Hijos de Luis XIV: Legado e Influencia en España

La ascensión de los Borbones en España se debió a que los descendientes de la infanta española María Teresa, consorte de Luis XIV de Francia, eran los familiares vivos más cercanos de Carlos II de España, quien al no tener hijos, pidió en su testamento que un descendiente suyo fuera su sucesor en el trono español. Esta sucesión se realizó, pese a que la infanta María Teresa había renunciado, al casarse, a todos sus derechos sobre España.

Así, dicho sucesor sería Felipe de Anjou, el segundo nieto del rey Luis XIV y María Teresa, quien ascendería al trono de España con el nombre de Felipe V.

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Luis XIV de Francia, el "Rey Sol".

Felipe V: El Primer Borbón en España

Felipe V, duque de Anjou, también conocido como el Animoso, nació el 19 de diciembre de 1683 en Versalles. Su abuelo fue el rey francés Luis XIV y sus padres el Gran Delfín de Francia, Luis y María Ana Victoria de Baviera. Heredó el trono español al morir Carlos II (último monarca de la casa de Austria o Habsburgo en España) sin descendencia y nombrarlo éste como heredero a su muerte en 1700, convirtiéndose así en el primer Borbón de la línea dinástica española con la condición de que la nueva dinastía no podría jamás unirse con la francesa.

Luis, el Gran Delfín, padre de Felipe V.

María Teresa de Austria: Un Matrimonio Estratégico

La biografía de María Teresa de Austria cuenta con episodios clave en la historia de los reinos de España y de Francia. Una mujer que estuvo casada durante más de dos décadas con Luis XIV, “el Rey Sol”. María Teresa de Austria y Borbón nació en Madrid el 10 de septiembre del año 1638. Era la menor de los ocho hijos que Felipe IV de España tuvo con Isabel de Borbón, la hija de Enrique IV de Francia. Después de su fallecimiento, tuvo otros cinco hijos con su sobrina Mariana de Austria. Además, se sabe a ciencia cierta que tuvo otros ocho vástagos fuera de sus relaciones matrimoniales. Es curioso que, finalmente, su heredero al trono fuese el más joven de todos. Hablamos, cómo no, de Carlos II (1661-1700). Pero esa es otra historia.

El Tratado de los Pirineos y el Enlace Matrimonial

El 7 de noviembre de 1659, Felipe IV y Luis XIV firmaron el Tratado de los Pirineos. Este texto puso fin al conflicto que entre España y Francia se derivó de la Guerra de los Treinta Años. Sin embargo, había algunas cláusulas adicionales. A cambio de que María Teresa renunciase a sus derechos hereditarios a la Corona de España, Francia exigió una buena suma de dinero. Pero ¿por qué? Se dice que el importe de la dote ascendió a 500 000 escudos. Una cifra muy importante para la época. Esto añadió otra cláusula al Tratado de los Pirineos.

Finalmente, María Teresa se casó con Luis XIV, su primo-hermano, el 9 de junio de 1660. La única condición que se le exigió cumplir a ella era la de no interferir en la política francesa. Solo hubo una excepción y fue obligada por las circunstancias. En 1672, Luis XIV emprendió una campaña contra Holanda. Hoy en día, este evento se conoce como la Guerra de los Países Bajos (1672-1678). Resulta curioso que, a pesar de la unión entre ambas dinastías, Luis XIV no perdió la oportunidad de atacar a España en cuanto pudo. La excusa fue el impago de la dote citada anteriormente.

En primer lugar, lo hizo en Flandes durante la Guerra de Devolución (1668-1669). Después, dio apoyo sostenido desde la Isla de la Tortuga a los piratas que atacaban los barcos españoles.

Descendencia de María Teresa y Luis XIV

A lo largo de los siguientes 23 años, María Teresa de Austria dio un total de seis hijos a Luis XIV. Entre ellos, Luis de Francia, el “Gran Delfín”, que fue heredero legítimo a la Corona de Francia. Fue el único que sobrevivió lo suficiente como para tener una vida plena. El que sí reinó fue Felipe de Anjou, segundo hijo de Luis y nieto de María Teresa de Austria. Pero no en Francia, sino en España con el nombre de Felipe V. Tanto Luis XIV como Luis de Francia renunciaron a sus derechos al trono español en su favor durante la Guerra de Sucesión (1701-1713).

María Teresa de Austria, reina consorte de Francia.

El Testamento de Carlos II

No olvidemos que Carlos II era hermano por parte de padre de María Teresa de Austria. Poco antes de morir, el monarca redactó su último testamento. En él reconoció a Felipe de Anjou como el legítimo heredero.

La Muerte de María Teresa de Austria

A lo largo del reinado de Luis XIV hubo varias muertes sospechosas dentro de la corte. La mayoría de ellas ocurrieron en mujeres jóvenes, lo que despertó multitud de rumores. Pero ¿qué pasó con María Teresa de Austria? Los hechos se produjeron el 29 de julio de 1683, cuando la reina consorte de Francia no había cumplido aún los 45 años. Se dice que, tras tomar un vaso de achicoria, notó un fuerte dolor en el costado. En cuestión de horas, su estado empeoró sin que los médicos de la época pudiesen hacer nada.

Los rumores acerca de su muerte se fundamentan en varios relatos de la época. En ellos, quienes estaban con María Teresa de Austria afirman que, en su lecho de muerte, gritó que la habían envenenado. También señaló el vaso de achicoria que supuestamente contenía el veneno. En cualquier caso, durante su reinado, María Teresa de Austria se mostró como una mujer devota y caritativa. De hecho, prestó innumerables servicios a los pobres y enfermos en los hospitales de París.

En definitiva, María Teresa de Austria ha pasado a la historia como la española que reinó en Francia. Pero no solo eso. También fue una figura clave para nuestro país por otros motivos.

El Gran Delfín: Un Príncipe a la Sombra del Rey Sol

Siglo XVIII. Hijo mayor de Luis XIV y de la infanta española María Teresa de Austria, el retratado nació en 1661 y recibió el título de Delfín como sucesor al trono francés. De su matrimonio con María Ana Victoria de Baviera nació en 1683 el futuro rey Felipe V de España, que recibió por herencia paterna el denominado Tesoro del Delfín, conservado en el Museo del Prado. Murió en 1711.

Sobre la armadura lleva la banda azul de la orden del Espíritu Santo y en la cintura la banda blanca de mando militar. El Gran Delfín lleva la banda azul de la orden del Espíritu Santo que se había convertido en la máxima distinción que puede otorgar la Corona francesa desde su creación por Enrique III el 31 de diciembre de 1578. En 1601 Enrique IV ordenó que el Delfín recibiría la cruz y el cordón de la Orden en el momento de su nacimiento, y en 1607 extendió este privilegio al resto de los Hijos de Francia, siendo recibidos formalmente en la Orden tras su primera comunión.

La Exposición en Versalles

Felipe VI viaja en solitario a París mañana martes 13 de enero, donde tiene previsto visitar la exposición 'El Gran Delfín, hijo de rey, padre de rey y nunca rey' que se exhibe en el Palacio de Versalles hasta el 15 de febrero de este año. Acompañará al monarca el presidente de Francia, Emmanuel Macron. Antes de esta visita, ambos mantendrán un almuerzo en el Palacio del Eliseo, en la capital.

La muestra celebra la desconocido figura de Luis de Francia, hijo primogénito de Luis XIV y María Teresa de Austria. Nacido en 1661 y conocido en vida como 'Monseigneur', Luis pasó a la historia como el Gran Delfín para distinguirlo de su propio vástago, apodo que recibió después de su muerte en 1711 a los 49 años a causa de la viruela. Estaba llamado a convertirse en monarca de Francia por su condición de heredero, sin embargo su destino fue otro. 'El hijo de rey, padre de rey y nunca rey' se convirtió en una de las figuras más sobresalientes del Grand Siècle. Bajo la sombra de su padre, se pasó la vida sin llegar nunca al trono.

Poco antes de morir vio proclamarse rey de España a su hijo Felipe V, primer soberano de los Borbones en nuestro país. La exposición nos acerca a la vida del padre de Felipe V, que cultivó una profunda pasión por las artes hasta convertirse en un gran coleccionista. Una colección de 250 obras, de fondos públicos y privados, en la que se sobresalen préstamos como el monumental Algarve de Algarda de la Wallace Collection de Londres, las joyas del Tesoro del Delfín que se conservan en el Prado y en el Louvre; el Jarrón de Fonthill, del Museo Nacional de Irlanda en Dublín; y unas cómodas de las Colecciones Reales de España, que viajan por primera vez fuera del país.

Comisariada por Lionel Arsac, la primera parte de muestra evoca la infancia de Luis de Francia; el segundo bloque está dedicado a su familia, la que formó con su mujer, María Ana de Baviera, con quien tuvo tres hijos: Luis, el duque de Anjou y Felipe V de España y Carlos.

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