Inflamación de los Labios Menores Durante el Embarazo: Causas, Cambios y Cuidados

El embarazo es una etapa de grandes cambios hormonales y fisiológicos en el cuerpo de la mujer que puede provocar molestias inesperadas. Al pensar en la gestación, lo primero que suele imaginarse es el crecimiento de la barriga; sin embargo, hay otros cambios menos visibles y más sutiles que tienen gran importancia, ya que pueden repercutir en la salud de la embarazada y de su bebé. Algunos cambios son globales y otros más locales, es decir, afectan a unos órganos concretos. Vamos a referirnos a los genitales externos, vagina y cérvix o cuello uterino.

Desde las primeras semanas del embarazo, la zona genital va a sufrir una serie de cambios. Es importante conocer qué es lo que sucede en tu cuerpo para saber qué es normal y así poder adelantarte a las posibles complicaciones. Muchas mujeres se preguntan “¿cómo afecta el embarazo a mi salud íntima?”. A continuación, vamos a repasar los cambios más significativos que pueden afectar a tu salud vaginal durante el embarazo.

Cambios en la Zona Íntima Durante el Embarazo

Aumento del flujo vaginal

Uno de los cambios más notables que experimentarás durante tu embarazo es el aumento considerable del flujo vaginal. Se relaciona con el incremento de los niveles de estrógenos y de progesterona característicos de estos meses. La secreción que encontrarás durante el embarazo suele ser fina, de un color blanquecino y de un aspecto lechoso, pero puede volverse más espesa a medida que se aproxima la fecha probable del parto. Desprende un olor suave, aunque más perceptible que el flujo vaginal previo a la gestación.

Es importante prestar atención a otros signos como flujo anormal, mal olor o ardor al orinar.

Mayor riesgo de contraer infecciones

Si bien el aumento del flujo es normal, en ocasiones puede indicar la existencia de una infección vaginal, que también se vuelven más comunes durante el embarazo. La explicación está en los cambios hormonales típicos de este período. Como modifican el equilibrio del pH vaginal, aumenta el riesgo de contraer infecciones. Así, las infecciones vaginales más comunes durante el embarazo son:

  • Infecciones por hongos: Durante el embarazo las secreciones vaginales contienen más azúcares, lo que facilita la proliferación de algunos hongos, como las cándidas. La candidiasis puede manifestarse con picor genital, secreción de aspecto similar al requesón y ardor vaginal. Acude a tu médico si sientes alguna de estas molestias, ya que aparte de padecer tú el problema, también puedes transmitir la infección al bebé durante el parto.
  • Vaginosis bacteriana: Es la infección vaginal más común durante el embarazo (2). Se relaciona con el desequilibrio que se produce en la flora vaginal entre las bacterias que se consideran beneficiosas y las que pueden ser patógenas. Es importante ponerse en manos del médico, ya que las consecuencias de esta enfermedad incluyen el parto prematuro, el bajo peso al nacer o incluso el aborto espontáneo. Sus síntomas son el flujo vaginal de olor desagradable, ardor al orinar y un ligero picor en la zona genital.

La candidiasis vulvovaginal es una infección frecuente producida, en la mayoría de los casos, por el hongo Candida albicans. Durante la gestación, aumenta el nivel de estrógenos favoreciendo la adhesión de este hongo a las células de la vagina, lo que facilita su proliferación.

Si estás embarazada y notas picor genital, no hay que alarmarse, pero debes saber que no es un síntoma normal tener picor genital en ningún trimestre de la gestación. Normalmente, esto es debido a una infección vaginal, aunque también puede ser por sequedad o el uso de jabones con perfumes.

Mayor hinchazón vaginal

Durante el embarazo aumenta el flujo sanguíneo significativamente, lo que, unido al incremento de la presión en la zona genital, lleva a que sientas los labios vaginales hinchados. También es posible que, debido a esta situación, percibas un incremento del deseo sexual y de la excitación. Este es uno de los cambios en la salud íntima a causa del embarazo que más sorprende a algunas mujeres. Además, este flujo sanguíneo más abundante y la acción de las hormonas acostumbran a oscurecer la piel de la vulva, los pezones y, en general, de toda la zona genital, que va a adquirir un tono más oscuro e incluso azulado que desaparecerá después del parto.

Ten en cuenta que, en ocasiones, la inflamación vaginal indica una infección. Así, si en tu caso se acompaña de enrojecimiento, ardor o picazón, la recomendación es acudir al médico.

Varices vulvares

Al igual que las varices que se forman en las piernas, el aumento del volumen sanguíneo y la dificultad del retorno venoso pueden llevar a la aparición de venas varicosas en la zona vulvar, que pueden resultar muy molestas. Las varices vulvares o vulvo perineales son dilataciones varicosas de las venas superficiales de la vulva y periné que aparecen como consecuencia de los cambios que suceden en la gestación, más concretamente alrededor de las 20 semanas de gestación. Se observan como protuberancias azuladas que al ir avanzando el embarazo se van congestionando y aumentan su tamaño.

Las varices vulvares, suelen ir acompañadas de incomodidad, sensación de pesadez en la zona genital, a veces prurito e incluso dolor.

Las varices vulvares son dilataciones de las venas superficiales de la vulva y el periné que pueden aparecer normalmente a partir de la semana 20 y como consecuencia de los cambios que se producen en el embarazo. Son similares a las que aparecen en las piernas. A la vista parecen pequeñas protuberancias en la superficie de la vulva de color azulado. Primero tienes que saber que no siempre aparecen. Al igual que las varices en piernas aparecen en el 40% de las mujeres embarazadas aproximadamente, las varices vulvares se presentan en menos del 10 % de los embarazos.

Ya en el primer trimestre de embarazo, se produce una relajación de las paredes venosas. Estos cambios están mediados por una hormona llamada progesterona, que es la encargada de garantizar la implantación del huevo fecundado en el útero y su evolución. A partir del segundo trimestre se produce un aumento del flujo venoso hacia la vena cava, que es una vena de gran calibre donde, además de llegar la sangre que proviene de los miembros inferiores, se suma la que proviene del útero gestante a través de las venas uterinas. Según avanza el embarazo y sobre todo en el tercer trimestre, debido al aumento del útero, se produce compresión de la vena cava inferior, dificultando aún más el retorno de la sangre hacia el corazón.

Sí, hay una predisposición genética o factor familiar. Así, mujeres con antecedentes de varices, tienen un 50 por ciento más de posibilidades de desarrollarlas. Otros factores que pueden favorecer su aparición son: haber tenido más embarazos (multiparidad), la obesidad, trabajos que requieren estar de pie de forma prolongada o la exposición a fuentes de calor.

Además, las varices vulvares no siempre presentan síntomas, aunque según avanza el embarazo es normal que aparezcan molestias porque cada vez se van congestionando más y aumentando de tamaño.

Varices durante el embarazo y parto: ¿RIESGOS Y SOLUCIONES? POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Tratamiento y Alivio de las Molestias

El tratamiento más recomendado durante el embarazo es conservador, dirigido a aliviar las molestias, el dolor y disconfort. En cuanto al tratamiento, aclarar que no va enfocado a eliminar las varices que no es posible durante el embarazo, sino más bien a disminuir las molestias que producen.

Para aliviarlas se recomienda aplicar compresas frías o agua fría con el chorro de la ducha, elevar las caderas cuando se esté tumbada, masajear desde los tobillos hasta las caderas o utilizar una prenda de compresión específica para este problema y para el embarazo. Lo normal es que las venas varicosas vulvares desaparezcan después del parto.

Es recomendable ejercicio moderado como paseos cortos o natación, e intercalar en el día periodos de reposo, con piernas un poco elevadas o tumbada de lado. En algunos casos, la sintomatología se logra aliviar aplicando presión en la zona vulvar. Puede ser de ayuda aplicar crema de caléndula en la zona. En otros casos, el médico recomienda medidas farmacológicas como flebotónicos a partir del segundo trimestre de embarazo, para aliviar los síntomas. Se pueden prescribir remedios homeopáticos. Si hay muchas molestias, el médico puede recetar flebotónicos, pero hay que recordar que sólo mejoran los síntomas, no la evolución del proceso.

Utiliza la pelota suiza para sentarte cuando te sea posible. Haz círculos con la pelvis hacia un lado y otro. Evita estar de pie periodos prolongados. Controla el peso. Aplica frio local te calmará.

Las varices como otros cambios del embarazo pueden ser molestas e incómodas, pero por norma general, mejoran bastante después del parto, aunque no desaparecen del todo.

¿Qué medidas preventivas y autocuidados puedo emplear contra las varices?

Higiene Íntima Durante el Embarazo

Realiza una higiene adecuada, en tu ducha diaria: con un jabón líquido suave, limpiarás la zona genital de delante atrás para que cualquier microorganismo depositado en la zona anal no se traslade a la vagina. Asearse adecuadamente no significa hacer lavados vaginales; todo lo contrario, hay mujeres que introducen productos en al vagina (antisépticos, jabones…) con el riesgo de alterar la flora vaginal que protege de infecciones.

Para evitar infecciones por hongos conviene que utilices ropa interior de algodón y limitar el uso de protectores (protege slips y/o compresas), tampoco conviene que utilices ropa interior tipo tanga. En general, evita ropas ajustadas.

La primera recomendación para cuidar y evitar el incómodo picor en la zona íntima durante el embarazo es mantener una higiene adecuada y evitar jabones con fragancias, duchas vaginales y ropa interior sintética para prevenir la irritación.

Si hay sospecha de infección, lavar la ropa interior a 40º mínimo y planchar la zona que está en contacto con la vulva para eliminar mejor las bacterias.

¿Puedo tener relaciones sexuales durante el embarazo?

La respuesta es sí, por supuesto, puedes tener relaciones sexuales durante todo el embarazo, siempre que el ginecólogo o la matrona no te lo hayan desaconsejado por algún problema específico de salud. Eso sí, ten en cuenta que tendrás que adaptar las posturas para estar cómoda y que puedes notar cambios en tu deseo sexual. Para algunas mujeres se incrementa, mientras que para otras disminuye. En cualquier caso, se recomienda evitar riesgos y tomar precauciones, como el uso del condón. De esta forma reducirás la posibilidad de contraer una infección de transmisión sexual o ETS, que podría tener como consecuencia problemas graves de salud para ti y para tu bebé.

Parto Vaginal y Varices Vulvares

No se han encontrado estudios clínicos que comparen el parto vaginal con la cesárea en pacientes con varices vulvares, pero el parto vaginal se realiza habitualmente sin mayores complicaciones en la mayoría de los casos. Una preparación del periné, mediante la práctica del masaje perineal durante el embarazo es útil para reducir el trauma perineal en el parto (como desgarros espontáneos o la necesidad de realizar episiotomía).

No. Es normal sobre todo si son dolorosas o grandes que te preocupe si van a afectar a un parto vaginal. Pero la realidad es que no, el parto se puede desarrollar sin ningún problema.

Otras causas de inflamación

La bartolinitis se refiere a cualquier tipo de inflamación de las glándulas de Bartolino, sea infecciosa o no. Cuando la bartolinitis no es infecciosa, no siempre provoca dolor. Se reconoce principalmente por la inflamación localizada de uno de los labios mayores. Si se trata de bartolinitis infecciosa también palparemos un bulto pero en este caso siempre va acompañada de dolor que puede ser muy intenso, tanto como para dificultar la marcha, el sentarse, mantener relaciones sexuales o impedir el uso de pantalones o ropa ajustada.

Productos recomendados

Uso de cremas aptas para el embarazo: Existen productos específicos para tratar la irritación y el picor en la zona íntima compatibles con la gestación. Prospera Biotech ha desarrollado Vulvisens. Vulvisens es adecuada para ayudar a reducir el picor en la zona íntima durante el embarazo, y resulta totalmente segura.

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