes:

  • Temperatura ambiente (19-22 °C): 6-8 horas
  • Frigorífico (4°C): 8 días
  • Congelador (-18°C): 4 meses

Es imprescindible guardar la leche en la nevera o el congelador inmediatamente después de haberla extraído, especialmente en climas cálidos. De lo contrario, corres el riesgo de que se estropee, perdiendo sus propiedades nutritivas e incluso pudiendo llegar a ser perjudicial para tu hijo.

Tiempo de conservaciónCongelador (-18 °C)Nevera (4°C)Temperatura ambiente (19-22 °C)Temperatura ambiente (23-26 °C)
Recién extraída4 meses8 días6-8 horas4 horas
Descongelada en nevera después de haber sido congeladaNo recongelar24 horas2-4 horas1-2 horas

Los tiempos de conservación pueden variar para bebés prematuros o enfermos. En este caso, sigue siempre las pautas de tu médico o asesor experto en lactancia.

Cómo almacenar la leche materna en la nevera

Para conservar de forma óptima la leche en el refrigerador, sigue estas pautas:

  • Mete la leche en la nevera justo después de la extracción.
  • Guarda la leche en recipientes o bolsas específicas para almacenar leche materna.
  • Asegúrate de que los recipientes han sido esterilizados previamente. Si son bolsas, usa cada vez una nueva.
  • No añadas leche caliente a la que ya tenías previamente refrigerada.
  • Evita mezclar leche recién refrigerada con otra que lleve varios días en la nevera.
  • Utiliza siempre la leche que lleve más días en la nevera primero.
  • Guarda la leche en la zona posterior de la nevera, donde la temperatura es más baja. No la pongas en las baldas de la puerta.
  • Consulta las tablas de conservación y nunca guardes la leche más tiempo del recomendado.

Cómo congelar la leche materna

Si necesitas conservar la leche durante semanas o meses, congélala. Para hacerlo correctamente, no descuides estos puntos:

  • Guarda la leche en el congelador inmediatamente después de la extracción.
  • Utiliza recipientes o bolsas aptos para la conservación de leche materna.
  • Nunca utilices recipientes de cristal u aquellos que no cierren herméticamente.
  • Ten en cuenta que, al congelar un líquido, este aumenta ligeramente de tamaño, por lo que nunca debes llenar al máximo el recipiente/bolsa (como mucho ¾).
  • Etiqueta los recipientes con la fecha de la extracción y la cantidad que contiene.
  • Almacena la leche en pequeñas cantidades (menos de 60 mL por contenedor).
  • No añadas leche caliente a un recipiente que contenga leche ya congelada.
  • Guarda la leche en la parte posterior del congelador.
  • Consulta las tablas de conservación y nunca guardes la leche más tiempo del recomendado.

Consejos para extraer la leche materna

Cómo descongelar y calentar la leche materna

  • Pon la leche en la nevera la noche antes de utilizarla.
  • También puedes descongelarla poniendo la bolsa o recipiente en agua templada (máx. 37°C) hasta que la leche se haya liquidificado por completo.
  • No descongeles la leche dejándola a temperatura ambiente.

Importante: Una vez descongelada y atemperada, usa la leche dentro de las 2 horas siguientes. Si la has descongelado en la nevera, no la dejes allí más de 18-20 horas (y nunca más de 24h) para garantizar su calidad. De lo contrario, deberás desecharla y descongelar otro recipiente. NUNCA vuelvas a congelar leche que ya hayas descongelado.

Para calentar la leche puedes utilizar el método casero de poner el recipiente unos minutos en agua templada. Sin embargo, si eres práctica, es más cómodo utilizar un calienta biberones, que te asegurará que todo el contenido se calienta de forma homogénea a la temperatura ideal para tu bebé.

Aunque tengas prisa, nunca utilices agua hirviendo o el microondas para descongelar o calentar la leche. Muchos de los nutrientes de la leche son altamente sensibles y de esta forma los destruirías y la leche perdería muchas de sus propiedades. O aún peor, podrías quemar a tu hijo.

Truco: Para garantizar un temperatura homogénea y mezclar las 2 capas si la leche se ha separado, agita suavemente el recipiente antes de alimentar a tu bebé. Evita mover el recipiente con demasiada fuerza para no estropear los componentes más sensibles de la leche.

Otras preguntas frecuentes

¿Es normal que la leche almacenada se separe en dos capas?

Sí, es normal. Tu leche contiene una gran proporción de lípidos (grasa) y éstos son hidrófobos, es decir, que no son muy amigos del agua y prefieren separarse en su propia capa. No te preocupes, es normal. Si has seguido religiosamente las pautas de extracción y conservación que te hemos dado tu leche debería estar en buenas condiciones.

Sin embargo, si el olor es muy fuerte, hay un cambio de color importante o aparecen grumos en la leche, mejor curarse en salud y tirarla. Si tienes dudas, lo mejor es que lo consultes con tu médico o asesor de lactancia.

¿Cómo guardar la leche si hago la extracción fuera de casa?

Si haces la extracción, por ejemplo, en el trabajo o en la guardería, es importante que lleves contigo una bolsa térmica o neverita con bolsas de hielo dentro y que guardes la leche inmediatamente.

Para evitar que se derrame con el movimiento, es importante que utilices recipientes herméticos o bolsas de almacenamiento de leche.

Truco: En vez de hielo, utiliza recipientes con un líquido azul que se congelan en el congelador. De esta forma, podrás reutilizarlos muchas veces y son más cómodos pues no se te llenará todo de agua cuando se vaya deshaciendo el hielo. Eso sí, jamás pongas en contacto el líquido azul directamente con la leche, pues es tóxico.

¿Es mejor almacenar en recipientes o en bolsas para leche materna?

Ambas opciones son buenas y dependerá un poco de si primas la comodidad y rapidez o tu bolsillo y el medio ambiente.

En mi caso, prefiero los recipientes porque los puedo reutilizar tantas veces como quiera (higienizándolos bien cada vez, por supuesto) y, sobre todo, porque intento utilizar tan poco plástico de un solo uso como sea posible para cuidar un poquito el medio ambiente y garantizar que mis hijos verán algo más que plásticos en el mar cuando crezcan.

Si te decantas por los recipientes, estos deberán ser de plástico si los utilizarás para almacenar la leche en el congelador. Si vas a guardar la leche en la nevera podrán ser indistintamente de plástico o cristal.

En cualquier caso, asegúrate que tienen una tapa que cierra herméticamente. Y mejor que sean para uso alimentario para asegurarte que no contienen posibles componentes tóxicos como BPA.

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