José Luis Garci: Biografía de un Cineasta Español Iconico

José Luis Garci, nacido en Madrid el 20 de enero de 1944, cuyo nombre completo es José Luis García Muñoz, es un director y guionista de cine español reconocido por su contribución al cine durante la Transición Española y la etapa socialista (1982-1996). Marcado por el cine clásico de Hollywood, su filmografía está construida sobre un género tan arraigado como el melodrama -aunque también destaca el cine negro-, de manera que la nostalgia derivada de la pérdida producida por el paso del tiempo determina a sus personajes.

Garci es conocido por películas como El crack, El abuelo, Canción de cuna, Sesión continua, Asignatura aprobada y, especialmente, Volver a empezar, con la que consiguió el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Asimismo, a lo largo de su trayectoria también ha desarrollado varios proyectos para la televisión y la radio.

José Luis Garci en 2012

Primeros Años e Influencias

Durante su infancia en la España humilde de postguerra acude asiduamente para evadirse a las salas de cine, y se convierte en un niño cinéfilo más bien ‘repipi’ que puede debatir con sólidos argumentos sobre John Ford, o Howard Hawks con los profesionales. Pero también se enamora de otras joyas, como la música de Cole Porter, o la literatura de Rudyard Kipling.

Aunque tras estudiar Preu (preuniversitario) se pone a trabajar como auxiliar administrativo en una entidad bancaria, Garci colabora como crítico de cine en revistas como “Signo” o “Cinestudio”. También da rienda suelta a su pasión literaria, escribiendo relatos, lo que le llevaría a ganar el Premio Puerta de Oro.

Inicios en el Cine y la Televisión

Poco a poco va metiendo cabeza hasta que consigue colaborar como guionista con directores de la época, como Pedro Olea (No es bueno que el hombre esté solo), Roberto Bodegas (Los nuevos españoles, Vida conyugal sana) o Antonio Giménez Rico (El Cronicón). Quizás su mejor trabajo es el guión de La cabina, coescrito con el director de esta joyita, Antonio Mercero, que les hizo acreedores de un Emmy, una hazaña impensable para los realizadores españoles de la época. Mercero dirigió años después La Gioconda está triste, con guión de Garci.

Después de los cortos Mi Marilyn y Al fútbol -sobre otra de sus grandes pasiones, el balompié-, debuta como director de largometrajes con Asignatura pendiente, que describía la realidad de la España de la Transición a través de una historia de amor. La protagonizaban Fiorella Faltoyano y José Sacristán, dúo que también encabeza el reparto de Solos en la madrugada, su segundo trabajo, sobre un locutor de radio.

Para los papeles principales de Las verdes praderas recurrió a otros dos de sus actores favoritos, Alfredo Landa y María Casanova, matrimonio que pasa los fines de semana en un chalet de la sierra madrileña. Ambos repitieron a sus órdenes en El Crack, homenaje al cine negro de los años 40, que llegó a tener una secuela.

Éxito Internacional y Premios

En 1982, el año en el que se celebró el Mundial de Fútbol en España, Garci logró un hito hasta entonces muy complicado, ganó por primera vez el Oscar -a la mejor película de habla no inglesa- para una producción española, por Volver a empezar. Pero la cinta, un drama sobre un profesor jubilado que se reencuentra con una antigua novia, desata críticas feroces por su dramatismo facilón.

Volvió a ser nominado al Oscar con Sesión continua, uno de sus mejores trabajos, por su mirada al cine clásico. España solía apostar sobre seguro, mandando sus películas a la Academia de Hollywood, y ésta las recibía con entusiasmo, pues también fue candidata a la estatuilla Asignatura aprobada. Miembro de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, ha recibido más de 10 Premios Goya, además de otras menciones y galardones.

José Luis Garci con el Oscar por "Volver a Empezar"

En lo literario, Garci ha publicado diversos ensayos dedicados al mundo del cine. Tiene una legión de devotos incondicionales, sobre todo de avanzada edad, y por otro lado, auténticos detractores que no soportan su cine. Pero a Garci hay que situarle en su justa medida, como un gran conocedor del cine, exigente con la calidad técnica y artística de sus películas al que, es justo reconocerlo, le pierde el sentimentalismo gratuito.

Con los objetivos de poner en valor la obra del cineasta y reflexionar sobre la construcción del melodrama en sus películas, se estudian Volver a empezar (1982), Sesión continua (1984), Asignatura aprobada (1987) y Canción de cuna (1994), así como El Crack Dos (1983), que combina cine negro con rasgos melodramáticos.

Etapa en Televisión y Adaptaciones Literarias

En los 90, Garci comienza a dirigir y presentar el programa cinéfilo televisivo “Qué grande es el cine”. Como cineasta, inicia una nueva etapa marcada por las adaptaciones, con Canción de cuna, un eficaz melodrama que lleva a la pantalla una obra teatral de Gregorio Martínez Sierra.

Le siguen la fallida La herida luminosa (1997) , sobre un texto de Josep María de Sagarra, y El abuelo, que adapta nada menos que a Benito Pérez Galdós. Con ella obtuvo su cuarta nominación al Oscar. Aunque su protagonista, Fernando Fernán Gómez, obtuvo un merecido Goya al mejor actor, Garci se vio envuelto en una surrealista polémica.

Antes de las votaciones, varios académicos recibieron en sus domicilios un anónimo con el siguiente texto: “Los mensajeros de José Luis Garci le anunciamos nuestra próxima visita, en la que recogeremos una vez más las papeletas y les desearemos personalmente un feliz año nuevo”. Además, el director Pedro Costa acusó a Garci de pagar cuotas de algunos socios para que pudieran votar por él.

La Academia llegó a hacer una auditoría que demostró que nadie que hubiera pagado sus cuotas a última hora estaba relacionado con Garci. Pero a éste no le sentó nada bien que con el fin de no enturbiar la gala de los Goya, la Academia se retrasase en hacer público un comunicado sobre este informe, que le dejaba libre de culpa. Decidió no acudir a la gala y darse de baja como miembro de la institución.

Últimos Trabajos

You’re the one (Una historia de entonces) e Historia de un beso son dos dramas intimistas que se desarrollan en el imaginario pueblo asturiano de Cerralbos del Sella.

En los últimos años Garci no ha estado tan inspirado como en otras ocasiones, con películas como la insulsa Tíovivo c.1950, recopilación de pequeñas historias sin ningún interés. También rodó Ninette, fallida adaptación de una divertida obra de Miguel Mihura con la que demostró que la comedia no es lo suyo. Por su parte, Sangre de mayo no deja lugar a dudas: el cine histórico con secuencias de masas tampoco se le da bien.

De los últimos años se salva el inspirado film Luz de domingo, con su amigo Alfredo Landa, drama en un pueblo asturiano que por momentos parece un western.

Ex esposo de la presentadora Ana Rosa Quintana, Garci también estuvo ligado por un tiempo a diversas mujeres, como la actriz Cayetana Guillén Cuervo.

El cine de José Luis Garci. Filmografía con Andrés Moret

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