La lactancia materna durante al menos los primeros seis meses de vida está recomendada por prestigiosos organismos. Desde la Organización Mundial de la Salud hasta la Asociación Española de Pediatría aconsejan está opción, siempre que sea posible, gracias a las múltiples ventajas que aporta tanto al bebé como a la madre.
Numerosos estudios han demostrado que este "alimento ideal" (así definido por la Organización Mundial de la Salud -OMS-) reduce el riesgo de padecer (o sufrir en cuadro agudo) otitis, diarreas, neumonías o infecciones de orina. A largo plazo, la lactancia materna también se asocia a menos probabilidades de alergias y diabetes. No tiene ni una sola contraindicación. Al contrario, la lactancia materna está asociada a una lista cada vez más larga de beneficios. El más reciente está relacionado con el coeficiente intelectual.
Un reciente informe elaborado en Brasil por la Universidad de Pelotas y que publica “The Lancet” relaciona la alimentación del bebé con leche materna con una mayor inteligencia en la edad adulta.
💚La Importancia de la lactancia materna en el desarrollo físico y cognitivo del bebé🤱🏻
Estudios que Resaltan la Conexión
Numerosos estudios han pretendido correlacionar la lactancia materna con un mejor desarrollo cognitivo del niño. La diferencia clave, sin embargo, parece estar basada en la duración de la lactancia materna como alimentación exclusiva.
Un estudio realizado en Dinamarca, con más de 3.000 participantes, asocia positivamente los valores de coeficiente intelectual, medidos con la escala WAIS, con el tiempo de lactancia en jóvenes de 27 años. En este mismo trabajo, se relacionó la duración de la lactancia con mejores puntuaciones en pruebas de fluencia verbal.
Otros estudios han valorado el efecto de la alimentación con leche maternal sobre el desarrollo del niño, valorado en el momento de iniciar su escolarización, a los 6 años. Así, en una población islandesa se demostró una asociación entre lactancia y desarrollo verbal y motor del niño escolarizado, independientemente de factores socioeconómicos que pudieran sesgar esta asociación.
Estudios de este último año, inciden en la relación entre la lactancia materna y el desarrollo cognitivo del niño a los 5 años, a los 7 años y a los 12 años, es decir durante toda su etapa de escolarización.
En un comentario a estos últimos trabajos, Latal concluye que aunque la relación entre lactancia y habilidades cognitivas es evidente, parece que las modificaciones genéticas del metabolismo de los ácidos grasos pueden ser la clave para la modulación de este efecto. Y es que, aunque algunos autores atribuyen los beneficios de la lactancia a la intimidad madre/hijo que crea y a sus lazos afectivos, la mayor parte de los autores atribuyen estas diferencias a la presencia de ácido docosahexenoico, (DHA, ácido graso omega-3) en la leche materna, en concentraciones dependientes de la ingesta materna de ácidos grasos. De hecho, se ha confirmado un mejor desarrollo cognitivo en hijos de madres suplementadas con este tipo de ácidos grasos.
Los ácidos grasos polinsaturados (PUFA), especialmente DHA y ácido araquidónico, están presentes en sistema nervioso central en muy altas concentraciones, y se sugiere que tienen un papel importante en la estructura de las membranas neuronales, fundamentalmente en relación con la señalización intercelular asociada a proteínas G.
La lactancia materna mejora la capacidad intelectual de los hijos, cuando menos durante su etapa infantil. Concretamente, la lactancia se asocia con un mejor lenguaje receptivo a los 3 años de edad y con una mayor inteligencia verbal y no verbal a la edad de 7 años.
Detalles del Estudio de la Universidad de Pelotas
La investigación analizó a 6.000 niños nacidos en Brasil en 1982. Se estudiaron datos sobre la lactancia en sus primeros años y cuando cumplieron 30 años se les sometió a un test de inteligencia. Además, se recogió información sobre sus avances educativos y sus ingresos.
Los investigadores sólo recogieron datos del coeficiente intelectual y la lactancia materna de 3.493 participantes, que fueron divididos en cinco grupos en función del tiempo que fueron amamantados. Aquellos que se alimentaron con leche materna más tiempo (hasta 12 meses) obtuvieron mejores resultados.
La leche materna cubre las necesidades nutricionales del niño para su desarrollo físico, motor e intelectual, según numerosos estudios.
Un estudio longitudinal publicado en la revista británica The Lancet Global Health señala que la lactancia materna más de 12 meses tiene un gran impacto en el desarrollo cognitivo.
Se trata de un estudio prospectivo en el que se siguió una cohorte de niños nacidos en 1982 en Pelotas (Brasil), desde su nacimiento hasta que cumplieron los 30 años. Se dividió a los participantes en 5 grupos, basándose en el tiempo en que habían recibido lactancia materna y se controlaron diez variables sociales y biológicas que pueden actuar como factores de confusión porque normalmente contribuyen al incremento del cociente intelectual. Algunos de esos factores son los ingresos familiares, el nivel de escolarización de los padres, la genética, la edad de la madre y si ha fumado durante el embarazo, el peso del bebé y el tipo de parto.
Se realizó un test de inteligencia (Wechsler Adult Intelligence Scale) a los 30 años y se recogieron datos sobre los logros educativos y los ingresos de casi 3500 participantes.
Tras el análisis estadístico crudo y ajustado encontraron que la lactancia materna se asocia positivamente con mayor cociente intelectual, más años de escolarización y mayores ingresos de adultos en todos los grupos. Además , aquellos que tomaron leche materna durante más tiempo (más de 12 meses) obtenían mayores beneficios.
Los autores concluyen que la lactancia materna tiene un efecto positivo sobre el desarrollo cognitivo hasta la edad adulta por lo que podría tener un importante impacto sobre la vida real al aumentar el nivel educativo y los ingresos.
«Nuestro estudio proporciona la primera evidencia de que prolongar la lactancia materna no sólo aumenta la inteligencia, por lo menos, hasta los 30 años, sino que también tiene un impacto a nivel individual y social, con un mejor nivel en formación y la capacidad de generar ingresos«, según afirmó Bernardo Lessa Horta, Doctor en Medicina de la Universidad Federal de Pelotas de Brasil, en un comunicado de prensa.
«Lo que hace único a este estudio es el hecho de que, en la población estudiada, la lactancia materna no era lo más común entre la gente muy formada, ni entre las mujeres de altos ingresos, pero estaba distribuido de manera uniforme entre las clases sociales. Los investigadores llevaron a cabo un estudio prospectivo, basado en la población que hubiera nacido en el año 1982 en Pelotas, Brasil.
«La magnitud de los efectos identificados es importante en términos de salud pública«, afimarn los autores. «Los resultados de este estudio realizado en Brasil sugieren que la lactancia materna podría tener efectos a largo plazo sobre la inteligencia en una población sin un fuerte patrón social de lactancia materna, y este efecto podría mediar efectos sobre los resultados en la vida, tales como el nivel educativo y el nivel de ingresos.
Los bebés que son alimentados con leche materna durante un tiempo prolongado serán adultos más inteligentes, con escolarización más extensa y mejores ingresos.
Lactancia Materna y Desarrollo Cognitivo: El Test de los 5 Dígitos
En este trabajo se ha querido valorar específicamente si hay una asociación entre la duración de la lactancia materna y la puntación obtenida en el test de los 5 dígitos, en el niño recién escolarizado, 6 años de edad. Si la capacidad de enfocar la atención guarda relación con la duración de la lactancia, debería enfatizarse los beneficios de la alimentación con leche materna durante un periodo no inferior a los 6 mesesen los recién nacidos con factores de riesgo para padecer TDAH, por historia familiar, ya que el trastorno se asocia a un componente genético, o por complicaciones obstétricas, como eclampsia, parto dilatado en el tiempo, estrés fetal o hemorragia anterior al parto.
Se realizó un estudio transversal comparativo en la población de la provincia de Granada entre el 1 de septiembre de 2010 y el 30 de junio de 2011. Se incluyó en el estudio una población de 103 binomios madre-hijo mediante muestreo aleatorizado simple de madres con hijo/a de 6 años de edad, escolarizados en diferentes centros educativos de la provincia de Granada, en localidades rurales, semiurbanas y urbanas: Granada, Motril, Guadix, Almuñécar, Armilla, Otívar, Maracena y Huétor Vega, con el fin de determinar la relación existente entre una mayor duración de la lactancia materna y mejores puntuaciones en las pruebas de interferencia.
La recogida de datos sobre la lactancia de los niños se realizó mediante cuestionario directo a las madres en los propios centros escolares, en el mismo momento en que se presentó una información oral sobre el test que se iba a pasar a los niños, con solicitud escrita de consentimiento informado. El cuestionario se estructuró con preguntas que incluían información sobre datos socio-demográficos maternos (nivel educativo, situación laboral...), información sobre salud materna, sobre el embarazo, datos sobre lactancia y alimentación complementaria, información sobre el desarrollo evolutivo del hijo o de la hija, así como información relativa a la alimentación actual del menor y de su historia escolar. El cuestionario final que se aplicó estaba formado por 54 preguntas.
El otro instrumento utilizado, y que se aplicó al menor, fue el Test de los 5 dígitos que es una versión modificada del test de Stroop, que evita el uso de palabras o colores, para utilizar sólo cifras. Se aplica en una sola sesión los 50 ítems de lectura, 50 de conteo, 50 de elección y 50 de alternancia. La prueba requiere unos minutos para su administración. Para cada prueba se valora el tiempo de ejecución, con una primera anotación a la mitad de la prueba, y una segunda anotación final con el tiempo, en segundos, empleado para finalizar los 50 ítems. También se valora el número de errores cometidos antes de completar cada una de las cuatro pruebas. El test se aplicó en una sala tranquila, libre de ruidos y distracciones, por un psicopedagogo experto en el trato con escolares, en el propio domicilio de los niños.
Los datos demuestran una correlación lineal entre una mayor duración de la lactancia materna y mejores resultados en todas las pruebas del test. Resultan altamente significativas (P < 0,001) las comparaciones para las pruebas de lectura y alternancia, entre aquellos niños que fueron alimentados con leche materna durante 6 meses frente a los que sólo recibieron esta alimentación durante su primer mes de vida.
El estudio valida la hipótesis inicial, demostrando una mayor velocidad de resolución y una menor interferencia en el grupo de niños alimentados con pecho al menos durante los 6 primeros meses.
La lactancia materna completa entre 6 y 12 meses de los niños mejora el desarrollo de las funciones cognitivas de los niños de 4 años. Sin embargo, existen diversas dificultades en la comprensión de los factores que están involucrados en el beneficio de la lactancia materna.
Según un estudio del CREAL, centro de investigación de la alianza ISGlobal, los indicadores de inteligencia de las madres, los síntomas psicopatológicos, la clase social y los ácidos grasos de calostro (leche de los primeros días después del nacimiento) no explican esta asociación.
El estudio, dirigido por el investigador Jordi Júlvez, utiliza los datos de la cohorte de nacimiento de la ciudad de Sabadell (Barcelona) del proyecto INMA. En conclusión, el 23% de las madres tenían educación secundaria y eran de clase social media-alta, la media de edad de las madres era 32 años y el 13% de las madres fumaron durante el embarazo.
El 15% de todas las madres que amamantaron a sus bebés no lo hizo de forma completa y la duración promedia de ésta fue de 17 semanas. Un periodo de tiempo que, según Júlvez, "no es suficiente para ser beneficiosa para el desarrollo neurológico del bebé".
La lactancia materna a largo plazo, especialmente la lactancia completa, es uno de los factores de neurodesarrollo más estudiado en los últimos años.
El cerebro humano es muy sensible a la exposición a riesgos ambientales que se producen durante los períodos de especial vulnerabilidad. En los primeros años de vida la actividad biológica del desarrollo del cerebro es tan frecuente que cualquier factor que aumenta o interrumpe este proceso podría resultar en efectos permanentes sobre la función cerebral.
Una amplia gama de determinantes ambientales, incluyendo los factores físicos, biológicos, psicológicos y sociales, modula la estructura y función del cerebro donde también participan los genes y los mecanismos de expresión génica (es decir, factores epigenéticos).
Tabla 1: Puntuaciones obtenidas al finalizar cada una de las 4 actividades
| Actividad | Media ± Desviación Estándar |
|---|---|
| Lectura | Valor medio |
| Conteo | Valor medio |
| Elección | Valor medio |
| Alternancia | Valor medio |
La lactancia materna, sin duda, es lo mejor para tu bebé. Y aún más si diste a luz por cesárea, según dice una nueva investigación.
Unas pequeñas moléculas presentes en la leche materna podrían reducir la probabilidad de que los bebés desarrollen alergias alimentarias o dermatitis atópica.
La Sociedad Española de Neonatología (SeNeo) respalda la lactancia materna en mujeres que sufren Covid 19 y las anima a seguir haciéndolo el máximo tiempo posible.
La lactancia materna podría ser un factor protector frente a la diabetes tipo 1, así como la introducción del gluten en la dieta del bebé a partir del tercer mes de vida.
«Nuestros resultados apoyan una relación causal de la lactancia materna en la infancia con el lenguaje receptivo a los 3 años y con el cociente de inteligencia verbal y no verbal en la edad escolar. Estos hallazgos respaldan las recomendaciones nacionales e internacionales para promover la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y la continuación de la lactancia materna por lo menos hasta los 12 meses de edad», señala la doctora Mandy B. Belfort, directora de la investigación.
Sin embargo, el estudio no evidencia ninguna relación entre la lactancia materna y una mejor capacidad de aprendizaje o de memorización.
En un editorial publicado en el mismo número de la revista, el doctor Dimitri A. Christakis, del Instituto de Investigación del Hospital de Niños de Seattle (Estados Unidos), desataca que «el estudio muestra un beneficio del cociente intelectual de 0,35 puntos por mes en la escala verbal a la edad de 7 años y de 0,29 puntos por cada mes en el no verbal asociados a la lactancia.
Como señala Maite Hernández, pediatra y coordinadora de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN), se sabe que el nivel de estudios de la madre está relacionado con el inicio y el mantenimiento de la lactancia.
Después de tener en cuenta este tipo de factores (incluyendo la dieta de la madre en la etapa de lactancia -la introducción del pescado también está relacionada con el coeficiente intelectual del bebé-), Belfort y sus colegas determinaron una clara influencia del pecho en el desarrollo cognitivo de los pequeños.
Dados los resultados, añaden, apoyan la recomendación nacional e internacional que promueve la lactancia exclusiva durante los seis primeros meses.
