Pronunciar el apellido Aristrain en Euskadi es hablar de la historia de las acerías de este país. El primer Aristrain en Euskadi fue José María Aristrain Noain, quien ya desde el inicio se vinculó al sector del acero. Montó primero un negocio de chatarra y fundó después, en 1955, la fundición J.M.
La historia de José María Aristrain Noain, uno de los señores del acero en la España del franquismo y propietario de la segunda mayor fortuna del país, empieza como una bildungsroman y termina con una muerte trágica a la manera de la dinastía Kennedy. Entre medias, su vida fue un inquietante misterio.
Español nacido en Argentina, hizo cierta la fábula que dice que desde lo más bajo de la sociedad se puede llegar con esfuerzo, talento y perseverancia a lo más alto. De origen navarro y criado en Ordizia, comenzó vendiendo chatarra por la calle con 14 años de edad y terminó ocultando su fortuna en paraísos fiscales y cuentas secretas en Suiza. Quiso ser ciclista profesional.
Su padre, José Aristrain Iñurrieta, y su madre, Inocencia Noain, emigraron desde Navarra y Euskadi al Cono Sur, donde tuvieron cinco hijos. En 1920 la familia regresó a España y se instaló en Irurzun (Navarra), donde impulsó negocios que no salieron adelante, condenándolos a la ruina. Aristrain se ve obligado entonces a empezar a trabajar en distintos oficios, renunciando al sueño de convertirse en deportista.
La España de la posguerra no era un sitio estimulante. Se pasaba hambre y necesidad. Faltaba de todo, sobre todo el trabajo y el valor. Aristrain se convierte en chatarrero ambulante, intermediario comercial y encargado de una fábrica de gasógeno y calderería. Decide hacer un viaje a América, del que no se sabe mucho.
Al regresar, con un capital modesto y ayuda familiar, funda una empresa en Villafranca de Oria (Gipúzcoa). Lo que lo convertiría en el segundo empresario más rico de su tiempo, sólo por detrás de Ruiz Mateos, propietario de Rumasa, fue su extraordinario don de gentes. Enseguida aprendió, dedicándose al comercio, que para avanzar en la vida había que saber relacionarse.
De esta forma conoció a Calixta de la Cruz Carriedo, hija de una familia adinerada de Elgoibar que había hecho fortuna con la chatarra. Se casaron. Su suegro les compró un camión como regalo. Familia y negocios caminaban entrelazados. Aristrain fue chatarrero ambulante, intermediario comercial y encargado de una fábrica de gasógeno.
De Aristrain, además de los inicios humildes, se cuentan un sinfín de hazañas avivadas por su discreción. Se dice que importaba manganeso de la Argentina para poder fabricar acero al por mayor y que se manejaba bien en las esferas económicas y políticas. En 1955 abrió su fundición en Olaberria. Allí comenzó su carrera como señor del acero vasco.
Los capitalistas del Norte de España crearían verdaderas estirpes industriales con ramificaciones en el campo del transporte, las finanzas y la política. Aristrain venía de la nada, pero no tardó en convertirse en un magnate gracias a su cercanía con Nicolás Franco, el hermano del dictador, y sus negocios en Madrid, Valencia y Hospitalet, donde sus acerías trabajaban sin competencia, prácticamente en régimen de monopolio, convirtiendo la chatarra en chapas metálicas y derivados.
Exportaba a Argentina, Rumania, Francia y Alemania. Y practicaba, con devoción, el paternalismo de empresa. En la prensa nacional se le retrataba como un benefactor. Como consejero del Banco Central y el Banco de Fomento desarrollaba labores de intermediación con un estilo de dirección personalista y se relacionaba directamente con el poder franquista, que le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia.
Era recibido en El Pardo y asistía a las célebres cacerías del dictador. Su vínculo con el ministro de Industria, López-Bravo, uno de los hombres claves del caso Matesa, es capital para entender su éxito empresarial. Ambos formaban parte del Opus Dei, a quien la dictadura confió la política económica. Por manos de ambos pasaron todas las grandes decisiones de inversión, adjudicaciones y contratos del desarrollismo.
Excelentes contactos Aristrain hizo en esos años la mayor parte de su fortuna, lograda merced a sus excelentes contactos políticos. Su firma alcanzó una producción de 222.000 toneladas de acero, cinco veces superior que la que tenía antes de asociarse con el Estado, que le prestó apoyo para mejorar sus exportaciones.
López-Bravo terminaría ejerciendo como su conseguidor y administrador de la Fundación Gordi de Liechtenstein, uno de los eslabones de la ingeniería societaria gracias a la cual evitaba cumplir con sus obligaciones tributarias. Su patrimonio rondaba los 25 millones de dólares y tenía ramificaciones en paraísos fiscales como Zurich, Curaçao o Panamá. En 1985, su valido, el exministro, muere en un accidente de aviación.
Menos de un año más tarde, el 20 de mayo de 1986, le tocó el turno a Aristrain, que se había quedado viudo en 1978. Con 69 años y su fortuna personal oculta se había convertido en un personaje de la jet set. Distanciado del Opus por su fama de mujeriego, vivía su particular crepúsculo dorado viajando a casinos, hoteles y reuniones de la alta sociedad europea.
La tarde de su muerte se subió a un helicóptero en la Costa Azul francesa para volar entre Cannes y Niza. Le acompañaba, junto a dos amigas, Anja López, supuestamente su amante, una actriz y cantante alemana, esposa de un compositor de operetas y asidua a las fiestas del diminuto Principado de Mónaco. Habían pasado el fin de semana en el Grand Prix de Montecarlo. Cogieron un helicóptero para trasladarse al aeropuerto Cannes-Mandelieu, donde el magnate había alquilado un jet. El helicóptero, un Squirrel de cuatro plazas, rodeó el cabo de Antibes y se adentró en el golfo de Juan. Cuando su estela se divisaba desde la Croisette cayó al mar. No hubo supervivientes.
Aristrain Noain no pudo disfrutar de la corporación que llevaba su nombre -un emporio con plantas en Barcelona, Valencia y en la capital de España-: un accidente del helicóptero en el que viajaba de vuelta a casa cuando sobrevolaba la costa azul en mayo de 1986 acabó con su vida. Él, que había conocido el chantaje de la organización terrorista ETA y al que nunca cedió, acabó por dar con sus huesos en el fondo del mar.
“No pagó nunca el mal llamado 'impuesto revolucionario”, asegura una fuente conocedora de aquellos años de plomo en los que las cartas de ETA llegaban por oleadas en busca de financiación para mantener la maquinaria del terror. Dicen que desde entonces una de las obsesiones de los Aristrain ha sido la seguridad. “No se han prodigado nada en la vida pública”, explica un conocedor del mundo siderúrgico y empresarial vasco, sin duda menos ostentoso que el del resto de España.
José María Aristrain De la Cruz tenía 24 años cuando asumió el emporio empresarial. Aristrain junior supo gestionar la herencia prematura cuando se produjeron las concentraciones empresariales en el sector del acero en todo el mundo. Un proceso que le permitió ser el mayor accionista de Arcelor-Mittal (la siderurgia más importante del mundo), multiplicar sus inversiones en empresas como Tubacex y acumular patrimonio inmobiliario en las millas urbanas de Madrid, Sevilla y Gstaad (Suiza), donde su chalé, Bonheur, ha sido valorado en 70 millones de euros.
Estimaciones realizadas por Forbes calculan que su fortuna supera los 1.100 millones de euros. Como hiciera su padre, Aristrain diseñó una estrategia fiscal en los Países Bajos y en Luxemburgo que se concretó al trasladar la corporación JMA BV a Luxemburgo en 2002.
El MAGNATE del ACERO que ni LA HUESUDA quería LLEVARSE: HENRY CLAY FRICK @PoderRiquezaAmbición
Tras casarse con María Isabel Palma Polonio, una sevillana hija del crítico taurino Juan Palma, tuvo tres hijos. Pero su dolce y discreta vida se rompió cuando en 2011 la Agencia Tributaria activó una investigación por un fraude cometido entre 2005 y 2009.
La compleja causa judicial se sustanció en una petición por parte de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado (en representación de la Hacienda española) de 64 años de prisión y una multa de 1.190 millones de euros. El juzgado de Pozuelo de Alarcón -localidad en la que presuntamente reside Aristrain- decretó un embargo de sus bienes, lo que sacó a la luz sus enormes fincas y cotos de caza en Extremadura y Sevilla, la ganadería de reses bravas Aguadulce y los palacios y edificios de su propiedad, incluida la antigua embajada británica en la capital de España.
Aristrain confió su defensa en el despacho Hernández Echevarría y el amplio grupo de abogados fue coordinado por Isabel López Paños. Los letrados saborearon como una histórica victoria el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid que el 20 de enero de 2021 exculpaba al multimillonario. Desde 2019, el empresario había premiado la fidelidad sentimental de Gema Navarro y el asesoramiento financiero de López Palacios con sendos puestos en su mercantil Txindoki y también en el Consejo de Administración de Tubacex.
La justificación de los méritos profesionales de Navarro como consejera dominical reseñaba en 2019 que "lleva más de 15 años desarrollando su actividad profesional como consultora para la gestión patrimonial de activos inmobiliarios y financieros desde su organización en Luxemburgo".
Pero el éxito de la absolución por la Audiencia Provincial fue fugaz. El pasado 13 de junio el Supremo ordenó la repetición del juicio contra el empresario al observar la falta de fundamento de su absolución por la Audiencia Provincial de Madrid. Aristrain, que llegó a comparecer en silla de ruedas ante los jueces en octubre de 2021, sufrió una gran decepción.
Con una fortuna de 1.100 millones en 2022, 150 más que el año anterior, el empresario gipuzkoano José María Aristrain de la Cruz ocupa el segundo puesto de los más ricos de Euskadi, por detrás de Daniel Maté. Sin embargo, a pesar de situarse en una posición privilegiada en la lista Forbes, el magnate del acero entraba el año pasado en la lista de morosos de Hacienda al tener 1,2 millones de euros de deuda.
En 1997, coincidiendo con la compra de Arcerlor, María Ángeles Aristrain vendió sus participaciones a su hermano de forma que él contara con cerca del 11% en Aceralia. Posteriormente pasó a tener el 3% de Arcelor, que en 2006, previo pago de 27.000 millones de euros, acabaría siendo absorbida por el gigante indio Mittal, dejando a José María Aristrain de la Cruz con menos del 2% de la multinacional, pero posicionado ya como uno de los más ricos de España en la revista Forbes.
Para entonces José María ya se había colado en la lista de los multimillonarios de la revista 'Forbes' como una de las personas más ricas de España con unos 1.700 millones de dólares. Su nombre se vio envuelto después en un turbio asunto de supuesto fraude a la Hacienda española, después de que en 2006 decidiera trasladar su residencia fiscal a Suiza.
Investigado por la Agencia Tributaria y por la Fiscalía, en julio de 2011 es denunciado por el ministerio público. Según la acusación pública, no solo se habría ahorrado el IRPF y el Impuesto de Patrimonio, sino que al vivir en Suiza tampoco habría tributado por las acciones de Arcelor Mittal que tiene en Luxemburgo. Su hermana, en cambio, ha seguido cultivando la discreción y manteniéndose fuera del foco mediático.
“Algunas personas la han relacionado con el mundo el arte en el campo del mecenazgo y con contactos con el Guggenheim -museo en donde es miembro de honor- y el Reina Sofía. Ahora, el apellido Aristrain vuelve a la palestra. Según la información aportada por este diario, la familia Aristrain ha mantenido durante décadas una estructura oculta de sociedades y fundaciones opacas en Liechtenstein vinculadas a cuentas bancarias en Suiza para ocultar un patrimonio multimillonario y eludir sus obligaciones fiscales en España.
José María Aristrain De la Cruz (62) es un millonario invisible. Un personaje de novela sin rostro. Un empresario con cientos de millones de patrimonio, miles de hectáreas en Extremadura y Sevilla además de millones de acciones en las siderurgias más importantes del mundo.
El Onassis vasco tuvo que asumir el pasado miércoles que su aún esposa, Gema Navarro Mangado, confirmara el final de su relación al anunciar a través de la CNMV que abandonaba el consejo de Tubacex. El adiós voluntario de Gema Navarro eclipsó la presentación de los esperanzadores resultados de la empresa de tubos vascos y, para cabreo de Aristrain, volvió a colocar los focos en el pasado, presente y futuro de uno de los empresarios españoles con más luces y sombras.
La relación personal y profesional de José María Aristrain De la Cruz y Gema Navarro Mangado salió a la luz en febrero de 2018. Y lo hizo a través de las comunicaciones ante la CNMV. El empresario guipuzcoano incorporó como vicepresidenta de la mercantil con la que realizar sus inversiones industriales a Gema Navarro. Todo apunta a que su relación comenzó en Luxemburgo, el paraíso fiscal que formaba parte de la estrategia tributaria utilizada por Aristrain desde que en 1986 asumió el control de una de las mayores fortunas de España.
Tras su muerte, se desveló que, desde la década de los sesenta, Aristrain habría estado utilizando estructuras 'offshore' en Liechtenstein y Suiza, a donde trasladó su residencia fiscal en 2006, para no pagar impuestos en España.
Controversias Fiscales y Legales
El industrial guipuzcoano José María Aristrain, absuelto el año pasado en el mayor juicio por fraude fiscal de la historia de España, ha vuelto a ganar una batalla a Hacienda. Esta vez, la Audiencia de Madrid no ha considerado suficientemente probado que 'el magnate del acero' comprara en 2012 una vivienda propiedad de una compañía de la que era administrador único para, según la Agencia Tributaria, eludir el pago del IVA de la reforma y evitar que fuera embargada como parte de la fianza establecida en la causa abierta por el supuesto impago de 211 millones de euros en impuestos.
El Tribunal reconoce que en la operación hay anomalías, pero no ve en ella la intención de entorpecer la labor del ministerio público, como aseguraba la Fiscalía, porque «no tiene ninguna lógica tratar de realizar un alzamiento con un bien que se transmite al administrador de la sociedad». Todo un varapalo para Hacienda, que en 2011 convirtió en su enemigo número uno a un hombre hasta entonces casi tan anónimo como rico.
El palacete, como casi toda la manzana, es propiedad de José María Aristrain de la Cruz, un industrial del acero que en 1986, con solo 24 años, heredó de su padre, José María Aristrain Noain, un imperio. Aristrain hizo de la seguridad su obsesión, multiplicó el negocio con las privatizaciones y llegó a ser de los principales accionistas de Arcelormittal. En 2006, era la décima fortuna de España, con 1.600 millones de patrimonio, según Forbes, aunque muy poca gente le ponía cara. No le gustan las fiestas ni la vida social.
El palacete de Fernando el Santo convertido en un mercadillo es un poderoso símbolo de la situación que vive Aristrain. Porque, además de multimillonario de los de verdad, de los de ocultarse, el empresario es el enemigo número uno de Hacienda, que le acusa de haber defraudado 210 millones de euros. La causa comenzó hace una década con el registro de su casa en Somosaguas, y, aunque él siguió en principio con ** su vida de toros, coches y caza** en su gran finca de Cáceres, el tiempo le ha atrapado.
La Fiscalía pide para él una multa de 1.400 millones de euros (más de lo que se le calcula de patrimonio) y 64 años de cárcel por fingir su residencia en Suiza y ocultar en Luxemburgo sus acciones de Arcelor. El juez le ha impuesto una fianza de ** 750 millones** y ha puesto a la venta su megayate, un remolcador, convertido a su medida, por 29 millones de euros. Está a la espera de fecha para juicio.
Durante la década que ha durado la instrucción, Aristrain ha seguido pasando temporadas en España. Este año no fue a las corridas durante la feria de Sevilla y se le acumulan las reclamaciones de deudores.
Antonio M. Gregorio López-Bravo de Castro, ministro clave de la dictadura de Francisco Franco, ayudó al industrial y multimillonario José María Aristrain Noain a esconder su fortuna a la Hacienda pública española como administrador de una de las fundaciones opacas de los ‘señores del acero’ vascos en el paraíso fiscal de Liechtenstein.
Según una carta fechada el 17 de julio de 1985, López-Bravo figuró hasta esa fecha como administrador de una de las herramientas que utilizó Aristrain para no pagar impuestos en España, la Fundación Gordi, radicada en Vaduz, capital de Liechtenstein.
La misiva instaba a que “el hijo y la hija”, Ángeles Aristrain y su hermano, José María Aristrain de la Cruz, “puedan disponer de su parte de la fortuna de la fundación y sus ingresos entre los 21 y los 28 años con el consentimiento del consejo de familia de la fundación”.
José María Aristrain hijo, al que la Agencia Tributaria quiere sentar en el banquillo por un fraude fiscal de cerca de 200 millones de euros, el mayor de la historia judicial española, ya era en aquel momento mayor de edad. Su hermana Ángela todavía no había cumplido los 16 años.
Las fundaciones de Liechtenstein son una figura jurídica propia de ese minúsculo principado de menos de 37.000 habitantes que permiten a sus beneficiarios gestionar su patrimonio a través de un banco (normalmente, suizo) preservando en todo momento su anonimato.
El cese de López-Bravo como administrador de la Fundación Gordi de Liechtenstein se produjo cinco meses después de su repentino fallecimiento. El antiguo ministro franquista murió en un accidente aéreo el 19 de febrero de 1985, cuando un avión de Iberia se estrelló en el Monte Oiz, a 30 kilómetros del Aeropuerto de Bilbao, sin que hubiera supervivientes.
El sustituto de López-Bravo en el consejo de la Fundación Gordi fue el abogado Eusebio Laviñeta Hualde, vinculado en esos años a la Corporación J. M. Aristrain, la mayor siderúrgica española de aquella época. No es posible determinar en qué fecha se constituyó la Fundación Gordi, dado su carácter opaco.
Varios documentos en poder de los asesores fiscales de Ángela Aristrain acreditan que esta entidad manejó durante las décadas de los 80 y los 90 un patrimonio millonario. La fundación, vinculada a una cuenta de UBS en Suiza, gestionaba a 30 de abril de 1988, dos años después de la muerte de José María Aristrain, activos valorados en 18.052.986 dólares.
A 27 de agosto de 1989, su cartera ya alcanzaba los 19.990.145 dólares; a 31 de diciembre de 1990, 22.086.380 dólares, con una tasa de retorno interna del 10,8%; y a 31 de diciembre de 1992 tenía 24.719.226 dólares y un retorno anual del 8%.
El asesor de UBS autorizado por los Aristrain como administrador de los activos de Gordi era el suizo Josef Oberholzer. En 2002, una Corte helvética absolvió a este banquero, que fue vicepresidente de UBS, por su implicación en una red para permitir a un cártel colombiano blanquear 150 millones de dólares procedentes del narcotráfico.
El vínculo entre López-Bravo y Aristrain, dos destacados miembros del Opus Dei, está ampliamente documentado. Tras dos décadas en política, el exministro presidió hasta su muerte Siderúrgicos Independientes Asociados (Siderinsa), la patronal que defendía los intereses de las empresas acereras españolas y que había sido auspiciada por su amigo Aristrain.
La fiscalía de Madrid ha denunciado a José María Aristrain de la Cruz, magnate del acero y una de las mayores fortunas de España, por simular la venta de un palacete en el centro de Madrid para eludir a Hacienda. Así consta en la denuncia por insolvencia punible que presentó el pasado 24 de mayo en los juzgados de Plaza de Castilla y a la que ha tenido acceso El Periódico de España.
Aristrain está a punto de sentarse en el banquillo en el mayor juicio por fraude fiscal, en el que está acusado de defraudar 200 millones de euros y que ha ido bailando de juzgado en juzgado desde hace una década y que se celebrará el próximo 20 de octubre.
José María Aristrain de la Cruz es el enemigo número uno de Hacienda. En 2007, un juzgado de Pozuelo ordenó entrar en sus domicilios por la mayor denuncia de fraude fiscal de la historia. Hacienda le acusaba de defraudar unos 200 millones de euros fingiendo residir en Suiza y albergando ficticiamente sus acciones en Luxemburgo. Aristrain es de los grandes accionistas del gigante Arcelor Mittal.
Su fortuna la cimentó su padre, José María Aristrain Noain, con la siderurgia en el País Vasco bajo el franquismo. En los años 80 llegó a ser la segunda fortuna de España y murió en un misterioso accidente de helicóptero en la costa azul. Su hijo, nacido en Francia en 1962, heredó un imperio. No solo incluía acerías, también que posee una de las mejores colecciones de coches privados del mundo, un palacete en Sevilla, latifundios en Andalucía y Extremadura y una manzana prácticamente entera en la calle Fernando el Santo, en el corazón de Madrid, en una de las zonas más seguras de la capital.
Aristrain es un obseso de la seguridad y posee varios palacetes y la antigua embajada británica junto a la sede del PP. En 2007, un juzgado de Pozuelo ordenó entrar en sus domicilios por la mayor denuncia de fraude fiscal de la historia.
Fue uno de esos edificios, el de la calle Zurbano 14, prácticamente frente a la sede del PP, el que le ha vuelto a llevar ante el juez de instrucción. Según la denuncia de la fiscalía, a la que ha tenido acceso El Periódico de España, la sociedad dueña del inmueble Pioninin, propiedad de Aristrain, vendió en 2012 el edificio “por un precio de 5.500.000 euros, más 220.000 euros del IVA, que resulta aplazado íntegramente por un plazo de cinco años, sin ninguna garantía ni requisito adicional, ni elevarse a inscripción registral, dejando con ello a la sociedad sin ningún activo”.
Hacienda reclamaba a la sociedad 661.296 euros y de esa manera se quedaba sin poder cobrar. La Agencia Tributaria embargó el inmueble y cuando fue a subastarlo, Aristrain alegó que ya no era de Pioninin sino suyo y frustró la operación.
Según la fiscalía, “las operaciones mencionadas reflejan que, la intención” de Aristrain “era colocarse en una situación de insolvencia aparente y total, con la única finalidad de colocar el patrimonio de la mercantil fuera de la acción ejecutiva de la AEAT”. Aristrain ha sido citado a declarar en noviembre pero está alegando problemas de salud.
La fiscal denuncia a Aristrain por insolvencia punible. El Código Penal castiga con penas de entre uno y cuatro años de cárcel a quien realice cualquier acto de disposición patrimonial o generador de obligaciones que dilate, dificulte o impida la eficacia de un embargo o de un procedimiento ejecutivo o de apremio, judicial, extrajudicial o administrativo, iniciado o de previsible iniciación”.
