El concepto de "herencia de Jehová" abarca mucho más que bienes materiales; se refiere a las bendiciones espirituales y la responsabilidad de cuidar y guiar a los niños en el camino de la fe. Este artículo explora en profundidad este tema, basándose en pasajes bíblicos y ejemplos contemporáneos.
El Amor y la Protección de Jesús por los Niños
El pasaje bíblico que dice "Dejad a los niños venir a mí" es un poderoso recordatorio del valor que Jesús les da a los niños.
Lucas 18:16 dice: "Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios". Mateo 19:14 dice: "Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos". Marcos 10:14 dice: "Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él".
La respuesta de Jesús a la reprimenda de sus amigos es muy reveladora. La traducción griega de la palabra "indignado" es una combinación de dos palabras: "mucho" y "afligirse". Marcos Vidal menciona que, como seguidores de Jesús, sabemos que servimos a un Dios cuyo corazón se interesa por los niños. De hecho, durante su estancia en la tierra, Jesús habló mucho de proteger y amar a los niños y de acogerlos en su reino. Por eso Compassion trabaja por los derechos de los niños en nombre de Jesús. Jesús no es un mero accesorio en nuestro trabajo. Él es la guía.
Jesús nos llama a cuidar de los niños y no tratarlos como si fuesen insignificantes. En muchas culturas, los niños son maltratados, abandonados y dejados al margen. Santiago describe la “verdadera religión” de una forma muy distinta a como lo vemos las personas: “cuidar de los huérfanos y viudas”. Dios tiene un amor especial por los más vulnerables, los que están al margen de la sociedad. Es una bendición extraordinaria, amar, servir y proteger a los más vulnerables y compartir con ellos el amor de Dios. ¡El mayor defensor del afligido!
La Biblia contiene versículos sobre la importancia de proteger a los niños.
La Importancia de Enseñar a los Niños
Dios quiere que los padres hablemos de Él a nuestros hijos, con el fin de que conozcan y reciban la sabiduría de Dios. Él ordenó al pueblo de Israel que contasen a los niños todo lo que había hecho por ellos. Quería que las generaciones futuras tuviesen la mayor de las herencias: ¡la sabiduría divina! Si los padres no cumplen con esta crucial tarea, la sociedad se irá deteriorando. Por este motivo hay tantos versículos bíblicos sobre enseñar a los niños.
Jesús Nos Enseña Sobre La Importancia De Los Niños - Pastor Donald Triplett
Como seguramente muchos de los lectores, he pasado literalmente mi vida adulta tratando de llevar los niños a Jesús: Club, Escuela Sabática, mil y un campamentos, mis propios hijos… Sigo queriendo hacerlo ahora como su pediatra. Empatizo con la voluntad de aquellas madres hebreas, comprendo y comparto su empeño. Yo ya no quiero nunca más impedirles ir.
Los Niños como Ejemplo de Humildad y Fe
La Biblia dice claramente que los niños son una bendición, no un problema.
«En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: “¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.
«Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.
«Os aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Cada uno de nosotros, del más pequeño al más grande, ¡tenemos un valor inmensurable! Cuando miramos a un niño hambriento o a un hombre rico, ¿los vemos con los mismos ojos que a Dios? ¿Le damos el mismo valor a ambos?
El Amor Maternal y el Diseño de Dios para la Familia
El amor de la madre es algo tan bonito e inexplicable. La Biblia compara el amor de una madre por su hijo con el amor de Dios por Su pueblo. Dios diseñó la familia y los niños son su regalo. Por este motivo, el crecimiento de cada niño está en su corazón.
«¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?
«He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado.
Ejemplo Moderno de Aceptación y Amor
En el día de ayer el mundo fue participe de ver esta frase en practica durante la homilía pronunciada por el Papa Francisco en la Plaza San Pedro, un niño se acerco, abrazo y jugueteo un poco por el área y hasta se sentó en la silla. El Papa con toda la calma acaricio al niño y lo dejo sin inmutarse practicando su labor de representante de Jesús en la tierra.
Papa propone el ejemplo de un niño como modelo de libertad.
Virtudes Teologales
Las virtudes teologales son fundamentales en la vida cristiana y se centran en la fe, la esperanza y la caridad. Estas virtudes nos conectan directamente con Dios y guían nuestras acciones y pensamientos.
- Fe: La fe es la prueba de las realidades que no se ven (Hebr. 11:1). El justo vivirá por la fe (Rom. 1:17). Sin la fe es imposible agradar a Dios (Hebr. 11:6).
- Esperanza: La esperanza es el ancla del alma, segura y firme (Hebr. 6:19). Nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios (Rom. 5:2). La esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones (Rom. 5:5).
- Caridad: Si no tengo caridad, nada soy (1 Cor. 13:2). La caridad es el vínculo de la perfección (Col. 3:14). Dios es Amor (1 Jn. 4:8).
Tabla de Virtudes Teologales
| Virtud Teologal | Descripción | Versículos Clave |
|---|---|---|
| Fe | Creer en Dios y en sus promesas. | Hebreos 11:1, Romanos 1:17, Hebreos 11:6 |
| Esperanza | Confianza en la promesa de vida eterna con Dios. | Hebreos 6:19, Romanos 5:2, Romanos 5:5 |
| Caridad | Amor incondicional hacia Dios y el prójimo. | 1 Corintios 13:2, Colosenses 3:14, 1 Juan 4:8 |
La herencia es un acto jurídico que consiste en el traspaso de bienes, derechos u obligaciones de una persona que muere a otros; generalmente familiares. La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente. (Prov. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
Fue mi novia la que me regaló mi primera Biblia; fue ella la primera persona que oró por mi conversión. Y una vez terminado mi servicio militar, nos casamos. Esas fueron mis palabras, las palabras de un hombre joven desesperado, dirigidas a un Dios desconocido para él, que tuvo misericordia y le oyó. Al paso de los años, tengo la seguridad de que el Señor mi Dios, ha dirigido mis pasos hacia Él. Haciendo de mí un hijo suyo, para que de esta manera pudiera tener derecho a su herencia.
Todo varón debe de proveer para las necesidades de su casa, tanto materiales como espirituales; debe tener a su esposa en alta estima, compartiendo con ella todo lo que posea o pueda poseer. Sabedor de que ella es también coheredera de todas las promesas en nuestro Señor Jesucristo. Tratándola como vaso más frágil, y estando convencido de que, el que ama a su esposa, así mismo se ama. Nuestra esposa, varones, es la herencia que el Señor nos ha legado y confiado, por tal motivo, es nuestro deber, cuidar y hermosear aún mas esa herencia.
Se dice, que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer, lo correcto sería decir que al lado de cada hombre, hay una gran mujer. Nuestros hijos son parte también de la herencia de Jehová; y todo padre, debe proveer, sin excusa alguna, para todas sus necesidades, tanto materiales como espirituales.. (1ª Tim. 5:8) Siendo la mayor prioridad que crezcan, conociendo la Palabra de Dios. (Deut. No es suficiente preocuparse solamente por la salud, la higiene y la educación del cuerpo y de la mente; sino que, la dirección, exhortación y amonestación en Cristo deben acompañarles, regadas con mucho amor, para que puedan a su vez crecer y desarrollarse espiritualmente sanos. (Prov. 13:24, 29:17.
Padres, también nos ha dado en herencia a esos hijos que alborotan, lloran, ríen, pero que llenan nuestro hogar, que son la alegría de nuestra casa; cuida de ellos y llévalos a los pies de Jesucristo; no esperes que sean mayores de edad para que lo decidan; tu tienes la obligación de enseñarles a amar a Jesucristo e instruirles en sus enseñanzas y caminos. Cuidemos varones de la herencia que Jehová nos ha confiado.
Salmos 127:3-5 dice: "He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta."
