La Navidad, o Nativitas, es una de las festividades más queridas por los cristianos, ya que conmemora el nacimiento de Jesucristo en un pesebre en Belén. La inmensa mayoría de las confesiones cristianas celebran este acontecimiento el 25 de diciembre.
Sin embargo, la ciencia sugiere que Jesucristo no nació ni ese día ni ese año. Entonces, ¿tenemos evidencia de que Jesús nació el 25 de diciembre?
Giotto di Bondone - No. 19 Scenes from the Life of Christ - 3.
El Evangelio de Mateo (Mt 2:1) indica que “Jesús nació en Belén de Judea en los días del Rey Herodes”. Varias fuentes confirman que Herodes el Grande murió en el año 4 a. C., lo que sugiere que Jesús debió haber nacido antes de ese año.
El Evangelio de Lucas menciona que en los días del emperador Augusto César se ordenó hacer un censo en todo el mundo y que este censo se realizó siendo Cirenio gobernador de Siria (Lc 2:1-2). Sin embargo, ni los datos del censo de Augusto César, ni los del gobierno de Cirenio en Siria nos permiten extraer fechas precisas del año o del día del nacimiento de Jesús.
Siendo así las cosas ¿por qué la tradición señala el 25 de diciembre como el día en que nació Jesús?
La fecha de nacimiento según los expertos
Según los expertos, Herodes habría muerto en el año 4 a. C., lo que sitúa el año de nacimiento de Jesús alrededor del 4 o el 6 a. C.
Según se dice, "el día del nacimiento de Jesús había pastores que vivían en el campo, vigilando sus rebaños durante la noche". Sin embargo, durante el invierno, los pastores guardaban las ovejas en el redil para protegerse a sí mismos y a sus ovejas de las inclemencias del tiempo. Esto es porque, "la fecha más precisa a la que se puede llegar con seguridad para el nacimiento de Jesús parece ser el mes de marzo, durante los años 6, 5 o 4 a. C.", explica Mykytiuk.
Hay que considerar en primer lugar que no fue hasta mucho tiempo después que los cristianos se preocuparon de establecer una fecha exacta para el nacimiento de Jesús, puesto que bajo el Imperio Romano los años se contaban ad Urbe condita (desde la fundación de Roma). No fue hasta el siglo VI cuando un monje bizantino llamado Dionisio el Exiguo pensó que había que separar la era pagana de la cristiana, tomando como referencia el nacimiento de Jesucristo. Aun así, la fecha exacta no era tan importante y seguramente no se preocupó de establecerla con rigurosa precisión.
El papel de Herodes
Este personaje histórico, según la Biblia, decretó que todos los niños judíos menores de dos años debían ser asesinados tras escuchar que nacería Jesucristo. Por tanto, Jesús debió haber nacido al menos dos años antes de la muerte del rey Herodes.
Sin embargo, hay que recalcar que no existe ninguna prueba más allá de la Biblia que diga que el rey Herodes realmente ordenó la legendaria masacre de los inocentes.
¿Por qué el 25 de diciembre?
En los primeros cuatro siglos de nuestra era, el nacimiento de Jesús fue celebrado en diferentes fechas. Hipólito de Roma (s.III) abogaba por el 2 de enero (nueve meses después de la concepción que él sitúa en el equinocio de la primavera); Clemente de Alejandría (s.III-IV) favorecía el 25 de mayo, así como Juan Crisóstomo (s.IV). Como hemos visto, esta fecha fue adoptada por diversos convencionalismos tradicionales y no por datos extraídos de los Evangelios.
En cuanto al día, la primera referencia real al 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús aparece a mediados del siglo IV d. C. dentro de un almanaque romano que enumera las fechas de muerte de varios mártires cristianos. Pero son muchos los que coinciden en que esta fecha probablemente tenga poca relación con el día real del nacimiento de Jesús.
El 25 de diciembre, en cambio, es una fecha establecida arbitrariamente ya que ni siquiera los Evangelios mencionan el día del nacimiento. Esta fecha fue establecida por el emperador Constantino, el primero en legalizar el cristianismo y en convertirse a la nueva religión, y no fue casual: era el día en el que se celebraba la fiesta del Sol Invicto, un culto muy importante desde finales del siglo III.
La elección del 25 de diciembre como fecha de la Navidad es una elección intencional para facilitar la conversión de la población romana al cristianismo.
Según una teoría, los cristianos trasladaron deliberadamente su festividad para hacerla coincidir con la celebración romana de mediados de invierno, la Saturnalia, que festejaban el fin de los trabajos en el campo hasta la primavera.
Sin embargo, Andrew McGowan, profesor de la Escuela de Teología de Yale, sugiere que la fecha del 25 de diciembre podría haber sido elegida porque es exactamente nueve meses antes de la supuesta fecha de la crucifixión de Jesús el 25 de marzo.
Relieve romano del Sol Invicto.
Saturnalia y el Sol Invicto
Eran unas fiestas de la Antigua Roma que se parecían mucho a las Kronia griegas. Como su nombre indica, estaban dedicadas a Saturno, dios de la agricultura, las semillas, la siembra y la cosecha, y, desde el año 217 a.d.C., quedaron oficialmente organizadas en la entonces República romana. Comenzaban el día 14 antes de las calendas de enero (el 17 de diciembre) y terminaban el 23 de diciembre con la Larentalia.
Intenso comercio y juegos de azar eran comunes durante esta festividad. Era una celebración importante del culto a Mitra.
Los apologetas cristianos vieron también en esa celebración una ocasión propicia para comparar la fecha del nacimiento del sol con el nacimiento de aquel al que consideraban como verdadero sol de justicia.
Con todos estos ingredientes, junto a las noticias y reportajes elaborados por el equipo de reporteros, logran componer un programa de fin de semana ameno, humano, terrenal, amable, con mucho sentido del humor y también responsabilidad.
Reflexiones finales
En definitiva, se trata de un tema del que no hay nada científicamente demostrado y hasta que no lo haya (si puede llegar a demostrarse en algún momento), seguiremos con la duda.
¿Cuando NACIÓ Jesús realmente? La Fecha Exacta
“La Biblia no señala la fecha exacta. Si el Señor hubiese considerado tal conocimiento como esencial para nuestra salvación, habría hablado de ello por sus profetas y apóstoles, a fin de dejarnos enterados de todo el asunto. En su sabiduría, el Señor no reveló el lugar donde había sepultado a Moisés. Tenemos que aprovechar esta celebración, porque de ella siempre se pueden extraer cosas positivas.
La Navidad es pues, en primer lugar, una muy buena ocasión para reflexionar y meditar sobre la importancia de la venida de Jesús a este mundo para compartir con nosotros su humanidad y todo lo que ella representa. Pero es también una magnífica oportunidad para compartir con otras personas, especialmente aquellos que no lo conocen, la persona y el mensaje de Jesús que es un mensaje de paz, de encuentro y, sobre todo de salvación.
