Los frutos son una parte muy importante en el ciclo reproductivo de las plantas, teniendo algunos de ellos, además, un gran peso en la cadena alimenticia y el ecosistema en que se encuentran. De hecho, para algunos vegetales, que se los coman los animales es la mejor forma para que su semilla llegue a otras zonas de tierra para germinar y crecer, así la especie coloniza más terreno.
En sentido botánico, se llama fruto al ovario maduro. El ovario se endurece y forma el fruto.
En este proceso el ovario se modifica (normalmente crece) y los pétalos y estambres se caen. Durante la maduración, las paredes del ovario sufren distintas modificaciones según los casos.
Según el grosor y estructura del pericarpio, el fruto adquiere un aspecto u otro; desde los muy engrosados, como el caso de los frutos en drupa (melocotón, cereza) hasta las menos gruesos, como los frutos en cariópside (trigo).
Las paredes pueden también impregnarse de sustancias duras tales como la lignina formando los frutos secos (almendra, etc.).
Pero, ¿cuáles son las partes de la fruta? Antes de detallar más qué es el fruto y cuáles son sus partes, empezaremos por explicar qué es, características y funciones del fruto:
El pericarpio es la pared del ovario luego de la fecundación. Es la totalidad de la porción comestible del fruto.
La semilla se forma a partir del óvulo fecundado, y cada fruto puede contener una o varias de ellas. Es el embrión que dará lugar a una nueva planta si se cumplen las condiciones adecuadas, siendo una parte indispensable de la reproducción sexual de las plantas con flores.
El pericarpio es la parte del fruto que se encuentra envolviendo la semilla. Algunos contienen sustancias de reserva, mientras que otros no. Está compuesto por el epicarpio, el mesocarpio y el endocarpio.
El epicarpio es la capa más externa del pericarpio, y consiste en lo que habitualmente llamamos la cáscara o piel del fruto. Son epicarpios tanto la piel de la manzana como la parte espinosa de un cardo o la cáscara de un fruto seco. Se dividen en polícromos, lisos, granulares, pubescentes y espinosos.
El mesocarpio es la capa intermedia, que contiene las sustancias de reserva. En los frutos inmaduros, estas sustancias son ácidos cítrico, tartárico y málico, que ayudan a la semilla a desarrollarse por completo a la vez que dan al fruto un sabor desagradable para no ser consumido aún.
También se distinguen unas prolongaciones denominadas cotiledones (uno o dos, según se trate de plantas mono o dicotiledóneas). Los cotiledones actuarán como las primeras hojas de la planta que permiten el crecimiento hasta que se forme hojas verdaderas.
Según el grosor y estructura del pericarpio, el fruto ad-quiere un aspecto u otro; desde los muy engrosados, como el caso de los frutos en drupa (melocotón, cereza) hasta las menos gruesos, como los frutos en cariópside (trigo).
Los frutos son muy variados y pueden clasificarse de diversas formas. Por ejemplo, si los clasificamos según si contienen o no sustancias de reserva en el mesocarpio, encontramos una de las clasificaciones más comunes: la que los divide en frutos secos y carnosos, con numerosos subtipos.
En cambio, si nos fijamos en los tipos de frutos según la botánica, tenemos que dividirlos en cuatro categorías:
- Frutos Simples
- Frutos Múltiples
- Frutos Compuestos
- Frutos Partenocárpicos
Los frutos simples son aquellos que se desarrollan a partir de un único ovario, mientras que los múltiples derivan de varios de ellos. Estos son llamados también infrutescencias. Los frutos compuestos están formados también por varios ovarios, pero al desarrollarse terminan por unirse.
Desarrollo de fresas
Funciones del Fruto
Los frutos cumplen varias funciones esenciales en el ciclo de vida de las plantas:
Proteger las Semillas
La función de protección de la semilla se da porque los frutos contienen la semilla o semillas en su interior. Normalmente la protegen con paredes gruesas o endurecidas y, en ocasiones, el fruto incluso ayuda a proveer a la semilla de nutrientes. Sin embargo, su labor de protección más importante es precisamente la de evitar que la semilla sea depredada o dañada mientras se desarrolla. En sus primeras fases, la semilla aún no está lista para ser dispersada y debe terminar de prepararse en la planta, cumpliendo aquí el fruto su función protectora.
Facilitar la Dispersión de las Semillas
Después de la función protectora y cuando la semilla ya está preparada, llegamos a la función del fruto de facilitar o ayudar en la dispersión de la semilla. Esta puede darse de diferentes formas:
- Los frutos anemocoros aprovechan el viento para poder dispersar sus semillas. Se trata de frutos muy ligeros, que tienen formas ideales para que el viento pueda llevárselos, con estructuras como pelos o en forma de ala.
- Los frutos zoocoros, en cambio, buscan atraer animales para que sean estos los que hagan la función de dispersión. Esta, a su vez, puede ocurrir de dos grandes formas. Los epizoocoros son frutos que, por su forma, tienen altas probabilidades de engancharse al pelaje, piel o plumas de los animales, para soltarse más adelante en otro punto. Los endozoocoros buscan que el animal los ingiera, de forma que el aparato digestivo del animal aprovecha el fruto, pero no daña la semilla, que será expulsada más adelante en otras zonas, donde germinará. Este tipo de frutos tiende a ser carnoso y de colores llamativos para atraer a sus consumidores.
- También existen los frutos hidrocoros, como los cocos, que aprovechan el agua para ser trasladados a grandes distancias.
- Por último, tenemos los autocoros, que son frutos con capacidades propias para expulsar sus semillas a distancia, como hacen algunas legumbres.
Estas estrategias de dispersión resultan vitales, pues si la planta dejara caer sus semillas a su alrededor, acabaría provocando una altísima competencia de la planta original con sus nuevos retoños, además de dificultar la colonización de nuevos territorios.
Dispersión de semillas
Diseminación de la Semilla
Para evitar que la semilla caiga al pie de la planta madre lo que provocaría una competencia por la luz y los nutrientes, la planta tiende a dispersar sus semillas maduras mediante distintos mecanismos.
- Dispersión mecánica: el fruto al madurar se abre bruscamente dispersando las semillas en muchas direcciones. Se denomina barocoria a la dispersión de semillas por un mecanismo explosivo. Por ejemplo, el Pepinillo del Diablo o la Calabaza.
- Diseminación por el aire: favorecida por la morfología del fruto. Se denomina anemocoria a la forma de dispersión de las semillas en la que es el viento el que produce el transporte. La anemocoria se basa en general en semillas pequeñas y secas dotadas o acompañadas de estructuras que aumentan su superficie y su rozamiento con el aire. Por ejemplo, Diente de León.
- Diseminación por el agua: La hidrocoria es el mecanismo de dispersión de las semillas a través del agua.
- Diseminación por animales: Distinguimos dos modalidades:
- Ectozoocoria. Las semillas o frutos se adhieren a la superficie de los animales por medio de sustancias adhesivas o de estructuras mecánicas que favorecen la fijación, tales como ganchos o arpones.
- Endozoocoria. Las semillas son ingeridas por animales que son atraídos por un fruto de consistencia carnosa.
Fecundación en Plantas Angiospermas
En las plantas angiospermas los gametofitos son de tamaño reducido.
- Gametofito masculino: Es el grano de polen germinado. En su interior hay dos núcleos, el núcleo vegetativo y el núcleo generativo, del que se forman los dos núcleos espermáticos.
- Gametofito femenino: La célula madre de la megaespora se divide por meiosis y forma cuatro células, de las cuales tres degeneran y solo queda una como megaespora haploide. La megaespora aumenta de tamaño y se divide sin citocinesis, primero en dos núcleos y luego en ocho.
En las plantas angiospermas, los gametofitos son de tamaño reducido.
Cuando el grano de polen llega al estigma y germina, forma el tubo polínico que crece, atraído por las sinérgidas, a través del estilo, dirigiéndose a los óvulos en el ovario.
En su interior, el núcleo generativo del grano de polen se divide en ese momento y libera dos núcleos espermáticos que se desplazan por el tubo polínico; uno de ellos es el gameto masculino.
El segundo núcleo masculino (n) se fusiona con los dos núcleos polares (n+n) del saco, produciendo el endospermo (3n) que utilizará como reserva el embrión hasta que se formen en éste las primeras hojas (o cotiledones) y pueda realizar la fotosíntesis.
Simultáneamente a esta doble fecundación, las paredes del óvulo se modifican hasta convertirse en cubiertas protectoras.
El embrión es una planta en miniatura que consta de cotiledones u hojitas y raíz embrionaria o radícula.
Fecundación en Humanos
La fecundación es la unión del óvulo y el espermatozoide para que se pueda producir un embarazo. En la especie humana, la fecundación es interna, es decir, tiene lugar en el interior del cuerpo de la mujer, en concreto en las trompas de Falopio. Ésta es la denominada fecundación natural o 'in vivo'.
También es posible realizar la fecundación en un laboratorio de reproducción asistida, proceso conocido como fecundación artificial o fecundación in vitro.
La fecundación es la fusión de los gametos masculino y femenino, es decir, el espermatozoide y el óvulo, de manera que se restablece la dotación cromosómica normal del ser humano (46 cromosomas).
Para que pueda ocurrir el fenómeno de la fecundación, el hombre debe eyacular en el interior de la vagina de la mujer. En este momento, los espermatozoides podrán ascender por el tracto genital femenino y llegar hasta las trompas de Falopio, lugar donde se encontrarán con el óvulo.
De los millones de espermatozoides liberados en la eyaculación, tan solo unos doscientos conseguirán llegar a su destino en la trompa. Una vez los espermatozoides llegan a las trompas de Falopio después del coito, solamente podrán encontrarse con el óvulo si la mujer se encuentra en sus días fértiles y ha habido ovulación. En ese caso, los espermatozoides se colocarán alrededor del óvulo e intentarán fecundarlo.
Etapas de la Fecundación Natural
Aunque el proceso de unión entre óvulo y espermatozoides pueda parecer muy sencillo, lo cierto es que deben darse varios mecanismos y cambios en ambos gametos para que pueda ocurrir la fecundación.
A continuación, se detalla paso a paso las distintas etapas de la fecundación en el ser humano:
- Penetración de la corona radiada: El proceso de fecundación se inicia con la penetración de los espermatozoides a través de la capa de células que rodea el óvulo: la corona radiada. Los espermatozoides consiguen atravesar esta capa gracias a la liberación de la enzima hialuronidasa y el movimiento de su flagelo (la cola). Una vez atraviesan esta capa, los espermatozoides se encuentran con una segunda barrera: la zona pelúcida, la capa externa que rodea al óvulo.
- Penetración de la zona pelúcida: Se necesita más de un espermatozoide para lograr degradar la zona pelúcida, aunque finalmente solo uno de ellos podrá entrar en el óvulo. Para poder atravesar esta segunda barrera, la cabeza del espermatozoide establece contacto con el receptor ZP3 de la zona pelúcida del óvulo. Esto desencadena la reacción acrosómica, que consiste en la liberación de enzimas hidrolíticas denominadas espermiolisinas. Dichas enzimas disuelven la zona pelúcida para permitir el paso del espermatozoide. Asimismo, la reacción acrosómica provoca una serie de cambios en el espermatozoide que permiten su capacitación final para poder penetrar en el interior del óvulo fundiendo sus membranas.
- Fusión de membranas: Cuando el espermatozoide entra en contacto con la membrana plasmática del óvulo, se desencadenan 3 procesos distintos en el gameto femenino:
- La formación del cono de fecundación.
- La despolarización instantánea de su membrana.
- La liberación de gránulos corticales al espacio perivitelino.
- Fusión de núcleos y formación del cigoto: Con la entrada del espermatozoide, el óvulo se activa para terminar la meiosis, proceso que permite la reducción del número de cromosomas. Así, se libera el segundo corpúsculo polar y los cromosomas se colocan formando una estructura denominada pronúcleo femenino. Los pronúcleos son los núcleos de los gametos, los cuales tienen la particularidad de disponer de la mitad de cromosomas con respecto al resto de células del cuerpo, esto es, 23 cromosomas. Por su parte, el espermatozoide avanza hasta que su cabeza, que contiene el núcleo del espermatozoide, queda junto al pronúcleo femenino. La cola se desprende para terminar degenerando y el núcleo se hincha para formar el pronúcleo masculino. Una vez ambos pronúcleos se encuentran uno junto al otro, ocurre la fusión de ambos. Esto supone que las membranas de ambos pronúcleos desaparezcan para que sus cromosomas puedan juntarse y que la célula restablezca su dotación cromosómica, es decir, 46 cromosomas en total. Todo este proceso de la fecundación culmina con la formación del cigoto humano: primera célula del organismo fruto de la unión del óvulo y el espermatozoide. Además de todo esto, en la fecundación queda establecido si el futuro bebé será un niño o una niña en función de sus cromosomas sexuales:
- Cigoto masculino: sus cromosomas sexuales son XY y el futuro bebé será un niño.
- Cigoto femenino: sus cromosomas sexuales son XX y el futuro bebé será una niña.
Esquema del proceso completo de fecundación
Fecundación de Gemelos y Mellizos
Al contrario de lo que indica la creencia popular, los gemelos no surgen de la fecundación de un óvulo por dos espermatozoides. Como ya hemos indicado, el óvulo tiene un mecanismo para evitar la fecundación doble y múltiple, ya que los embriones resultantes no serían viables.
Para que puedan originarse gemelos, la fecundación es idéntica a la que da lugar a un único bebé: un espermatozoide penetra en el interior del óvulo. La diferencia reside en las divisiones celulares que ocurren a continuación. En este caso, por causas aún desconocidas, el embrión se divide en dos y se originarán dos bebés idénticos genéticamente, lo que implica que serán del mismo sexo.
El origen de los mellizos es distinto. En este caso, se produce la fecundación de dos óvulos distintos, cada uno de ellos por un espermatozoide. Por tanto, los procesos de fecundación y desarrollo embrionario serían los habituales, con la particularidad de que los dos bebés se desarrollarían a la vez en el vientre materno. Los bebés no serían genéticamente idénticos ni tampoco tienen por qué ser del mismo sexo.
¿Qué Ocurre Después de la Fecundación?
El óvulo fecundado constituye una nueva célula denominada cigoto, que empieza a descender por la trompa de Falopio hacia el útero. Durante ese trayecto, el cigoto se divide para dar lugar al embrión de dos células. El término cigoto solamente se utiliza para definir el primer estadio embrionario de una única célula.
A medida que avanza por la trompa, el embrión seguirá dividiéndose para permitir la formación del blastocisto, estructura con muchas células que empiezan a diferenciarse y que tiene la capacidad para implantarse en el útero y dar lugar al embarazo.
Desarrollo embrionario hasta la etapa de blastocisto
Tabla Resumen de las Etapas de la Fecundación
| Etapa | Descripción |
|---|---|
| Penetración de la corona radiada | Los espermatozoides atraviesan la capa de células que rodea el óvulo. |
| Penetración de la zona pelúcida | El espermatozoide penetra la zona pelúcida gracias a la reacción acrosómica. |
| Fusión de membranas | Las membranas del espermatozoide y el óvulo se fusionan. |
| Fusión de núcleos y formación del cigoto | Los pronúcleos se fusionan, formando el cigoto con 46 cromosomas. |
Al igual que el resto de los seres vivos, las plantas pasan, a lo largo de su vida, por diferentes etapas de desarrollo. Ahora bien, las fases del crecimiento de una planta es muy importante tenerlas en cuenta, especialmente si eres una persona que se dedica a la agricultura o que depende de la producción de vegetales para obtener beneficios en el ámbito en que se encuadra tu negocio, para, por ejemplo, que puedas comprar flores en Floristería Morris. Por este motivo, en este artículo nos vamos a enfocar en explicarte, paso a paso, cuáles son las etapas de crecimiento de las plantas. Por ello, si te interesa conocer estos datos por el motivo que sea, te recomendamos seguir con la lectura de este post.
Como hemos comentado, al igual que ocurre en el resto de los seres vivos, las plantas pasan por un ciclo de crecimiento, desde la germinación de la semilla hasta su muerte, pasando por las distintas fases de crecimiento de una planta, como, por ejemplo, la reproducción. A pesar de que pueden desarrollarse en periodos de tiempo más rápidos o más cortos, dependiendo de la especie, se establece que existen hasta diez fases en el crecimiento de una planta.
- La primera fase del crecimiento de una planta comienza en el interior de la propia semilla y recibe el nombre de “germinación”. Se trata de un proceso vital en el que la semilla absorbe agua y se hincha, rompiendo su cubierta y liberando la radícula, su primera raíz.
- A medida que la raíz se adentra en el suelo, se forma una yema, estructura fundamental a partir de la que se desarrollará la planta completa. Esta fase del desarrollo de las plantas es la etapa de crecimiento de las primeras hojas. Durante esta fase, las hojas van aumentando en tamaño y comienzan a realizar fotosíntesis para producir el alimento que necesitan las propias plantas.
- La tercera fase del crecimiento de las plantas es crucial para su supervivencia. En esta etapa, los brotes laterales comienzan a surgir en el tallo principal, aumentando la superficie de captación de nutrientes gracias a la producción de nuevas hojas y, posteriormente, de las flores. Este es un momento crucial en el ciclo de vida de las plantas, ya que es cuando comienzan a mostrar la forma de su estructura.
- Se trata de la etapa del crecimiento de una planta que se conoce como crecimiento longitudinal de los tallos. Durante esta etapa, el tallo principal se alarga, al igual que los secundarios. Además, estos también se fortalecen y se endurecen.
- La quinta fase de una planta en crecimiento es la etapa en la que se desarrollan los órganos de propagación, es decir, aquellos que permiten la reproducción y la continuación de la planta en el futuro. Entre estos órganos se encuentran las partes de la planta que darán lugar a las flores y, posteriormente, a los frutos.
- En esta sexta etapa, las yemas florales comienzan a hacer acto de presencia y se empieza a vislumbrar dónde van a aparecer las primeras flores. Es en este punto cuando la planta empieza a estar lista para reproducirse y producir frutos, asegurando así su supervivencia y continuidad.
- La séptima fase de las etapas de crecimiento de las plantas es la floración. Durante esta etapa, las plantas producen coloridas y vistosas flores, que son su medio principal de reproducción. Durante la floración, los agentes polinizadores, como las abejas, otros insectos y los pájaros, juegan un papel importante en la transferencia de polen de una flor a otra. Esta fase es esencial para la producción de semillas y la continuidad de la especie en el entorno natural, tal y como hemos nombrado en la sexta etapa.
- Esta fase del crecimiento de las plantas comienza cuando los órganos florales se han fecundado -gracias, en parte a los insectos polinizadores- y comienzan a crecer en tamaño y forma. El fruto se desarrolla a partir del ovario de la flor y su función es dar origen a las semillas.
- La sexta fase del crecimiento de las plantas es la maduración de los frutos y la dispersión de las semillas. Durante esta etapa, los frutos alcanzan su tamaño y coloración característica, indicando que están listos para ser comidos o dispersados.
- La senescencia es la etapa final del ciclo de vida de una planta, en la que las hojas y los tallos comienzan a envejecer y, eventualmente, mueren. Durante esta fase, la planta detiene la producción de clorofila y otros pigmentos, lo que hace que las hojas cambien de color y se marchiten y se caigan.
En definitiva, podemos decir que las etapas de crecimiento de las plantas son, sin lugar a dudas un viaje emocionante, desde la germinación hasta la senescencia. Cada fase refleja la vitalidad y la capacidad de adaptación de estos vegetales, desde que germinan las semillas hasta que surgen hasta las flores y, posteriormente, los frutos.
Para complementar esta información, te sugiero el siguiente video:
LA REPRODUCCIÓN SEXUAL DE LAS PLANTAS. Las partes de una flor | Vídeos Educativos para Niños
Espero que este resumen detallado haya sido de gran utilidad.
