Acné en el embarazo: causas, tratamiento y cuidados esenciales

El embarazo es una etapa de grandes cambios en el cuerpo de la mujer, y la piel no es la excepción. Uno de los problemas cutáneos más comunes durante esta etapa es el acné hormonal, que afecta a muchas mujeres, especialmente en las primeras semanas o durante el primer trimestre de gestación.

Causas del acné durante el embarazo

El acné en el embarazo se debe principalmente a los cambios hormonales que ocurren durante esta etapa. En concreto, el aumento de las hormonas androgénicas estimula las glándulas sebáceas, lo que lleva a una mayor producción de sebo. Estas glándulas sebáceas provocan una secreción excesiva que consigue bloquear el folículo piloso. Una vez que el poro está taponado, aparecen secreciones de grasa que crean un hábitat perfecto para que la bacteria que produce el acné se instale en el poro. Este problema es más frecuente en el primer trimestre, ya que es cuando los niveles hormonales se alteran de forma más intensa.

Además de los cambios hormonales, otros factores pueden contribuir a la aparición del acné durante el embarazo:

  • Aumento del flujo sanguíneo: El flujo sanguíneo en el cuerpo de una mujer embarazada aumenta para proporcionar nutrientes y oxígeno al feto en desarrollo.
  • Factores genéticos: El embarazo y el acné también están ligados por la predisposición genética.
  • Cambios en la rutina de cuidado de la piel: Las mujeres embarazadas a menudo ajustan su rutina de cuidado de la piel, ya sea por recomendación médica o por preocupaciones sobre la seguridad de ciertos productos.

¿Es normal tener acné durante el embarazo?

Sí, es completamente normal. Muchas mujeres experimentan brotes de acné incluso antes de darse cuenta de que están embarazadas. Hay que destacar que durante el embarazo, a medida que los niveles de estrógenos aumentan, la producción de grasa en los poros es mayor y esto puede llevarnos a sufrir de acné. En este punto, es importante recordar que el acné en el embarazo no afecta a todas las mujeres de la misma manera.

El acné aparece por las hormonas andrógenas que, durante el embarazo, incrementan sus niveles y estimulan las glándulas sebáceas de la piel. Los estrógenos y la progesterona son las hormonas a las que más se puede responsabilizar de los cambios que experimenta el cuerpo de una mujer embarazada.

El acné en el marco del embarazo, suele presentar pequeños granitos rojos localizados fundamentalmente en el tercio inferior de la cara. Sin embargo, son menos comunes las lesiones tipo comedón (los populares puntos negros).

En la mayoría de los casos, y tras su aparición en el primer trimestre, el acné en el embarazo va disminuyendo de manera progresiva mientras avanzan los meses.

Tratamientos seguros para el acné durante el embarazo

El tratamiento del acné durante el embarazo requiere especial cuidado, ya que muchos productos comunes para el acné contienen ingredientes que pueden ser perjudiciales para el desarrollo del feto. El tratamiento del acné del embarazo no debe basarse en productos que puedan resultar tóxicos para el bebé. Durante el embarazo, se deben evitar, por ejemplo, los cosméticos a base de aceites esenciales y los que contienen derivados de la vitamina A, como el retinol.

Es cierto que, durante el embarazo, tenemos que eliminar de nuestro arsenal de herramientas terapéuticas algunas que pueden entrañar riesgo para el feto. A nivel tópico, renunciamos al uso de los retinoides. Existe una mínima posibilidad de que el producto pase al torrente sanguíneo de la madre y pueda acabar llegando al feto. Ante la duda, no se usa. A nivel oral, está totalmente contraindicada la isotretinoína por su efecto teratogénico (puede producir malformaciones graves en el feto). Dentro del grupo de los antibióticos, debemos elegir el tipo de antibiótico adecuado. A nivel de procedimientos, los peelings químicos, se evitan por el mismo motivo.

Existen tratamientos y cosméticos que combaten el acné, pero se deben consultar antes con un profesional. Evita siempre las tetraciclinas ya que producen problemas en los huesos y en los dientes, el ácido salicílico, el tretinoin y la isotrentinoína. Por estas razones te pedimos que tengas cuidado y siempre consultes a un médico.

Sin embargo, existen alternativas seguras y efectivas para tratar el acné durante el embarazo:

  • Ácido glicólico: Este activo es seguro para usar durante el embarazo en concentraciones bajas. Ayuda a exfoliar suavemente la piel, mejorar su textura y reducir las imperfecciones. Es ideal para tratar brotes leves a moderados sin causar irritación.
  • Niacinamida: Este ingrediente es un gran aliado para reducir la inflamación, controlar el exceso de sebo y mejorar el tono general de la piel.
  • Ácido azelaico: Este activo tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, lo que lo hace muy efectivo para tratar el acné sin riesgos para el bebé.

Sin duda, recomendamos el Skinceuticals Phyto A+ Brightening Treatment, que al combinar 2% de alfa arbutina, 3% de ácido azelaico y 5.75% de extractos botánicos, no solo ataca la bacteria causante del acné si no que reduce las marcas post-imperfecciones en un 20%, mejora la textura de la piel un 19% y controla el exceso de sebo en un 28%.

La cafeína es un ingrediente que suele estar presente en muchos contornos de ojos.

Acné Hormonal en el Embarazo - Cómo controlarlo | Tratamiento

Consultar a un dermatólogo especializado en piel durante el embarazo te permitirá recibir un tratamiento adecuado y seguro para ti y tu bebé. Y si aún tienes dudas sobre cuáles son los mejores productos para tratar el acné durante el embarazo ¡No dudes en escribirnos!

Cuidados esenciales para la piel durante el embarazo

Además de los tratamientos específicos, es fundamental mantener una rutina de cuidado de la piel adecuada durante el embarazo para prevenir y controlar el acné:

  • Mantén una buena higiene facial: Lava tu rostro suavemente dos veces al día con un limpiador facial suave y agua tibia.
  • Mantén la piel limpia: Intenta limpiar tu rostro 2 veces al día; una por la mañana, y otra por la noche.
  • Desmaquíllate: Recuerda desmaquillarte antes de ir a dormir. No es sano mantener los poros obstruidos por el maquillaje durante toda la noche. Para ello, puedes utilizar toallitas desmaquillantes o algodones impregnados de agua micelar o productos similares.
  • No aprietes las espinillas: Esta práctica puede provocar infecciones y cicatrices.
  • No toques los granos: Olvida el deseo de toquetear los granos o espinillas, sobretodo los del rostro.
  • Cosméticos sin aceite: Al menos durante el embarazo, opta por productos cosméticos y maquillaje con poco aceite, aquellos destinados a pieles grasas o muy grasas.
  • Deja respirar la piel.
  • Cuida también de tu pelo: Presta atención a todo lo que toca tu cara.
  • Evita tocarte mucho el rostro: Y si lo haces, cuanto más limpias estén tus manos mucho mejor.
  • Mantente hidratada: Mantenerte hidratada es uno de los principales cuidados en el embarazo. También la hidratación juega un papel importante, puesto que minimiza los daños cutáneos.
  • Protección solar: También hay que protegerse del sol, ya que es un conocido “falso amigo” de las pieles con acné.
  • Alimentación sana y equilibrada: Hay que mantener unos hábitos de alimentación saludables comiendo verduras, hortalizas y frutas.
  • Ejercicio: En el embarazo tampoco es recomendable que apuestes por una vida sedentaria. Podrías realizar ejercicios suaves, como pasear diariamente.

Durante el embarazo debes cuidar especialmente tu piel, desmaquillándola siempre y limpiándola a diario. Además, desde Clínica Millet recomendamos realizar un tratamiento facial profesional, al menos, una vez al mes.

Tratamiento facial profesional recomendado por Clínica Millet:

  1. Aplicación de crema con masaje facial: Se aplica crema adecuada al tipo de piel con un masaje para asegurar la absorción del producto así como para lograr un aumento de la circulación sanguínea y linfático y obtener, también, un momento de calma, tranquilidad y bienestar al paciente.
  2. Sellado facial: Aplicación de Serum, crema y protección solar.

En Clínica Millet recomendamos realizar este tratamiento a todas las mujeres embarazadas con problemas de acné o piel reseca. ¡Vente a la Clínica Millet y prueba!

Otras dermatosis del embarazo

Es importante diferenciar las afecciones fisiológicas, propias de la gestación, de las patológicas. Se denomina dermatosis del embarazo a las afecciones de la piel que aparecen especialmente durante la gestación y que cursan con características peculiares. Algunas de las más comunes son:

  • Herpes gestationis: Consiste en la aparición de un prurito o picor exasperante que se sigue al cabo de unas semanas de lesiones ampollosas o en forma de urticaria en la piel.
  • Prurito del embarazo: El cuadro clínico comienza con un picor intenso e insoportable tanto por el día como por la noche. Al cabo de unas semanas, aparecen las lesiones en la piel en forma de pápulas (lesiones palpables y elevadas de color rojizo).
  • Erupción polimorfa del embarazo: Se trata de una erupción a base de pequeños granitos acompañada de mucho picor. Se localiza por todo el cuerpo, aunque fundamentalmente en abdomen y mamas.
  • Prurigo del embarazo: Se caracteriza por la aparición de lesiones palpables y elevadas de menor de 1 centímetro de diámetro y nódulos rojos en la piel. Estas lesiones producen mucho picor.
  • Colestasis intrahepática del embarazo: Se caracteriza por un intenso picor o prurito, seguido de lesiones de rascado. Es decir, las lesiones que presenta la embarazada en la piel, no las produce la enfermedad si no las uñas durante el rascado.

Por último, debes saber que con respecto al pelo, se cae menos en el embarazo. Notarás el cuero cabelludo más fuerte.

Si se produce un acné del embarazo más severo, se debe consultar a un médico general o a un dermatólogo para encontrar un tratamiento adaptado a las necesidades de la piel que sea compatible con el embarazo.

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