Durante el embarazo, muchas mujeres experimentan diversas molestias como dolores musculares, dolores lumbares progresivos, dolores de cabeza, dolor en la boca del estómago o infecciones de orina. Aunque algunas embarazadas prefieren evitar cualquier tratamiento, existen analgésicos que pueden aliviar estos síntomas de manera segura.
El paracetamol es el analgésico más conocido y empleado, considerado seguro y permitido con cautela durante el embarazo. Sin embargo, en ciertos casos, el paracetamol puede no ser suficiente, lo que lleva a algunas mujeres a considerar antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).
Embarazo, lactancia y fármacos psiquiátricos (antidepresivos, ansiolíticos, etc.).
Riesgos de los AINEs durante el Embarazo
Los AINEs deben evitarse durante el embarazo, especialmente durante periodos prolongados. Si una mujer ha estado expuesta a AINEs cerca del parto, esto puede provocar en el bebé el cierre prematuro del ductus arterioso, una conexión esencial entre la arteria pulmonar y la aorta fetal durante la vida intrauterina. Los AINEs favorecen este cierre, lo que puede causar una sobrecarga en el corazón y pulmón del bebé, resultando en hipertensión pulmonar al nacer.
Enantyum: ¿Qué es y para qué se utiliza?
El Enantyum es un fármaco analgésico y antiinflamatorio del grupo de los AINEs que también tiene efecto antipirético (reduce la fiebre). Su principio activo es el Dexketoprofeno, desarrollado por Menarini en los años 90. Se presenta en comprimidos, pastillas, cápsulas, solución oral, ampollas bebibles, sobres para diluir en agua, y cremas o geles. En hospitales, se utiliza enantyum inyectable para tratar el dolor postoperatorio.
El Enantyum se utiliza fundamentalmente para tratar el dolor agudo postoperatorio, dolor muscular (lumbago, dolor cervical, contracturas, golpes), o articular (esguinces, tendinitis, bursitis) leve o moderado. También es eficaz para aliviar las molestias dentales y el dolor de regla (dismenorrea), así como el dolor después del parto o una cesárea.
No obstante, el Enantyum no es la primera opción para el alivio del dolor de cabeza o la migraña, ni está indicado para las molestias de un resfriado o un dolor leve de garganta.
¿Cómo tomar Enantyum?
La dosis recomendada es de un comprimido/bebible/sobre de 12,5 mg (o medio de 25 mg) cada 6 horas o uno de 25 mg cada 8. No se debe tomar más de 75 mg al día (tres comprimidos de 25 mg como máximo). Es crucial tomarlo solo mientras se tenga dolor y durante un periodo corto de tiempo. La dosis más baja posible que alivie el dolor es la mejor opción.
Es recomendable evitar el alcohol durante el tratamiento y no tomarlo simultáneamente con otros AINEs. Si el dolor persiste, se deben valorar alternativas con analgésicos diferentes y/o más potentes, como el paracetamol.
Contraindicaciones y efectos secundarios
El Enantyum, como otros AINEs, no debe tomarse sin supervisión médica, especialmente si se tienen problemas cardiovasculares, trastornos hemorrágicos, problemas hepáticos o gástricos (úlcera, sangrado). Uno de los efectos secundarios más graves es la posible aparición de hemorragias gastrointestinales, sangrados, perforaciones o úlceras.
El Enantyum debe tomarse con el estómago lleno para minimizar los efectos adversos. Los médicos pueden recomendar combinarlo con protectores gástricos como el omeprazol o el pantoprazol.
También se deben considerar alternativas si se sufre de hipertensión arterial u otros factores de riesgo cardiovascular, asma bronquial, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.
El Dexketoprofeno puede producir hipersensibilidad al sol, por lo que se debe evitar la exposición directa o indirecta al sol durante el tratamiento.
El Enantyum está especialmente contraindicado en el tercer trimestre de embarazo y se desaconseja su uso en el periodo de lactancia.
Los niños y adolescentes no deben tomar Enantyum, y el tratamiento en ancianos siempre debe estar supervisado por un médico.
Medicamentos y Embarazo: Clasificación de la FDA
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) clasifica los medicamentos en cinco categorías según su seguridad durante el embarazo:
- Categoría A: Fármacos seguros durante el primer trimestre (ej., hierro, calcio).
- Categoría B: Medicamentos sin estudios en embarazadas, pero seguros en animales (ej., amoxicilina, insulina).
- Categoría C: Estudios en animales indican riesgos, pero beneficios pueden superar los riesgos (ej., tramadol, fluoxetina).
- Categoría D: Evidencia de riesgo fetal, pero beneficio importante para la salud materna (ej., tetraciclina, fenitoína).
- Categoría X: Causan anomalías fetales (ej., estradiol, isotretinoína).
Durante el embarazo, es preferible utilizar medicamentos de la categoría A y evitar los de la categoría X.
Tabla resumen de medicamentos y su clasificación
| Categoría FDA | Ejemplos | Consideraciones |
|---|---|---|
| A | Hierro, Calcio | Seguros durante el primer trimestre |
| B | Amoxicilina, Insulina | Sin estudios en humanos, pero seguros en animales |
| C | Tramadol, Fluoxetina | Riesgos potenciales, pero beneficios pueden superar |
| D | Tetraciclina, Fenitoína | Evidencia de riesgo fetal, uso justificado por beneficio |
| X | Estradiol, Isotretinoína | Causan anomalías fetales, contraindicados |
Alternativas al Uso de Medicamentos durante el Embarazo
Siempre que sea posible, es preferible recurrir a alternativas no farmacológicas durante el embarazo. Cambios en el estilo de vida, una dieta balanceada, terapias naturales como el yoga prenatal, caminar y el ejercicio pueden ser beneficiosos.
Las sesiones de fisioterapia pueden aliviar dolores de espalda, y las técnicas de relajación y meditación ayudan a reducir el estrés y mejorar la calidad del sueño.
La administración de medicamentos durante el embarazo requiere un control, ya que podría afectar a la salud fetal. Los cambios típicos del embarazo a nivel fisiológico pueden causar modificaciones en la eficacia y la seguridad de los fármacos. Además, muchos de los medicamentos son capaces de atravesar la barrera placentaria y llegar hasta el feto.
