Durante mucho tiempo, recuperar la pasión por la lectura parecía una tarea difícil. Sin embargo, al adentrarme en el universo de Brandon Sanderson, encontré una chispa que revivió mi amor por los libros. Este artículo ofrece una guía de bolsillo para entender y disfrutar la saga "Nacidos de la Bruma" (Mistborn), una obra imprescindible dentro del Cosmere, el vasto y fascinante universo de Sanderson.
Mapa de Scadrial, el planeta donde se desarrolla la saga.
El Cosmere: Un Universo Compartido
Siempre he sentido especial interés por aquellas obras que comparten un gran universo, ya sean libros o no. El Cosmere, como se conoce al universo de Brandon Sanderson, se compone de varias novelas y relatos separados por distintos mundos, y a veces también por diferentes épocas. 'Mistborn', o 'Nacidos de la Bruma', es sólo una pequeña porción del Cosmere.
La Magia en el Cosmere
Lo más llamativo del autor, y una de las muchas razones por las que se ha vuelto tan popular, es porque la magia no está ahí porque sí. Brandon Sanderson se encarga de que comprendamos cómo funciona su universo, qué puede y qué no hacer la "magia", cómo pueden quemar metales y qué utilidad tiene hacerlo o cómo es ese planeta y por qué se encuentra en esa situación.
La Primera Era de Nacidos de la Bruma
La primera Era de 'Nacidos de la Bruma' es una de las mejores formas de comenzar a leer las novelas de Sanderson, sobre todo porque poco a poco van dando pequeñas pinceladas de lo que significa el Cosmere. La primera Era de 'Nacidos de la Bruma' se compone de las novelas 'El Imperio Final', 'El Pozo de la Ascensión' y 'El Héroe de las Eras'. Aunque el primer libro es, en cierto modo, autoconclusivo, una vez lo terminas quieres saber más.
El Imperio Final: Inicio de la Saga
'Nacidos de la Bruma' ('Mistborn') nos lleva a conocer el planeta Scadrial en su primera novela 'El Imperio Final'. El imperio final inicia la saga «Nacidos de la Bruma [Mistborn]», obra imprescindible del Cosmere, el universo destinado a dar forma a la serie más extensa y fascinante jamás escrita en el ámbito de la fantasía épica. Del autor best seller del New York Times.
Durante mil años han caído cenizas del cielo. Durante mil años nada ha florecido. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven en la miseria, sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador ha reinado con poder absoluto, dominando gracias al terror, a sus poderes y a su inmortalidad, ayudado por «obligadores» e «inquisidores», junto a la poderosa magia de la alomancia.
Pero los nobles a menudo han tenido trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los «nacidos de la bruma» (mistborn).
Ahora, Kelsier, el «superviviente», el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte... Tal vez los dos, con el mejor equipo criminal jamás reunido, unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años, logren cambiar el mundo y acabar con la atroz mano de hierro del Lord Legislador.
Portada de "El Imperio Final", el primer libro de la saga.
Guía de Bolsillo: Un Acompañante Esencial
Hace varios meses, Nova se puso en contacto con nosotros y nos ofreció la posibilidad de participar en la campaña de salida de El metal perdido dando vida a la primera guía jamás publicada de la saga Nacidos de la Bruma. Esta fue, seguramente junto al día que nos ofrecieron la oportunidad de ser correctores de la obra de Brandon, uno de los días más felices desde que lanzamos la web va ya para seis años . Nos emociona enormemente haber podido formar parte de un evento como este y haber escrito la guía ha sido todo un honor. Desde aquí queremos agradecer enormemente a Nova y a su editora, Marta Rossich, la gran confianza depositada en nosotros.
Primero porque en 2019 se animaron a invitarnos a corregir los libros después de ver la dedicación a la web y nuestra labor de traducción y acercamiento de la obra a la comunidad desde 2017. Y segundo, por la experiencia que ha sido escribir la guía.
Debido a la gran acogida que tuvo, porque se agotó prácticamente en las primeras 24h, se ha impreso una segunda edición (que puede distinguirse por la portada mate, a diferencia de la primera edición que era brillante). Estamos realmente emocionados y agradecidos ante la tremenda acogida que ha tenido, y queremos dar las gracias de corazón a las miles de personas que han acogido una de estas guías en su casa y en su sanderteca.
Creación de la Guía: Un Reto Apasionante
Podríamos decir que esta guía sufrió de sandersonitis. Aquí el enfoque fue bastante distinto, porque no hablábamos de traducción de un contenido existente, sino de crear la guía desde cero, repasando los puntos principales y los acontecimientos más relevantes de los seis libros anteriores. O sea, que tuvimos que hacer un trabajo importante de planificación y selección de material.
Y para cuando íbamos por la tercera versión del índice que serviría de esqueleto nos dimos cuenta de que incluso priorizando al máximo el contenido y dejando algunas cosas fuera como apartados que nos hubiera gustado incluir, esos 34.000 caracteres que al principio nos parecían tanto, no iban a ser suficientes. En la versión definitiva tuvimos que dejar fuera algunos apartados que nos hubiera gustado añadir o extender, como las religiones de Era 1, la economía y las monedas (ya que existen los preciosos diseños de Shire Post Mint), explayarnos sobre el Grupo o las conexiones con el Cosmere.
Otro de los retos a los que nos enfrentamos fue el tema del material gráfico, porque una de las cosas que hacía especial la guía del Archivo era la cantidad de ilustraciones. Como sabéis, esa saga está repleta de bocetos de los cuadernos de Shallan y Navani… Pero en Nacidos de la Bruma no hay nada parecido, así que más allá del alfabeto de acero y los mapas, no teníamos ilustraciones originales de dónde tirar.
Lo cierto es que elegir algo así nos pareció una responsabilidad bastante grande, y estuvimos pensando en qué cosas no habíamos tenido la oportunidad de ver en libros en español. Las dos primeras eran muy claras: versiones canónicas de Ati y Leras. Luego, ya nos enfocamos en razas y personajes, y los anclajes hemalúrgicos que es otra cosa interesante de tener. Mandamos una lista con muchas ideas pensando que el equipo de Brandon, que está a tope con los Proyectos Secretos (y con las miniaturas de El Archivo de las Tormentas, pensando que elegirían algunas (en nuestra cabeza de 3 a 5 tal vez) y nos sorprendieron enviando más de 15 ilustraciones que os dejamos un poco más abajo, y que luego pudimos ubicar en sus correspondientes secciones.
Ati (Ruina) y Leras (Conservación).
Wax, Steris, Marasi y Wayne.
El resultado de esta aventura ha sido un pequeño libro de bolsillo de 112 páginas, creado con mucho amor, que esperamos que disfrutéis y que sea un buen compañero de viaje en esta aventura.
Estamos muy agradecido por la buena acogida, todas las fotos y anécdotas compartidas en redes sociales (donde hicimos de servicio de atención al cliente honorario durante casi 48 horas). Para nosotros ha sido un sueño hecho realidad poder aportar nuestro granito de arena al universo del Cosmere, y haber tenido la oportunidad de colaborar con Nova y Dragonsteel. Gracias por todos, gracias por leernos, gracias por todo el amor que recibimos. No podríamos estar más felices.
Mistborn. Trilogía Original - Libro 1 Mistborn es la saga que ha convertido a Brandon Sanderson en el gran autor de fantasía del siglo XXI. Más de diez millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. «Una de las mejores obras de fantasía jamás escrita.»Forbes
Las brumas gobiernan la noche. El lord Legislador domina el mundo. En otros tiempos, un héroe se alzó para salvar la humanidad. Fracasó. Desde entonces, el mundo es un erial de ceniza y niebla gobernado por un emperador inmortal conocido como el lord Legislador. Pero la esperanza perdura.
Cosmere - La magia de Nacidos de la Bruma 1: Alomancia en Era 1
El Metal Perdido: Un Avance
Pues ya estamos a una semana de que se publique El metal perdido. ¡Cómo vuela el tiempo! Así que hoy traemos los que posiblemente sean los penúltimos capítulos antes de la salida del libro.
Aprovechamos a dejaros también la grabación de la charla «Brandon Sanderson y su Cosmere: El gran renovador de la fantasía», que hicimos en Gigamesh donde Ángel y yo estuvimos junto a Josep Famadas (de El club de las tormentas) y Marina Vidal (artista que ha ilustrado las portadas de la saga de Alcatraz en español).
Además, nos hace mucha ilusión poder compartir al fin que hemos colaborado con Nova en un proyecto que nos hace tremenda ilusión: La guía de bolsillo para Nacidos de la Bruma, una guía escrita íntegramente por mí y por Ángel en la que recogemos en 112 páginas, todo lo que necesitamos saber antes de la salida de El metal perdido, que contiene más de 15 ilustraciones exclusivas realizadas por Ben McSweeney de Dragonsteel para la publicación de esta guía y que no se han visto nunca antes, como por ejemplo las primeras imágenes canónicas de Ati y Leras, ¡y más!
En esta guía repasamos todos los aspectos importantes desde la cosmogonía, el sistema de magia en profundidad, el alfabeto de acero, la historia tanto de Era 1 y lo que sabemos hasta Era 2, razas y personajes principales.
Wayne: Un Personaje Inolvidable
Los siguientes fragmentos exploran la peculiaridad y el ingenio del personaje Wayne, mostrando su visión única del mundo y sus curiosas decisiones financieras.
La Gestoría Contable e Inmobiliaria Call e Hijo e Hijas quizá no pareciera un mortuorio, pero Wayne estaba seguro de que lo era. Porque había que estar muerto para que te gustara trabajar en un sitio como ese.
Espigado Aburrido y Bajito Aburrido hicieron que se sentara y empezaron a embalsamarlo de inmediato. Y para colmo, ni siquiera con buen material. Wayne habría aceptado casi cualquier clase de bebida, pero no, claro, esa gente tenía que usar tinta.
Antes le resecaron el cuerpo a conciencia, eso sí.-Sus inversiones -dijo Espigado Aburrido- entrañan demasiado riesgo, maese Wayne. Le recomendamos una cartera más equilibrada.-¿Cuánto dinero tengo? -preguntó él, taciturno.-Mas de veinte millones en estos momentos.
Caray.-¡Os dije que se lo dierais a la gente que no tiene techo!-Sí, y su proyecto urbanístico asequible fue todo un éxito -dijo Bajito Aburrido, espabilando y estirando el brazo hacia un libro de cuentas-. Que anticipara usted las inminentes subvenciones fue todo un golpe de…-¿Y esa chica? -preguntó Wayne-. La de los enchufes en las paredes.
Espigado Aburrido sonrió.-¡Los revolucionarios dispositivos eléctricos que desarrolló la señorita Tarcsel constituyen la vanguardia de su imperio financiero, maese Wayne! Los beneficios son astronómicos.-Sus inversiones inmobiliarias han sido juiciosas -añadió Bajito Aburrido-, pero deberíamos liquidar parte de sus activos en Electricidad Tarcsel e invertir en otras empresas de creación más reciente, para protegernos de la competencia que empieza a emerger ahora que las primeras patentes están caducando.
-De verdad -dijo Wayne-, tenéis que buscaros novia o algo.-Ah, ambos tenemos pareja, maese Wayne -respondió Bajito Aburrido-. Garisel es un hombre muy popular, debo decir. ¡Y no sabe usted lo fogosas que pueden ser las contables! Sin ir más lejos, la otra noche…-Cierra el pico -gruñó Wayne-. No me lo restriegues.
Bueno, para qué resistirse. Nadie podía huir de su propio funeral. Sobre todo porque las piernas de los muertos no funcionan.
-Muy bien, dadme un condenado sombrero de esos.
Los dos hombres se miraron entre ellos, pero Wayne señaló con impaciencia y Espigado Aburrido por fin descolgó su bombín de la pared junto a la puerta y se lo entregó. Wayne se lo puso y su muerte terminó de consumarse del todo. A la herrumbre con él hasta los huesos. Echó una mirada a los libros de cuentas, frotándose bajo la barbilla con el pulgar. Pero con eso no bastaba, de modo que sacó las gafas de Bajito Aburrido del bolsillo del chaleco del hombre y se las guardó con gesto distraído en su propio bolsillo.
Seguía sin ser suficiente.-Si no es mucha molestia -dijo-, ¿podrían traerme un té con miel? El limón aparte y una ramita pequeña de menta. No demasiada, ojo, la justa para darle un poco de sabor. Usted ya me entiende, ¿verdad, Garisel? Muy amable, muy amable.
Al poco tiempo lo tenía delante mientras estudiaba los libros de cuentas. Su apellido figuraba como «Terrisano» porque no tenía uno de verdad. Siguió leyendo.
Sí, sí, números. Había muchísimos números, desde luego. Y de los altos, los que a los contables les gustaba que él viera. Apenas había nada en rojo en aquel libro. Sí, hum. Al té le faltaba un poco de miel.
Lo que decían aquellos libros era innegable. Wayne estaba muerto de verdad. Y en su lugar vivía un tipo ricachón. No, un tipo al que había que calificar de opulento.-Por lo menos -dijo-, ¿tienen mi bendaleo?
Una ayudante le trajo un enorme saco lleno. Había el suficiente para comprar dos o tres coches, si quisiera.
-De acuerdo, pues -dijo Wayne-. Haremos lo siguiente. ¿Ven esto que tengo aquí? -Desdobló un papel que llevaba en el bolsillo interior, un folleto de una liguilla local de balonmorro para reclutar a jugadores jóvenes-. Vamos a proporcionar fondos a estos pilluelos para que se equipen, y les construiremos un lugar donde llevarán a cabo sus enfrentamientos.
-Señor? -preguntó Bajito Aburrido-. ¿Por qué?
-Le añadiremos gradas -explicó Wayne-, para que la gente pueda ir a verlo. Verán, ahora mismo todo el mundo anda buscando alguien a quien gritar. Y nosotros, amigos míos, vamos a proporcionárselo. Crearemos una gran liga de balonmorro, con un equipo de cada octante. Llevo un tiempo dando vueltas, caballeros, a que a esta ciudad le hace falta un modo de embriagarse con orden y mesura.
-No comprendo, señor -dijo Espigado Aburrido.
-Los bares existen por un motivo -respondió Wayne-. Son un entorno controlado en el que beber. La ciudadanía querrá ingerir alcohol, créanme, y es mejor para la sociedad que lo tengamos previsto. Ahora mismo los octantes están tensos. La gente está furiosa. Las ciudades exteriores… ¡caramba, están alborotadas! Debemos encargarnos de que la ira se experimente de un modo similar a la embriaguez: con una válvula de escape mesurada, con alguien que caiga mal a todos.
Lo miraron perplejos.
-Pondremos a un puñado de gente a atizarse leches entre ellos -explicó Wayne, cambiando a un acento de clase más baja-. Jugarán en equipos que representen a los octantes, para que todo el mundo tenga un favorito y odie a los demás. Pero odiando como debe ser.
-¡Ah! -exclamó Bajito Aburrido.
Cómo era la gente de hoy en día, con su jerga de baja cuna. Caramba, Wayne hasta sospechaba que aquellos dos ni siquiera serían capaces de bruñir un retrete dorado como era debido. ¡Por el amor de Dios!
-Sí… -dijo Espigado Aburrido-. Entiendo. Sería como las competiciones de barrio, pero para toda la ciudad.
-La gente adora a sus equipos de barrio -asintió Wayne-. Podemos hacer algo bueno a partir de eso.
-Construir estadios de buen tamaño saldrá caro -objetó Bajito Espigado-. Incluso para usted.
-Entonces cobraremos algo por entrar -dijo Wayne-. Las cosas se disfrutan más cuando hay un interés monetario.
-Sí -dijo Espigado Aburrido-. Sí, es muy interesante. Monetizar las rivalidades y la codificación personal de intereses será una parte seminal de esta actividad.
-Es mi parte favorita de casi todas las actividades -comentó Wayne.
Espigado Aburrido asintió.
-Excelente idea. Pondremos a nuestros mejores empleados a trabajar en ello.
-Qué va, qué va -dijo Wayne-. Pongan a los peores. Los muy bribones sabrán más de holgazanear, lo cual me resultará más beneficioso en este caso concreto. Y ahora, hablemos de los azotes al servicio y de por qué en realidad no es tan pernicioso para ellos.
Herrumbres, menudo sombrero se había puesto. Se lo quitó y se secó la frente. Dichoso dinero y dichosos sombreros de ricachón. Aquel tenía hasta una fina capa de aluminio por dentro para proteger de la alomancia emocional.
Bueno, seguro que aquella idea del balonmorro por fin lo arruinaría. Al fin y al cabo, era la peor idea que había tenido jamás, y Wayne era tonto de remate. Hizo dar vueltas al sombrero sobre su índice extendido y se puso a pensar. ¿Y si Wax descubría que era rico? O peor, ¿y si se enteraba Marasi? Estarían recordándoselo hasta el herrumbroso final de sus días.
Espigado Aburrido se ahuecó el cuello de la camisa.
-¿De verdad quiere que… estudiemos la aplicación de castigos más físicos en, hum, parte de su personal?
-Qué va -dijo Wayne-. Tanto estudiar por qué se mueven las cosas tiene que ser un asco.
-Señor -dijo Bajito Aburrido-, ¿qué hay de las provisiones de su fideicomiso? Querríamos hablar de las más inusuales que introdujo.
-No. Siguiente.
-Su vivienda actual…
-No. Siguiente.
-¿Waxillium le ha confirmado ya que comprende haberle transferido a usted todos sus derechos de imagen cuando firmó aquel…?
-No. Siguiente.
-¿Su flota automovilística?
Eso sí que le gustaba.
-¿Qué pasa con ella?
-Ha salido un nuevo modelo de Victori -dijo Bajito Aburrido.
Le enseñó una lámina. El vehículo no tenía techo. Se podría conducirlo y escupir al viento, si uno quería.
-Caray, sí que me gusta -dijo Wayne-. Compradme uno.
-Por supuesto, señor -respondió Bajito Aburrido-. ¿Cuántas participaciones de la empresa debemos adquirir?
Wayne lo miró con los ojos entornados.
-Os veo las intenciones.
Los dos le pusieron cara de inocente.
-No más de un cinco por ciento -dijo Wayne-. Y cuando la gente que juega a balonmorro se haga famosa, que conduzcan los coches de un lado a otro para que se hagan más populares y tal. Ah, y tendríamos que llamar al deporte otra cosa que no sea balonmorro. Y a lo mejor dejar que haya nacidos del metal en los puestos de corredor. Y en el de portero. Así será más interesante.
-Como desee, maese Wayne.
Siguió dando vueltas al bombín sobre el dedo. «Nunca he conocido a nadie capaz de meterse tan bien en la cabeza de los demás como Wayne». Hasta se metía en la cabeza de unos contables.
¿Podría meterse en la de una chica que lo odiaba?
Para empezar, Wayne tenía que recordar lo que había hecho. Merecía ese dolor.
Pero ¿lo merecía ella? Cerró los ojos, pensando en lo que debía de ser verlo llegar con la cabeza gacha cada mes. Ya estaba ahí otra vez ese hombre tan horrible. ¿Por qué no me deja seguir con mi vida?
«Acabará entendiéndolo».
¿Y si no quería?
Maldición. Demasiado tarde.
-Oye, Call -dijo, abriendo los ojos y mirando a Bajito Aburrido-. Necesito que os ocupéis de una entrega. Hay que pagar una cantidad de dinero a una joven y su familia. Eh… cada mes. Ahora tiene una hija y necesita que le llegue el dinero en su momento. Se supone que debo entregárselo en persona, pero… cada vez estoy más ocupado. Sí, demasiadas cosas que hacer, ya sabéis.
-Tenemos a muchos clientes con necesidades similares, maese Wayne -respondió Bajito Aburrido-. Apúntenos las señas y nos encargaremos de que se haga con discreción.
¿Por qué había tenido que decirlo así? Bueno, en todo caso, Jaxy tenía razón.
Steris: Preparación y Comprensión
Steris, otro personaje clave, demuestra una evolución en su comprensión de los demás y en la aplicación de sus preparativos. Su meticulosidad y cariño se entrelazan en situaciones de peligro.
Steris creía que se le iba dando mejor comprender a los demás. Al principio había supuesto que todo el mundo tenía las mismas preocupaciones que ella, pero ocultaban su ansiedad de maravilla. Con el paso de los años, había comprendido algo aún más increíble: que la gente no sentía esa ansiedad, sin más.
No tenían una preocupación continua e insistente al fondo del cerebro que les susurraba que habían olvidado algo importante. No pasaban horas pensando en los errores cometidos y en cómo podrían haberse preparado mejor. Vivían en un estado perpetuo a medio camino entre una feliz satisfacción y una temible ignorancia.
Luego Steris se había hecho más mayor. Se había casado con Waxillium. Había entablado amistades, de las verdaderas, y había ido ganando comprensión. Cada cual veía el mundo a su manera, y el Superviviente había creado a las personas para que se complementaran entre ellas. Metal y aleación. Un empujón para cada tirón.
Los demás reaccionaron a la explosión del sótano con una extraña actitud de emoción y ansia, casi compitiendo unos con otros por llegar a la puerta. Pero ¿y si la escalera se había desestabilizado? Steris tenía toda una lista de protocolos a seguir si se producía una detonación en el laboratorio, a la que había dedicado tres noches enteras.
Les tenía mucho aprecio. Por eso quiso gritarles una advertencia, retenerlos a salvo, prohibirles que se arriesgaran. Pero también sabía lo radical que se ponía a veces. Esa había sido su mayor revelación de los últimos años, en la que habían colaborado las conversaciones con las mujeres de su grupo de lectura. Algunos preparativos que hacía sobrepasaban lo útil. Comprender donde estaba esa línea era crucial para comprenderse a sí misma.
Y tuvo que reconocer que ese día los demás mostraron algo de sentido común. A instancia suya, dejaron que VenDell entrara en primer lugar, ya que una caída no le haría daño. Wax fue el siguiente, ya que más o menos podía volar si los peldaños se derrumbaban. Esperaron un momento al pie de la escalera antes de abrir la puerta reforzada, por si explotaba algo más.
-¡Esperad! -dijo Steris, y metió la mano en el bolso-. Mascarillas.
Distribuyó las protecciones de tela a los demás, incluso a Allik, ya que su máscara de madera no filtraba el aire. Todos las aceptaron distraídos, o incluso poniendo un poco los ojos en blanco. Todos excepto Wax, que le sonrió mientras se la ponía.
A él le gustaban los preparativos de Steris. Los encontraba encantadores. Pero además de eso, los agradecía. La veía como una persona útil, no quisquillosa.
-¿Qué hay en tu lista de precauciones para una explosión? -le preguntó.
Steris sintió la calidez de su afecto mientras sacaba su cuadernillo de emergencias domésticas. Sí, sabía que a veces se ponía radical. Pero al mismo tiempo, crear aquellas listas le resultaba terapéutico. Sus miedos remitían después de apuntarlos. Si se le ocurría algo, lo catalogaba y pensaba en ello, ese algo dejaba de tener poder sobre ella y pasaba a estar bajo su control.
-Ácidos en el suelo -leyó-. Si se mezclan, podrían producir gases venenosos. Esquirlas de cristal. Explosiones secundarias, en particular de armonium desprotegido. Son las tres cosas que más temo.
Wax pensó un momento.
-Marasi -dijo mientras abría la puerta hacia dentro-, he hecho pruebas con dos ácidos, clorhídrico e hipocloroso.
-¿Y eso significa…?
-Gas cloro -respondió Wax.
VenDell agarró el brazo de Marasi. Los kandra tenían mucha manía a los ácidos.
Para sorpresa de Steris, hicieron caso a lo que propuso. Como los potentes ventiladores que habían instalado en el sótano no funcionaban, dejaron que trajera otro de una habitación y lo pusiera en marcha. Regresaron todos escalera arriba y salieron de la mansión mientras el aire del sótano se renovaba. Cuando volvieron a bajar, todos se pusieron la mascarilla sin protestar y dejaron que Steris comprobara la pureza del aire con un reactivo. Luego pisaron con c...
