El nacimiento de un gorila es siempre un evento significativo, especialmente considerando que tanto el gorila occidental (Gorilla gorilla) como el gorila oriental (Gorilla beringei) se encuentran en peligro crítico de extinción. Los programas de reproducción en zoológicos y parques naturales juegan un papel crucial en la conservación de estas especies.
Gestación y Parto
La gestación de una gorila dura entre 8.5 y 9 meses, variando ligeramente entre el gorila oriental (más cercano a 8.5 meses) y el occidental (más cercano a 9 meses). Al igual que en los humanos, los gorilas no tienen una época reproductiva fija, y la copulación puede ocurrir en cualquier momento del año.
El parto de los gorilas suele ser rápido, aunque en algunos casos puede complicarse y extenderse por más de un día. Lo habitual es que nazca una sola cría en cada parto, aunque existen casos excepcionales de gemelos.
Durante estas primeras semanas, Ernie se mantiene muy unido al regazo de Wefa, donde pasa la mayor parte del tiempo en un entorno cálido y seguro.
Primeros Días Críticos
Los primeros días son críticos para la cría. Es vital mantenerla caliente y asegurar que comience a tomar pequeñas cantidades de leche de fórmula con biberón. Se asegura el contacto piel con piel con la pequeña gorila, un proceso también utilizado con recién nacidos humanos.
El equipo del zoo vigila de cerca el estado de la cría y de la madre, con asistencia las 24 horas del día. La cría está reaccionando de manera positiva a todos los tratamientos y cada día está más fuerte y alerta.
Al nacer se aseguró el contacto piel con piel con la cría.
“El bebé necesitó cuidados intensivos inmediatamente tras su nacimiento y sigue estando frágil varios días después, pero somos optimistas”, subraya la veterinaria.
Cuidados Maternos y Desarrollo
De los cuidados de un gorila recién nacido se ocupa principalmente su madre, de quien depende por completo. Un bebé gorila pesa al nacer entre 1,3 y 3 kilos, un peso bastante reducido comparado con el que logran alcanzar estos animales cuando son adultos.
Durante los primeros meses, la madre transporta a la cría sobre su vientre, desplazándose apoyada solo en tres extremidades. Entre el primer y segundo mes, el pequeño gorila ya puede sujetarse por sí mismo al pelo de su madre durante un tiempo. A partir de esa edad, y hasta aproximadamente el año, la forma de trasladarlo alterna entre el vientre y el dorso. Después del año, para trayectos cortos, la cría se desplaza por su cuenta siguiendo a su madre.
En los gorilas, la interacción madre-cría es fundamental para el desarrollo y la socialización del nuevo miembro del grupo. A medida que crecen, el contacto va disminuyendo. Ya a los dos meses, aproximadamente, estos pequeños inician juegos con sus madres y, hacia los cuatro, con otros miembros del grupo, siempre bajo la supervisión maternal.
A los dos años ya interactúan de forma más independiente con sus familiares, en especial con sus hermanos o con gorilas de edades similares, y también con el macho espalda plateada, al que empiezan aproximarse y con el que incluso practican algunos juegos.
La Importancia de la Interacción Social
La interacción social en los gorilas es fundamental para su desarrollo. La presencia de una nueva cría aporta múltiples beneficios al grupo: refuerza las interacciones sociales entre los miembros, estimula comportamientos naturales de cuidados y aprendizaje, y fortalece la cohesión de la manada.
Los machos defienden con ferocidad tanto a las hembras como a las crías ante cualquier peligro. Generalmente, si esto ocurre, el nuevo líder asesina a los más pequeños para tener sus propios descendientes con las hembras a quien ahora lidera.
Este contacto continuo es fundamental en esta etapa tan temprana de su vida: en los gorilas recién nacidos, los vínculos madre-cría se establecen de forma muy intensa, manteniéndose el bebé aferrado al cuerpo de su madre y amamantando con regularidad, lo cual favorece tanto su nutrición como su bienestar emocional. Wefa cuida de Ernie de forma ejemplar: la protege, la acuna y responde a sus necesidades con ternura y atención constante.
Programas de Conservación
La incorporación de una nueva cría aporta múltiples beneficios al grupo: refuerza las interacciones sociales entre los miembros, estimula comportamientos naturales de cuidados y aprendizaje, y fortalece la cohesión de la manada.
Este proyecto está dentro de los programas Ex-situ de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA) estos programas están destinados a la gestión de poblaciones de especies animales, por miembros esta institución, con el fin de mantener poblaciones sanas para su conservación.
Desde la llegada de su primer grupo de gorilas en 2004, BIOPARC Fuengirola ha mantenido un firme compromiso con la conservación del gorila de llanura occidental, consolidándose como un centro de referencia en Europa. Tras años de experiencia y mejora continua en bienestar animal, el parque fue designado para acoger un grupo reproductor dentro del Programa Europeo de Especies en Peligro (EEP), logrando hitos como el nacimiento de Ekan, el primer gorila nacido en Andalucía, y ahora el de Ernie. Esta labor resulta clave en un contexto crítico, ya que el gorila de llanura occidental está catalogado por la UICN como “En Peligro Crítico de Extinción”, amenazado principalmente por la pérdida de hábitat y la caza furtiva.
