Durante el embarazo, cualquier complicación puede generar preocupación. Una de ellas es la aparición de un hematoma intrauterino, una acumulación de sangre dentro de la cavidad uterina.
Los hematomas intrauterinos pueden variar en tamaño y ubicación, y aunque a veces son asintomáticos, pueden causar sangrado vaginal. Si experimentas sangrado durante el embarazo, es crucial consultar a tu médico de inmediato.
¿Qué es un Hematoma Intrauterino?
Un hematoma intrauterino es una acumulación de sangre dentro de la cavidad uterina en el transcurso de una gestación. Los hematomas intrauterinos en el embarazo son coágulos de sangre acumulados entre la placenta o el tejido coriónico y el revestimiento interno del útero. Aparecen con mayor frecuencia en el primer trimestre de embarazo y pueden dar lugar a un sangrado vaginal o no.
La aparición de estos hematomas puede comprometer el desarrollo fetal y dar lugar a un aborto espontáneo en el peor de los casos. Sin embargo, la mayoría de veces, la sangre coagulada es reabsorbida con el paso de los días y la gestación puede seguir su evolución normal.
Tipos de Hematomas Intrauterinos
Los hematomas intrauterinos se clasifican en función de su localización entre las distintas capas de tejido. Los comentamos a continuación:
- Subcoriónicos: Son los más comunes y se forman en el interior de la cavidad endometrial, entre las membranas placentarias y la pared uterina, en las primeras semanas de embarazo. Aunque también constituyen una amenaza de aborto, estos hematomas suelen tener una evolución favorable y se reabsorben por sí mismos. Los hematomas retrocoriónicos son similares y tienen también una evolución parecida.
- Supracervicales: Son los que mejor pronóstico tienen debido a su ubicación, en el cuello uterino. Se suelen eliminar por la vagina en forma de hemorragia.
- Retroplacentarios: Se forman entre la placenta y el endometrio y son menos comunes. Se asocian al desprendimiento de placenta, que suele ser la causa más habitual del sangrado a partir de la semana 28 de embarazo. También pueden afectar al aporte de oxígeno y nutrientes hacia el bebé. Por tanto, pueden suponer un mayor riesgo para el embarazo.
Además de la ubicación del hematoma y del momento en el que ha aparecido, su gravedad también dependerá del tamaño que ocupe. En general, el volumen de los hematomas intrauterinos se mide usando la fórmula de largo por ancho en milímetros. Se considera que el hematoma es pequeño si su tamaño es menor del 20% con respecto al saco gestacional y grande si supera el 50%.
HEMaTOMAs en el EMBARAZO, SANGRaDOs PRiMER y SEGuNDO TRiMESTRE, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Causas de los Hematomas Intrauterinos
Las causas de la formación de los hematomas intrauterinos son, en muchos casos, desconocidas. Sin embargo, su aparición se ha visto relacionada con los siguientes factores:
- Alteraciones en la coagulación de la sangre.
- Anomalías en la anatomía del útero.
- Malos hábitos como el tabaco o el alcohol.
- Mujeres mayores de 38-40 años.
- Hipertensión arterial.
- Diabetes.
- Embarazo múltiple.
Lo más probable es que el origen de los hematomas intrauterinos se sitúe entorno a la implantación del embrión, debido a la lesión que esta provoca en el endometrio que, finalmente, se transforma en sangre coagulada. Si estos coágulos de sangre no se deshacen o son reabsorbidos, los hematomas pueden seguir creciendo y ejercer presión sobre el embrión, lo cual podría provocar un aborto en el peor de los casos.
Por otro lado, un traumatismo causado, por ejemplo, por una caída, también podría ser causa de un hematoma intrauterino en la embarazada.
Síntomas de un Hematoma Intrauterino
Los hematomas intrauterinos no suelen tener síntomas asociados como el dolor, pero en ocasiones sí es posible que la mujer embarazada tenga pérdidas de sangre. Las hemorragias vaginales causadas por los hematomas intrauterinos pueden variar en color y cantidad y se producen, especialmente, en el primer trimestre de gestación. En cualquier caso, siempre que haya un sangrado en el embarazo, es recomendable acudir al médico cuanto antes.
Es posible que algunas mujeres no experimenten ningún síntoma, ya que muchos hematomas que surgen en el embarazo son detectados durante las ecografías rutinarias. El sangrado vaginal es el síntoma más común asociado con un hematoma. Este sangrado puede variar en color e intensidad, dependiendo de la ubicación y tamaño del hematoma. Algunos de los patrones de sangrado más frecuentes incluyen: Sangrado leve: Es común que el sangrado sea de color marrón oscuro, lo que indica que se trata de sangre «vieja» que el cuerpo está eliminando de manera natural. Este tipo de sangrado puede aparecer y desaparecer sin previo aviso.
Diagnóstico de un Hematoma Intrauterino
Los hematomas intrauterinos serán diagnosticados por ecografía, donde se les tomarán medidas para seguir su evolución. En caso de no haber pérdidas de sangre, los hematomas intrauterinos son detectados durante alguna de las ecografías de control del embarazo rutinarias.
El diagnóstico de un hematoma durante el embarazo suele realizarse mediante ecografía. Este examen permite identificar la ubicación, el tamaño y la gravedad del hematoma, así como monitorear su evolución durante el embarazo. Un examen físico puede complementar la ecografía, ayudando al médico a evaluar cualquier signo de complicación.
Tratamiento y Pronóstico
En primer lugar, ante un hematoma intrauterino, es necesario seguir todas las recomendaciones del médico y acudir a la consulta las veces que éste indique para su control y seguimiento. Normalmente, la embarazada deberá ir a consulta una vez cada una o dos semanas hasta que pase el riesgo.
Principalmente, el pronóstico de los hematomas intrauterinos se valora teniendo en cuenta dos elementos: su ubicación y tamaño. Los hematomas pequeños suelen tener una evolución favorable y se reabsorben espontáneamente. En función del tamaño y la localización, el tiempo que tardarán en eliminarse los hematomas intrauterinos será mayor o menor.
En caso de que estos hematomas crezcan y alcancen un gran tamaño, el embarazo será considerado de alto riesgo y habrá que tomar algunas medidas preventivas. A continuación, se comentan algunas de ellas:
- Reposo relativo o absoluto, según el riesgo que suponga el hematoma por su tamaño y localización.
- No mantener relaciones sexuales.
- Medicamentos, en algunos casos. En algunos casos se pauta una hormona llamada progesterona.
- Hospitalización de urgencia, en los casos más graves.
En muchos casos, a medida que avanza la gestación, los hematomas pueden ir reabsorbiéndose poco a poco y la mayoría de ellos desaparecen gradualmente. Como hemos dicho, las hemorragias durante el embarazo son muy alarmantes para la mujer. Sobre todo en los casos de hematomas intrauterinos grandes, el sangrado puede ser abundante y escandaloso. Pese a ello, este síntoma no tiene por qué indicar un peor pronóstico, ya que significa que el hematoma se está eliminando y reduciendo su tamaño progresivamente.
En muchos casos, los hematomas en el embarazo tienden a reabsorberse por sí mismos con el tiempo, y no requieren tratamiento médico invasivo. Sin embargo, en algunos casos, se pueden tomar medidas para garantizar la seguridad de la madre y el bebé.
Reposo absoluto: En casos de hematomas en el embarazo grandes o sintomáticos, el médico puede recomendar reposo absoluto para evitar el aumento del sangrado y facilitar la reabsorción del hematoma. El descanso puede reducir la presión sobre el útero y ayudar a prevenir complicaciones adicionales.
Monitoreo regular: Las ecografías periódicas permiten controlar la evolución del hematoma y asegurarse de que no esté afectando el crecimiento y desarrollo del feto.
Preguntas Frecuentes
¿Cuáles son los hematomas intrauterinos de peor pronóstico?
Los hematomas de gran tamaño situados en lugares críticos, como los hematomas retroplacentarios centrales, pueden ser especialmente peligrosos. En estos casos, se produce una separación entre el tejido coriónico y las deciduas basales, que son las capas que rodean la placenta. Esto puede derivar en un desprendimiento placentario o en la ruptura prematura de la bolsa amniótica, aumentando el riesgo de aborto en etapas tempranas o de parto prematuro si el embarazo se encuentra más avanzado.
¿Cuáles son los riesgos de un hematoma en un embarazo de mellizos?
La severidad del hematoma dependerá de su tamaño y de dónde esté localizado, pero los riesgos del hematoma serán los mismos independientemente de si es un embarazo gemelar o único. No obstante, al haber menos espacio intrauterino en un embarazo múltiple, la situación podría complicarse. En definitiva, los embarazos de gemelos y mellizos con hematomas intrauterinos necesitarán un mayor control y reposo absoluto por parte de la madre.
¿Cuáles son los cuidados ante un hematoma en el embarazo?
Los especialistas recomendarán reposo de manera parcial o total dependiendo del tamaño y la severidad del hematoma.
¿Los hematomas intrauterinos siempre aparecen en el primer trimestre de embarazo?
Lo más frecuente es que sí, pero también pueden surgir hematomas intrauterinos en momentos más avanzados del embarazo.
¿Un hematoma intrauterino es amenaza de aborto?
En cierta medida los hematomas intrauterinos suponen una amenaza de aborto.
En Clínica Imar, el seguimiento de las mujeres que han pasado por tratamientos de reproducción asistida es una prioridad. Los hematomas en el embarazo pueden ser más frecuentes en aquellas que han sido diagnosticadas con afecciones subyacentes o que han tenido problemas de fertilidad en el pasado. Por esta razón, las mujeres que conciben a través de técnicas de fertilidad requieren un monitoreo más cercano para detectar de manera temprana cualquier hematoma uterino en el embarazo.
