Desde Detroit hasta Europa, y en sentido contrario, examinamos la rica historia del Techno, desde su concepción hasta los sonidos que reinan en la actualidad.
La escuela del Techno no es nada nueva, y no desaparecerá pronto, por descontado que no lo hará. Si bien algunos hoy cuestionan los orígenes del género, su sonido e influencias globales son patentes, mires hacia donde mires. Desde los artistas que sentaron las bases hace más de medio siglo, hasta aquellos que continúan enarbolando la bandera de sus sonidos característicos hoy día, echemos un vistazo a los fundamentos, la concepción, y la evolución del género global que es el Techno junto a sus elementos componentes.
Sonido e influencias globales del Techno
Si bien algunos hoy cuestionan los orígenes del género, su sonido e influencias globales son patentes.
El género de música electrónica Techno nació en los primeros años 80 a partir de la música electrónica europea y la escena House que cobró popularidad en Chicago (Illinois, EUA). Hoy es motivo de acuerdo extendido que el género tuvo sus orígenes en la ciudad de Detroit (Michigan, EUA) con The Belleville Three -formado por Juan Atkins, Derrick May, y Kevin Saunderson- como prospectores iniciales de ese sonido.
En sus orígenes troncales, las influencias clave del Techno incluyen a creadores y artistas electrónicos experimentales europeos, como Kraftwerk, Tangerine Dream, y Giorgio Moroder. Otras influencias en su génesis incluyen la música House temprana de Chicago a manos de artistas como Frankie Knuckles, Marshall Jefferson, Ron Hardy, y Jesse Saunders. Las contribuciones posteriores más reconocibles llegaron a manos de Carl Craig, Richie Hawtin, y Jeff Mills, entre otros.
A la izquierda, Juan Atkins, Kevin Saunderson, y Derrick May en KMS Studio, Abril de 1989. A la derecha, los tres 28 años después, el Viernes 26 de Mayo de 2017 en Detroit.
¿Qué hace a un tema musical ser catalogado como Techno?
Este género -básico en la música electrónica dance- está caracterizado por un patrón de batería reglamentado y, a menudo, hipnótico sobre bombos a negras (four-on-the-floor, 4/4); su tempo oscila, usualmente, en el rango de 120 a 150BPM (Beats o Golpes por Minuto).
Los desarrollos Techno incluyen una medida completa de instrumentos electrónicos, en la forma de sintetizadores y cajas de ritmos; sus estructuras incluyen texturas y melodías futuristas, y a menudo incorporan elementos de la música industrial y experimental.
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Hitos en la historia del Techno
A lo largo de los años, el género Techno ha experimentado varias evoluciones estilísticas, hasta dar lugar a subgéneros únicos.
1974: Kraftwerk | Autobahn
La formación (y la innovación) de Los Robots de Düsseldorf…
Si bien este primer hito no es exactamente el inicio de la música Techno tal como la conocemos, hay una obligación de citarlo como una parte fundamental de la historia del género. A principios de los años 70 del pasado siglo en Alemania, Ralf Hütter y Florian Schneider formaron la banda Kraftwerk, considerados en gran medida como pioneros de la música electrónica gracias a su uso radical de los instrumentos electrónicos.
Dicha maquinaria variopinta incluía vocoders, cajas de ritmos, sintetizadores, y secuenciadores, muchos de ellos hechos a medida, o modificados. Es justo decir que álbumes como Autobahn (1974) no formaron exactamente un modelo exacto para las versiones preliminares del Techno; pero la naturaleza repetitiva y la estética sonora de las producciones de Kraftwerk, guardan un cercano parecido con los tipos de tonos y texturas que esperaríamos del género en la actualidad, ciertamente.
También vale la pena recordar que, hasta ese momento, la música había sido generada con instrumentos tradicionales, casi exclusivamente (con el permiso de la aparición de monosintes y modulares en el progressive rock). De modo que, por entonces, Kraftwerk fueron auténticos pioneros en un nuevo sonido.
Otra corriente de historiadores enlaza directamente el electro primigenio de Kraftwerk con la re-interpretación del mismo, realizada en Detroit y la Costa Este de EUA a finales de los 70 y principios de los 80. Y citan a la gira de los Robots por el país, en 1975, como elemento necesario para el nacimiento del Techno.
1985: Model 500 | NO UFO’S
Presentamos a los Belleville Three (sí, tres eran tres)
Mientras tanto, al otro lado del charco, Juan Atkins, Derrick May, y Kevin Saunderson habían escuchado los innovadores pitidos y bloops de Kraftwerk, junto con el capo del Euro Disco, Giorgio Moroder, y otros artistas que estaban experimentando con instrumentos electrónicos primitivos en ese momento. Inspirados por lo que escucharon, los tres artistas de Detroit formaron The Belleville Three.
Después de escuchar rumores sobre la floreciente escena House (de la cual, Frankie Knuckles era una parte responsable), nuestro trío decidió aventurarse hacia el oeste, a Chicago, para ver a qué se debía tanto alboroto; y regresaron con los clásicos patrones de batería 4/4 del House, frescos en sus mentes.
Parece ser entonces que «Los Tres de Belleville» adoptaron un flujo de inspiración sobre la instrumentación y el diseño de sonido que estaba teniendo lugar en Europa, así como en los patrones de batería y la repetitividad del Chicago House. Y el resultado fue lo que muchos consideran los orígenes del Techno.
Con todo eso en cuenta, hay un consenso general que hoy señala a Juan Atkins como el creador del primer tema Techno bajo su alias Model 500, con la producción NO UFO’s de 1985.
1992: Aphex Twin | Selected Ambient Works 85-92
Las muchas formas del Techno
Llegados a este punto de la historia, el Techno estaba fragmentándose en varios estilos e interpretaciones. Si bien no tenemos espacio en este reportaje para un repaso de todas las ramificaciones del Techno, es importante señalar que las diversas formas del género que estaban siendo constituidas en este momento, llegaron como un resultado lógico por su tremenda difusión y popularidad.
Y no sólo eso, sino que la evolución de las herramientas de audio digital en los años 90, convirtió a la producción musical en un hecho más accesible, infinitamente; y todo ello abrió el Techno hacia nuevas olas de innovación.
El fenómeno Acid Techno con su iconografía smile, fue sólo uno de estos subgéneros. Y luego estaba el lado más pesado del Techno siendo atendido por el Hardcore, el lado más suave ocupado por el Ambient, y las cualidades retardadas (¡delay!) y con graves pesados de la música Dub, inspirando de forma paulatina el subgénero del Dub Techno.
Geográficamente, Detroit Techno mantuvo fiel su sonido a las raíces industriales. Mientras tanto, la rama europea contenía elementos más melódicos, similares a las influencias de Kraftwerk que hemos discutido párrafos atrás.
Japón (eh, Roland) no sólo fue la fuente de algunas de las máquinas más importantes del Techno, sino que también desplegó su propia visión del género. Hoy día, sólo hay que mirar al Techno y sus distintas ramas en Beatport para divisar cuántas iteraciones ha tenido entre sus consecuencias.
1993: Plastikman | Sheet One
La bassline Roland TB-303, gruñidos de cerda
Como ya hemos mencionado, la llegada de nuevos y emocionantes instrumentos electrónicos catalizó la escuela del Techno. Y entre esa escudería de tecnología, Korg MS-10, ARP Odyssey, Roland TR-808 y TR-909 fueron protagonistas fundamentales a la hora de dar forma al sonido del Techno a lo largo de los años.
Pero al menos en lo que toca a la dimensión de la síntesis sonora, ningún otro hardware tuvo más influencia sobre la música Techno que Roland TB-303. La famosa bassline -con una propuesta de lo más desacertada en el mercado aunque de final inesperado y feliz a toro pasado-, ha seguido acrecentando su popularidad a lo largo de los años… Tanto que en la actualidad tiene incluso un día reservado a su invención.
Después del estrepitoso desastre comercial que experimentó Roland TB-303 en su presentación, muchos artistas de House pudieron adquirir unidades usadas a precios demenciales. Es un hecho cómico del pasado que ADAGIO mantuviese en su escaparate de La Vaguada, una 303 por 42€, acumulando polvo durante meses, a la que finalmente perdimos la pista.
Y así, en sus respectivas ubicaciones, artistas como Sleezy D y Phuture comenzaron a llevar sus TB’s al límite, lo que dio lugar a que su críptico secuenciador y el filtro altamente resonante, allanasen el camino para el submundo del Acid House. Una vez más, la escena Techno tomó la dirección de House, y los artistas infundieron producciones más duras con las líneas gruñonas de graves ácidos propias de TB-303.
En ese contexto, Plastikman (el posterior Richie Hawtin), propinó un buen uso a TB-303 en su tema Sheet One de 1993; combinó la tradicional fórmula de bombo techno a cuatro (4/4) con graves profundos y retumbantes, sobre la que no faltaba esa secuencia principal resonante de TB, en una idea magistral que llevó el conjunto hacia la eternidad.
1996: Jeff Mills | The Bells
Roland TR-909, The Beat Factory -sólo eso, y TODO eso
Una vez más, la gente inteligente de Roland contribuyó sin buscarlo a este siguiente hito del Techno, esta vez con su caja de ritmos TR-909. La bella machine es hoy una pieza fundamental del hardware que siempre será sinónimo del género para el resto de sus días.
Si nos preguntas por sus atributos más temperamentales en la contrapartida sónica, diríamos que 909 es mundialmente conocida por su bombo denso, redondo e impactante (kick drum), su versátil y agil tambor de caja, la percusión sorda de sus timbales, y los arenosos charles metálicos -con esa naturaleza de sample básico a 6bit/ 18kHz en este último caso.
El bueno de Jeff Mills no fue el primer artista en utilizar unidades TR-909 -de una forma magistral y como sólo él sabe- en el ámbito del Techno. De hecho, una gran parte de las escenas House y Techno de Chicago y Detroit utilizaban 909 a finales de los años 80 y 90 del pasado siglo.
Así era el anuncio original en prensa de TR-909 en 1983 (1.300$)
Sin embargo, citamos a The Bells como un ejemplo categórico debido a dos razones. En primer lugar, Mills tiene la reputación de ser el operador definitivo de 909; y, además -ahí va la segunda razón- The Bells ha alcanzado niveles de máxima notoriedad en el Universo de la música dance.
Las baterías distorsionadas de TR-909, los patrones repetitivos en loop, y los sonidos de campana ligeramente siniestros, forman una pista que es esencialmente Techno. Y en términos de cómo las masas perciben nuestro género hoy día, The Bells es un modelo ejemplar para el caso que nos ocupa.
2006: Rui Da Silva | Touch Me
Cuando las escuelas de Trance y Techno juntaron sus caminos
Unos diez años después del lanzamiento del tema The Bells, estábamos transicionando del clásico Detroit Techno al lado de la expresión con una mayor influencia europea. Y así fue en Europa, en particular, donde el Techno siempre era recordado por errar en el aspecto más melódico.
De ese modo, el eurotrance tuvo su mejor oportunidad, bien aprovechada por gente como Eiffel 65 (Blue, Da Ba Dee), además de otros inteligentes aprovechadores de la coyuntura -sin menoscabo de su capacidad creativa.
Estos himnos dance súper pulidos y llenos de voces procesadas, junto con la escena dubstep de Reino Unido, eventualmente encontraron popularidad en los Estados Unidos. Y ahora están englobados bajo ese controvertido término general de EDM, que suscita discusiones cada día.
2020: Daniel Avery | Dusting For Smoke
Los sonidos Techno de la actualidad
Como lo demuestra la amplia variedad entre los dos últimos ejemplos que hemos citado, el término Techno es hoy menos específico de lo que antes solía ser, considerablemente. Esto explicaría el uso popular de subgéneros como los que mencionamos aquí, así como ejemplos más contemporáneos que incluyen a Minimal Techno, Peak Time Techno, Hypnotic Techno, y otros extendidos.
Por supuesto, muchos temas musicales operan dentro de un subgénero distinguido, y algunos toman influencia de los diversos estados del Techno a lo largo de los años, si bien agregan un toque moderno.
Una de esas pistas es Dusting For Smoke de Daniel Avery, que posee el clásico patrón de batería 4/4, algunos colchones (pads) de estilo ambiental, y una línea de bajo arpegiada al estilo de TB-303.
La influencia del techno en la cultura
La música electrónica continúa evolucionando y expandiéndose, y su influencia se siente en todos los aspectos de la cultura musical moderna.
Cuando Derrick May creó Strings of Life en 1987, no imaginaba que aquel track, construido a partir de una cinta de piano grabada por Michael James y los ritmos programados con una Roland TR-909, acabaría marcando a fuego la historia de la música electrónica (si quieres ahondar más en esto, te recomendamos leer nuestro artículo dedicado al creador de la Roland TR-909, Tadao Kukimoto).
Lanzado en el mítico sello Transmat, propiedad del propio Derrick May, el tema rompió con todo lo que se entendía por techno hasta ese momento: no era oscuro, no era industrial, no era frío.
Detroit, por entonces, hervía y estaba siendo el comienzo de toda una cultura que se iba a convertir en una autentica religión.. A caballo entre el declive postindustrial y el auge de la creatividad afroamericana, la ciudad dio lugar a un sonido nuevo, surgido del funk, el electro, el house de Chicago y las distopías sonoras de Kraftwerk.
El Techno en Berlín: Un Sonido de Reunificación
De muchas formas, fue mera coincidencia. Cuando el Muro de Berlín cayó en 1989, ya existía la música de Detroit - futurista, industrial, y energética - ese fue el soundtrack ideal para una nueva era. El techno reunió al este y al oeste antes de que lo hiciera la reunificación, ya que la gente de cualquiera de los dos lados construyó una nueva escena en conjunto con las ruinas de la separación. Con una abundancia de espacios desiertos tan repentinamente disponibles, la ex-tierra de nadie fue transformada en el paraíso de los ravers.
Der Klang der Familie es el relato oral (y coral) de un capítulo trascendente en la historia del techno: su irrupción en Berlín en 1989, la creación de un circuito de clubes que se ha convertido en mítico ?E-Werk, UFO, Tresor?, el nacimiento de una generación de DJs y la instauración de un tejido de sellos que no sólo dieron voz a los músicos alemanes, sino que también funcionaron como puente aéreo con Detroit para difundir en Europa el trabajo de una generación de pioneros del ritmo hipnótico.
