Paterna de Rivera, un municipio con una rica historia y un profundo sentido de identidad, ha inmortalizado a sus figuras más emblemáticas y momentos significativos a través de diversos monumentos y esculturas. Este recorrido nos lleva a lo largo de la Avenida Constitución y otros puntos clave, donde el arte y la memoria se entrelazan para contar la historia de este pueblo.
Homenajes a Figuras Emblemáticas
Busto a Ramón Dávila
El último alcalde republicano de Paterna de Rivera, Ramón Dávila Díaz, recibió un homenaje perpetuo de su pueblo a través de un relieve en bronce del escultor Jesús Cuesta Arana. Ramón Dávila Díaz fue un hombre que luchó siempre por su ideal de libertad y justicia, así como por el bienestar de un pueblo al que dedicó gran esfuerzo y por lo que fue objeto de duras represalias. El busto está situado en la Avenida Blas Infante.
Monumento a María Silva Cruz 'La Libertaria' y Miguel Pérez Cordón
En la Plaza de la Libertad de Paterna podemos encontrar un monumento en monolito de piedra que contiene un bajo relieve y una placa en homenaje a María Silva Cruz “La Libertaria” y su marido, el periodista y sindicalista Miguel Pérez Cordón, quienes se convierten en víctimas de la represión tras el alzamiento militar del 18 de julio de 1936.
Monumento a Blas Infante
Blas Infante, el padre de la Patria Andaluza, asesinado a comienzos de la guerra civil, tiene su sitio en el museo al aire libre de Paterna de Rivera. El busto, situado en la Avvenida de Blas Infante, es obra de Pablo Vidal.
Busto de 'El Niño de la Cava'
Francisco Guerrero Jiménez, 'El Niño de la Cava', ha pasado a la historia como un célebre cantaor flamenco paternero que, además de ser nombrado Hijo Predilecto de Paterna de Rivera el 4 de enero de 2007, también se le homenajeó con un busto del escultor gaditano Jesús Cuesta Arana en la Avenida Blas Infante.
Homenaje a la Cultura y Tradiciones
Monumento a la Petenera
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'La Petenera', seña de identidad de Paterna, está representada y expuesta en la calle por obra del prestigioso escultor gaditano Jesús Cuesta Arana, con la que se enaltece e inmortaliza La Petenera y su legado, el cante, a la vez que se homenajea a quien hiciera universal este cante nacido y acunado en Paterna de Rivera. En un principio este monumento ocupó la zona central de la Plaza de la Constitución. La obra pasó de la Plaza de la Constitución al Pozo Medina, lugar donde, según cuenta la tradición, Dolores La Petenera iba a por agua cada día.
Busto de 'El Perro de Paterna'
Antonio Pérez Jiménez, 'El Perro de Paterna', fue un ilustre cantaor paternero que cuenta en la Plaza de Andalucía, a los pies de la Iglesia Ntra. Sra. de la Iniesta, con un busto que sella e inmortaliza su aportación al mundo de la cultura y al cante. El busto, esculpido en bronce y piedra en 1998, es obra del gaditano Mario César de las Cuevas Ramírez.
Busto de Rufino de Paterna
Rufino García Cote, 'Rufino de Paterna', uno de los grandes cantaores que ha dado Paterna de Rivera cuenta, al igual que otros importantes referentes paterneros del cante, con un busto en la popularmente conocida plaza de las Flores. Rufino de Paterna, leyenda viva del cante, fue inmortalizado por el escultor Mario César de las Cuevas Ramírez.
El retablo de la vida
Es una de las joyas escultóricas de Paterna, obra del escultor Jesús Cuesta Arana, quién modeló en bronce un bajorelieve de grandes dimensiones donde se representan las tradiciones de Paterna de Rivera y su gente. Escenas del trabajo en el campo, del ganado, de los encierros callejeros, la exaltación de la libertad y, como no, el flamenco y la Petenera como uno de los temas centrales del conjunto escultórico. Está situado en la Avenida Blas Infante, en el cruce de las carreteras de Medina y Puerto Real.
Otros Monumentos Significativos
Monumento a los trabajadores del campo
Paterna de Rivera también ha homenajeado en sus calles, a través de una escultura, a los trabajadores del campo. El monumento conmemorativo por el V Centenario de la fundación de la villa simboliza el homenaje a las personas que han desarrollado su trabajo en el campo. Representa la figura de una mujer vestida con la indumentaria tradicional del trabajo en el campo que porta un cesto, la "acarreadora”. Está situado junto al Edificio V Centenario.
La Torreta de los Cuatro Vientos
La Torreta de los Cuatro Vientos, como así se denomina esta construcción en la localidad, forma parte de una de las obras emprendidas por el filántropo gaditano y benefactor de este pueblo D. La obra de la Torreta forma parte del proyecto de traída de aguas desde la zona de los Charcones, rica en manantiales y muy cercana, hasta la población. El proyecto consistía en que a través de unas canalizaciones y con ayuda de una potente bomba se llevase el agua, que existía en abundancia en dichos manantiales, hasta un depósito; la Torreta, situada en un lugar estratégico (actualmente Plaza del Mirador) y con una altura tal que ésta pudiera llegar sin problemas a los diferentes puntos establecidos en la población para su abastecimiento.
La Torre de Paterna
Se trata de uno de los más bellos monumentos de la Villa de Paterna. Aunque no se puede precisar con exactitud su origen se acepta, de forma generalizada, que se construye en época árabe, y que formaría parte del sistema defensivo de la población al disponer de una excelente visibilidad de los alrededores. Tiene forma ligeramente troncocónica y una única puerta de entrada a la que se accede por un tramo de escalera exterior. Sus dimensiones son: altura 19,5 metros, diámetro en la base: 12, 70 m., y diámetro superior: 9, 60 m. Los muros tienen un espesor entre 2, 50 y 3, 30 m. La Torre consta de un recio baluarte de tres plantas y una terraza superior. La planta baja era una cisterna o aljibe sin acceso al exterior. La planta siguiente es cuadrada y sobre ella se sitúa la puerta de acceso, mientras que el último piso es de planta octogonal, con bóveda y muros de ladrillos. La barandilla exterior se incorporó a la Torre con las últimas obras de restauración. La construcción padeció un lento deterioro debido a los avatares de los tiempos por lo que fue restaurada en 1967, siendo declarada en 1971 Monumento histórico artístico de interés local ya que, históricamente, es considerada como símbolo y seña de identidad de la población paternera.
Las Cuevas de Paterna
Consisten en un tipo de viviendas excavadas sobre un terreno con especiales características geológicas, y situadas en núcleos de transición entre la huerta y el secano. Sobre su origen se afirma que serían introducidas por los moriscos, ya que aparecen tipologías similares en Andalucía, aunque también se hace referencia a su construcción y desarrollo durante el siglo XVIII y principios del XIX, coincidiendo con la crisis económica del Antiguo Régimen. En 1824 aparecen 38 cuevas censadas manteniendo, a partir de ese momento, un crecimiento continuado ya que a mitad del siglo XIX había alrededor de 200 cuevas ocupadas por un 35% de la población. Las cuevas que rodean la Torre son frenteadas y presentan su acceso al nivel de las calles de S. Joaquín y Presbítero Miguel Pérez por lo que se formaron aprovechando el desnivel existente entre estas calles y el plano donde se emplaza la Torre. Además, para aquellos que quieran comprobar “in situ” la distribución de esta peculiar construcción, tienen en la actualidad la posibilidad de acudir al Espai Cultural “Coves del Batà”.
El Palau de Paterna
El 30 de julio de 1746 el duque de Segorbe y Medinaceli vende la villa de Paterna a D. Antonio Pando y Bringas, primer conde de Villa Paterna, el cual mandaría construir el Palau en 1760. El proyecto fue obra del arquitecto D. Antonio Gilabert, director de la Academia de Bellas Artes de San Carlos. El edificio constaba de dos partes diferenciadas, el Palacio propiamente dicho, de planta rectangular y tres pisos, y un área posterior para caballerizas y almacén. En la planta baja destaca la puerta principal, que alcanza hasta la repisa del balcón central y tiene ventanas enrejadas a ambos lados. En el primer piso hay un balcón central y dos a cada lado. La fachada presenta una sólida geometría subrayada por una disposición de huecos organizada simétricamente en función del eje principal de la portada. Se corona con un gran frontón triangular moldurado en sus lados, donde aparece el escudo de los Condes de Villa de Paterna, de cuatro cuarteles, encima del cual aparece un fuste rematado con un cráneo timbrado con la cruz de Calatrava.
