La Salle fue mucho más que una buena educación en un gran colegio. Muchos de los mejores recuerdos de la vida de algunas personas datan de esa época y están ligados a otros alumnos y profesores. En el Bachillerato de La Salle Paterna algunos pudieron descubrir su vocación y carrera como artista. Una experiencia que recuerdan con mucho cariño y en la que siempre se sintieron apoyados y motivados por todo el profesorado. La Salle siempre ha sido un lugar que ha hecho sentir como en casa, en familia, así han acogido y lo han vivido.
Orígenes y Fundación
El Colegio La Salle de Paterna del Campo tiene una historia rica y significativa, marcada por el crecimiento, la adaptación y el compromiso con la educación integral. A continuación, exploraremos los momentos clave en la evolución de esta institución educativa.
El primer edificio que albergó el colegio fue una casa de campo llamada Bakio, que en vasco significa «lugar de paz». En 1946, Bakio fue descrito como un lugar situado a unos 6 kilómetros de Valencia, en la línea del ferrocarril que va de Valencia a Llíria, perteneciente al pueblo de Paterna, en la barriada llamada Campamento.
Fue construida por un artista bohemio para su descanso, con todas las comodidades posibles. En esos 5.300 metros cuadrados nació el Colegio La Salle. Seguidamente se compraron los chalets vecinos y las famosas cuevas que rodeaban los terrenos del Bakio.
Desde el inicio y a pesar de las obras, las clases y el internado iban en aumento. El nuevo colegio se empezó por las clases, comedores y salón de visitas de modo que el diminuto Bakio, en cuya fachada figuraba el rótulo «COLEGIO LA SALLE», iba quedando encerrado en la «L» que formaba el nuevo complejo.
El Colegio La Salle de Paterna dispone de una oferta de educación humano-cristiana integral de la Iglesia Católica. Escuelas Cristianas, fundada por San Juan Bautista de la Salle, de “dar cristiana educación a los niños y jóvenes, especialmente a los hijos de los artesanos y los pobres”. Es un ministerio educativo comprometido en la educación crítica y liberadora frente a una sociedad de enfoque opuesta a los valores del Evangelio.
Según la legislación vigente, “los centros docentes elaborarán su proyecto educativo en el que se fija la identidad del centro, los objetivos y las prioridades de la acción educativa y se definen sus señas de identidad” (Real Decreto 1631/2006 que establece la autonomía pedagógica y organizativa de los centros educativos).
La educación es un derecho de todo ser humano. Somos conscientes que los padres son los primeros educadores de sus hijos y que nosotros somos subsidiarios de su educación en la oferta que realizamos.
En aquella época, sólo algunas personas vivían con lujo, mientras la gran mayoría vivía en condiciones de extrema pobreza: los campesinos en las aldeas y los trabajadores miserables en las ciudades. Sólo un número reducido podía enviar a sus hijos a la escuela. La mayoría de los niños tenían pocas posibilidades de futuro.
Juan Bautista D e La Salle es el primer hijo del matrimonio que forman Luis de La Salle y Nicolasa Moët. Juan Bautista D e La Salle formaba parte de una de las familias más distinguidas de Reims. Tuvo siete hermanos y tres hermanas, desgraciadamente 4 de ellos murieron muy jóvenes.
La educación cristiana que recibió de la familia le iban descubriendo su deseo de ser sacerdote. Un día el director del colegio, Pedro Dozet, lo llamó para que lo sustituyera en sus deberes de canónigo de la Catedral.
El joven Bautista tenía 15 años cuando acepta la canonjía de Pedro Dozet. Ser canónigo obligaba a ir a una misa, a rezar en el coro y a asistir a todas las actividades que se realizaban en la catedral.
A los dieciocho años, termina sus estudios. Su padre lo envía a estudiar teología a la célebre Universidad de la Sorbona, en París.
En París reside en el seminario de San Sulpicio, conociendo a otros seminaristas, dedicándose en su tiempo libre, a entretener a los niños abandonados de la calle.
Después de jugar, impartía clases de catecismo a los niños. Juan empieza a gozar enseñando las verdades del Evangelio.
Un día recibe la triste noticia de la muerte de su madre, poniéndose a disposición de su padre para ayudarlo en la educación de sus hermanos. Pero su padre le dice que siga adelante con sus estudios.
Un año después muere su padre, y regresa a Reims , para hacerse cargo de sus hermanos.
Por ese entonces, Juan Bautista se hace muy amigo de otro canónigo, Nicolás Roland quien dedicaba su vida a ayudar a los niños huérfanos, muriendo muy joven y encargando a D e La Salle que ayudara a las religiosas Hermanas del Niño Jesús.
A la vez que se ocupa de sus hermanos, decide seguir preparándose para el sacerdocio en el seminario de Reims.
Por fin el 9 de abril de 1678, Juan Bautista D e La Salle es ordenado sacerdote en la catedral.
Una mañana se encuentra con Adrián Nyel, un maestro que llega a Reims a abrir una escuela para niños pobres, contando con el apoyo económico de la Sra.
Como Adrián Nyel y su ayudante Cristóbal eran buenos maestros, la escuela de San Mauricio se llenó rápidamente de niños.
Adrián Nyel es el enviado del Señor que sembrará en el corazón de La Salle la preocupación por la educación de los niños.
El Señor leva pidiendo a D e La Salle cada vez un poco más a favor de los maestros, y contra la opinión de su familia, aloja a los maestros en su propia casa. En pocos días, sus hermanos abandonan la casa paterna y lo dejan solo con los maestros.
Juan Bautista se siente desilusionado de la reacción de sus hermanos. Se pone en oración, reflexiona y pide consejo al padre Barré, quien le aconseja alojar a los maestros en su casa y vivir con ellos.
De la Salle va viendo su camino cada vez más claro, y el 24 de junio de 1682, Juan Bautista abandona su lujosa mansión y alquila una casa modesta en la que vive con los maestros.
Juan Bautista D e La Salle sabe que es Jesús quien habla por boca de los maestros y decide abandonar su cononjía a favor de un sacerdote necesitado, entregando su dinero a los pobres y abandonados.
Juan Bautista D e La Salle reúne a sus principales compañeros. Les propone crear una comunidad en la que l os maestros se llamarán “Hermanos” entre sí, y serán Hermanos mayores de los niños, no serán sacerdotes y vestirán de manera especial.
Los Hermanos no sólo tienen que ser buenos maestros para enseñar las materias de la escuela, además tienen que ser excelentes catequistas.
El éxito de las escuelas de La Salle llega hasta París. El cura de la parroquia de San Sulpicio le s pide que los Hermanos se hagan cargo de la escuela de dicha parroquia, y así en Febrero de 1688 llega De La Salle con otros Hermanos a París.
De La Salle alquila cerca de París, una casa amplia, destinada a la formación de los Hermanos y de los jóvenes que desean entrar en la comunidad de De La Salle, al que empiezan a llamar Fundador. Poco después, se abre otra escuela, p ero el trabajo es duro y a lgunos Hermanos empiezan a fallar y abandonan la comunidad.
La comunidad de Hermanos crece y D e La Salle busca nuevos locales para sus actividades, abriendo un Noviciado donde se forman los futuros Hermanos, y una escuelita para hacer las prácticas de enseñanza.
El párroco de San Sulpicio propone a D e La Salle aprovecha r los salones de la escuela los domingos para dar clases de catecismo a los jóvenes trabajadores. Así nació la Escuela Dominical.
El éxito de las escuelas empieza a despertar envidias y a crear dificultades.
Los maestros n o aceptan que las escuelas de La Salle sean gratuitas, asaltan la Escuela, destruyen todo y maltratan a los niños.
Los hermanos abandonan las escuelas de París y se dirigen al sur abriendo cuatro escuelas en Ruán.
Después de estos días difíciles, D e La Salle alquila una finca en San Yon y vuelve a empezar.
De La Salle abre el centro para la formación de maestros cristianos rurales pero el Padre del joven Clément lo acusa de querer quedarse con la herencia de su hijo. El joven, Juan Carlos Clément, l e propone volver a París para abrir un internado con la herencia que pronto recibirá.
Pero De LaSalle no se desanima y d e nuevo se dirige al sur de Francia, a visitar a los demás Hermanos llegando a Marsella, donde funcionaba una escuela en el barrio del puerto.
Buscando la voluntad de Dios, ante las dificultades pasa tres días en profunda oración.
Los Hermanos de Ruán y de París escriben una carta a De La Salle a quien consideran su padre y Fundador para que regrese. El comprende que Dios lo llama mediante sus Hermanos.
A los 63 años vuelve a París con sus Hermanos que lo esperaban felices.
Reúne a los Hermanos para elegir quién lo sustituya, pues sus fuerzas se van agotando. Eligen al Hermano Bartolomé, hombre de gran generosidad, con alma de maestro y capacidad para animar a la comunidad.
Un día se declaró un incendio en la casa de San Yon, donde se destruye gran parte de la casa. De La Salle se retiró a orar profundamente y las llamas ceden totalmente.
Llegó la Semana Santa y De La Salle se va debilitando más cada día.
El viernes Santo, rodeado de sus Hermanos, resum e en una frase todo lo que había sido su vida: “Adoro en todo la voluntad de Dios para conmigo”, y expiró.
Su empresa se encontró con la oposición de las autoridades eclesiásticas que no deseaban la creación de una nueva forma de vida religiosa, una comunidad de laicos consagrados ocupándose de las escuelas «juntos y por asociación». Los estamentos educativos de aquel tiempo quedaron perturbados por sus métodos innovadores y su absoluto deseo de gratuidad para todos, totalmente indiferente al hecho de saber si los padres podían pagar o no.
A pesar de todo, De La Salle y sus Hermanos lograron con éxito crear una red de escuelas de calidad, caracterizada por el uso de la lengua vernácula, los grupos de alumnos reunidos por niveles y resultados, la formación religiosa basada en temas originales, preparada por maestros con una vocación religiosa y misionera a la vez y por la implicación de los padres en la educación.
Expansión y Construcción de la Capilla
Casi al mismo tiempo se inició la construcción de la actual Capilla cuya construcción duró hasta 1957 en que es inaugurada (28 de Mayo). Mientras, una capilla provisional en el tercer piso de clases cumplía su misión.
El primer Director (en el periodo 1951-1957) y fundador fue el Hermano Luis Sayós; el arquitecto fue D. Joaquín Riera y el capataz de las obras el Sr. Torres. El centro, por decreto del 22 de Junio de 1956 (B.O.E.
Consolidación y Reconocimiento
Al fundador del colegio le suceden en la dirección del centro los Hermanos: Jesús Orts (Hermano Fidel), en el periodo 1957-1963, y Tomás Lafuente (1963-1968). El colegio ya está prácticamente terminado.
El Ministerio de Educación, en Orden Ministerial del 9 de Abril de 1964, clasifica al Colegio La Salle en la categoría de reconocido de Grado Superior. Era el fin de una época de esfuerzos continuados, pero también de éxitos. Los alumnos ya no debían presentarse libres a los exámenes en los Institutos.
Entre los acontecimientos de este periodo cabe señalar: la visita de D. Marcelino Olaechea, Arzobispo de Valencia, en 1957; la administración de la Confirmación en la capilla del Colegio a más de 300 alumnos por D.
Mejoras en las Instalaciones y Adaptación a los Nuevos Tiempos
Durante los años siguientes se producen una serie de importantes mejoras en las instalaciones: en mayo de 1972 se inaugura el Polideportivo Cubierto con una Semana Deportiva con deportes como Baloncesto, Balonmano, Balonvolea, Esgrima, Judo, Karate, Aikido, Gimnasia, Tenis,… que culmina con las Fiestas de La Salle de ese año.
Se realizan también ordenamientos interiores que permiten adaptarse a los nuevos tiempos: ampliación de los laboratorios; aulas de B.U.P. El centro se transformó en Colegio con Coeducación. Se reduce el internado de E.G.B., limitándose a B.U.P. y C.O.U. Se introducen las nuevas tecnologías: el mundo audiovisual e informatizado.
San Juan Bautista de La Salle - BIOGRAFÍA
Directores del Colegio La Salle
A lo largo de su historia, el Colegio La Salle ha sido liderado por varios directores que han contribuido a su desarrollo y crecimiento. A continuación, una lista de algunos de ellos:
| Período | Director |
|---|---|
| 1951-1957 | Hno. Luis Sayós (Fundador) |
| 1957-1963 | Hno. Jesús Orts (Hermano Fidel) |
| 1963-1968 | Hno. Tomás Lafuente |
| 2014-2017 | Dña. |
| 2017-actualidad | D. |
Otros Colegios La Salle
La presencia de La Salle en Gijón se remonta al año 1904. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y todos hemos cambiado mucho. En la actualidad el CES San Eutiquio es un centro educativo concertado perteneciente a las Escuelas Cristianas de los Hermanos de La Salle, institución educativa presente en casi 80 países, con más de 300 años de antigüedad.
La presencia de La Salle en Gijón se remonta al año 1904, aunque todo había comenzado en 1899, cuando el indiano D. Ramón Álvarez Arriba -natural de Villaviciosa y afincado en Gijón- compra el amplio Hotel Dindurra y, al tiempo, inicia gestiones para traer a la ciudad a los Hermanos de las Escuelas Cristianas que ya eran conocidos en Asturias por su presencia en Llanes, La Felguera y Mieres.
Los Hermanos aceptan hacerse cargo de un internado diseñado desde el inicio como colegio de pago para estudios mercantiles, conocido como “Colegio comercial Hispano-Francés de San Ramón”.
Los Hermanos llegan a Gijón en el verano de 1904 y se instalan en un edificio de la calle Concepción Arenal, próximo al colegio, y comienzan las clases en septiembre. El profesorado estaba formado por 8 Hermanos y tres profesores seglares.
Posteriormente, al fallecer soltero en 1909 D. Eutiquio García-Sala, nombró heredero universal de sus bienes al arcipreste de la parroquia de San Pedro, D. Ramón Piquero, quien de inmediato inicia las gestiones para que los Hermanos de La Salle se hagan cargo de una escuela que pretende crear en el Cerro de Santa Catalina con la denominación de Escuela “San Eutiquio” en honor al bienhechor.
Tan estimada era la escuela y tan necesitados se sentían de ella en la barriada, que los niños acudieron en tropel -cerca de 200 niños preinscritos-, esperando una posible vacante.
Este centro tenía todos los rasgos peculiares de obra lasaliana, al ser totalmente gratuito y estar dirigido a los pobres, fundamentalmente hijos de los pescadores del barrio de Cimadevilla.
La Comunidad -al inicio formada por 4 Hermanos- tenía su residencia en el edificio de la calle Trinidad (hoy Museo Barjola).
De este modo, desde el año 1910, La Salle regentaba dos centros en Gijón, aunque será por poco tiempo, pues en el verano de 1915, después de diversos problemas derivados de la I Guerra Mundial, los Hermanos abandonan el Colegio “San Ramón”, permaneciendo a cargo de la Escuela “San Eutiquio”. Durante cuatro décadas realizarán una excelente labor de promoción humana y cristiana en la zona.
En esta última etapa, desde 1976, lo han hecho los HH. José Mª Archaga (1976-81), Iván González (1981-91), Pedro Río (1991-00), D. Juan Antonio Fernández (2000-10), D. Santiago Lobato (2010-17) y D.ª Aida Rodríguez (2017-23). El actual es D. Germán Iglesias (2023-…).
