El sueño del bebé es una de las grandes preocupaciones de las madres y de los padres. Si eres padre o madre, sabrás la importancia del sueño de tu bebé. El buen sueño y descanso del bebé es fundamental para un buen desarrollo de cualquier niño. Nos lo advierten, pero realmente hasta que no llega al mundo nuestro bebé, no somos conscientes de la cantidad de veces que se despiertan por la noche.
Es común que los bebés de 6 meses no duerman bien durante la noche. En esta etapa, su desarrollo físico y emocional puede influir en su capacidad para descansar. A continuación, vamos a explicarte cómo lidiar con esos cambios para que el bebé pueda dormir de la mejor forma posible y que vosotros, los papás, no tengáis que pasar la noche en vela.
Los 6 meses son una época clave en la que el bebé puede tener problemas para conciliar el sueño. Muchas mamás te dirán que sus bebés han dormido bien desde el primer día, mientras que otras madres te contarán que sus bebés no durmieron nada durante el primer año. Por este motivo, es posible generalizar.
¿Cuántas horas de sueño necesita un bebé de 6 meses?
Lo primero que debes saber es cuántas horas son suficientes para tu bebé según su edad, ya que varía mucho.
- Para los bebés entre 0-2 meses: serán necesarias unas 16-20 horas diarias, siendo entre 6-8 horas por la noche, y el resto siestas.
- Para los bebés de entre 6-24 meses: unas 13-15 horas serán las indicadas, 12 horas por la noche y el resto de siesta.
Como puedes ver, con forme crecen las horas de sueño disminuyen.
Aun así, existe un baremo que nos indica cuánto debería dormir un bebé de 6 meses en un día completo. Según la AEP, entre los 4 y los 6 meses llegan a dormir 6-8 horas durante la noche. ¿Duermen todos los bebés este número de horas? Por supuesto que no. Como hemos afirmado, cada bebé es diferente y tendrá unos patrones de sueños distintos.
Entre los seis y los nueve meses de vida los bebés duermen entre 14 y 15 horas al día. Pero, cuidado, que un recién nacido acumule dichas horas de sueño a lo largo de un día completo no quiere decir que las vaya a dormir del tirón.
Por lo general, a partir de esta edad los pequeños ya son capaces de dormir durante tramos prolongados de la noche. De hecho, la rutina la suelen muy establecida: una siesta corta por la mañana, una larga de dos horas aproximadamente al mediodía y un sueño largo y reparador por la noche.
Pero no todos los bebés duermen igual a los seis meses. Hay quienes ya aguantarán tramos de ocho horas o más sin despertarse, lo cual es una buena señal porque está en disposición de hacerlo y para los papás es una bendición ya que pueden descansar, y otros que no lo hacen.
Causas comunes por las que un bebé de 6 meses no duerme
Los motivos son variados, casi tanto como distintos patrones de sueño puede tener un niño en esta etapa de su vida en la que no siempre saben todavía volver a dormirse solos. Entre las causas que pueden ocasionar que tu bebé duerma menos de lo normal, puede encontrarse cambios bruscos en la rutina o lugar de descanso.
Los motivos por los que se despiertan pueden ser tan variados como patrones de sueño distintos tienen los bebés de seis a nueves meses de edad. Pero generalmente, el más habitual, es que se deba a que no saben todavía dormirse solos, de manera que cuando se desvelan, necesitan sentir cerca a sus padres.
Muchos adultos ven su sueño interrumpido a lo largo de la noche, pero se giran y continuan durmiendo por lo general. Esto es lo que deben aprender poco a poco los bebés que no son capaces de hacerlo todavía.
Otro motivo podría ser el hambre, aunque lo cierto es que si el niño se alimenta bien no hay motivo por el cual debería tener apetito nocturno. Si siguen con la lactancia materna, es muy probable que demanden el pecho al desvelarse, pero rara vez será por hambre, sino más bien por inseguridad o puro placer y confort de tener a su mamá al lado.
Hay que tener en cuenta además que en este tramo de edad muchos bebés ya pasan más tiempo lejos de sus padres porque deben volver al trabajo, por lo que pueden sentir estrés derivado de un cambio brusco y desconocido para ellos en su rutina. También lo es el punto de inflexión que supone empezar la alimentación complementaria.
Así que se puede valorar como una posible causa de que duerma cualquier situación que pueda generarle ansiedad. Y por última, una causa que es propia de niños que tienen simplemente algunos días malos de sueño es la sanitaria. Entre los seis y los nueve meses la dentición puede generar incomodidad, y también puede estar afectado el pequeño por algún virus estomacal o gripal.
Por pequeño que sea el problema de salud lo normal es que afecte a la calidad de su sueño. Por último, el dolor de la dentición podría despertar a tu bebé. Aunque a veces es imposible saber por qué se despierta, tu bebé tiene una serie de buenas razones para hacerlo.
Si tu bebé no duerme de noche, pero sí lo hace durante el día, podría tratarse de un desajuste en sus patrones de sueño. Es absolutamente normal que los bebés de 6 meses tengan despertares nocturnos. En esta etapa, sus ciclos de sueño están más definidos, pero aún necesitan tiempo para consolidar su descanso nocturno.
La regresión del sueño no es tan común a los 6 meses como en otros momentos (por ejemplo, a los 4 u 8 meses). Sin embargo, algunos bebés pueden experimentar cambios en sus patrones de sueño debido a avances en el desarrollo, como mayor movilidad o ansiedad por separación.
Otras causas:
- Tomas muy frecuentes durante el día. A pesar de que la alimentación a demanda es la recomendada, en muchas ocasiones confundimos la ansiedad del bebé con el hambre, por lo que cuando lo escuchamos llorar, le damos el pecho inmediatamente.
- Tenerlo todo el día en brazos. Los bebés se acostumbran rápidamente a los malos hábitos.
- Amamantar al niño para que duerma. Este es uno de los errores más comunes ya que el bebé asociará el momento de dormir con tomar el pecho.
- Siestas diurnas excesivas. Los bebés necesitan dormir muchas horas durante el día y la noche, no obstante, el mayor número de horas de sueño tendría que ser durante la noche y no en el día.
- Mala postura a la hora de dormir. Aunque colocar al bebé para dormir parezca algo sencillo, lo cierto es que es más complejo de lo que parece.
- Nerviosismo. Un bebé nervioso dormirá menos que un bebé tranquilo.
- Un ambiente demasiado estimulante, por ejemplo, puede ser uno de los motivos por los que el bebé no quiera echar una siesta durante el día. La televisión siempre encendida, juegos a todas horas, muchas visitas…, esto puede desconcertar al bebé.
- Las malas digestiones también son una de las causas por las que el bebé no duerme de día. El llanto del bebé siempre significa algo y es importante no ignorarlo.
- Un ambiente ruidoso y estimulante.
- Comidas muy contundentes. También son unas de las razones más habituales.
Soluciones y consejos para ayudar a tu bebé a dormir mejor
A pesar de que cada bebé es diferente, existen ciertos métodos o hábitos que suelen funcionar con la mayoría de los niños a la hora de dormir.
Dormir a la misma hora, en el mismo sitio y con una rutina repetitiva, hará que tu bebé concilie el sueño mucho más rápido. Será importante ir bajando el volumen a la hora de hablarle, y de acunarlo un poco con los brazos.
- Baños calientes: si hay algo que funciona muy bien son los baños calientes antes de dormir, tanto cuando son pequeños como cuando llegan a la edad de 6 meses.
- Pijamas cómodos: de la misma forma que nosotros estamos incómodos con algunas prendas, los bebés también.
- Es muy importante el lugar de descanso de tu bebé. Debe ser una superficie firme y un colchón y cuna de calidad.
- El colecho puede ayudar al bebé a conciliar el sueño fácilmente al notar que está cerca de sus padres.
Otros consejos:
- No siempre que un bebé llora, quiere comer. Muchas madres le dan el pecho a sus bebés en cuanto lloran un poco, y esto puede malacostumbrar al bebé.
- Si acostumbramos a nuestro bebé siempre hasta que se duerma, puede hacer que lo relacione con el sueño, y que ya no pueda quedarse dormido sin ello. Por lo que, puedes acunarlo, sí, pero como parte de la rutina, pero solo hasta que esté relajado.
- Hay muchos niños, que a partir de los 6 meses de edad, necesitan estar constantemente con su padre o madre, y que les cuesta mucho separarse de ellos.
Desde antes del nacimiento, los niños tienen neuronas cerebrales con capacidad de ejercer como “reloj biológico” y el control del sueño y de la vigilia está determinado por este reloj biológico, que permite que el niño duerma a ciertas horas y esté despierto a otras.
Sin embargo, el funcionamiento de este reloj biológico, también se ve influido por las condiciones medioambientales de luz-oscuridad, de modo que en condiciones de oscuridad, nuestro cerebro segrega una hormona llamada melatonina, que facilita el sueño, mientras esta hormona es inhibida por la luminosidad exterior.
Aproximadamente, a partir del tercer mes de vida se aprende a sincronizar estas dos informaciones, de manera que puede empezar a coincidir el ciclo vigilia-sueño con el ciclo día-noche.
Para que el cambio no afecte demasiado al sueño del bebé, siempre se recomienda realizar una transición o una lactancia mixta durante un tiempo. Así, poco a poco, el pequeño se acostumbrará a tomar el biberón tras el pecho.
Recuerda que todos los niños son diferentes, y algunos son más dormilones que otros. Además, tendrás que aceptar los cambios cuando viajes, tu niño esté enfermo o algún evento interfiera en los patrones de sueño de tu bebé. Por eso lo mejor es ajustar tus expectativas y ser flexible.
Una crisis de sueño es una etapa en la que los patrones de sueño de tu bebé cambian drásticamente. Puede presentar despertares frecuentes, dificultad para conciliar el sueño y mayor irritabilidad.
Las regresiones del sueño son períodos temporales en los que el bebé, que dormía bien, comienza a despertarse con frecuencia o tiene problemas para dormir. La duración de una crisis o regresión del sueño puede variar, pero suele durar entre 2 y 4 semanas.
A los 6 meses, muchos bebés empiezan a dormir períodos más largos durante la noche y a tener horarios de siestas más definidos. Si tu bebé sigue teniendo dificultades para dormir después de varias semanas, considera consultar a nuestras especialistas en sueño infantil.
Recuerda que cada bebé es único y puede enfrentar desafíos diferentes.
Los bebés se comunican desde los primeros días de vida y es importante conocer sus señales para cubrir todas sus necesidades. Si hemos perdido ese momento, después llegarán las señales que nos indican que el peque empieza a estar demasiado cansado.
¡Dormir las horas que necesita para su edad! No sólo deberíamos fijarnos en la cantidad de horas, también es importante tener en cuenta la calidad de esas horas (sueño profundo) y el momento en el que las duerme (durante el día si necesita siestas).
Si tu peque está en edad de dormir siestas, es fundamental que las duerma. Recuerda que si tu bebé “no duerme durante el día, dormirá mejor por la noche” es un mito y no funciona así.
Poner solución, informarte sobre el sueño de tu bebé, entender sus necesidades y tener las herramientas para poder ajustar y hacer los cambios que necesitéis. Si necesitas ayuda para mejorar el sueño de tu peque o quieres que hagamos una valoración de vuestro caso, escríbenos.
