Temperatura y Almacenamiento Seguro de la Leche Materna Extraída

La leche materna es el mejor alimento para tu bebé, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como dieta exclusiva hasta los 6 meses del bebé. Muchas mamás deciden extraer su leche materna y conservarla para ofrecérsela al bebé en otro momento. A continuación, te mostramos cómo almacenar, descongelar y calentar la leche materna de forma segura.

Instrucciones de higiene para extraer leche materna

Puedes hacer varias cosas para evitar la transmisión de bacterias a la leche materna y a tu bebé.

Antes de usar el extractor de leche por primera vez, esteriliza todas las piezas, incluidas las tetinas, los biberones y cualquier parte que entre en contacto con tus pechos o la leche. Para ello, hierve las piezas de 5 a 10 minutos. Consulta las instrucciones del fabricante y respeta el tiempo de ebullición recomendado en caso de que difiera.

  • Cada vez que utilices el extractor, lávate bien las manos.
  • Cuando termines con él, lava las piezas con agua caliente y jabón o mételas en el lavavajillas si son aptas para ello.

Almacenamiento de la Leche Materna

La leche materna puede ser almacenada y descongelada de manera segura. Para su almacenamiento, es recomendable refrigerarla o congelarla, siguiendo los tiempos y temperaturas adecuadas.

Recipientes Adecuados

Es fundamental utilizar recipientes aptos a la hora de refrigerar o congelar la leche materna:

  • Recipientes de plástico duro o vidrio con tapas bien ajustadas.
  • Existen unas bolsas especiales que están diseñadas para el almacenamiento de leche materna, aunque se recomienda guardar estas bolsas en recipientes para evitar que sufran pérdidas y contaminaciones.
  • Los recipientes o bolsas no deben llenarse hasta la parte superior.
  • Marca la fecha en el contenedor.

Como almacenar Leche Materna

Temperatura ambiente

Al conservar la leche materna a temperatura ambiente, tendremos menos tiempo para usarla sin que pierda sus propiedades. Es posible conservar la leche materna recién extraída en un recipiente cerrado a temperatura ambiente como máximo 6-8 horas para que siga en buen estado, aunque lo más recomendable son 3-4 horas. Tras este tiempo, aconsejamos no usar esa leche y tirarla, ya que no aportará todos los nutrientes necesarios al bebé. Eso sí, la temperatura ambiental nunca deberá superar los 25 ºC.

Refrigeración

Para garantizar la seguridad y calidad de la leche materna, es importante refrigerarla adecuadamente. Después de extraer la leche, enfríala lo más pronto posible.

  • Utiliza recipientes limpios, preferiblemente de vidrio o plástico duro aptos para alimentos.
  • La leche materna refrigerada se puede mantener en la parte más fría del refrigerador, a una temperatura de 0 a 4 grados Celsius.
  • Se recomienda utilizarla dentro de las 3 días siguientes a la extracción.
  • Al momento de guardarla en la nevera, es fundamental tener presente que se debe evitar colocarla en la puerta, siendo lo ideal buscar las zonas del frigorífico más frías. De esta forma, te asegurarás de garantizar una óptima conservación.

Congelación

La congelación es una buena opción para el almacenamiento a largo plazo de la leche materna.

  • Antes de congelarla, asegúrate de elegir recipientes aptos para el congelador, preferiblemente de vidrio o plástico duro.
  • Coloca los recipientes en el congelador, asegurándote de que se mantengan en la temperatura más fría.
  • Mantén la leche materna congelada en el centro del congelador donde la temperatura es más constante.
Lugar de almacenamiento Tiempo de almacenamiento
A temperatura ambiente (aproximadamente 25 °C) Hasta 4 horas
Nevera portátil Hasta 24 horas
Frigorífico a menos de 4 °C Hasta 3 días
Congelador a -17 °C o menos Hasta 6 meses
Congelador a -20 °C Hasta 12 meses

En cuanto a cómo guardar la leche del pecho en el congelador, en función del tipo que tengas, podrás reservarla en él durante más o menos tiempo. En los congeladores pequeños o que vienen integrados en la nevera, es posible conservar la leche materna durante dos semanas. Porque a mayor temperatura, menor tiempo de conservación tiene la leche.

Descongelación y Calentamiento de la Leche Materna

La descongelación y calentamiento de la leche materna son momentos cruciales para preservar los nutrientes y mantener su calidad. La descongelación debe realizarse utilizando métodos seguros, evitando el uso del microondas o agua hirviendo.

Métodos seguros para descongelar la leche materna:

  • Bajo refrigeración: Uno de los métodos más seguros y recomendados es descongelar la leche en el refrigerador. Coloca el envase de leche congelada en un recipiente limpio y etiquetado, y déjalo descongelar lentamente dentro del refrigerador.
  • Bajo agua templada: Otra opción segura es descongelar la leche materna bajo agua templada. Llena un recipiente con agua a temperatura templada, alrededor de 37 grados Celsius, y sumerge el envase de leche congelada en el agua. Asegúrate de que el envase esté herméticamente cerrado para evitar que el agua entre en contacto con la leche. Descongela la leche dejando el recipiente bajo un chorro de agua fría. Cuando empiece a descongelarse, cambia a agua tibia. También puedes dejar que se descongele en el frigorífico, lo que suele tardar unas 24 horas.

Calentar la leche materna

La leche materna que se ha guardado en el frigorífico, independientemente de que se haya congelado antes o no, puede calentarse. No obstante, no hay necesidad de que los bebés tomen leche materna tibia. Está bien dársela fría o a temperatura ambiente.

Si has decidido almacenar la leche materna en un lugar refrigerado, podrás calentarla para que el bebé la digiera mejor, ya que darle la leche fría puede provocar un rechazo por su parte. Saber cómo calentar la leche materna es muy importante para que esta conserve todos sus nutrientes. Es recomendable no usar el microondas para calentar la leche extraída del pecho ya que el calentamiento es irregular, de manera que siempre será mejor calentar la leche bajo agua tibia corriente o sumergiéndola en un recipiente con agua tibia.

  • Método del baño María: Utiliza el método del baño María para calentar la leche materna descongelada. Llena un recipiente con agua caliente, pero no hirviendo, y coloca el envase de leche dentro del agua. Deja que se caliente gradualmente evitando que el agua entre en contacto directo con la leche.
  • Pasar bajo agua fría y caliente: Otra opción es pasar el envase de leche por agua fría y luego por agua caliente. Esto permitirá calentar la leche de manera gradual sin someterla a cambios bruscos de temperatura.
  • Sumerge el biberón en agua tibia. Usa una cacerola o un recipiente con agua tibia para calentar el biberón. También puedes emplear un calentador de biberones.

¡Importante! No calientes los biberones en los fogones ni en el microondas. Las altas temperaturas pueden matar los anticuerpos de la leche que combaten las enfermedades, así como crear puntos calientes que pueden quemar la boca de tu hijo.

Comprobación de la temperatura

  • Comprueba que la leche no esté demasiado caliente. Antes de alimentar a tu bebé, comprueba la temperatura de la leche. Para ello, rocíala en el interior de la muñeca. Debe estar caliente, pero no en exceso.
  • Agita suavemente la leche antes de comprobar la temperatura. Removerla también redistribuirá la crema en la leche.

Recomendaciones Adicionales

  • Es importante recordar que la leche materna almacenada tiende a separarse en capas durante el almacenamiento, por lo que se recomienda mezclar suavemente el biberón antes de alimentar al bebé.
  • Es fundamental tener en cuenta que, una vez que el bebé ha comenzado a beber de un biberón, se deben desechar cualquier resto de leche después de una o dos horas.
  • Una vez que la leche materna ha sido completamente descongelada, se debe utilizar lo antes posible. Si no se va a utilizar la leche descongelada de inmediato, se puede almacenar en el refrigerador por un período máximo de 24 horas.
  • Para garantizar un uso adecuado de la leche materna almacenada, se recomienda utilizar primero la leche más antigua.
  • Una vez que la leche se haya descongelado, dásela a tu bebé durante las 24 horas posteriores. No descongeles la leche materna congelada a temperatura ambiente. No vuelvas a congelarla en ningún caso.
  • No esperes demasiado para dar la leche. Una vez que hayas calentado la leche, debes usarla durante las dos horas posteriores.
  • Si sobra leche de una toma anterior, no la guardes. Consúmela en dos horas o tírala. La leche materna descongelada puede conservarse a temperatura ambiente una o dos horas antes de usarla. Si la metes al frigorífico, este tiempo se amplía a 24 horas. No vuelvas a congelarla en ningún caso.
  • Si tu peque no se termina el biberón de leche conservada, la cantidad sobrante se puede usar durante las dos horas posteriores. De lo contrario, tendrás que tirarla.

¿La leche materna conservada es diferente de la fresca?

La leche materna que ha estado guardada, ya sea en el frigorífico o en el congelador, puede tener un aspecto diferente al de la leche materna extraída. Incluso puede separarse en una capa cremosa y otra lechosa. Esto es completamente normal; agítala suavemente para volver a mezclarla.

La leche descongelada también puede oler o tener un sabor diferente debido a la descomposición de las grasas de la leche. A pesar de ello, sigue siendo segura para tu bebé, y lo más seguro es que no note la diferencia.

Puedes mezclar la leche materna previamente enfriada con leche materna fresca en una proporción de 1:1. Es mejor que las dos leches tengan una temperatura similar cuando hagas esto.

Si das el pecho, hay muchos motivos para conservar la leche materna. Por ejemplo, puedes bombearla o extraerla mientras estás en el trabajo y almacenarla para dársela al bebé más tarde.

  • Marca los recipientes con la fecha de extracción y el nombre de tu bebé en caso de que tome la leche en la guardería.
  • Usa primero la leche más antigua, siempre que esté dentro del límite de caducidad.
  • Si metes el recipiente en el congelador, deja un espacio de 2,5 cm en la parte de arriba, ya que el líquido se expandirá cuando se congele.

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