La Casa del Niño en Las Palmas: Historia, Misterio y Futuro Incierto

La Casa del Niño, ubicada en Las Palmas de Gran Canaria, es una edificación que encierra una rica historia y un aura de misterio. Construida como una institución de acogida para niños en situación de vulnerabilidad, hoy se encuentra en ruinas, generando debate sobre su futuro y avivando leyendas.

Orígenes e Historia

La Casa del Niño fue una institución creada en los años cuarenta gracias a la generosidad del Conde de la Vega Grande. El imponente edificio es una de las obras más enigmáticas mandadas a construir durante la Guerra Civil, iniciándose en 1938 e inaugurándose en 1944. Se trata de una obra racionalista, un movimiento asociado a la expresión de modernidad de La República.

En realidad, el promotor de este edificio era el gobernador civil de la provincia, Antonio García López, que estaba suscrito a las revistas italianas de corte fascista y que entendía esta obra como “la primera de una serie destinada a convertir a la ciudad en el modelo de la nueva España y en vanguardia de la realización de los postulados del estado nacional sindicalista”.

Según la filóloga Lorett Rodríguez Schaefer, la Casa del Niño guarda una profunda relación con la Italia fascista, donde proliferaron construcciones modernas de índole social y educativa centradas en la formación premilitar, adoctrinamiento político y fortalecimiento físico de los jóvenes.

Los que estuvieron internos en la casa cuentan de los malos tratos que dicen haber sufrido por parte cuidadores y monjas. Los miraban con conmiseración quienes los veían pasear, con sus babis de color gris, muchos de ellos pelados al cero, al paso que les marcaba la monja, en fila india o de dos en dos. Vivo retrato de tiempos oscuros, carencia y olvido de la posguerra en las islas y que, sin embargo, gracias a internados como estos muchos niños y niñas se libraron del hambre y aprendieron un oficio.

Misterio y Leyendas Urbanas

No hace mucho que en un veterano programa de misterio y gran audiencia se habló de fenómenos raros que venían ocurriendo en las dependencias ruinosas de un edificio que, en su tiempo, jugó un gran papel como casa de acogida para niños nacidos de familias pobres, numerosas, hijos de madres solteras o se dedicaban al oficio más viejo del mundo. Algún testigo, entrevistado para el programa, manifestó escuchar llantos y ver sombras que se traslucían entre los pasillos y cuartos vacíos.

Desde hace 30 años presenta un importante deterioro y se le atribuye un aspecto fantasmagórico. Algunos vecinos apuntan que durante la noche los sonidos se apoderan de sus pasillos, escaleras y habitaciones. El edificio no conserva puertas ni ventanas, y está lleno de basura junto a grafitis. Además, cuenta con señales, advertencias y restos de rituales. Infinidad de medios nacionales han publicado presuntas cacofonías y visiones captadas en su interior.

La casa del niño fantasma

Estado Actual y Posibles Futuros

El edificio lleva casi 30 años cerrado y con el tiempo se ha ido descomponiendo. La aparejadora asegura que aunque algunos puntos tienen una presencia desoladora, “la sustancia está bastante bien”. No obstante, sí que es cierto que el edificio no puede continuar otros diez años cerrado porque entonces estaría en la “ruina absoluta”.

En la actualidad hay un proyecto para convertir el inmueble en centro sociosanitario, pero son necesarios diez millones de euros. Asimismo, la plataforma vecinal ha denunciado su inactividad. Los vecinos del barrio ya han presentado ideas como la de que se convierta en un centro de día para mayores o en una residencia donde se hospeden los familiares que tengan niños ingresados en el Materno.

El concejal de Urbanismo de la capital grancanaria, Javier Doreste, comenta que lo ideal para este edificio sería que se cree un proyecto que convierta al centro como el principal eje cultural de la zona. “Las Palmas de Gran Canaria tiene un problema porque es una ciudad muy extensa donde los centros culturales y servicios están concentrados en la parte baja y para determinada clase social.

Existe el interés de una empresa para crear en este edificio un centro sanitario privada, de ahí la celeridad que tiene ahora el Ayuntamiento por liderar la recuperación de este enorme espacio. “Estamos empeñados en recuperarlo para pedir dinero con un proyecto. Si tenemos un proyecto se puede pedir el dinero. Desde el Consistorio apuestan porque sean los ciudadanos quienes creen el proyecto a su gusto, y el guante lo ha cogido el Comité Popular del Cono Sur, cuyo portavoz es el arquitecto Carmelo Suárez.

Suárez explica que en todo este tiempo la única institución que les ha recibido es el Cabildo de Gran Canaria y que a partir del encuentro con el presidente Antonio Morales han logrado que la Casa del Niño sea catalogada como BIC a falta de la convalidación por parte del Gobierno de Canarias.

El edificio es propiedad de la Fundación Patronato de la Casa del Niño, y aquí hay dos versiones diferenciadas entre el Ayuntamiento y el Comité Popular del Cono Sur.

“Si la Casa del Niño pierde su carácter benéfico el terreno y el edificio vuelven a la familia de los del Castillo [conde de la Vega Grande]”, apunta el concejal, quien añade que en “la última acta los del Castillo dicen que lo que digan el Obispado”, y según Doreste la Iglesia acepta cualquier modificación siempre y cuando se guarde algún espacio para ellos.

“La Casa del Niño es propiedad de la Fundación Patronato de la Casa del Niño, una entelequia porque hace décadas que no funciona, no levantan actas, no hacen presupuestos. Lo que planteamos es que no cumple su función social, se constituyó en el año 39 para la protección de la infancia, no tiene función social y uno de los motivos para la extinción de una fundación es que haya perdido su objeto social. Por tanto, entiende que en caso de que se extinga la fundación, la construcción y los terrenos no pueden revertir a los condes porque esta familia donara en su día las tierras.

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