Estudio de la Diabetes Gestacional: Pruebas, Diagnóstico y Tratamiento

La diabetes gestacional (DG) es un tipo de diabetes que se diagnostica por primera vez durante el embarazo. Al igual que otros tipos de diabetes, es una alteración metabólica que provoca un aumento de los niveles de glucosa en sangre. Es importante mantenerla bajo control y hacer un seguimiento tanto durante el embarazo como en el posparto.

¿Qué es la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional es la presencia de azúcar alto (glucosa) en la sangre que empieza o se diagnostica por primera vez durante el embarazo. Niveles de glucosa en sangre elevados en mujeres embarazadas que nunca han tenido diabetes puede indicar la presencia de diabetes gestacional.

Por lo general, es transitoria, ya que aparece por primera vez durante el embarazo y, habitualmente, desaparece después de dar a luz. La prevalencia global de la diabetes gestacional oscila entre el 7% y el 14%, en España la diabetes gestacional afecta a entre el 3-9% de los embarazos.

Causas de la Diabetes Gestacional

Las causas no están del todo claras, pero parece que las hormonas del embarazo pueden dificultar la acción de la insulina en el organismo, creando cierta resistencia a la insulina. En la mayoría de los casos, las mujeres embarazadas compensan esta resistencia produciendo una mayor cantidad de insulina, alcanzando un nivel adecuado para regular los niveles de glucosa en sangre. Sin embargo, si no producen suficiente insulina puede aparecer la diabetes gestacional.

Durante la gestación, la placenta libera hormonas que ayudan al desarrollo del bebé, pero que también dificultan la acción de la insulina, una condición conocida como resistencia a la insulina. En resumen: si esta respuesta a la resistencia a la insulina por parte de la madre es insuficiente durante el embarazo, la glucosa no puede entrar adecuadamente en las células y se acumula en la sangre, provocando hiperglucemia.

Los mecanismos fisiológicos que desencadenan la aparición de diabetes gestacional son, a día de hoy, desconocidos. Aun así, se sabe que parte de la responsabilidad son los cambios hormonales del embarazo.

Factores de Riesgo

Además, existen algunos factores de riesgo que aumentan las probabilidades de desarrollar este tipo de diabetes, como:

  • Tener más de 35 años.
  • Presentar obesidad (IMC >30).
  • Embarazo previo con diabetes gestacional.
  • Tener familiares de primer grado con diabetes mellitus o antecedentes familiares de resistencia a la insulina.
  • Presentar síndrome de ovario poliquístico.

La obesidad y el sobrepeso se consideran los principales predisponentes para este cuadro clínico. El porcentaje de mujeres obesas que desarrollan diabetes gestacional es significativamente más alto que en la población general, con estudios mostrando tasas de entre el 20% y más del 20%, duplicando o incluso triplicando el riesgo en comparación con mujeres de peso normal.

Pruebas de Detección de la Diabetes Gestacional

Todas las gestantes deben realizar una prueba oral de tolerancia a la glucosa entre las semanas 24 y 28 del embarazo: el Test de O´Sullivan. Si resulta alterado, se confirma la diabetes gestacional con la posterior práctica de la Curva de Glucemia.

¿Cuándo se realiza la prueba de glucosa durante el embarazo?

De manera general, la prueba de glucosa en el embarazo se realiza en prácticamente todas las gestantes entre las semanas 24 y 28 de gestación. Sin embargo, como hemos visto anteriormente existen algunos factores de riesgo que incrementan el riesgo de presentar diabetes gestacional y en estos casos, la prueba puede adelantarse al primer trimestre de gestación, con el objetivo de detectar una posible diabetes gestacional lo antes posible.

Además, aunque se haya realizado la prueba en el segundo trimestre, si a lo largo del embarazo la gestante presenta signos relacionados con la diabetes gestacional como macrosomía o el aumento de líquido amniótico (polihidramnios), la prueba de glucosa podría repetirse.

Tipos de pruebas de glucosa

Durante el embarazo, suelen realizarse dos pruebas de glucosa como parte de los cuidados prenatales. Tanto la curva larga o TTOG (la prueba de detección más común) como la curva corta o SOG (test O'Sullivan) miden cómo responde tu cuerpo a la glucosa (azúcar) y ayudan a determinar si tienes diabetes gestacional, una patología que puede manifestarse durante el embarazo.

Estas pruebas de glucosa se realizan de manera rutinaria durante el embarazo y están recomendadas por los colegios de médicos para todas las embarazadas.

  1. Curva corta de glucosa o test O'Sullivan: El test de O'Sullivan es una prueba rutinaria que se realiza para detectar la diabetes gestacional: tiene una duración de una hora y generalmente se programa entre las 24 y las 28 semanas de embarazo. Consiste en tomar una bebida con glucosa (una solución azucarada), seguida de un análisis de sangre para medir los niveles de azúcar en sangre.
  2. Test de glucosa oral en el embarazo o curva larga: La prueba de tolerancia oral a la glucosa, también conocida como prueba de glucosa de las 3 horas o curva larga, es un test diagnóstico utilizado para confirmar la diabetes gestacional si los resultados del test O'Sullivan son elevados. Para realizarla, hay que acudir en ayunas, beber un preparado con glucosa y someterse a varias extracciones de sangre para evaluar cómo procesa el cuerpo el azúcar.

El diagnóstico de la diabetes gestacional se realiza mediante pruebas analíticas específicas durante el embarazo, incluso en ausencia de síntomas, ya que la mayoría de las mujeres afectadas no presentan signos clínicos evidentes. Por este motivo, el cribado forma parte del control prenatal habitual y suele llevarse a cabo entre las semanas 24 y 28 de gestación, momento en el que la resistencia a la insulina alcanza su punto máximo.

La prueba más utilizada es la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG u OGTT), que consiste en medir los niveles de glucosa en sangre tras la ingesta de una solución azucarada, evaluando la capacidad del organismo para metabolizarla. Dependiendo de los valores obtenidos en ayunas y después de la sobrecarga de glucosa, se confirma o descarta el diagnóstico.

¿Cómo se realiza la prueba de la glucosa durante el embarazo?

Por lo general, la prueba de la glucosa en el embarazo se realiza en dos fases:

Test de O’Sullivan:

Consiste en ingerir, sin necesidad de acudir en ayunas a la prueba, una solución oral que contiene unos 50 gramos de glucosa. Una hora después de la ingesta, se realiza un análisis de sangre a la mujer embarazada para determinar la cantidad de glucosa en sangre. Los resultados obtenidos se interpretan de la siguiente forma:

  • En caso de que los valores sean inferiores a 140 mg/dl se desestima la presencia de diabetes gestacional.
  • Si el resultado es ≥140 mg/dl será necesario realizar una segunda prueba denominada Test de Tolerancia Oral a la Glucosa o Sobrecarga Oral de Glucosa para confirmar la presencia de diabetes gestacional.

Sobrecarga oral de glucosa:

Esta prueba hay que realizarla en ayunas y además precisa una dieta preparatoria los tres días previos a la realización de la prueba, con un aporte de carbohidratos superior a 150 gramos. Si la dieta de la gestante es pobre en carbohidratos los días previos a la prueba es posible que ocurra un resultado falso positivo ya que su páncreas no estará acostumbrado a generar insulina. La dieta es necesaria para preparar al páncreas y que el resultado sea lo más verosímil posible.

La prueba de la sobrecarga oral de glucosa se desarrolla de la siguiente manera:

  1. Se realiza un primer análisis de sangre a la gestante, para determinar su valor basal de azúcar en sangre.
  2. La mujer ingiere una solución líquida que contiene 100 gramos de glucosa.
  3. Se toman muestras de sangre cada hora durante las 3 horas siguientes.

Los resultados obtenidos se interpretan de la siguiente forma:

  • Muestra basal ≥105 mg/dl.
  • Muestra tras una hora de la ingesta: ≥190 mg/dl.
  • Muestra tras dos horas de la ingesta: ≥165 mg/dl
  • Muestra tras tres horas de la ingesta: ≥145 mg/dl.

Si dos de los valores obtenidos son iguales o superiores a los mencionados anteriormente, se diagnostica diabetes gestacional. Sin embargo, si solo un valor aparece aumentado se diagnostica intolerancia oral a la glucosa y se recomienda repetir la prueba pasadas 3-4 semanas.

Durante la realización de cualquiera de estas pruebas, la gestante debe permanecer en el centro médico, en reposo, sin comer, beber ni fumar.

Preparación para las pruebas de glucosa

Antes de realizar una prueba de glucosa durante el embarazo, es común preguntarse qué implica hacer el test O'Sullivan en ayunas o qué desayunar antes. Durante los días previos a cualquier prueba de glucosa, en general puedes continuar comiendo normalmente. No es necesaria ninguna preparación específica ni hacer cambios en la dieta. Sin embargo, en el caso de la prueba de tolerancia a la glucosa o curva larga hay que ayunar antes de realizarla. Si tomas algún medicamento, informa antes al profesional de la salud, ya que algunos medicamentos pueden afectar a los resultados de la prueba.

Preparación antes del test O'Sullivan: No te preocupes por lo que puedes comer o beber antes de hacerte un test O'Sullivan. Es un procedimiento de una hora que verifica tus niveles de azúcar en sangre durante el embarazo y no es necesario acudir en ayunas.

Preparación antes de la curva larga: Si el profesional de la salud ha programado una prueba de tolerancia a la glucosa durante el embarazo, te indicará que acudas en ayunas. Seguramente no podrás comer ni beber nada, salvo pequeños sorbos de agua, entre 8 y 14 horas antes de la prueba.

Lo mejor es que te den hora por la mañana para la prueba de tolerancia a la glucosa y así poder ayunar durante la noche. Deberás quedarte en el laboratorio o la clínica durante todo el test, así que vale la pena llevarse algo para leer o hacer y tener el teléfono con la batería al máximo para distraerte durante estas horas.

Valores Normales de Glucosa en el Embarazo

Los valores normales de azúcar en sangre durante el embarazo, determinado por el test O'Sullivan o curva corta (una hora) y la prueba de tolerancia a la glucosa o curva larga (tres horas), pueden variar según el laboratorio o la clínica. El profesional de la salud es la persona más preparada para interpretar tus resultados e indicarte los pasos recomendados.

No obstante, estas pautas generales pueden ser una buena referencia:

Resultados del test O'Sullivan (test de glucosa de 1 hora)

Muchos profesionales de la salud coinciden en que un resultado normal en un test O'Sullivan es un nivel de azúcar en sangre de 140 mg/dL (7,8 mmol/l) o menos. El término mg/dL significa miligramos por decilitro, mientras que mmol/L representa milimoles por litro. Estas unidades se utilizan para medir los niveles de glucosa en la muestra de sangre. Un resultado normal indica que no tienes diabetes gestacional.

Si tus niveles de glucosa son superiores a 140 mg/dl (7,8 mmol/l), el profesional de la salud puede recomendarte realizar la prueba de tolerancia a la glucosa, que ayudará a determinar mejor si tienes diabetes gestacional.

Resultados de la prueba de tolerancia a la glucosa o curva larga (test de glucosa de 3 horas)

En un test de este tipo se extraen cuatro muestras de sangre. Aunque solo uno de los cuatro resultados sea más alto de lo normal, el profesional te recomendará que hagas cambios sutiles en tu dieta durante el embarazo. Además, puede indicarte que realices otra prueba de tolerancia a la glucosa después de introducir estos cambios para comprobar si los resultados han mejorado.

Si se obtienen varios resultados más altos de lo normal en la prueba de glucosa de 3 horas, el profesional puede determinar que tienes diabetes gestacional.

Niveles de Glucosa en la Prueba de Tolerancia a la Glucosa (3 horas)
Muestra de Sangre Niveles de Glucosa Normales Niveles de Glucosa Altos
En ayunas Menos de 95 mg/dL (5,3 mmol/l) Más de 95 mg/dL (5,3 mmol/l)
1 hora después Menos de 180 mg/dL (10,0 mmol/l) Más de 180 mg/dL (10,0 mmol/l)
2 horas después Menos de 155 mg/dL (8,6 mmol/l) Más de 155 mg/dL (8,6 mmol/l)
3 horas después Menor de 140 mg/dL (7,8 mmol/l) Más de 140 mg/dL (7,8 mmol/l)

Tratamiento de la Diabetes Gestacional

El tratamiento de la diabetes gestacional tiene como objetivo principal mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de rangos normales, garantizando así el bienestar tanto de la madre como del feto. En la mayoría de los casos, el abordaje inicial se basa en modificaciones del estilo de vida, especialmente en una alimentación equilibrada y adaptada al embarazo.

Junto a la alimentación, la actividad física moderada y regular desempeña un papel clave en el control glucémico, siempre que no existan contraindicaciones médicas. Ejercicios como caminar, nadar o realizar gimnasia prenatal favorecen el uso de la glucosa por parte de los músculos y mejoran la sensibilidad a la insulina.

Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes para alcanzar un control adecuado de la glucosa, se recurre al tratamiento farmacológico, siendo la insulina la opción de elección. En algunos casos seleccionados pueden emplearse otros fármacos, siempre bajo estricta supervisión médica.

¿Qué ocurre si me diagnostican diabetes gestacional?

Si la prueba de la glucosa en el embarazo confirma la diabetes gestacional, se indicarán una serie de pautas alimenticias y de ejercicio, y en algunos casos será necesario la prescripción de medicamentos. Por un lado, se prescribirá una dieta saludable, rica en alimentos en fibra, y baja en grasas, así como practicar ejercicio moderado unos 30 minutos diarios. En general, si no hay contraindicaciones, realizar ejercicio durante el embarazo es siempre beneficioso.

Por lo general, estas medidas son capaces de mantener estables los niveles de glucosa en sangre, sin embargo, en algunas ocasiones puede ser necesario tomar algún fármaco para controlar dichos niveles. En estos casos, siempre será el especialista quien indique el tratamiento a seguir.

Normalmente, la diabetes gestacional desaparece después del parto, sin embargo, la Federación Española de Diabetes aconseja comprobar que los niveles de glucosa han vuelto a la normalidad pasadas entre 6 y 12 semanas después de dar a luz.

Pautas Comunes en el Tratamiento

Si la prueba de tolerancia a la glucosa o curva larga confirma la diabetes gestacional, el profesional de la salud te ayudará a mantener los niveles de azúcar en sangre dentro de unos valores saludables. Es fundamental para reducir riesgos como peso alto del bebé, parto prematuro o que tu bebé tenga niveles bajos de azúcar en sangre tras el nacimiento.

Estas son algunas de las pautas más habituales:

  • Cambios en la dieta. Una dieta equilibrada con carbohidratos controlados y abundante proteína, fibra y grasas saludables puede ayudar a mantener el azúcar en sangre estable. El profesional de la salud o un dietista puede guiarte en la planificación de comidas.
  • Ejercicio regular. Actividades entre ligeras y moderadas, como caminar o practicar yoga para embarazadas, pueden ser útiles para regular el azúcar en sangre.
  • Control del azúcar en sangre. Es posible que necesites controlar tus niveles de azúcar en sangre en casa con un glucómetro.
  • Medicamentos (si es necesario). Si la dieta y el ejercicio no son suficientes para mantener los niveles de azúcar en sangre bajo control, el profesional puede recetarte insulina u otro tipo de medicación.

La mayoría de los casos de diabetes gestacional pueden controlarse bien con estas pautas, y los niveles de azúcar en sangre generalmente vuelven a la normalidad después del parto. Sin embargo, tener diabetes gestacional aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante, por lo que se recomienda realizar pruebas de seguimiento después del embarazo.

Riesgos de la Diabetes Gestacional

Si no se controla adecuadamente, la diabetes gestacional puede suponer riesgos tanto para la madre como para el bebé:

  • Riesgos para la madre:
    • Se incrementa el riesgo de padecer preeclampsia, una patología que produce un aumento de la presión arterial entre otras complicaciones.
    • Aumenta el riesgo de presentar diabetes gestacional en futuros embarazos y diabetes gestacional tipo 2 a lo largo de la vida.
    • Se incrementan las probabilidades de un parto mediante cesárea.
  • Riesgos para el bebé:
    • Son frecuentes los casos de macrosomía, es decir, el bebé es más grande de lo normal, lo que aumenta el riesgo de complicaciones durante el parto, entre otras.
    • Se incrementa el riesgo de nacimiento prematuro, tanto de forma natural como programado, en casos como por ejemplo de macrosomía.
    • Aumenta el riesgo de que el bebé padezca hipoglucemia tras el nacimiento, por lo que es necesario observar los niveles de azúcar del recién nacido durante unas horas tras su nacimiento.
    • Además, determinados estudios señalan que los niños también presentan riesgo de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2.

La diabetes gestacional puede provocar complicaciones obstétricas y tener un impacto negativo sobre el bebé si no se controla. Si no se detecta, o no se trata hay más riesgo de que la madre pueda desarrollar hipertensión y preeclampsia, o que el bebé presente macrosomía o un tamaño grande para la edad gestacional, con los riesgos que ello comporta (como la distocia de hombros en el parto). También puede provocar un aumento del líquido amniótico, un mayor riesgo de mortalidad intrauterina, distrés respiratorio en el bebé y otras complicaciones.

DIABETES GESTACIONAL · ¿Qué es? Test de O'Sullivan 🍎

Seguimiento Postparto

Después del parto los niveles de azúcar suelen volver a la normalidad, aunque se recomiendan controles de seguimiento con el médico. Aunque la diabetes desaparezca, las gestantes que la han tenido tienen un mayor riesgo de desarrollar una diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico o enfermedad cardiovascular. Por ello es importante que sigan un estilo de vida saludable y eviten el aumento de peso.

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