La llegada de un nuevo miembro a la familia es un momento de alegría y emoción. Sin embargo, es crucial estar informados sobre posibles condiciones que pueden afectar la salud del recién nacido, como la hipoglucemia. La hipoglucemia no es una enfermedad, sino la manifestación bioquímica del fracaso de alguno de los complejos mecanismos homeostáticos encargados de su mantenimiento.
La hipoglucemia, también mencionada habitualmente como bajo nivel de azúcar en sangre, consiste en que los niveles de glucosa en sangre son más bajos de lo habitual. Este compuesto está muy relacionado con el correcto funcionamiento del cerebro, puesto que es una de las principales fuentes de energía para el cuerpo.
Homeostasis de la Glucosa
La homeostasis de la glucosa es un proceso complejo, regulado por sistemas hormonales y enzimáticos. Para poder entender los cambios metabólicos que tienen lugar en el recién nacido, conviene recordar algunas definiciones sobre metabolismo energético:
- Gluconeogénesis: Es la ruta metabólica por la que se sintetiza glucosa a partir de precursores que no son carbohidratos, principalmente el lactato (formado en músculo), el glicerol (que proviene de la degradación de triglicéridos) y casi todos los aminoácidos (de la dieta o la degradación de proteínas en músculo), a excepción de leucina y lisina. Es una ruta muy importante para mantener la glucemia en los periodos de ayuno.
- Glucogenólisis: Es la ruta metabólica por la que se obtiene glucosa a partir del glucógeno que se almacena a nivel hepático. La segunda fuente importante de almacenamiento de glucosa es el glucógeno del músculo esquelético, pero este no está disponible para otros tejidos, debido a que el músculo carece de la enzima glucosa-6-fosfatasa.
- Glucogenogénesis: Es la vía metabólica que se encarga de la síntesis de glucógeno a partir de la glucosa y que se realiza mediante la acción de la enzima glucógeno-sintasa.
- Glucólisis: Es la ruta de degradación de la glucosa mediante la oxidación. Mediante esta vía, la glucosa se convierte principalmente en piruvato (glucólisis aerobia), que podrá entrar en el ciclo de Krebs que tiene lugar en la mitocondria. Así pues, es una vía de obtención de energía, que consigue hasta 38 moléculas de trifosfato de adenosina (ATP) de cada molécula de glucosa.
Sistema Hormonal
En la regulación de la glucosa y de las diferentes vías metabólicas implicadas, existen diversas hormonas que tienen un papel determinante, especialmente la insulina. Su síntesis tiene lugar en las células β de los islotes de Langerhans pancreáticos y su secreción depende, sobre todo, de la glucosa, siendo sus principales efectos anabólicos.
La principal hormona contrarreguladora es el glucagón, secretado por las células α de los islotes de Langerhans pancreáticos. La liberación de glucagón viene determinada fundamentalmente por los niveles de glucemia (la hiperglucemia la inhibe y la hipoglucemia la estimula) pero otros factores pueden favorecer su secreción (aminoácidos, adrenalina, estimulación simpática).
El principal efecto fisiológico del glucagón es aumentar la concentración de glucosa plasmática mediante la activación de la neoglucogénesis y la glucogenólisis, inhibiendo a su vez la glucólisis; todos estos efectos tienen lugar a nivel hepático. En el adipocito, el glucagón favorece la lipólisis mediante la fosforilación de la lipasa sensible a hormona, la enzima encargada de fraccionar los triglicéridos almacenados en diacilglicerol y los ácidos grasos libres.
Otras hormonas que también desempeñan un papel en la regulación de la glucemia son la hormona de crecimiento (GH), el cortisol, las catecolaminas y la hormona tiroestimulante.
Transición metabólica a la vida extrauterina
El período posnatal inmediato conlleva una serie de cambios dramáticos en muchos órganos y sistemas. El mantenimiento de la homeostasis de la glucosa depende de múltiples ajustes en los citados sistemas endocrinos y metabólicos, que permitirán pasar de una fase de aporte continuo de glucosa a otra con períodos de ayuno e ingesta en los que el recién nacido debe mantener la glucemia utilizando sus propias reservas y mecanismos de regulación.
En la vida intrauterina, la provisión de glucosa hacia el feto es estable y mantenida por el aporte placentario, por lo que el feto no necesita realizar gluconeogénesis activa. La glucosa que no se utiliza es almacenada en el hígado fetal en forma de glucógeno. El nivel de glucosa en sangre de cordón será el punto de partida para el inicio de la transición metabólica.
Con la sección del cordón umbilical, el aporte continuo de glucosa a partir de la placenta se interrumpe bruscamente y se produce una caída de la glucemia, alcanzando el nadir durante la primera y segunda horas de vida. En el recién nacido a término con crecimiento intrauterino adecuado, se produce después un aumento progresivo.
La recuperación de las cifras de glucosa depende de los mecanismos contrarreguladores, que se ponen en marcha tanto por el proceso del parto como por la caída de las cifras de glucemia. Las catecolaminas aumentan de manera dramática (la adrenalina es la más implicada en los cambios metabólicos), estimulando la liberación de GH y de glucagón.
Causas de la Hipoglucemia Neonatal
La causa más habitual es la alteración en la transición metabólica en niños con factores de riesgo o de forma secundaria a otra afección. En casos más infrecuentes, están involucradas alteraciones metabólicas y endocrinas primarias. Algunas de las causas más comunes incluyen:
- Bajo almacenamiento de glucógeno
- Problemas de regulación hormonal
- Maduración insuficiente del hígado
- Alimentación inadecuada
- Hiperinsulinismo: El hiperinsulinismo congénito (HIC) es la causa más frecuente de hipoglucemia grave, recurrente y persistente en el periodo neonatal.
- Hijos de madres con diabetes mellitus (gestacional o pregestacional): La diabetes materna poco controlada da lugar a una hiperglucemia crónica intraútero que puede provocar hiperplasia de las células β, condicionando hiperinsulinismo con macrosomía y episodios de hipoglucemia en el recién nacido que se resuelven en los primeros días de vida.
- Neonatos con peso elevado para edad gestacional: El riesgo de hipoglucemia en neonatos con peso elevado para la edad gestacional (peso al nacimiento superior al percentil 90) es superior al de los pacientes con peso adecuado, incluso si no existe el antecedente materno de diabetes, posiblemente por hiperinsulinismo transitorio.
- Neonatos con retraso del crecimiento intrauterino: Los neonatos con retraso del crecimiento intrauterino presentan un mayor riesgo de desarrollar hipoglucemia durante los primeros días, presentando una incidencia de 12-24% (7 veces superior al que presentan los neonatos con crecimiento prenatal correcto).
- Neonatos pretérminos: En los neonatos nacidos prematuramente existen limitaciones en enzimas clave de los procesos generadores de glucosa, tienen menor concentración de sustratos alternativos y de depósitos de glucógeno y grasa, con lo que su respuesta cetogénica es menor, y su sistema contrarregulador presenta una respuesta incompleta, por lo que presentan mayor riesgo de hipoglucemia prolongada.
- Enfermedad hipóxico-isquémica.
- Errores congénitos del metabolismo.
Hipoglicemia Neonatal - Telecapacitación INSN
Síntomas de la Hipoglucemia Neonatal
Los síntomas de la hipoglucemia en recién nacidos pueden ser sutiles y variar de un bebé a otro. Algunos de los signos más comunes incluyen:
- Temblores o nerviosismo
- Sudoración
- Irritabilidad
- Llanto débil o agudo
- Piel pálida o azulada (cianosis)
- Dificultad para alimentarse
- Letargo o somnolencia excesiva
- Convulsiones (en casos graves)
Si observas alguno de estos síntomas en tu bebé, es importante que consultes a un profesional de la salud de inmediato.
Diagnóstico de la Hipoglucemia Neonatal
La prueba diagnóstica inicial es la tira reactiva de glucemia capilar (BMT). El primer problema que se plantea a la hora de orientar el diagnóstico de una hipoglucemia es su propia definición que, desde hace años, es objeto de controversia. Podríamos definir clínicamente la hipoglucemia, como: una GP lo suficientemente baja como para causar alteración de la función cerebral.
- Los síntomas de la hipoglucemia son inespecíficos y difíciles de reconocer, y, por otro lado, un valor de GP disminuido puede ser un simple artefacto.
- No es posible establecer un punto de corte que delimite lo que es una GP normal-anormal o un nivel de GP por debajo del cual se produzca daño neurológico.
- La interpretación de una determinación de GP puede estar sujeta a potenciales artefactos o errores en la técnica.
Pese a las dificultades en la definición de hipoglucemia, en la práctica clínica, existe un cierto consenso en considerar como hipoglucemia y, por tanto, criterio para iniciar estudios más complejos, un valor de GP ≤ 46 mg/dL (≤ 2,6 mmol/L), a cualquier edad por encima de las 48-72 horas de vida (periodo transicional). Este valor es el que mejor predice la aparición de signos neurofisiológicos de disfunción cerebral, independientemente de que el paciente muestre o no síntomas neuroglucopénicos.
Criterios de glucemia según la edad del neonato:
- Menores de 48 horas de vida: glucemia plasmática <50 mg/dL.
- Más de 48 horas: glucemia plasmática <60 mg/dL.
- <4 horas de vida: <25 mg/dL.
- 4-24 horas: <35 mg/dL.
- 24-48 horas: <50 mg/dL.
- Más de 48 horas de vida: <60 mg/dL.
Tratamiento de la Hipoglucemia Neonatal
El objetivo glucémico será mantener cifras > 45 mg/dl en las primeras 48h de vida, posteriormente lo ideal será > 60 mg/dl. Los controles serán horarios hasta conseguir este objetivo.
El tratamiento de la hipoglucemia neonatal dependerá de la gravedad de la condición y de la causa subyacente. Algunas opciones de tratamiento incluyen:
- Probar toma de 5 ml/kg de leche materna o fórmula de inicio/prematuros. Se recomienda continuar con lactancia materna aunque precise glucosa IV.
- Alimentar al bebé con frecuencia: La mejor forma de evitar los síntomas de la hipoglucemia y empezar a tratar la enfermedad, es darle al bebé la alimentación que necesita, ya sea mediante lactancia materna al dar el pecho, con lactancia diferida, lactancia mixta o lactancia artificial.
- Administración de glucosa por vía intravenosa (IV)
- Medicamentos para regular los niveles de insulina (en casos de hiperinsulinismo)
Es crucial seguir las recomendaciones del médico y realizar controles regulares de los niveles de glucosa en sangre del bebé para asegurar una recuperación exitosa.
Queremos recordarte que la hipoglucemia en recién nacidos no es muy común. Salvo que tu bebé se encuentre en un grupo de riesgo, mantener una alimentación saludable y equilibrada durante el embarazo y seguir las instrucciones de tu ginecóloga debería ser suficiente para prevenir esta afección.
