Posiciones de Lactancia Antireflujo para Bebés: Alivio y Bienestar

¿Tu bebé sufre de reflujo? Sabemos lo difícil que puede ser ver a tu pequeño experimentar malestar. Afortunadamente, desde la fisioterapia infantil existen posiciones recomendadas que pueden ayudar a aliviar los síntomas del reflujo en los bebés. ¡Te esperamos en el servicio de fisioterapia bebes en Fisioclinics Bilbao!

El reflujo en los bebés es un trastorno común que ocurre cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago. Esto puede provocar irritación y malestar, y se manifiesta a menudo a través de la regurgitación o vómito frecuente. Es importante reconocer los síntomas del reflujo en los bebés para poder identificarlo y tomar medidas adecuadas.

El reflujo sucede cuando el alimento vuelve al esófago desde el estómago. Se produce debido a que el músculo que actúa como válvula entre el estómago y el esófago (el esfínter esofágico), no está desarrollado por completo. Así, cuando los bebés tragan, este músculo se abre y relaja para dejar pasar el alimento. Una vez alimentado, debería permanecer cerrado, impidiendo precisamente que ese alimento realice el camino contrario.

Importancia de la Posición del Bebé

La posición en la que colocas a tu bebé puede tener un impacto significativo en la prevención del reflujo. Al cambiar la posición del cuerpo del bebé, puedes ayudar a mantener el ácido estomacal en su lugar y reducir la posibilidad de que se mueva hacia el esófago, causando el reflujo.

Posiciones Recomendadas para Prevenir el Reflujo

Aquí te presentamos algunas posiciones que te serán de gran ayuda:

  • Boca arriba al dormir: Una de las posiciones recomendadas para prevenir el reflujo en los bebés es colocarlos boca arriba al dormir. Esta posición ayuda a minimizar la regurgitación y reduce la posibilidad de que el ácido del estómago se mueva hacia el esófago. Es importante recordar que, desde hace algunos años, se recomienda que los bebés duerman boca arriba para prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
  • Cabeza elevada al dormir: Otra posición recomendada para prevenir el reflujo en los bebés es mantener la cabeza del bebé elevada mientras duerme. La gravedad ayudará a mantener el ácido en su lugar y reducirá la posibilidad de que ascienda hacia el esófago.
  • De lado: La posición de lado también puede ser beneficiosa para prevenir el reflujo en los bebés. Al colocar al bebé de lado, puedes ayudar a mantener el ácido en su lugar y reducir la regurgitación.

Otras posiciones que pueden ayudar:

  • Posición vertical para amamantar: Adopta posiciones verticalizadas para amamantar. Hay diferentes posturas para dar el pecho o biberón. En nuestro libro «Bebés en Movimiento», recogemos algunas de ellas.
  • Porteo ergonómico: Portea a tu bebé de forma ergonómica. El porteo nos ayuda a mantener al bebé en forma vertical tras la toma. Aunque he de recomendarte que observes la reacción de tu bebé. En algunos casos tenemos que esperar unos minutos tras la toma, ya que la presión sobre su zona abdominal puede desencadenar el reflujo.

El bebé con reflujo ácido ¿qué hacer?

Consejos Adicionales para Prevenir el Reflujo

Además de las posiciones recomendadas, existen otros consejos que pueden ayudar a prevenir el reflujo en los bebés:

  • No cubras la cabeza del bebé con mantas u otros objetos.
  • Es importante que el bebé, justo después de comer, no se tumbe por completo y se mantenga algo más incorporado.
  • Consultar a tu Pediatra: sobre todo si obervas que el reflujo se asocia a muestras de incomodida del bebé.
  • Acude a un Fisioterapeuta Especializado: El tratamiento de fisioterapia es un gran aliado a la hora de resolver algunos tipos de reflujo. Es importante saber que el reflujo puede ser parte de un cuadro cólico. Como fisioterapeutas podemos valorar zonas de «hipomovilidad» que estén interfiriendo con la función del aparato digestivo.

Mitos sobre el Reflujo

Existen mitos en torno al reflujo. Muchas veces se piensa que el bebé ha comido demasiado, y se le intenta entretener si pide poco tiempo después de haber echado la bocanada, ya que pensamos que ”no puede tener hambre ya”. Debemos saber que el estómago del bebé es muy pequeño y que la leche materna se digiere con mucha facilidad. Además, algunos bebés tienen dificultad para ganar peso a causa del reflujo.

Tipos de Reflujo

  • Fisiológico: El bebé echa poca cantidad, justo después de la toma. El bebé se ríe, es decir no es molesto. Esta leche no ha empezado todavía la digestión y no ha cambiado su acidez.
  • Gastroesofágico: Es leche amarillenta, que ha empezado a digerirse y tiene olor a ácido. Al volver le puede provocar quemazón (incluso esofagitis, que es irritación de la mucosa del esófago). Requiere tratamiento médico que es importante mantener y respetar.
  • Silente: La leche no llega hasta la boca, por lo que es más difícil de diagnosticar. No sabemos por qué está molesto, ya que no vemos la leche. Cuando el bebé quiere mamar es una pelea consigo mismo. Por un lado el bebé tiene hambre, pero por otra siente malestar. Se puede acompañar de hipo, tos o estornudos sin motivo aparente.

Recomendaciones Adicionales

  • Responder a las señales tempranas de hambre, sin esperar a que llore: el llanto es una señal tardía de hambre.
  • No limites la toma, ni le obligues a terminárselo todo (la lactancia, siempre a demanda): La lactancia debe ser sin reloj y a demanda. A veces sacamos la conclusión equivocada de que si el bebé ha echado es «porque estaba lleno y no puede tener hambre otra vez». Como te digo, esta conclusión es equivocada. La lactancia debe ser a demanda (tanto si le das el pecho o el biberón).
  • No dejes al bebé horizontal tras la toma: Si puede estar en tus brazos, mantenle en posición semi-recostada. Si necesitas dejarlo en la cuna o carro, que sea en una posición de unos 45º con respecto a la horizontal.

¿Qué NO hacer?

  • No automediques a tu bebé, ni si quiera con remedios naturales: Por mucho que haya funcionado con otro hijo, familiar o amigo. Cada bebé es único y debe ser valorado antes de empezar con un remedio.
  • Tampoco retires mediación sin indicación médica: aunque pensemos que esté mejor. En casos de reflujo gastroesofágico, el bebé puede empeorar e incluso desencadenar una esofagitis (lesión de la muscosa del esófago).

Cuidados y Precauciones

Si tu bebé presenta síntomas de reflujo que interfieren con su alimentación, sueño o bienestar general, es importante buscar la opinión de un médico. El reflujo en los bebés puede ser una fuente de malestar tanto para el bebé como para los padres, pero existen posiciones recomendadas que pueden ayudar a prevenirlo.

Colocar al bebé boca arriba, con la cabeza elevada o de lado puede ayudar a mantener el ácido estomacal en su lugar y reducir la regurgitación. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta las recomendaciones de seguridad y siempre consultar a un médico antes de probar cualquier posición o técnica con tu bebé. Recuerda que cada bebé es diferente y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.

Cuidemos a nuestros pequeños y brindémosles el alivio que necesitan.

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