La salud de las mamas es muy importante, y los ginecólogos aconsejan siempre acudir a ellos cuando hay alguna anomalía. Normalmente estamos pendientes de los bultos que aparecen, si nos duelen o se ponen rojas, pero quizás no les prestemos tanta atención a nuestras areolas a no ser que veamos algo inusual como un pezón hundido.
Si alguna vez te has preguntado ¿por qué tengo granitos en el pezón? En la mayoría de los casos, tanto mujeres como hombres, cuando notamos granitos en la zona de la areola no se trata exactamente de pequeños granos sino de las glándulas de Montgomery.
A continuación, exploraremos las causas más comunes de estos granitos, cómo identificarlos y cuándo es necesario buscar atención médica.
Glándulas de Montgomery: ¿Qué Son y Cuál es su Función?
Las glándulas de Montgomery son pequeñas glándulas sebáceas y mamarias presentes en la zona de la areola y, en ocasiones, también en el pezón que tienen la tarea de producir secreciones sebáceas para que tanto la areola como el pezón se mantengan bien lubricados. También son conocidas como tubérculos de Montgomery debido a su forma y aparición en el exterior de la piel.
Función antibacteriana de las glándulas de Montgomery: Producen grasa o aceite y así secretan una sustancia que lubrica y protege, alterando el pH de nuestra piel y de este modo evita que las bacterias crezcan y proliferen.
Es recomendable que cuando te duches no laves tus pezones con jabón, simplemente con agua limpia para así preservar su función antibacteriana. El jabón podría alterar su pH además de eliminar estos aceites de protección y resecar la piel de la zona.
El número de estas glándulas puede variar según cada persona aunque de forma general hay entre 4 y 28 glándulas por cada areola. No son una enfermedad mamaria, son simplemente glándulas normales. Lo que ocurre es que muchas veces crean confusión y dan lugar a visitas al ginecólogo por precaución y preocupación.
Cambios Hormonales y las Glándulas de Montgomery
Los desarreglos hormonales pueden alterar estas glándulas y hacerlas más visibles. Por eso en algunas ocasiones puedes verlas más marcadas o pensar que hay algún tipo de desajuste, pero no hay por qué preocuparse. Cuando los niveles hormonales se regulan y estabilizan estas glándulas vuelven a su tamaño normal.
El tamaño de las glándulas se aprecia mejor cuando se estimula el pezón, por ello es común que si te frotas o durante la lactancia estos bultitos sebáceos sean más notables, pensando que tenemos granitos en el pezón que han aumentado. Puede que de normal no las veas y solo sean visibles cuando haya algún cambio hormonal o se haya estimulado el pezón pero si te observas con detenimiento la zona los verás siempre.
Las Glándulas de Montgomery Durante el Embarazo y la Lactancia
Los senos cambian durante el embarazo en varios aspectos, por ejemplo las areolas se agrandan y se oscurecen y las glándulas de Montgomery aumentan de volumen. Además, como hemos visto, cuando el pezón se estimula se notan más por lo que dar de mamar al bebé puede causar que estos bultitos sean más notorios.Además, estos tubérculos de Montgomery fabrican una serie de sustancias que pueden servir de estímulo olfativo para el apetito del bebé recién nacido. Estas glándulas también secretan pequeñas cantidades de leche que ayudan a que la piel de la areola se mantenga elástica y sana.
¿Granitos en mis pechos o senos? Que son las glándulas, tubérculos o montículos de montgomery.
Otras Causas de Granitos en la Areola
Si lo que tienes son granitos tipo espinillas pueden ser dos cosas, una es que las glándulas se hayan inflamado, como hemos visto antes y la segunda es que realmente lo que tengas sea una espinilla. Se diferencian bastante, la espinilla duele igual que cuando aparece en otra zona del cuerpo y se forma una bolita de pus. Cuando la glándula está inflamada puedes notarla blanquecina pero no suele ocurrir y, en cualquier caso, se diferencia de la espinilla. Ante la duda no la toques, en ambos casos desaparecerá con el paso de los días.
Espinillas en los Pezones
Las espinillas en los pezones aparecen por la misma causa que en el resto del cuerpo. La piel de la mama no deja de ser parte de piel como la de cualquier zona del cuerpo y también pueden aparecer anomalías como las espinillas. Por lo que si tu piel es grasa o con tendencia acneica es probable que aparezcan espinillas en cualquier zona incluyendo los pezones. Aun no teniendo la piel grasa es posible que en alguna ocasión aparezcan. En este caso conviene tratarlas de la misma forma que una espinilla normal, lo recomendable es no apretarlas hasta que estén secas completamente o esperar a que desaparezcan solas.
Reacciones Alérgicas y Eccema
Si lo que te ocurre es que has empezado a notar la aparición de numerosos granitos en el pezón acompañados de picor constante o enrojecimiento puede ser que tengas un eccema debido a algún tipo de reacción alérgica. En este caso conviene determinar qué es lo que está causando esta reacción. Puede que sea algún tipo de sujetador, camiseta, ropa o prenda que hayas estado usando o quizás algún tipo de crema o incluso medicamentos. La solución ante esto es eliminar el causante y para ello es conveniente que acudas al médico para que te realicen unas pruebas de alergia.
El eccema mamario suele estar causado por la irritación de la ropa, los jabones, los detergentes o las lociones, pero puede resultar incómodo y causar angustia. Si no eres capaz de identificar los desencadenantes de tu eccema, o evitarlos no parece ayudarte, tu profesional sanitario puede recetarte un medicamento (normalmente un esteroide) para aplicar en la zona irritada.
- Remedios caseros:
- Identifica y evita los desencadenantes del eccema.
- Evita rascarte la piel.
- Practica una rutina diaria de cuidado de la piel.
- Medicamentos recetados: Si los remedios caseros por sí solos no ofrecen alivio, tu médico puede recetarte medicamentos para tratar los síntomas molestos.
Existen otras afecciones que pueden provocar la aparición de sarpullidos en tus mamas y pezones.
Enfermedad de Paget
La enfermedad de Paget es un tipo raro de cáncer de mama. Se manifiesta con enrojecimiento, dolor y descamación que afecta el pezón, y puede confundirse fácilmente con eccema o infección.
Otros Problemas Comunes en la Areola y el Pezón
Además de las glándulas de Montgomery y las espinillas, existen otros problemas que pueden afectar la areola y el pezón:
- Ampollas transparentes: Son como las ampollas que nos salen en los pies cuando estrenamos zapatos. Estas ampollas se producen cuando el bebé succiona de manera débil.
- Puntos blancos o perlas de leche: Son como un tapón de leche solidificada cubierta de piel que se forman en el pezón y suelen acompañar a las obstrucciones, siendo habitualmente muy dolorosos.
- Absceso: Un absceso es una acumulación de pus en una zona del pecho que generalmente no drena hacia el pezón, y está cubierta por una cápsula fibrosa que el cuerpo fabrica para aislar la zona afectada.
¿Cuándo Consultar a un Médico?
Si notas grasa en los pezones o experimentas cambios en ellos, es esencial que consultes a un especialista para su evaluación. Esto permitirá descartar posibles patologías y encontrar la mejor solución adaptada a tus necesidades.
Recuerda que para las posibles molestias o dificultades durante la lactancia, no dudes en visitar a tu matrona, que es la profesional de referencia para la lactancia. Ella te ayudará a valorar vuestra lactancia, el estado de tu pecho y la evolución de tu bebé. Y esto siempre es complementario a acudir a tu grupo de apoyo a la lactancia más cercano donde podrás compartir experiencias con otras madres.
Es importante recordar que si te estás plateando hacerte una operación estética en las glándulas areolares, pidas información a una clínica con cirujanos experimentados y con licencia.
