Bien conocidos son los beneficios de la lactancia materna, pero también muchas son las incógnitas para las familias a la hora de optar por esta alimentación para su recién nacido. La lactancia materna es el alimento ideal para todos los recién nacidos.
Las recomendaciones actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de las principales sociedades científicas pediátricas como la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y posteriormente hasta la edad que la madre y el bebé decidan.
Y es que como descubrirás en este texto, además de en el video que acabas de ver, la lactancia materna es oro por así decirlo de una forma gráfica en cuanto a salud. Incluso para niños que toman leche de fórmula y solo han tomado unas gotas, el calostro, justo después de nacer.
Todo es igual de valioso.
Instauración de la Lactancia Materna
El primer paso para instaurar la lactancia materna es la decisión de la futura mamá sobre cómo alimentar a su bebé. Un parto respetado donde la madre se sienta acompañada y guiada, independientemente del tipo de parto que haya sido, es fundamental para una correcta instauración de la lactancia materna.
La madre debe disponerse en una postura cómoda en la que pueda ver directamente la nariz y la boca de su hijo. En la hospitalización una supervisión continua de la lactancia, así como la resolución de dudas, es un factor clave para asegurar el éxito de la misma.
Cuando las familias se marchan de alta, brindamos nuestra ayuda desde las consultas de lactancia y postparto en la primera semana de vida del bebé. La mayoría de nuestras familias regresan contándonos sus logros y también sus dificultades, apoyándose en nuestro consejo y volviendo cada vez que lo necesitan.
Los obstáculos más comunes que presentan las madres en la lactancia son las grietas, la ingurgitación mamaria y la falta de aumento de peso del recién nacido. Estos obstáculos deben ser subsanados lo más pronto posible para evitar el abandono de la lactancia.
10 pasos para una lactancia materna exitosa
¿Cuándo Empieza a Tener un Efecto Protector la Lactancia Materna?
Desde el nacimiento la lactancia materna cumple una función inmunológica tremenda, transmitiendo "defensas" al bebé frente a múltiples organismos y además dotando al bebé de nutrientes esenciales para el correcto desarrollo del sistema inmunológico de ese niño que acaba de llegar a la vida.
Existen múltiples estudios que hablan del papel protector de la lactancia materna frente a enfermedades crónicas como el asma, la dermatitis atópica, las enfermedades inflamatorias y otras múltiples patologías. Sin duda, la más mínima gota de leche materna es oro se tome en el momento en el que se tome; incluso si luego por las razones que sean la madre decide darle a su hijo leche de fórmula.
Se puede pensar que la función inmune desaparece conforme el niño se hace más mayor, pero eso no es así, el papel protector permanece en el tiempo y aunque el niño tenga tres años seguirá ayudándole a protegerse frente a infecciones o enfermedades crónicas.
Por lo tanto, su valor en salud se mantiene en todo momento pese a lo que muchos puedan pensar que solo se hace extensible a los primeros meses de vida.
¿Qué Beneficios Aporta la Lactancia Materna?
- Protección frente a enfermedades respiratorias (asma, otitis), gastrointestinales y urinarias.
- Mejor desarrollo de la dentición con menor riesgo de patologías agudas.
- Disminución del riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del lactante (SMSL).
- Mejor desarrollo cerebral gracias a los ácidos grasos presentes en la misma.
- Menor riesgo de alergias, celiaquía, diabetes, enfermedad inflamatoria intestinal e incluso de algún tipo de linfomas.
- Menor riesgo de obesidad, hipertensión e incluso dislipemia.
¿Hasta Qué Edad se Puede Amamantar?
La lactancia materna se puede mantener todo el tiempo que la madre y el bebé lo deseen. No existen contraindicaciones para la lactancia prolongada y como hemos comentado son múltiples sus beneficios. La delicada situación social actual y los problemas de conciliación hacen que la lactancia dure menos de lo deseado.
Desde la consulta del pediatra siempre vamos a ayudar y a apoyar a las madres que deseen dar pecho ya que somos conscientes del enorme beneficio que reporta para los niños, para sus madres y para la sociedad en general.
Extracción y Almacenamiento de la Leche Materna
La leche materna se puede extraer y almacenar:
- En cualquier momento del día.
- Las primeras horas tras el parto, para estimular el pecho, si hay separación madre- hijo.
- Cuando hay separación madre-niño durante el periodo de lactancia.
La leche se puede extraer de forma manual o utilizando extractores.
- Realizar masaje de forma circular, como si girase el pecho.
- Presionar: de la periferia en dirección al pezón.
- Presionar después con los dedos, como caminando sobre el pecho, hacia el pezón.
- Presionar con dos dedos la areola durante cinco segundos y dejar ir la presión.
- Colocar los dedos pulgar e índice a 3 centímetros de la base del pezón (1), realizar presión en dirección al tórax, comprimiendo (2) el pecho entre el pulgar y el resto de los dedos.
- Adapte el kit al extractor.
- Estimule 10 minutos cada pecho.
- Retire el émbolo del biberón, proporcione al bebé la leche, o guárdela en la nevera.
- Lave el material con agua y jabón y séquelo de forma correcta.
¿Con qué frecuencia debe de extraerse leche?
En caso de extracción por separación madre-hijo por ingreso del niño al nacer, es decir, antes de instaurarse la lactancia, debe hacerlo cada 3 horas durante el día y por la noche cada 4h, durante el primer mes. Posteriormente puede ir espaciando las extracciones nocturnas.
Los primeros 2-3 días (inicio de lactancia), SÓLO obtendrá unas gotas de leche llamada calostro. Es rico en elementos de inmunidad, siendo pues muy beneficioso.
En caso de extracción puntual, por no poder dar alguna toma… respete los horarios de las tomas del bebé.
Preparar una reserva por previsión de separación madre-hijo (ej: vuelta al trabajo), tras la toma del bebé, acabar de vaciar los pechos.
Si no va a utilizarla de forma inmediata, identifique el recipiente (la fecha y la cantidad extraída).
Para descongelarla, es preferible hacerlo en el menor tiempo posible y lo más cerca de la toma. Puede hacerlo por ejemplo al baño maría, sin fuego, es decir, sumergiendo el recipiente en agua calentada de forma previa.
Si no es posible, puede descongelar en nevera, es decir, sacándola del congelador con antelación.
¿Qué puedo hacer para aumentar la producción de leche?
El método más eficaz para aumentar la producción es aumentar la estimulación. Si no hay problemas específicos, producimos la cantidad de leche que se demanda.
Si tras dar el pecho estimulamos con el sacaleches o de forma manual, aumentaremos la producción ya que nuestro organismo interpretará que precisa producir más cantidad.
¿La mujer que da el pecho puede tomar medicación?
Pocos medicamentos afectan la lactancia.
¿Cuándo se debe solicitar ayuda?
Si tiene dolor en el pecho cuando se extrae leche y/o enrojecimiento alrededor de la areola acompañado de fiebre, consulte a su médico.
Puede consultar con grupos de apoyo a la lactancia.
El Calostro: La Primera Vacuna del Bebé
La leche materna es mucho más que alimento: es la primera vacuna que recibe un bebé. Contiene una amplia gama de sustancias inmunológicas que protegen al recién nacido de infecciones, y preparan su cuerpo para crecer sano.
El calostro, que se produce durante los primeros días tras el parto, es particularmente rico en anticuerpos, sobre todo en IgA secretora. Es espeso, amarillento y muy concentrado. Basta con unas pocas gotas para ofrecer al recién nacido una dosis potentísima de defensa inmunológica. Por eso es comúnmente conocido como “oro líquido”.
Conforme pasan los días y se establece la lactancia, la leche transicional y luego la leche madura siguen aportando defensas, aunque en proporciones diferentes.
Lactancia Materna y Enfermedades Maternas
Una de las dudas frecuentes que tienen muchas madres es si deben dejar de amamantar si están resfriadas, tienen gripe o alguna otra enfermedad infecciosa. La respuesta general es no. Hay excepciones, como ciertas infecciones graves o medicamentos contraindicados durante la lactancia, pero son casos poco frecuentes.
Lactancia Prolongada y Protección Inmunológica
Una idea común, aunque errónea, es que la leche materna “pierde calidad” con el paso del tiempo. La leche materna durante la lactancia prolongada (más allá del primer año de vida) proporciona protección inmunológica del niño.
Durante la segunda infancia, los niños cuando comienzan a socializar más y entran en escuelas infantiles se exponen a nuevos virus y bacterias, y su sistema inmune todavía está en proceso de maduración. Apoya el equilibrio de la microbiota intestinal, que influye en la función inmunológica.
Lactancia en Tándem
Con la lactancia prolongada, es frecuente que la madre afronte un nuevo embarazo. Y de ahí surge la duda, ¿puedo continuar con la lactancia de mi hijo mayor durante la gestación?
En situaciones donde la madre amamanta a dos hijos de distintas edades (o lactancia en tándem) el cuerpo materno demuestra una asombrosa capacidad de adaptación. La leche se ajusta a las necesidades del recién nacido y prioriza la producción de calostro en los primeros días, incluso si el hermano mayor continúa mamando.
De este modo, el bebé pequeño recibe todos los beneficios inmunológicos del calostro, mientras que el hijo mayor también accede a esta valiosa sustancia y recibe un refuerzo para su sistema inmunológico. Es importante tener en cuenta que la leche no se “gasta” y es posible amamantar a ambos, siempre dando prioridad en las tomas al recién nacido.
Beneficios Inmunológicos a Largo Plazo
Los beneficios inmunológicos de la leche materna no se limitan a los primeros meses.
Oligosacáridos de la Leche Materna (HMOs)
Ayudar a construir las defensas naturales del bebé a través de su alimentación es una de las decisiones más importantes para vosotros, papás y mamás. Entender cómo funciona el sistema inmunitario y conocer la importancia de los oligosacáridos de la leche materna es una buena manera de comenzar.
Los HMOs son el tercer componente sólido más abundante de la leche materna después de la lactosa y los lípidos. ¡De hecho hay más cantidad de HMOs que de proteínas! Son muy importantes, pues sirven de alimento para las bacterias beneficiosas del intestino y así se consigue una microbiota sana.
Hay que recordar que entre el 70-80% del sistema inmunitario del bebé en su intestino, y se debe en gran medida a la microbiota. Los HMOs ayudan a reforzar esas defensas en los primeros meses de vida.
¿Los oligosacáridos son específicos de la leche materna?
No lo son: en realidad, algunos oligosacáridos, como los GOS y FOS, son de origen sintético y vegetal, aunque su estructura y el papel que juegan en la salud es diferente a la de los HMOs. Los HMOs, como su nombre indica, se encuentran principalmente en la leche materna. Hasta la fecha se han identificado alrededor de 200 HMOs diferentes, siendo el 2FL, DFL, LNT, 3SL, 6SL y 3FL seis de los más abundantes y cuyo efecto sobre la salud del niño ha sido confirmado por los expertos.
Hay otros HMOs en la leche materna, como el 3GL, pero se encuentra en muy poca cantidad y su efecto está todavía muy poco estudiado.
Oligosacáridos presentes en la leche materna y beneficios para el bebé
- Ayudan al frágil sistema inmunitario de tu bebé promoviendo una microbiota intestinal sana.
- Ayudan a promover el crecimiento de las bacterias amigas del intestino de tu bebé.
- Se lo ponen difícil a las bacterias dañinas para que crezcan.
- Son inteligentes.
Microbiota Probiótica en la Leche Materna
La lactancia materna es el alimento más óptimo para un bebé, desde que nace hasta al menos los seis meses de edad, ya que contiene los nutrientes, vitaminas, minerales y otros elementos necesarios que ayudan a que el bebé tenga un correcto desarrollo y crecimiento. Entre los numerosos componentes que podemos encontrar en la leche materna, un elemento importante es la microflora probiótica que contiene, que incluye bacterias del género Lactobacillus, con numerosos beneficios para la salud del lactante.
La microbiota es el conjunto de microorganismos vivos o bacterias que residen en los diferentes tejidos de nuestro cuerpo y que desempeñan tareas esenciales en nuestro organismo como la metabolización de los nutrientes y la acción protectora e inmunológica ante la entrada de posibles patógenos. Además, cada ser humano tiene una composición única que se adquiere en el momento del nacimiento y se va desarrollando a lo largo de nuestra vida mediante la alimentación, los hábitos o el contacto con agentes externos, entre otros factores. Por tanto, es esencial el tipo de alimentación en los primeros momentos de vida del bebé para favorecer el desarrollo de una microbiota saludable.
Una de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es que los niños inicien la lactancia materna desde nacimiento y sean amamantados exclusivamente durante los primeros 6 meses de vida. Esto se debe a que la leche materna contiene los nutrientes y componentes que el bebé necesita durante los primeros meses de vida para su correcto desarrollo.
En el momento del nacimiento se produce el calostro, que es la primera leche que segrega la madre cuando se inicia la lactancia. A medida que van pasando los días, le sigue la leche de transición, que ya no es tan espesa como el calostro. En este tipo de leche materna se va reduciendo la cantidad de proteína, inmunoglobinas y vitaminas liposolubles, y aumenta la grasa, lactosa y vitaminas hidrosolubles. Por último ,a las cuatro semanas aproximadamente, se produce la leche madura.
La leche materna, además de contener los nutrientes necesarios para que el bebé crezca sano, contiene un amplio espectro de bacterias como Staphlylococcus, Streptococcus, Enterococcus, Lactococcus y Lactobacillus.
Beneficios para la Visión del Bebé
¿Quieres conocer los beneficios de la lactancia materna para la visión del bebé? Según esta investigación, la leche materna contiene un componente esencial que no tiene la leche preparada, como es el ácido graso docosahexaenoico (DHA). El DHA beneficia el desarrollo de la vista de los bebés.
En el estudio realizado por el Institute of Child Health observaron a 78 bebés amamantados frente a 184 que fueron alimentados con leche artificial. Dentro del primer grupo también seleccionaron bebés al azar a los que les dieron preparados con DHA y preparados sin este suplemento.
Ventajas Adicionales de la Leche Materna
- Evoluciona conforme cambian sus necesidades nutricionales.
- Se digiere y absorbe fácilmente.
