¿Tienes a menudo el pensamiento: ‘Me odio a mí mismo/a’? Si tienes este sentimiento de rechazo hacia ti mismo/a, es normal que te sientas frustrado/a debido a ello. El odio hacia uno mismo/a no solo es una señal de que algo falla en nosotros/as sino que además también puede indicar un problema de salud mental. Ante este autodesprecio es importante empezar a trabajar para dejar atrás estos sentimientos y pensamientos.
Es normal que ante un mal día podamos estar frustrados o negativos hacia nosotros mismos/as. Sin embargo, cuando este sentimiento se vuelve constante, es crucial identificar las posibles causas y buscar soluciones.
Actitudes que Indican Autodesprecio
Estas son algunas de las actitudes que podrían indicar que vives con un constante autodesprecio:
- Crítico interno negativo: Si piensas constantemente ‘Me odio a mí mismo/a’, lo más probable es que tengas un diálogo interno negativo en el que siempre te menosprecias. Esta voz crítica podría hacerte comparar con otros o decirte que no eres lo suficientemente bueno/a.
- Pensamiento de todo o nada: Las personas con odio a sí mismos/as suelen tener un pensamiento dicotómico, es decir, se ven a sí mismos/as y a la vida en blanco o negro, no existen matices en sus juicios.
- Se concentran en lo negativo: Incluso si tienen un buen día, estas personas tienen tendencia en concentrarse en las cosas malas que les sucedieron o en aquello que salió mal.
- Razonamiento emocional: Toman sus sentimientos como hechos.
- Buscar la aprobación: El autodesprecio también hace que se intente encontrar la aprobación externa de los demás para poder validar su autoestima.
- No aceptan cumplidos: El odio a uno mismo/a también implica no ser asertivo/a.
- Tratan de encajar: Siempre encuentra que se siente como un extraño/a en los grupos, lo que hace que siempre esté tratando de encajar con los demás.
- Autocrítica: Si cometen un error, les cuesta mucho perdonarse a sí mismos/as.
- Punto de vista cínico: Este sentimiento de rechazo no solo es hacia uno/a mismo/a.
Si estas actitudes o comportamientos te suenan demasiado familiares, es probable que te preguntes las causas del odio a uno /a mismo/a. En este caso, debemos remarcar que no todas las personas que odian su vida y a sí mismos/as tienen las mismas razones debido a que cada experiencia de vida ha sido distinta.
Causas del Odio Hacia Uno Mismo
En estos casos, la voz interior crítica suele estar relacionada con las experiencias negativas de nuestra vida.
- Experiencias de la infancia: La relación con los padres o las primeras experiencias en la escuela también pueden marcar un patrón de pensamiento negativo hacia uno/a mismo/a.
- Malas relaciones: No todo el diálogo interno negativo es debido a nuestras experiencias en la infancia. En algunos casos, las relaciones tóxicas o negativas también pueden influir para experimentar este desprecia a uno/a mismo/a.
- Bullying o acoso: Las personas que han sido víctimas de bullying o acoso en la escuela o en el trabajo también pueden acabar sintiendo este odio hacia uno/a mismo/a.
- Condiciones de salud mental: Un sentimiento de rechazo y autodesprecio también puede ser resultado de trastornos mentales como puede ser la depresión o la ansiedad.
Más allá de las causas del odio hacia uno/a mismo/a es relevante entender como nos puede perjudicar tener este tipo de relación con nosotros/as mismos/as. En muchos casos al odiarse a uno/a mismo/a las personas pueden acabar autosaboteándose, lo que puede implicar a experimentar más negatividad.
¿Cómo Superar el Autodesprecio?
Aprender a dejar este sentimiento de rechazo hacia nosotros/as mismos/as es el primer paso para empezar a valorarnos más y sentirnos más capacitados para tener una vida más acorde con lo que realmente queremos.
- Lleva un diario: Mantener un diario puede ayudarte a enfocarte en los aspectos positivos de tu día a día.
- Practica la meditación: El odio o el autodesprecio suelen ser el resultado de un mal hábito mental al darle demasiado peso a ciertas situaciones negativas.
El Suicidio: Una Reacción Extrema al Sufrimiento
Quitarte la vida, lo que llamamos suicidio en España, es una reacción dramática a situaciones de una vida muy angustiosa; es aún más trágica ya que el suicidio puede prevenirse. Nos puede parecer que los problemas no tienen vuelta atrás y que esta solución es la única forma de poner fin a nuestro dolor.
El suicidio es la primera causa de muerte no natural en España y una de las principales causas de muerte entre toda la población: de media, se producen 10 suicidios diarios. En España, las defunciones por suicidio duplican a las provocadas por accidentes de tráfico. Los expertos estiman que más de 8.000 personas intentan quitarse la vida anualmente, y por ello sufren secuelas psíquicas y físicas.
Hasta el año 2008, la principal causa de muerte no natural en España eran los accidentes de tráfico. Las campañas de la Dirección General de Tráfico (DGT) y otras medidas contribuyeron a su descenso, desde aquel año, el suicidio pasó a ocupar el primer lugar.
Factores sociodemográficos: las mujeres tienen una mayor tasa de intentos de suicidio y, los hombres, una mayor tasa de suicidios consumados. Los jóvenes y los mayores tienen un mayor riesgo.
Muchos problemas de salud mental están asociados a un mayor riesgo de suicidio, al menos en Europa y Norteamérica.
- Depresión: es uno de los trastornos mentales más comunes entre la población y el más común asociado al suicidio.
- Trastorno bipolar: el riesgo de suicidio en una persona bipolar es hasta 15 veces superior al de la población general.
- Abuso de sustancias: el abuso de drogas y, especialmente, del alcohol está asociado al riesgo de suicidio.
- Ansiedad: hasta un 20% de personas con trastornos de ansiedad han presentado algún intento de suicidio.
- Trastornos de la conducta alimentaria: son los trastornos con mayor índice de mentalidad entre las enfermedades mentales (tanto por suicidio como por complicaciones asociadas).
Señales de Alerta y Cómo Actuar
No siempre es posible saber cuándo una persona está pensando en suicidarse. Es importante averiguar si la persona tiene pensamientos suicidas hablando con ella. Hay que tomarse en serio las ideas suicidas: muchas de las personas que intentan el suicidio han expresado su intención de hacerlo en algún momento.
Hay señales que deberían alertarnos: frases como “desearía no haber nacido”, “quisiera estar muerto”, o retraimiento extremo, cambios de humor, impotencia, desesperanza, abuso de sustancias, conductas autodestructivas, imprudentes… son bastante significativos.
Si se te está pasando por la cabeza la idea del suicidio o conoces a alguien con sentimientos suicidas, aprende a reconocer las señales de alarma para buscar ayuda y tratamiento profesional inmediatamente.
- Llama a un número telefónico de línea directa de asistencia al suicida, en cualquier momento del día.
El Teléfono de la Esperanza
En España está operativo 24 horas los 7 días de la semana el Teléfono de la Esperanza: 717 00 37 17 porque es fundamental sentirse escuchado y esperanzado.
Desde el año 2003, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, ha promovido cada 10 de septiembre el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, con el objetivo de concienciar a nivel mundial que el suicidio puede prevenirse.
Datos Relevantes Sobre el Suicidio
Hay una serie de datos que ponen sobre la mesa la necesidad de este día.
- A nivel mundial se suicidan cada año casi un millón de personas, lo que equivale a una persona cada 40 segundos.
- El suicidio constituye la segunda causa de muerte en el grupo de 15 a 29 años de edad, y la 1ª causa de muerte en jóvenes entre 20 y 25 años.
- Cada año se suicidan en el mundo casi un millón de personas, y por cada uno de ellos se estima que hay 20 intentos.
La prevención es una de las mejores bazas para combatir estas cifras: según la Organización Mundial de la Salud, al menos el 30% de estos casos se podrían evitar.
No somos responsables del suicidio o el intento de suicidio de otras personas, pero con una intervención a tiempo es posible prevenir este desenlace y hacer que la persona vea que tiene otras alternativas.
