La salud materno infantil es un concepto integral que abarca el bienestar físico y mental de las madres, los niños y sus familias. Este enfoque reconoce que la salud de la madre y el niño están intrínsecamente ligadas y que ambas son esenciales para el desarrollo saludable de la sociedad.
Definición y Marco Legal
La atención a la salud materno-infantil ejemplifica las limitaciones de la Sanidad para ofrecer una atención integral: madre, niño y familia. El derecho esencial de toda persona al disfrute del máximo nivel de salud que resulte posible debe ser adecuadamente garantizado en la atención a la salud materno-infantil, cuya necesidad de cuidados específicos está reconocida a nivel de derechos humanos tanto en la Convención de los Derechos del Niño como en la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
En Andalucía, la atención sanitaria para cada niño o adolescente es integral y adaptada a sus necesidades y circunstancias específicas. Se garantiza el acceso a las especialidades y recursos del sistema sanitario público, incluyendo las vacunas necesarias para prevenir enfermedades.
El artículo 55.1 del Estatuto de Autonomía para Andalucía asigna a la Comunidad Autónoma competencia exclusiva sobre organización, funcionamiento interno, evaluación, inspección y control de centros, servicios y establecimientos sanitarios. El Decreto 246/2005 reconoce que la atención sanitaria debe tener en cuenta la edad, género, personalidad y condiciones socioculturales de los menores.
Importancia de la Salud Materno Infantil
Durante muchos años, la prioridad mundial en materia de salud materno-infantil ha sido acabar con la mortalidad materna prevenible, dado que esta todavía mantiene cifras dramáticamente elevadas en muchas regiones en el mundo. Afortunadamente, gracias al innegable avance de las prestaciones sanitarias y la atención al parto por profesionales sanitarios especializados, en España la mortalidad materna en el parto está prácticamente erradicada, si bien persisten inequidades en la misma, siendo más frecuente en mujeres inmigrantes que en aquellas nacidas en este país.
En cualquier caso, el objetivo último no puede limitarse a la supervivencia de las mujeres y sus bebés al parto, ni siquiera a la disminución de sus lesiones físicas, sino que la implementación adecuada del derecho a la salud exige la protección del goce del mayor nivel de bienestar y salud que sea posible para ambos, incluyendo la salud mental.
El embarazo, el parto y la etapa postnatal son momentos vitales con una elevada carga emocional, de relaciones sociales y de significados asociados, e implican intensas transformaciones físicas y psicológicas, así como transiciones en los roles. A esto se une la influencia de multitud de determinantes sociales de salud, que inciden desfavorablemente en las mujeres por el hecho de serlo, como recoge la OMS, pero también por razón de maternidad, lo que aumenta su vulnerabilidad a sufrir peores resultados de salud, especialmente en lo relativo a su salud mental.
Factores que Influyen en la Salud Materno Infantil
La mortalidad materna, de recién nacidos y de niños y niñas menores de cinco años en países de renta media y baja se ve muy afectada por causas indirectas: el VIH/sida, la malaria y la tuberculosis. La infección por malaria durante el embarazo es una de las principales causas de mortalidad maternal y neonatal, principalmente como consecuencia de bajo peso al nacer y parto prematuro así como anemia e infección materna (parasitemia placentaria).
En consecuencia, unas 10.000 mujeres y 200.000 bebés mueren cada año en África. La inmunización materna ofrece una oportunidad única para proteger mujeres y sus bebés de enfermedades que causan considerable morbilidad y mortalidad. Uno de los obstáculos que impide avanzar en la reducción de mortalidad materna e infantil es la falta de datos fiables sobre niveles y causas de muerte.
La cobertura de la atención prenatal, la asistencia cualificada en el parto y la atención posnatal o la planificación familiar dista mucho de llegar a todas las mujeres de los países de ingresos bajos y medios, un factor que las expone a un elevado riesgo de morir o quedar en situación de discapacidad.
Salud Mental Perinatal
Aunque el derecho al goce del más alto nivel de salud mental y física que se pueda lograr es un derecho humano universal, no ha sido hasta etapas muy recientes que la salud mental ha empezado a cobrar la relevancia que merece. La atención a la salud materno-infantil ejemplifica las limitaciones de la Sanidad española para ofrecer una atención integral que incluya la dimensión de la salud mental.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que una de cada cinco mujeres presentarán problemas de salud mental a lo largo del embarazo y/o el primer año postnatal. En España, existen grandes carencias en la implementación del derecho a la atención a la salud mental en la etapa perinatal. Los motivos son muy diversos.
Por un lado, la desatención general de la salud mental hasta etapas muy recientes, unida al mantenimiento de una perspectiva eminentemente biomédica en la comprensión de los procesos de embarazo, parto y lactancia, han dificultado la incorporación de la dimensión psicológica a la atención de la maternidad. Por otro, el estudio y la atención por separado de madres y bebés por parte de los profesionales sanitarios obstaculiza la apreciación de los fenómenos relacionales que se producen en la díada madre-bebé.
Pero la principal evidencia de la vulneración del derecho de las mujeres y sus bebés a una asistencia integral en salud materno-infantil en España es la ausencia de un reconocimiento específico de la salud mental perinatal dentro de la Cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud.
La escasez de recursos de salud mental especializados en perinatalidad y la falta de formación en salud mental y perspectiva de género de los profesionales implicados en la atención ginecoobstétrica limitan los resultados en salud de las mujeres y de sus criaturas.
Estrategias y Actuaciones
El Sistema Sanitario Público ha desplegado un importante catálogo de estrategias y actuaciones para la promoción, prevención y atención de la salud infantil y adolescente. Se apuesta por fortalecer las actuaciones específicas destinadas a asegurar la salud de la infancia y la adolescencia, con una mirada integral y no sólo asistencial y clínica.
Las actividades realizadas para poner en funcionamiento la aplicación de la metodología de estrategia de riesgo en el programa maternoinfantil han sido: Establecimiento de los criterios de mayor riesgo por cada subprograma de salud con el objetivo de consensuar los grupos de mayor riesgo sociosanitario. Elaboración de protocolos específicos de seguimiento de los grupos de riesgo definidos en cada subprograma. Reuniones interdisciplinares de seguimiento del programa. Evaluación.
Todos los protocolos contemplan aspectos comunes: Identificación con marcador de color de los individuos pertenecientes a grupos de riesgo objeto de intervención para facilitar su seguimiento. Definición de actividades a realizar en consulta, entre las que destacan la derivación de estos usuarios de forma precoz a la trabajadora social. Seguimiento: contempla revisiones periódicas de los sistemas de registro, con recaptación de los usuarios que abandonan el programa a través de contactos telefónicos y/o visitas domiciliarias.
Líneas de Actuación de la Estrategia de Salud de la Infancia y la Adolescencia:
- Los objetivos y actuaciones priorizan las etapas tempranas y la atención interdisciplinar, multidimensional y bajo enfoque de derechos.
- En esta línea se promoverán actuaciones que incidan en ejes de desigualdad, determinantes sociales, equidad y gestión del conocimiento.
El objetivo general del programa es priorizar la atención que presta el equipo básico de atención primaria (EBAP) a las mujeres y niños de mayor riesgo social. Los objetivos específicos incluyen:
- Captación preferente para el programa maternoinfantil de las personas de mayor riesgo social.
- Realizar un seguimiento específico de las personas de riesgo, observando el cumplimiento de los controles establecidos en cada subprograma (C. embarazo, P. familiar, Salud infantil, Tarde joven y Vacunas).
- Recaptación activa de las personas que abandonan los controles y valoración de los motivos de abandono.
- Facilitar la resolución de los posibles problemas de accesibilidad (física, cultural, de idioma...).
CONCEPTOS PRINCIPALES DE LA ATENCION MATERNA
Tabla de Criterios de Mayor Riesgo Sociosanitario
La siguiente tabla muestra un ejemplo de los criterios de mayor riesgo establecidos para cada subprograma de salud:
| Subprograma | Criterios de Riesgo |
|---|---|
| Control de Embarazo | Bajo nivel socioeconómico, falta de apoyo familiar, etc. |
| Planificación Familiar | Adolescentes sin información adecuada, riesgo de ETS, etc. |
| Salud Infantil | Familias con dificultades de acceso a servicios sanitarios, etc. |
| Tarde Joven | Adolescentes en riesgo de exclusión social, etc. |
| Vacunas | Familias inmigrantes con barreras idiomáticas, etc. |
