La descendencia siempre ha sido un asunto de máxima importancia y prácticamente primordial en las casas reales. Los soberanos debían garantizar la 'estirpe' uniéndose con otros royals y dando a luz a futuros herederos a la Corona.
El nuevo libro "Embarazos y partos de las reinas de España" hace un recorrido histórico por las gestaciones desde Isabel la Católica hasta la reina Letizia.
En esta última materia los hombres de palacio mostraron durante décadas obsesión por la virilidad, mientras las mujeres estaban condenadas a ser madres y traer al mundo a un varón.
Pero hasta llegar al momento de la gestación, en el relato se presentan las extravagancias y los problemas que tenían muchos reyes a la hora de potenciar su virilidad.
Los palacios de las diversas Casas Reales a lo largo de la historia esconden secretos muy íntimos. De ahí que en el libro se hable del uso de la viagra en palacio, cuyo propulsor fue Fernando el Católico cuando se casó con la adolescente Úrsula Germana de Foix tras la muerte de Isabel de Castilla.
En otro de los capítulos también se descubre la "impotencia sexual" de Fernando VII. Su esposa, María Antonia de Nápoles, le confesó a su madre en varias cartas que su marido "no cumplía sus obligaciones maritales" y sufría "gatillazos" continuos. Sin embargo, el problema con su cuarta mujer fue otro.
Todo ello contribuía a que las mujeres de la realeza se quedaran embarazadas, y es que este era un asunto primordial tras las bodas royal.
Cuando las uniones de la realeza eran exclusivamente por mantener un legado ilustre y se regían por cuestiones geopolíticas y de poder, dar a luz a herederos era un deber insalvable después de contraer matrimonios puramente estratégicos.
El mejor ejemplo de esa presión lo vivió Mariana de Neoburgo en su unión con Carlos II. Mientras intentaba quedarse en cinta, la reina madre hizo todo lo posible por distanciar a su nuera de su hijo, así que Mariana optó por mentir: "Como el tiempo pasaba y el anhelado embarazo no llegaba, Mariana tomó cartas en el asunto y fingió lo que la naturaleza se negaba a regalarle. El motivo no era otro que mientras duraba la farsa le permitía una pequeña tregua en la guerra con su suegra, al tiempo que acaparaba toda la atención palatina". Se explica en el libro. Se aficionó a esta argucia, ya que llegó a inventarse hasta once embarazos.
Pero a partir de la Constitución de 1978, "no existe ningún tipo de requisito para los consortes de los miembros de la familia real".
Sobre la descendencia de los actuales monarcas de España se habla precisamente en el capítulo nueve, donde destaca un apartado llamado Los reyes también nacen por cesárea.
En esta parte del relato se narra la excepcionalidad de los dos partos de Letizia para traer al mundo a Leonor (16) y Sofía (15).
"En abril de 2007 la por entonces princesa Letizia daba a luz, en la clínica Ruber, a una niña que pesó más de tres kilos y a la que se bautizó con el nombre de Sofía. Sin embargo, la Reina no tuvo que visitar el paritorio por tercera vez, y así no tuvo que correr ningún tipo de riesgo ginecológico.
De esta forma, Leonor será la primera Reina en la historia de España nacida mediante cesárea. en noviembre. Reyes será el futuro heredero de la corona española.
El 8 de mayo de 2005, la Casa Real anunció: «Sus altezas reales los Príncipes de Asturias tienen la gran alegría de anunciar que esperan el nacimiento de su primer hijo para el próximo mes de noviembre. Sus Majestades los Reyes desean con este motivo sumarse a la gran alegría de este feliz anuncio».
Los responsables de la Casa Real añadieron otros datos para completar el escueto comunicado. El más importante es que doña Letizia consiguió la gestación de forma natural, sin tener que recurrir a ningún método de reproducción asistida.
Don Felipe y doña Letizia se trasladaron a media tarde a Mallorca, donde hoy inician su primera visita oficial a la isla. Sin embargo, la Casa Real sí dio más información sobre la gestación. La princesa la está llevando con total normalidad, en buenas condiciones físicas, y está siendo atendida por un médico particular.
La Casa Real ha confirmado que la Princesa de Asturias mantendrá su agenda prevista con total normalidad, ya que se parte de la base de que el embarazo transcurre sin complicaciones.
Sin embargo, la cuestión de la fertilidad de la Reina Letizia ha sido objeto de controversia y especulación a lo largo de los años. A continuación, exploramos las diferentes perspectivas y rumores que han circulado.
Rumores y Especulaciones sobre Tratamientos de Fertilidad
Cuando se acerca el aniversario de bodas de los Príncipes de Asturias, la expectación por la futura maternidad de Doña Letizia no disminuye. Al contrario, aumenta la seguridad con la que se cuentan las verdades. Ésta es la geografía de un rumor, con varios puntos neurálgicos: Barcelona, Valencia, Santiago y Madrid. Y con muchas gargantas profundas.
Consumada la boda, enseguida comenzó el runrún. Y muchos se lanzaron a imaginar -otros casi a exigir- que el futuro matrimonio tendría pronto un bebé. Y en la primera oportunidad que hubo, se le preguntó a la novia si le gustaban los niños y el nombre que le pondrían al primer varón.
Pasaron los fastos de la boda del 22 de mayo y comenzaron los rumores de embarazo. El mes de luna de miel parecía apropiado para que hubiesen encargado a la criatura, pero pasaban los días y no había comunicado. A mediados de septiembre parecía que otra vez se reanudaba el runrún.
El propio Príncipe, durante una visita a Santiago, recomendaba a los periodistas: «No seáis víctimas de los rumores de otros». Su esposa apostillaba: «La rumorología sobre el embarazo siempre va a estar ahí.
Igual que están preparados para los rumores sobre posibles desavenencias. Lo asumen como parte de su trabajo. Y con cada runrún se aportan, inventan y se especula con datos nuevos. Incluso aparece una supuesta «doctora de Letizia», llamada Ana, que incluso contrata a un manager para vender su mercancía en las televisiones: pasado con abortos, ligadura de trompas...Todo vale. Un embarazo a secas no vende.
Entonces, antes de acabar 2004, se multiplican las especulaciones que achacan a una ligadura de trompas la infertilidad de la Princesa. Pero, según los médicos, es algo extraño en una mujer que acaba de cumplir 32 años y que no ha tenido hijos.
Durante unas semanas se da vueltas a este asunto. Hasta que en diciembre, simultáneamente en una televisión y en una radio, un comentarista arroja la bomba; «Creo que antes de 2005 la Casa Real anunciará el embarazo de doña Letizia, y éste podría venir de Valencia».
Inmediatamente, la dirección del centro desmiente, tajante, la noticia. Ésta ya es la madre de todos los runrunes y más cuando, con una rotundidad absoluta, se añade el dato de que la Princesa acude por la noche y en helicóptero al IVI.
2005 viene con otra explicación novedosa. Una periodista asegura que los Príncipes, de acuerdo con el Rey, se han tomado el año para asentarse en sus funciones antes de dedicarse a perpetuar la Monarquía.
Aún así, las porteras mediáticas vuelven al embarazo múltiple. Dos criaturas serían perfectas, porque habría más posibilidades de que una de ellas fuera varón y eso evitaría el debate sobre la discriminación de sexos que, en lo referente a la realeza, aún preserva nuestra Constitución. Todo se desmiente de nuevo. Ni uno ni dos...
Hasta el día en que se anuncie oficialmente, con membrete de la Zarzuela, que Letizia espera al heredero.
Felicidades a la pareja. Es mucho opinar si digo que es casi imposible que se hayan quedado embarazados de forma natural; lo más normal es que Letizia y Felipe hayan estado en tratamiento de fertilidad (por la edad de ambos). El caso es que mi mujer y yo tenemos que esperar más de dos años para poder tener acceso a tratamientos de fertilidad.
En una conversación con un periodista, Jaime Peñafiel aborda la verdadera razón detrás del suicidio de la hermana de Letizia en febrero de 2007. Peñafiel se respalda en sus fuentes para hacer una sorprendente revelación.
Reina Letizia
Según él, Letizia enfrentaba dificultades para concebir y se sometía a un tratamiento hormonal en Valencia debido a "un problema genético". Supuestamente, habría utilizado los óvulos de su hermana Erika para concebir a Leonor y Sofía.
Peñafiel afirma que Erika Ortiz deseaba conocer a Leonor cuando nació, ya que la infanta llegó al mundo el mismo año en que ella se suicidó. Sin embargo, Letizia y Felipe evitaron que se revelara que los óvulos eran de Erika, sumiéndola en una depresión y siendo, según Peñafiel, la verdadera causa de su trágica muerte.
El periodista reitera que estas afirmaciones no son suyas, sino de sus fuentes.
Las Revelaciones de Jaime del Burgo y Jaime Peñafiel
La reina Letizia ha sido protagonista de una de las polémicas más delicadas que se han vivido en la casa real. Entre las revelaciones de Jaime del Burgo y Jaime Peñafiel, hubo unas que reabrieron uno de los capítulos más delicados de su vida privada.
Ambos desvelaron supuestos detalles sobre su matrimonio con Felipe VI, pero también sobre el nacimiento de sus hijas, Leonor y Sofía. Todo se remonta a los años previos al nacimiento de la princesa de Asturias.
Peñafiel sostiene que Letizia tenía problemas para concebir y que, por recomendación médica, decidió iniciar un tratamiento hormonal. Este proceso, según él, se llevó a cabo en la clínica IVI, una de las más reconocidas de Europa en reproducción asistida.
El dato más impactante es el que vincula a su hermana Érika Ortiz en esta historia. Peñafiel afirma que Letizia habría utilizado los óvulos de Érika para poder concebir. La razón, siempre según sus fuentes, sería un problema relacionado con sus abortos anteriores que le impedía a Letizia llevar a cabo una gestación con sus propios óvulos.
Érika Ortiz se quitó la vida en febrero de 2007, poco después del nacimiento de Leonor. Peñafiel sostiene que la joven deseaba conocer a su “medio hija”, pero que Felipe y Letizia evitaron ese encuentro para no despertar sospechas sobre el tratamiento de fertilidad.
Esta situación, según sus palabras, habría sido el factor emocional definitivo que condujo al trágico desenlace.
Por su parte, Jaime del Burgo ha reforzado parte de esta versión al señalar que la relación entre Letizia y Felipe VI ya estaba deteriorada desde antes del embarazo. En su testimonio, el abogado insinúa que el monarca nunca participó activamente en la concepción de sus hijas, lo que explicaría, según él, que no existiera una vida conyugal plena entre ambos.
El periodista Joaquín Abad también ha respaldado esta versión. Asegura que existen registros confidenciales de visitas de Letizia a la clínica IVI de Valencia durante 2005 y 2006, justo los años en que quedó embarazada de Leonor y Sofía.
La Casa Real no ha emitido ninguna respuesta. Pero el silencio, lejos de calmar el ruido, ha alimentado aún más las sospechas.
Letizia se encuentra sumamente afectada por las recientes declaraciones de Jaime del Burgo y la última publicación de Jaime Peñafiel, donde se desvelan aspectos privados de su matrimonio. El abogado ha expuesto el presunto motivo real detrás de la crisis de los reyes en 2013, sugiriendo que la reina habría sido desleal al rey durante varios años.
Resulta desconcertante que Jaime del Burgo no tema posibles amenazas o represalias, y se especula sobre la posibilidad de que haya iniciado una campaña de difamación que podría estar siendo dirigida por alguien más.
🚨LA REINA LETIZIA es ABUCHEADA tras VISITA AL ZOOLÓGICO de la REINA SOFÍA y DISCUSIÓN en ZARZUELA
Asimismo, el periodista plantea que, si esta hipótesis fuera cierta, el rey Felipe VI no habría mantenido relaciones íntimas con Letizia para concebir a sus hijas, ya que el método empleado habría sido la inseminación artificial.
Jaime Peñafiel quiere dejar claro que estas declaraciones no son suyas sino de una fuente muy fiable.
"Recibo muchas llamadas y tengo una fuente fiable, desgraciadamente es fiable: dicen mis fuentes que Letizia tenía problemas para quedarse embarazada. En esa entrevista, además, afirmó que, ante estos problemas de fertilidad, Letizia acabó recurriendo a los óvulos de su hermana para quedarse embarazada: “Según mis fuentes, su hermana Érika cedió sus óvulos a Letizia para que pudiera embarazarse. No es malo ni extraño ni criticable.
En el siguiente cuadro, se resumen los principales puntos de controversia relacionados con la fertilidad de la Reina Letizia:
| Punto de Controversia | Detalles | Fuente Principal |
|---|---|---|
| Problemas de Fertilidad | Dificultades para concebir de forma natural. | Jaime Peñafiel |
| Tratamiento Hormonal | Supuesto tratamiento en la clínica IVI de Valencia. | Jaime Peñafiel, Joaquín Abad |
| Uso de Óvulos de Érika Ortiz | Afirmación de que Letizia usó los óvulos de su hermana para concebir. | Jaime Peñafiel |
| Participación de Felipe VI | Dudas sobre la participación activa del Rey en la concepción. | Jaime del Burgo |
| Motivación del Suicidio de Érika Ortiz | Teoría de que la negativa a revelar la verdad sobre los óvulos llevó a la depresión de Érika. | Jaime Peñafiel |
El Papel Actual de la Reina Letizia
Letizia se ha quedado sin apoyos dentro de la corona. En el último año ha perdido toda la fuerza y ha quedado relegada a un segundo puesto, no le ha quedado más remedio que aceptar de una vez por todas su papel de reina consorte. Felipe VI es quien protagoniza todos los actos institucionales, especialmente los de mayor relevancia. La madre de Leonor y Sofía se queda con los de menor envergadura, simbólicos. Tampoco decide nada en casa.
Esta caída del imperio de Letizia se debe a las declaraciones de Jaime del Burgo, que aunque él quería acabar con la corona, solo ha hecho daño a la que un día fue, supuestamente, el amor de su vida. Según su versión, la monarca fue infiel a Felipe VI con él durante varios años.
El abogado concedió una parte de su historia al último libro de Jaime Peñafiel, allí habló de su historia de amor con Letizia. De hecho, en otras entrevistas con otros periodistas, Jaime Peñafiel habló de Érika Ortiz, la hermana de la reina que falleció a causa de un suicidio.
Según el comunicador, Letizia habría tenido serias dificultades para quedarse embarazada y, debido a un presunto problema genético, se sometió a un tratamiento hormonal en Valencia. Ante estos obstáculos, habría tomado la decisión de utilizar los óvulos de su hermana Érika para concebir a la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Peñafiel sostiene que Érika Ortiz deseaba conocer a Leonor después de su nacimiento, pero este encuentro nunca se concretó. Según su versión, la negativa de Letizia y Felipe a que se revelara la verdad sobre la procedencia de los óvulos habría sumido a Érika en una profunda depresión.
